miércoles, 5 de junio de 2013

Sonisphere 2013: Maiden Y Su Séquito






                                     



 El pasado viernes, 31 de Mayo, asistí por tercera vez al festival Sonisphere en Madrid en compañía de mi novio y unos cuantos buenos amigos y amigas. Son tres las veces que he ido a este festival y tres distintas son las ubicaciones que he conocido en el mismo. Espero que de una vez por todas se quede fijo en este Auditorio Miguel Ríos de Rivas Vaciamadrid. El lugar está muy bien adecuado para este tipo de eventos con lo cual no deberían pensárselo demasiado y dejarse de dar vueltas de una vez por todas. La gran peculiaridad de esta edición es que se ha celebrado en un solo día, uno en Madrid y al siguiente en Barcelona. En lo referente a la organización decir que va subsanando sus fallos año tras año, como es el caso de los servicios y las barras, pero, siempre hay peros, es increíble cómo sólo puede haber tres puestos de comida para las casi 28.000 personas que nos congregamos allí. A parte de no comer nada en las más de nueve horas que permanecimos en dicho auditorio debido a las inmensas colas que había para hacerte con un bocadillo o una porción de pizza, hubo compañeros que por intentarlo, al final fue en balde, se perdieron alguna que otra banda, Anthrax, por ejemplo. Esperemos que el próximo año se den cuenta de que la peña además de beber, a pesar de los precios, que esa es otra, también necesita comer. No solo de alcohol y buena música vivimos los rockeros.






Por razones que no vienen a cuento nuestra llegada a este Sonisphere fue justo cuando estaban terminando Tierra Santa con lo cual poco puedo contaros sobre ellos y los grupos anteriores. El primer concierto del que pudimos disfrutar, al menos yo lo hice, fue el de Newsted y su banda. Supongo que no hará falta presentar a este señor de las cuatro cuerdas aunque seguro que todavía hay algún despistadillo que piensa que es una banda nueva. Tengo que decir que era el grupo que más expectación me había levantado. Tenía mucha curiosidad por volver a verle en directo y para nada me defraudó. Comenzó con el tema “Heroic” como adelanto de lo que será su ya gran duración. A partir de aquí dio un repaso a los temas de su primer Ep. como “Soldierhead”, cada vez me gusta más esta canción y en directo suena como un cañón, además de “King Of Underdogs” y “Godsnake” mezcladas con alguna de sus próximas entregas como “Long Time Dead”, buenísima, o “As The Crow Files”. Está claro que alguna referencia a Metallica tenía que hacer y no fueron otras que el ponernos los dientes largos con esa incursión “Die, Die, Die…” del “Creeping Death” y el final apoteósico con “Whiplash”. Curioso que, a pesar haberlas tocado mil veces, ninguna fuera de su época en el combo norteamericano. Decir que de seguir a este nivel y con estos acompañantes, muy buenos los tres, Newsted nos puede dar más de una sorpresa, una más que buena sorpresa. Como seguidor suyo desde el ya lejano “And Justice For All…” le deseo lo mejor. Tablas y actitud para conseguirlo tiene de sobra.




Casi sin que nos diera tiempo a hacernos de un litro de cerveza y con el marchón aún en el cuerpo se presentaron en escena cinco señores vestidos de monjes negros para dar paso al que llaman Papa Emeritus II. Debo reconocer que el año pasado no los presté demasiada atención por tocar en el escenario secundario y estar casi a la misma hora que Slayer con lo cual en esta ocasión, y debido al bombo mediático que se les está dando, tenía bastante interés en ellos. Pues bien, esto es mi humilde opinión, me parecieron soporíferos. Supongo que sus seguidores estarían entusiasmados con lo que estaban presenciando pero desde luego no creo que consiguieran muchos nuevos adeptos con lo que se curraron en este Sonisphere. Espero que no se me malinterprete pero esta es la opinión de alguien que ni los conocía demasiado ni que cree que los vaya a prestar demasiada atención, visto lo visto. Me parecieron lineales y excesivamente teatrales. De verás que no sé de dónde  se saca el personal esas comparaciones con Mercyful Fate o King Diamond. Todo el mundo me dice que es en lo referente a la actitud. Ante esto no puedo decir nada porque no he visto en directo a King Diamond con los Mecyful Fate, qué más hubiera querido yo, ni a él en solitario, con lo cual no puedo comparar pero siendo un gran seguidor de ambas bandas yo no vi nada de ellas en el directo de Ghost. No puedo decir más, deseo de todo corazón que aquellos que flipan con estos suecos salieran flipando más aun.







Y señoras y señores… llegó el plato fuerte del festival. Ni más ni menos que los grandísimos Iron Maiden. Venían retomando la gira su disco  “Seventh Son Of The Seventh Son” plasmada en el mítico vídeo “Maiden England”. Con algunos cambios en el set list, muy buenos para mi gusto, esto fue lo que pudimos disfrutar, con un montaje más moderno, evidentemente. El hecho de encontrarnos en casi todo el mogollón del lado derecho del escenario hizo que no me percatara de si sonaron mejor o peor que en otras ocasiones. Unos dicen que sí otros que no pero, sea como fuere, lo que vivimos en este concierto fue una increíble conexión entre el grupo británico y el público. Desde los primeros acordes de “Moonchild”, incluso sonando el previo “Doctor, Doctor” de UFO, hasta los últimos de “Running Free” la peña no paró de saltar y corear no solo las letras sino todos y cada uno de los acordes y solos de la banda. Impresionante, de veras, me lo pasé en grande con ellos y eso que esta es como la décima vez que lo veo. Se les veía con entrega, como la mayoría de las veces, no pararon de correr y brincar en todo momento y Dickinson estuvo bastante bien en cuanto a voz. Tuvimos nuestras raciones de Eddie, como siempre, y una puesta en escena apabullante, como los momentos de “The Number Of The Beast” o la propia “Seventh Son Of The Seventh Son”. Es evidente que con ese elenco de temas que nos metieron entre pecho y espalda, lo siento pero yo soy de los que prefiere “Afraid To Shoot Strangers” a “Infinite Dreams”, no pudiéramos parar de brincar como si fuera la primera vez que los veíamos, que para muchos y muchas lo sería. Destacaría el hecho de ir a saco con los temas, a piñón fijo que decimos por estos lares, pues Bruce no nos dio ninguna de sus ya conocidas charlas excepto en la presentación del ya citado “Afraid To Shoot Strangers”. Las canciones iban cayendo una tras otra y cuando no nos habíamos repuesto de “The Prisioner”, bestial, ya nos estaban metiendo pal cuerpo “2 Minutes To Midnight”, si nos dejaban baldaos con “Fear Of The Dark”, otra imprescindible, con “Iron Maiden” te ponían los pelos como escarpias. Esa fue la tónica del concierto, trallazo tras trallazo, un sin parar que hacía parecer aquello, en este sentido, un concierto de los Ramones más que de Maiden. Serán quienes sean, te molaran más o menos, sus últimos trabajos gustarán poco o mucho pero son Iron Maiden y con finales con temazos como “The Evil That Men Do” y “Running Free” demuestran que si están donde están es por algo. Nadie les ha regalado nada y sus seguidores, entre los que me cuento, les damos las gracias mil y una vez por estos, y otros buenos, momentos.







Quizá lo peor fuera que los Maiden tocaran tan temprano porque se notó que el personal estaba un poquito derrotado para lo que aún se nos venía encima, que no era poco, por cierto. Soy un gran admirador de Anthrax desde hace mil. Siempre me han parecido una banda muy honesta, sin excesivas pretensiones, no más que las que se merecen, que son muchas, y con la alegría y el cachondeo como maraca de la casa, sin faltar la seriedad en sus letras y temas, obviamente. Partieron con uno de sus clásicos, “Among The Living”, dejando claro que a pesar de lo que habíamos vivido con anterioridad, no se iban a achicar en ningún momento. Siguieron dando caña con otros dos de sus temas míticos como son “Caught In A Mosh” y “I Am The Law” con los que aquello ya empezó a tomar forma. A parte de sus canciones nos deleitaron con varias versiones como el T.N.T. de AC/DC, muy bueno ese final con el guiño al “Back In Black”, si es que son unos cachondos, “Got The Time”, siempre me encantó este corte, una parte de “Raining Blood” homenajeando al reciente desaparecido Jeff Hanneman y, por supuesto, el “Antisocial”, imprecindible ya en su set list y con la que dieron por finalizado su show. Entre medias cayeron “Indians”, mi preferida de siempre, “In The End”, homenaje a Dio y Darrell, o “Fight ´Em ´Til You Can”. Muy buenos los Anthrax. Uno de los mejores momentos del festival sin duda alguna. Son de esos grupos que pocas veces fallan por no decir ninguna.





Después vino lo que fue para mí la sorpresa del Sonisphere. A ver, he visto a Megadeth otro montón de veces, la última vez también en este festival, pero lo que me encontré el pasado viernes en Madrid me agradó y mucho. Creo que después de Maiden, y sin poder decir nada de Avantasia como os contaré luego, fueron los que mejor puesta en escena tuvieron. Esas proyecciones con esos colores e imágenes nos quedaron a la mayoría con la boca abierta más de una vez. Muy a pesar de que Mustaine me parezca un bocazas con ideas políticas y sociales que no comparto debo reconocer que como músico es grande y el otro día lo demostró. Si es que estaba hasta gracioso y todo, nunca le había visto bromear tanto, incluso cuando se despidió hizo el ganso. Grandes temas de una gran banda en eso resumiría este show. Desde el principio con “Trust” se veía que aquello no iba a decaer a pesar de la hora y el momento de la actuación. “Hangar 18”, qué pasada, fue el segundo zarpazo al que siguieron como una avalancha “Kingmaker”, “Public Enemy Nº 1”, “A Tout Le Monde”, unos de los momentos álgidos como no podía ser, y “Countdown To Extinction”, esta fue una muy grata sorpresa. Puede que la cosa decayera un poco en los temas siguientes, no demasiado, pero para solucionarlo nada mejor que “Symphony Of Destruction” y “Peace Sells…” seguidas. Se fueron y volvieron para dar por terminada la actuación con una tremenda “Holy Wars” que no pasa de moda porque, muy a pesar nuestro, la guerra nunca lo hace. Extraordinarios Megadeth, ojalá siguen con esta actitud que ya hacía falta que se quitaran un poco el cabreo que arrastran desde hace años.





Siento deciros que no asistí al que dicen fue el mejor concierto de la noche. No soy un gran seguidor de Avantasia pero no me hubiera importado verlos, ya que estaba allí lo habría hecho con mucho gusto, pero se presentó la alternativa de volver a Madrid en coche sin tener que esperar al metro y demás inconvenientes y no nos lo pensamos dos veces. El frío y el hambre mezclados con el cansancio pudieron más que seguir allí. Juan, nos salvaste la vida ofreciéndote a llevarnos hasta nada menos que Cibeles desde el Auditorio, mil gracias por ello. Hasta aquí esta intensa crónica. Ya estamos a la espera de la nueva edición. Espero que, como mínimo, lo pasemos tan bien como en esta. Hasta pronto Sonisphere!!!




lunes, 27 de mayo de 2013

Veinte Euros: Historias De Un Billete





 Lo primero que quiero destacar en este artículo es la validez de los artistas de esta nuestra querida y, muchas veces, olvidada tierra llamada Extremadura. Puede que esto os suene al rollo regionalista o cosas raras de esas pero si es así os confundís de cabo a rabo. Lo digo con todo el conocimiento del mundo. Cuando escucho, leo, veo cortos, documentales o películas, admiro cuadros o esculturas realizadas por manos y cabezas extremeñas siento una gran admiración mezclada con una incontenible pena. Admiro estos artistas que con  pocos medios pero una gran ilusión nos ofrecen sus obras pero me sigue dando pena cuando me dicen que se tienen que largar a las capitales más pobladas del país o del extranjero. Una tierra que no cuida a sus artistas siempre será una tierra de “conquistadores”.




“Veinte Euros” es la ópera prima del escritor Diego C. Pedrera procedente de Malpartida de Cáceres. En lo referente al estilo deciros que si Diego sigue por este camino, esperemos que sea así, fuera cual fuere la temática que trate en sus próximas entregas, tendrá asegurado un gran número de seguidores entre los que estaré con toda seguridad. Es de esas novelas que te enganchan desde el primer momento. De esas que quieres saber continuamente qué pasa o quién es este o aquel personaje. Esto es difícil de conseguir, bien es sabido tanto por lectores como por quienes escriben.



Que las personas que habitan ya sea un barrio, ciudad o pueblo están entrelazadas entre sí es algo innegable, muy a pesar de alguna de ellas. Esa es para mí la base de “Veinte Euros”, base de la que parte Pedrera para, primero, presentarnos una serie de personajes de distinta calaña y estrato social que acabarán mezclándose dando lugar al entramado que es en sí esta novela. Podríamos decir que el libro pertenece a eso que se da por llamar thriller. No es otra cosa que la historia de unas gentes que viven un barrio cualquiera azotado tanto por la crisis como por el paro, consecuencia de aquella, las drogas y el olvido de sus dirigentes políticos. Personajes cargados de fracasos, traiciones, esperanzas, rabia y odio aderezados con una ración de corrupción, violencia y desamparo. Historias que ocurren, y han ocurrido, en cualquier barrio de la mayoría de nuestras ciudades donde la gente que se busca la vida de manera digamos honrada se mezcla con otra que vive del trapicheo, el asesinato o de chuparle la sangre a los demás a base de polvos que cabalgan por las venas vía tal o vía cual. Resaltaría el lenguaje utilizado por el autor. Un lenguaje tan directo y crudo como lo que nos está contando, sin florituras ni romanticismo pues poco de esto hay en los personajes de “Veinte Euros”. Dos chavales que creen que se van a comer el mundo, un inspector de policía buscando la muerte, un trabajador que pierde todo por la maldita crisis, un repartidor de paquetería que aún cree que puede escapar de las garras de su barrio, un comisario corrompido por un magnate de la cocaína, una esposa queriendo empezar una nueva vida y un marido que estalló junto con su burbuja inmobiliaria. Estos son los protagonistas de esta espléndida novela que hará que no te puedas despegar de sus páginas hasta acabarla.




Si te atreves… guárdate este billete de veinte euros en el bolsillo, te aseguro que trae sorpresa, sobre todo en su olor.




sábado, 18 de mayo de 2013

Texto Madrílico De Mayo


No es que ahora vaya a decir que nací de la nada. Estoy segura de que muchas conocíais mi existencia incluso antes de vernos las grafías directamente. Sé que mi supuesta identidad foránea está más que arraigada en vuestros corazones. Soy consciente de mi rareza para la inmensa mayoría de vosotras pues no dejo de ser alguien exótica de difícil pronunciación.

Hasta ahora me había dado un poco igual vuestros sentimientos hacia mis ángulos. Sin embargo hoy me paré a pensar durante unos instantes y no he podido evitar desahogarme. Algún día llegaré a comprender el porqué de vuestras impresiones contradictorias. Sí, contradictorias, porque al igual que me veis con admiración vuestros ojos delatan asco. A veces percibo bondad y al doblar la esquina alguien me llama bastarda. Despierto curiosidad mas os aterran mis conocimientos. Me hacéis vivir  en el mundo de vuestras dudas pero nunca me daré por derrotada. Casi nunca os paráis a escucharme y la mayoría de estas pocas veces escupís al suelo cuando me doy la vuelta. Parece ser que nunca soy de fiar por lo que inventáis nefastas fábulas sobre mi procedencia. Tratáis de ser gentiles conmigo pero no dejáis de verme como la guarra. Intento encontrar mi hueco entre vosotras y solo me ofrecéis gestos de horror. Qué decir de vuestras grandes ideas, esas que pisotean a aquellas que hacemos de la imaginación algo sagrado. No paso de ser el juguete con el que continuamente deseáis joder pues me veis como una vulgar pieza del Kama Sutra pero olvidáis que puedo ser más inaccesible que un krak. Qué gracia me hace vuestra lealtad cuando continuamente pensáis: “Mientras más lejos mejor”. Tampoco puedo negar que, pese a vuestra maldad, muero por estar entre vosotras. Por mucho que me identifiquéis con la necedad bien sabéis que estoy cargada de nobleza. Jamás he pretendido ser vuestra ñaña pues no soy ninguna ñoña. Os agradezco vuestra continua objetividad pero la tenéis infectada de oscurantismo mezclado con paternalismo y una gran pizca de pena. No dudo de que conozcáis el verbo querer pero lo quebrantáis con facilidad. Mis palabras no son ruegos, son razones repletas de sentimientos y sinceridad. No vine a chupar de vuestra teta a pesar de vivir continuamente en vuestra telaraña. Me declaro ufana de no ser unilateral ya que sé más por vivir que por vociferar. Las notas de mi xilófono hacen estallar vuestros xenófobos tímpanos.

 Quizá creáis que esto es una especie de ying y yang pero no deberíais olvidar que, ante todo, también soy un yo que os dará una buena zurra por haberla tratado muchas veces como a un zurullo pues, aunque os cueste admitirlo, yo soy la doble y vosotras jamás pasaréis de ser letras simples.

viernes, 10 de mayo de 2013

"Gone To Amerikay": La Historia De Una Canción






 Historias sobre inmigrantes en Estados Unidos se han escrito miles. Historias de gentes venidas allende de los mares, otras que atraviesan desiertos, aquellas que nunca consiguen llegar más las de esas que, una vez allí, se desmoronan. Gentes que llegaron empujados por las desgracias, el hambre, la miseria, las guerras y también la esclavitud. Personas que aun siguen llegando por centenares, pues la historia de ese país va creciendo día a día con todas estas vivencias. Entonces, qué tiene de especial “Gone To Amerikay”. Por qué hay que hacer referencia a este cómic cuando es algo que conocemos bien tanto por el cine como por la literatura. Esa será la finalidad de este artículo, convenceros de que tiene ese toque de cierta exclusividad.




El guionista norteamericano, residente en California, Derek McCulloch tiene una carrera repleta tanto de novelas gráficas como de obras de teatro, cómics o libros para niños. Para este trabajo se ha unido a una gran dibujante de la talla de su compatriota Collen Doran. Puede que a muchos no os suene de nada el nombre de esta mujer pero si os digo que ha trabajado para grandes como Neil Gaiman o Clive Barker la cosa cambia, seguro. Para cerrar el círculo de esta obra tenemos al colorista español José Villarrubia del que me declaro un gran seguidor no por fanatismo sino porque con cada trabajo que colorea me demuestra que vale la pena serlo. Estas tres mentes ya de por sí dan a este cómic un sentido único pues las letras de Derek dibujadas de manera espectacular por Doran más los colores de Villarrubia hacen de “Gone To AMerikay” una bomba, en el mejor sentido de la palabra.




Siempre me gustaron las historias que parecen carecer de cronología. Digo parecen porque en realidad son como un gran rompecabezas que tienes que ir construyendo a la vez que vas leyendo. Eso es este cómic, o así lo he sentido yo. Como dije antes, puede que la trama en sí no sea nada novedosa pero la manera de contarla entra dentro de esos parámetros. Relatar las etapas más importantes de la vida de tres personajes que, sin saberlo, están relacionados entre sí con un margen de tiempo  bastante considerable entre sus vidas, sobre todo entre los dos primeros, sin que te haga perder el más mínimo interés en lo que estas leyendo es algo que muy pocos consiguen. Para mí es ahí donde esta la clave de este trabajo. Ciara o´Dwyer, una inmigrante irlandesa cuya sola historia ya valdría para hacer el cómic entero, está relacionada con Johnny de Galway, alguien con un talento especial para componer música, y Lewis Healy, un adinerado en busca de la historia de su canción preferida. Estas son las piezas esenciales de este rompecabezas. Evidentemente hay muchas más que van rellenando el tablero hasta conseguir ese gran cuadro que es “Gone To Amerikay”. Como cualquier buena obra que se lleve a cabo hay fichas de traición, otras de mentiras pegadas a las de alegrías y magia mientras algunas rebosan de pura y dura realidad mezcladas con fortuna además de una gran dosis de luchas personales.




Como decían en aquel famoso concurso televisivo de nuestra infancia: “Hasta Aquí Puedo Leer”. Si realmente os molan los cómics digamos históricos aquí tenéis uno de los buenos. Que sus personajes sean reales o no, que salgan o no de la mente privilegiada de un autor, de los lápices de una gran dibujante y de los colores de uno de los grandes puede que sea importante pero lo realmente esencial es que “Gone To Amerikay” se ha escrito, dibujado y coloreado muchas, muchas veces en la historia de Estados Unidos y, por suerte o desgracia, se sigue haciendo. 



lunes, 6 de mayo de 2013

Crucified Barbara - Crudo









Mis recomendaciones musicales para este mes de Mayo se centran en dos bandas relativamente noveles. Os hablaré de los últimos, que no recientes, trabajos, pues ambos son del pasado año, de Crucified Barbara, “The Midnight Chase”, y de los astures Crudo, “Cicatrices”.

 Una de las razones principales que me han llevado a comentaros algo referente a estos dos grupos es la esperanza que he sentido al escucharlos. Cuando todos tenemos en mente la cuestión de quién sucederá a esos dinosaurios del Rock, el Metal o como lo queramos llamar, que año tras año nos avisan de que su final está cerca, nos ponemos a temblar pues vemos que pocas formaciones actuales pueden llegar a ocupar sus puestos. No sé si estas dos bandas llegarán a hacerlo, ojalá fuera así, pero el simple hecho de escuchar algo medianamente fresco, ya sabemos que todo está inventado, en todo este mogollón sonoro que recibimos es algo a tener en cuenta. Eso es exactamente lo que me ha ocurrido tanto con Crucified Barbara como con Crudo, no es que suenen novedosamente bien sino todo lo contrario, suenan añejamente nuevos.




Es evidente que además de merecer nuestra atención por su música un punto a destacar de Crucified Barbara es el hecho de ser una banda de mujeres. Como muchos sabréis, son pocas las formaciones femeninas que han conseguido abrirse un hueco en este mundo de hombres. Siempre se suelen nombrar a The Runaways o Girlschool aunque también hubo alguna que otra más como Vixen o Rock Goddess. Pues bien cuando escucho una banda de estas, es inevitable, y la comparo con la cantidad de grupos formados por hombres me doy cuenta del terrible esfuerzo que supone para ellas esto. Si además le añadimos que a muchas de esas bandas estas chicas les pasan por encima como una apisonadora pues la noticia no puede ser mejor. “The Midnight Chase” es el tercer trabajo de estas cuatro mujeres procedentes de Estocolmo. Sus nombres son Mia Coldheart a la guitarra y voz, y qué pedazo de voz, Klara Force, a la otra guitarra, Nicki Wicked, a la batería, menuda pegada tiene, e Ida Evileye al bajo. Este disco lo forman once trallazos de Heavy clásico con ciertas reminiscencias glam, pero glam cañero, nada de comercialidad. Solo tenéis que escuchar la apertura del disco con ese pedazo de tema que es “The Crucifier” para haceros una idea de lo que se os vendrá encima. Otros cortes destacables, a mi gusto, son “Everything We Need”, uno de mis preferidos, donde el toque de la batería así como las guitarras sobresalen bastante, “Iron The Fire”, con ese estribillo pegadizo pensado para dejarse la voz en directo, “Rules And Bones”, el corte más elaborado del disco, o “Rise And Shine”, canción con la que cierran el trabajo y te deja con las ganas de más. Lo bueno de estas chicas es que saben ofrecer medios tiempos de gran calidad como “Rock Me Like The Evil” o buenas baladas tipo “Count In Me”. Creo que si siguen en esta línea pueden llegar mucho más lejos ya que estoy seguro que aún les queda mucho por ofrecer.



Crudo es una banda asturiana formada por Luis Melero al bajo y voz, Gansan a la guitarra, Víctor Vivar a la guitarra y voz y Sergio Alvárez a la batería. Después de una primera maqueta editada en 2010 nos ofrecen este “Cicatrices” que vio la luz en la primavera del pasado 2012. Lo que realmente me ha llamado la atención de este combo es esa mezcla de letras urbanas con música cañera. Sí que es verdad que unas veces se acercan más a ese Rock Urbano tan nuestro, caso de “Recuerdos” o “Mirando Hacia Arriba”, que a lo segundo pero el Rock potente está impreso en todo el disco. Cortes al estilo de “Despierta” o “Quiero Escapar” dejan clarito a lo que me refiero, es más, con “El Huésped” se acercan mucho más al Metal. El cierre con esa pedazo de versión de Barricada del mítico tema “Algún Día Rodará Tu Cabeza” es uno mejores momentos del disco. Crudo tienen mucho que ofrecer, estoy más que de ello. Dadle una oportunidad, seguro que no os defraudan.



Hasta aquí mi parrafada musical del mes. Si tenéis un hueco echadle una oída a estas dos bandas. A pesar de la saturación musical que estamos viviendo, con lo malo y bueno que ello conlleva, si no le damos alguna oportunidad, por pequeña que sea, a estos grupos nunca sabremos si realmente valían la pena o no.