miércoles, 13 de agosto de 2014

Leyendas Del Rock 2014: Crónica Del Viernes







Un año más pasé por el Leyendas Del Rock, un año más disfrutando de la compañía de buenos amigos y amigas y de la buena música. Antes de comenzar la crónica quiero quedar bien claro que lo que vais a leer de aquí en adelante son las vivencias y sensaciones de un particular como el que escribe. Es normal que haya opiniones para todos los gustos, así debe ser, es más, antes de escribir estos cuatro párrafos ya hemos debatido largo y tendido sobre lo que fueron para caca cual los conciertos que vio. Mi intención es simplemente reflejar mis vivencias, si se ajustan a las vuestras mejor, si no es así mejor también. Otra cosa a resaltar es que este año he visto muchos conciertos a medias, ya sea desde el principio o de la mitad al final, pues la coincidencia de horarios me llevó a este tipo de historias. Si más, pasemos al lío que es lo que interesa.




Al igual que el año pasado, fuimos de los primeros en llegar al festival y he de reconocer que es una idea que cada vez me llena más. Cuando accedimos ya estaban encima de las tablas Seoane y sus Burning Kingdom. Nos presentaron su último trabajo, “Simplified”, del que cayeron más de un tema. Buen sonido, mucha entrega, sobre todo por parte del propio guitarra y del cantante. Poca gente cerca del escenario pero mucha peña pendiente desde la carpa. El calor a esas horas no da muchas posibilidades de resistir. Me gustaron, espero que sigan subiendo porque se lo merecen.





Fue acabar Seoane y compañía y empezar Moonspell. Con ellos comenzó igualmente mi periplo de bandas vistas a medias. Creo que los portugueses no acaban de conectar del todo con el público estatal. A pesar de congregar a gente muchos estábamos más a la expectativa que disfrutando de lo que nos estaban ofreciendo, que no era ni poco ni malo. Fue otra de las bandas que gozó de un buen sonido. Se les ve que tienen muchas tablas pues su puesta en escena está bastante currada además de, musicalmente hablando, poner toda la carne en el asador. ”Opium”, “Vampiria” o “Alma Mater” fueron grandes momentos del show.







Corre que te corre para el escenario “pequeño” para ver un rato a los canarios Esclavitud. Era uno de los grupos que más interés me habían creado de antemano y, lo poco que vi, me gustó y mucho. Con parte del público procedente de sus tierras, se entregaron al 120%, lo que me puso las pilas nada más llegar. Sin duda es una banda a tener en cuenta y que sigue demostrando que en cualquier parte del Estado se cuecen habas, y de las buenas. Enhorabuena por su concierto.





Lo de Hell no sé ni cómo explicarlo. Tanta expectación habían levantado que allí estábamos esperando a ver qué nos ofrecían y, sinceramente, para mí, fue la primera gran decepción del festival. Con ellos empezó el mal sonido en los escenarios grandes, es más, al principio al cantante no se le escuchaba nada de nada. Me parece que esto de las caras pintadas y parafernalia satánica está ya más que visto y si no ofreces algo realmente explosivo llegas a aburrir de lo lindo. Eso fue lo que me pasó con ellos, a la cuarta o quinta canción decidí pirarme a ver a los Sacramento y, con toda sinceridad, no me arrepiento de la elección. Supongo que tendrán sus seguidores a los que respeto pero no creo que en a mis estanterías llegué algún día algún trabajo suyo.





El de Manuel Escudero y sus Sacaramento fue uno de los conciertos que más ilusión me hizo ver. Nunca fui un gran seguidor de este tipo de Metal pero he de reconocer que el rato que los vi, que fue casi todo el concierto, me gustaron. Supongo que el hecho de llevar grandes músicos e ir acompañado del guitarrista de los míticos Nazareth, Manny Charlton, influyó en todo esto. Cayeron temas propios de su trabajo “A Sangre Y Fuego” así como alguna que otra versión como “Hair Of The Dog” o, la mil veces interpretada, “Keep On Rockin´ In The Free World”. ¡A darle caña! Se les espera con muchas ganas por estos lares cuando vengan a compartir cartel con Ripper Owens y demás bandas.





Stryper se puede decir que fue la primera banda que realmente congregó a peña en los escenarios grandes. Al igual que los Hell, el sonido al comienzo del show fue nefasto siendo el propio guitarra Oz Fox quien nos pediría que gritásemos para que el señor de la mesa pusiera fin al problema. Era la primera vez que los veía y tengo que reconocer que me gustaron, sobre todo la actitud de la banda y la voz de Michael Sweet. Tocaron temas clásicos suyos como “Calling on You”, “Soldiers Under Command” o, cómo no, “To Hell To The Devil” a los que sumaron tres versiones, una de Kiss, otra de los Judas y una última de Van Halen. Es una cosa que nunca entenderé, tienes poco más de una hora para tocar y te dedicas a hacer versiones. La cuestión es que no afearon para nada su concierto que acabó con toda la peña entregada y pidiendo más a los hermanos Sweet y acompañantes. No creo que, nunca lo he hecho, me desplace a ver un show de los californianos más allá de 100km a la redonda pero encontrármelos en un cartel como el del Leyendas me ha dado la oportunidad de descubrirlos en directo y he de reconocer que me lo pasé muy bien con ellos.





Qué pena lo del sonido de Annihilator. Otro grupo más que sufrió ese comienzo de concierto nefasto y que tuvo que sobreponerse al mismo con entrega y caña, mucha caña, de la buena. Sin duda era uno de los alicientes del cartel del viernes y, a pesar de lo comentado anteriormente, salieron triunfantes del Leyendas. Trallazos como “King Of The Kill” o “No Way Out” pusieron a botar todo el mundo. Jeff Waters sigue dándolo todo sobre el escenario corriendo de un lado a otro y descargando sus riffs atronadores que te ponían los pelos de punta por momentos. Evidentemente la cosa llegó a su culmen con “Alison Hell” pero se echaron en falta algún clásico más como “Never, Neverland”. Buen concierto, sobre todo por el esfuerzo hecho contra el mal sonido del mismo. Siempre recomendables los trashers canadienses.





El momento de Centinela por un lado y Arch Enemy por otro lo aprovechamos para ir a coche a soltar unas cosas, tomarnos un respiro comiendo algo y así recuperar fuerzas para continuar con el festival. Puestos a elegir hubiera ido a ver de nuevo a Centinela pero esta vez me conformé con sus firmas en la entrada a color. Una vez llena la barriga, nos fuimos a tomar posiciones en el que sería, sin duda, el concierto con mayor afluencia del viernes, los Wasp. No es que sea fan acérrimo de la banda pero los llevo escuchando tanto tiempo y hay temas suyos que ya forman parte de la historia del Metal que sería imperdonable no haber estado en frente de mister Lawless y demás. Está claro que el Cuchillas, como le llamamos cariñosamente en nuestra peña, no está atravesando  su mejor momento vocalmente hablando pero os puedo asegurar que le he visto en peores situaciones que la vivida el viernes de este Leyendas. Comenzó a saco con “On Your Knees” a la que siguió su particular versión de “The Real Me” de The Who y la impresionante “L.O.V.E Machine” y “Wild Child”, ¿quién no se ha desmadrao alguna vez con estos temas?, entre estas y “I Wanna Be Somebody”, sin palabras, intercaló “Sleeping In The Fire” siendo este cuarto de hora largo lo mejor del show. Y después qué, pues nada el señor Blackie abandona el escenario con sus secuaces durante casi cinco minutos y vuelve con un soporífero medley de medios tiempos que rompieron totalmente el ritmo del concierto. Para cuando quiso recuperarlo con “Chainsaw Charlie” y el mítico “Blind In Texas” la cosa estaba ya un poco desinflada. A pesar de todo hay que reconocer que fue de lo mejor del día, no sé si por ser unos clásicos o por la congregación de peña que hubo pero los Wasp del Leyendas salieron más que airosos del escenario.





Puede que para muchos en concierto de Michael Schenker no fuera lo que se esperaba del mítico guitarra teutón pero para mí fue el gran triunfador de la jornada. Que sí, que quizá metió demasiadas versiones de UFO y Scorpions pero a mí me puso a saltar como un loco desde los primeros acordes de “Doctor, Doctor” hasta el final del show. El hecho de llevar en sus filas a Francis Bucholz y Herman Rarebell nos hizo disfrutar de clasicazos de Scorpions como “Lovedrive”, “Another Piece Of Meat” y “Rock You Like A Hurricane”. A estos sumó el ya nombrado hit de UFO además de “Rock Bottom”, “Lights Out” o “Shoot, Shoot”. Momentos impagables con  “Into The Arena”  o “Armed And Ready” a los que añadió algún tema de su reciente trabajo como “Before The Devil Knows You´re Dead”. Acabé sudado como no lo había hecho estado todo el día. El pequeño de los Schenker ha vuelto y esperemos que sea para quedarse por muchos años más.





Cuando llegamos al esenario pequeño comprobamos que Sherpa lo había petao pero no pudimos disfrutar de nada de su show porque estaba despidiéndose del público. Supongo que lo haría, al menos, igual de bien que en el pasado Machacona Festival donde dejó un buen sabor de boca. Allí nos quedamos para disfrutar un rato, al final fue un rato largo, de Alberto Rionda y sus Alquimia. Vuelvo a decir que no es el tipo de Metal que me vuelva loco pero sí que tengo que reconocer que me alegré muchísimo de que tanto estos como Sherpa, y otros muchos, llenaran el recinto de peña. Esto da a entender que el Heavy estatal goza de buena salud además de una legión de seguidores que lo mantienen bastante vivo. Buena conexión con el respetable y mucha calidad tanto en la voz de Israel Ramos como en los músicos. Ya digo que no me volví majara con ellos pero desde aquí les presento todos mis respetos por su trabajo y les deseo lo mejor. Con esa entrega y esa cantidad de seguidores lo tienen asegurado, otra cosa es que no acaben a palos como pasa en muchas bandas, el tiempo lo dirá.





Panzer y su concierto de despedida, al menos eso dicen, fue nuestro cierre de la jornada. No puedo decir otra cosa que no sea que me lo pasé como si tuviera 16 años. Son un grupo que forma parte de la banda sonora de mi vida. Canté todas y cada una de las canciones que tocaron pasándomelo bomba con “Toca Madera”, “Danza De La Muerte”, “Arriba” o “Perro Viejo”, por destacar algunas. Puede que no estuvieran tan agresivos y cañeros como en otras ocasiones pero me importo un sincero bledo. Una pena que perdamos a este grupazo porque siempre se merecieron más de lo que tuvieron. Final agridulce para la jornada del viernes, agrio por despedirme de ellos y dulce por haber estado en esa despedida. Siempre los llevaré “Junto A (M)Ti” y seguro que los seguiré cantando en mis noches de alcohol. Hasta siempre Pina y compañía.







lunes, 28 de julio de 2014

"The Tinkerbell": La Nueva Aventura Beartoncitiana De Daniel Mainé







Tercera entrega de lo acontecido en la ciudad más Bear del mundo, Beartoncity, a cargo de Daniel Mainé. A estas alturas poco se puede hacer para presentar al autor pero para los y las que anden un poco despistadillos os diré que procede de San Fernando, Cádiz, y que, además de esta saga, tiene en el mercado “La gran guía del ambiente para gays desubicados”, titulada “¿Quién Es Quién?”, donde pone viñetas al guion de Enrique P. Sen. A esta obra hay que sumar algunas otras como, por ejemplo, “De Ratones Y Gatos” o “Héroes De Papel”, título muy cercano a la mítica canción de Santa.




En un día como hoy en que nos llegan noticias tan espeluznantes como que somos el colectivo más agredido, verbal o físicamente, o ambas cosas, del Estado quiero, en primer lugar, hacer una referencia especial a la dedicatoria de este álbum. Si ya, desconociendo dicha noticia, me parecía de lo mejor del cómic ahora le añado mucho más valor a la misma. Una vez dicho esto, aclararos que en esta nueva entrega los protagonistas no son nuestros héroes preferidos de la ciudad osuna. Aquí quedan en un segundo plano para ceder dicho honor a los integrantes del programa televisivo The Tinkerbell.




Cronológicamente, la historia trascurre entre lo acontecido en “El Abominable Hombre Del Cuarto Oscuro” y “Crisis En Tierras De Cruising”. El equipo de César K., Cristobal Colon, ha sido disuelto por la cadena televisiva “La Pimpinela Escarlata” después de que el presentador realizara una entrevista a los superhéroes de la ciudad acusando de cierto favoritismo al comisario Pepe Ley. Transcurrido un tiempo de sequía laboral aparece el ofrecimiento de Teddy Wright para que César, y compañía, o sea, el productor asociado Luis Lame, el cámara Niko Aguilar y el encargado del sonido Marco Ramírez, vuelvan a la pantalla al frente de The Tinkerbell.




En esta nueva etapa harán que los habitantes de Beartoncity conozcan otras personalidades del lugar así como otros lugares, otras ciudades u otros héroes, en propias palabras de Teddy Wright. Así estaremos un poco más al tanto de lo que se cuece en las 15 Naciones Gays Libres, además de Heteronia. De esta forma Daniel nos aclara un poco cómo son todos esos lugares que ha creado en este entramado de islas, ciudades y burbujas. Conoceremos lo que acontece en el Archipiélago de Lesbos así como en Waka-Wakandia y sus suricatos o por qué la mencionada Heteronia es como es.





Un número divertido e irreverente, como en entregas anteriores, donde Mainé nos acerca un poco más a los lugares donde se desarrollan sus aventuras, La Ciudad Prohibida, Nasgard o Long Bitch. Lo hace creando nuevas intrigas, con apariciones de héroes y villanos conocidos y otros por conocer. Al igual que ocurre en los famosos cómics de superhéroes de toda la vida donde, cuando te crees que estás llegando al final de una trama aparece alguien que le da continuidad de una forma u otra. En ese sentido, y algunos más, el autor demuestra su gran conocimiento del género. Ya sólo nos queda esperar la nueva entrega para ir desenredando algo más esta madeja de pelos, heroínas, personajes con antifaz o martillo y alguna que otra confabulación en su contra. ¡Enhorabuena a Daniel por esta nueva entrega! Seguiremos pendiente de todo lo que ocurre en la ciudad más osuna del planeta cómic y alrededores.