miércoles, 13 de agosto de 2014

Leyendas Del Rock 2014: Crónica Del Sábado








Empezaré esta crónica dando un toke de atención tanto a la peña como a la propia organización. Es verdad que cada vez está mejor todo lo referente a entrada, puestos de camisetas y otras baratijas, firmas, servicios, tickets y demás pero en lo referente al tema de la comida me he quedao un poco pallá este año. No lo digo por la variedad que, a pesar de no ser demasiada, está bien, me refiero a lo de después de comer. Este tema es claro ejemplo de la serpiente que se muerde la cola. Por un lado la peña es un poquito bastante guarreras dejando los alrededores de los puestos de comida apestados de platos, vasos, cucharas y todo aquello utilizable para llevarse algo a la boca. Era increíble cómo estaba la parte de atrás del césped a partir de ciertas horas de la noche. Puede que esto sea consecuencia de la poca cantidad de contenedores que había para depositar dichos desperdicios, prefiero pensarlo así, que acababan en pocas horas hasta arriba de los mismos. Entonces por qué la organización no pone más contenedores en esa parte del festival y así evitaríamos ir pisando restos varios de comida. Espero que esta sea la solución porque pensándolo mal… mucho ir de ecologistas, no a la matanzas de ballenas, me molan temas como “Marea Negra” y cosas parecidas pero el césped de mi festival preferido lo ensucio porque soy el o la más Heavy y ya está. Lo de la acampada sin palabras, sigue siendo la parte a solucionar del festival, vaya secarral lleno de pedruscos. Por lo demás, como dije antes, felicidades a Sufriendo y Gozando por este terrible esfuerzo anual.





El sábado llegamos al festival mucho antes incluso que el viernes para ver a los Easy Rider. Poca peña cerca del escenario debido al calor que hacía pero nos encontramos con un grupo que lo dio todo y que se notaba que estaba pasándolo en grande. Con el cantante Rob Finn al frente nos deleitaron con temas de su reciente trabajo además de otros como “Stranger” que puso a cantar a pleno pulmón a sus más acérrimos seguidores. Quizá no fuera la mejor hora para ellos pero es lo que tienen los festivales, te ponen ahí y, sea como sea, tienes que dejarte la piel en el escenario.





Aprovechando la poca sombra del momento nos fuimos acercando al escenario donde Lujuria iba a dar su concierto. Modelazo, como siempre para esta ocasión, colorao de Óscar con esos flecos pegados a los brazos que ya te arranca la primera sonrisa del show. Fue un repertorio lleno de clásicos como “Joda A Quien Joda”, “Estrella Del Porno” o “Mozart Y Salieri”. Momentos especiales cuando invitaron a salir al mítico bajista de Obús, Juan Luís Serrano, para interpretar el himno “Vamos Muy Bien”, y al cantante de Wild, Javier Endara, que poco más y arrasa con todos los cables y pedales del escenario. Como siempre, tuvimos a un Óscar reivindicativo que no dejó de hacer referencias al conflicto que se está viviendo en Palestina y se metió con todos y todas los corruptelas patrios que no merecen dicho adjetivo. Finalizaron con su tema “Leyendas Del Rock” un recital que nos hizo pasar uno de los mejores momentos de la jornada.





Me pasé por el escenario “pequeño” para ver un rato a Ravenblood. No llegué a ver más de cuatro temas de esta banda de Death Metal pero me parece que, sin ser yo alguien puesto en el tema, lo hicieron bastante bien, al menos me llevé una grata sorpresa con ellos. Le deseó lo mejor para el futuro.





Vuelta a los escenarios principales para ver a lo que, a la postre, sería una de las actuaciones del día, la de los suecos H.E.A.T que lo revolucionaron todo. Si en algún lado tenemos que ver algo de luz en este negro laberinto en que se encuentra el Metal y aledaños podríamos empezar por ellos. Sí que es verdad que no han inventado nada, que es lo malo de todo esto, pero salieron a arrasar y lo consiguieron. Grandes sonrisas en sus caras además del desparpajo propio de su edad hicieron de su concierto algo que no olvidaremos fácilmente. Un cantante, Erik Grönwall, que posee una muy buena voz acompañado de una gran banda, sobre todo el guitarra Eric Rivers y el Batería Crash, fue lo necesario para poner aquello patas arriba en unos segundos. Momentos como “Living On The Run” o “Tearing Down The Walls” pusieron a gritar a todo los presentes. Ahora entiendo lo que decía la peña que asistió a su show acompañando a Scorpions. Habrá que estar muy pendientes de ellos pues son una fuerte promesa del Hard Rock.





Como en la jornada del viernes, aprovechamos, en este caso, la actuación de Heaven Shall Burn, unos desconocidos para nosotros, para hacer las compras pertinentes de regalos y recuerdos del festival, llevarlos al coche y comer algo. De vuelta nos encontramos con el conciertazo que Battle Beast estaban ofreciendo. La carpa repleta de peña dejaba claro que son un grupo en alza. Mucha actitud por parte de su cantante Noora Louhimo que puso a la gente como loca con temas del calibre de “Let It Roar” o “Justice And Metal”. Sin duda alguna uno de los grupos triunfadores del día.





No presté demasiada atención a Hammerfall pues no he sido nuca seguidor de ellos así que me dediqué a hablar con la peña mientras compartíamos algún que otro litro y tomábamos posiciones para lo que, a mí parecer, fue el concierto del sábado. Sé que a muchos esta afirmación les parecerá exagerada pero yo tenía unas ganas inmensas de ver a los daneses Volbeat y me lo pasé en grande con ellos. Puede que haya peña que no conecte que esa mezcla tan especial que hacen, intercalando cosas de Johnny Cash o Elvis con verdaderos trallazos de Thrash Metal,  pero a mí me resultaron sorprendentemente buenos. Puede que la crítica los esté encumbrando en exceso sin embargo, volviendo a lo de antes, si ahora hay alguien que puede tomar ese relevo generacional, sin duda alguna, son ellos. Un sonido espectacular acompañado de un juego de luces magnífico fueron los mejores acompañantes de su actuación. Instantes como los vividos durante “Lola Montez”, la más coreada de todas, “I Only Wanna Be With You”, “Boa (JDM)”, “Fallen”, “Radio Girl” o “16 Dollars” pasarán a la historia del Leyendas con letras mayores.  Para cerrar subieron al escenario a un grupo nutrido de niños y niñas haciéndonos ver a las nuevas generaciones del Heavy Metal. Impagable ver las caras de los chavales que ni por asomo pensarían que iban a acabar siendo los protagonistas del final del concierto de los escandinavos. Me gustaban antes de verlos en vivo ahora me gustan mucho más si cabe. Espero tener la oportunidad de volverlos a ver en directo pues, como bien dijeron, la primera vez que vinieron a España no había más de 30 personas presenciando su show y ahora, con todo merecimiento, llenan festivales como el de Villena.





Vuelta al escenario “pequeño” a ver un ratito a Delain antes de volver a toda leche a vivir lo que Unisonic nos tenía preparado. Tengo que decir que partir de este momento fue un sin vivir en que vi a todos y no vi a ninguno. Con esto quiero decir que no completé los conciertos por querer abarcarlos todos, malditas coincidencias de horarios, grrr. Lo de Unisonic me quedó bastante frío pues esperaba mucho más de ellos. Arrancaron fuerte con el tema homónimo del grupo pero a partir del tercer tema se me hicieron pesados a más no poder así que me largué a ver a los Leize que siempre fue una de mis bandas preferidas del panorama estatal. Con esto no quiero decir que estuvieran dando un mal concierto simplemente que me defraudaron. Estuve esperando algún tema de Helloween, cayeron dos, “March Of Time”, que lo escuchaba de fondo mientras me dirigía a la carpa, y, por lo que me dijeron, “I Want Out”, imperdonable si no la tocan.







Llegué al escenario donde actuaba Leize cuando estaban acabando su gran tema “Buscando… Mirando”, o sea, en el tramo final de su actuación. Lo poco que vi me pareció genial, tengo que reconocer que no puedo ser muy objetivo con ellos porque tengo cierta predilección por la banda. Disfruté como un enano de esos coletazos finales pues temas como “Muros” son de mis preferidos de todos los tiempos.





Durante la actuación de Warcry nos dirigimos a la terraza del restaurante de la piscina, fue todo un descubrimiento este sitio, para relajarnos un poco ya que el cansancio empezaba a hacer mella en nosotros. Unos se quedaron a ver a Banzai y otros, como yo, no fuimos a ver a los catalanes Crisix. El porqué de esta decisión, a pesar de ser Banzai una de mis bandas preferidas de siempre, no es otro que a estos ya los he visto tres veces mientras que a Crisix no los había visto nunca. Fue otro de los grupos que petó la carpa dando así un claro ejemplo de que el Thrash Metal estatal goza de un buen puñado de seguidores. Para algunos fue un show demasiado embarullado pero a mí me gustaron bastante. Se ven que tienen todo a su favor, juventud, entrega y energía, mucha energía. Puede que esa pequeña performance del “I´m The Man” de los grandísimos Anthrax sobrase por ser un show corto, sería más propio de una actuación suya, a pesar de ello, me gustó. Tienen todo por delante, esperemos que lo aprovechen bien porque se merecen todo lo que les caiga.





Hasta aquí el Leyendas 2014 para nosotros. Empieza la cuenta atrás para la décima edición de la que ya han confirmado a la gran Doro. Esperemos que sea un cartel de lujo y que, al menos, disfrutemos tanto como en este y en anteriores años. ¡Nos vemos en el Leyendas!!!!




Leyendas Del Rock 2014: Crónica Del Viernes







Un año más pasé por el Leyendas Del Rock, un año más disfrutando de la compañía de buenos amigos y amigas y de la buena música. Antes de comenzar la crónica quiero quedar bien claro que lo que vais a leer de aquí en adelante son las vivencias y sensaciones de un particular como el que escribe. Es normal que haya opiniones para todos los gustos, así debe ser, es más, antes de escribir estos cuatro párrafos ya hemos debatido largo y tendido sobre lo que fueron para caca cual los conciertos que vio. Mi intención es simplemente reflejar mis vivencias, si se ajustan a las vuestras mejor, si no es así mejor también. Otra cosa a resaltar es que este año he visto muchos conciertos a medias, ya sea desde el principio o de la mitad al final, pues la coincidencia de horarios me llevó a este tipo de historias. Si más, pasemos al lío que es lo que interesa.




Al igual que el año pasado, fuimos de los primeros en llegar al festival y he de reconocer que es una idea que cada vez me llena más. Cuando accedimos ya estaban encima de las tablas Seoane y sus Burning Kingdom. Nos presentaron su último trabajo, “Simplified”, del que cayeron más de un tema. Buen sonido, mucha entrega, sobre todo por parte del propio guitarra y del cantante. Poca gente cerca del escenario pero mucha peña pendiente desde la carpa. El calor a esas horas no da muchas posibilidades de resistir. Me gustaron, espero que sigan subiendo porque se lo merecen.





Fue acabar Seoane y compañía y empezar Moonspell. Con ellos comenzó igualmente mi periplo de bandas vistas a medias. Creo que los portugueses no acaban de conectar del todo con el público estatal. A pesar de congregar a gente muchos estábamos más a la expectativa que disfrutando de lo que nos estaban ofreciendo, que no era ni poco ni malo. Fue otra de las bandas que gozó de un buen sonido. Se les ve que tienen muchas tablas pues su puesta en escena está bastante currada además de, musicalmente hablando, poner toda la carne en el asador. ”Opium”, “Vampiria” o “Alma Mater” fueron grandes momentos del show.







Corre que te corre para el escenario “pequeño” para ver un rato a los canarios Esclavitud. Era uno de los grupos que más interés me habían creado de antemano y, lo poco que vi, me gustó y mucho. Con parte del público procedente de sus tierras, se entregaron al 120%, lo que me puso las pilas nada más llegar. Sin duda es una banda a tener en cuenta y que sigue demostrando que en cualquier parte del Estado se cuecen habas, y de las buenas. Enhorabuena por su concierto.





Lo de Hell no sé ni cómo explicarlo. Tanta expectación habían levantado que allí estábamos esperando a ver qué nos ofrecían y, sinceramente, para mí, fue la primera gran decepción del festival. Con ellos empezó el mal sonido en los escenarios grandes, es más, al principio al cantante no se le escuchaba nada de nada. Me parece que esto de las caras pintadas y parafernalia satánica está ya más que visto y si no ofreces algo realmente explosivo llegas a aburrir de lo lindo. Eso fue lo que me pasó con ellos, a la cuarta o quinta canción decidí pirarme a ver a los Sacramento y, con toda sinceridad, no me arrepiento de la elección. Supongo que tendrán sus seguidores a los que respeto pero no creo que en a mis estanterías llegué algún día algún trabajo suyo.





El de Manuel Escudero y sus Sacaramento fue uno de los conciertos que más ilusión me hizo ver. Nunca fui un gran seguidor de este tipo de Metal pero he de reconocer que el rato que los vi, que fue casi todo el concierto, me gustaron. Supongo que el hecho de llevar grandes músicos e ir acompañado del guitarrista de los míticos Nazareth, Manny Charlton, influyó en todo esto. Cayeron temas propios de su trabajo “A Sangre Y Fuego” así como alguna que otra versión como “Hair Of The Dog” o, la mil veces interpretada, “Keep On Rockin´ In The Free World”. ¡A darle caña! Se les espera con muchas ganas por estos lares cuando vengan a compartir cartel con Ripper Owens y demás bandas.





Stryper se puede decir que fue la primera banda que realmente congregó a peña en los escenarios grandes. Al igual que los Hell, el sonido al comienzo del show fue nefasto siendo el propio guitarra Oz Fox quien nos pediría que gritásemos para que el señor de la mesa pusiera fin al problema. Era la primera vez que los veía y tengo que reconocer que me gustaron, sobre todo la actitud de la banda y la voz de Michael Sweet. Tocaron temas clásicos suyos como “Calling on You”, “Soldiers Under Command” o, cómo no, “To Hell To The Devil” a los que sumaron tres versiones, una de Kiss, otra de los Judas y una última de Van Halen. Es una cosa que nunca entenderé, tienes poco más de una hora para tocar y te dedicas a hacer versiones. La cuestión es que no afearon para nada su concierto que acabó con toda la peña entregada y pidiendo más a los hermanos Sweet y acompañantes. No creo que, nunca lo he hecho, me desplace a ver un show de los californianos más allá de 100km a la redonda pero encontrármelos en un cartel como el del Leyendas me ha dado la oportunidad de descubrirlos en directo y he de reconocer que me lo pasé muy bien con ellos.





Qué pena lo del sonido de Annihilator. Otro grupo más que sufrió ese comienzo de concierto nefasto y que tuvo que sobreponerse al mismo con entrega y caña, mucha caña, de la buena. Sin duda era uno de los alicientes del cartel del viernes y, a pesar de lo comentado anteriormente, salieron triunfantes del Leyendas. Trallazos como “King Of The Kill” o “No Way Out” pusieron a botar todo el mundo. Jeff Waters sigue dándolo todo sobre el escenario corriendo de un lado a otro y descargando sus riffs atronadores que te ponían los pelos de punta por momentos. Evidentemente la cosa llegó a su culmen con “Alison Hell” pero se echaron en falta algún clásico más como “Never, Neverland”. Buen concierto, sobre todo por el esfuerzo hecho contra el mal sonido del mismo. Siempre recomendables los trashers canadienses.





El momento de Centinela por un lado y Arch Enemy por otro lo aprovechamos para ir a coche a soltar unas cosas, tomarnos un respiro comiendo algo y así recuperar fuerzas para continuar con el festival. Puestos a elegir hubiera ido a ver de nuevo a Centinela pero esta vez me conformé con sus firmas en la entrada a color. Una vez llena la barriga, nos fuimos a tomar posiciones en el que sería, sin duda, el concierto con mayor afluencia del viernes, los Wasp. No es que sea fan acérrimo de la banda pero los llevo escuchando tanto tiempo y hay temas suyos que ya forman parte de la historia del Metal que sería imperdonable no haber estado en frente de mister Lawless y demás. Está claro que el Cuchillas, como le llamamos cariñosamente en nuestra peña, no está atravesando  su mejor momento vocalmente hablando pero os puedo asegurar que le he visto en peores situaciones que la vivida el viernes de este Leyendas. Comenzó a saco con “On Your Knees” a la que siguió su particular versión de “The Real Me” de The Who y la impresionante “L.O.V.E Machine” y “Wild Child”, ¿quién no se ha desmadrao alguna vez con estos temas?, entre estas y “I Wanna Be Somebody”, sin palabras, intercaló “Sleeping In The Fire” siendo este cuarto de hora largo lo mejor del show. Y después qué, pues nada el señor Blackie abandona el escenario con sus secuaces durante casi cinco minutos y vuelve con un soporífero medley de medios tiempos que rompieron totalmente el ritmo del concierto. Para cuando quiso recuperarlo con “Chainsaw Charlie” y el mítico “Blind In Texas” la cosa estaba ya un poco desinflada. A pesar de todo hay que reconocer que fue de lo mejor del día, no sé si por ser unos clásicos o por la congregación de peña que hubo pero los Wasp del Leyendas salieron más que airosos del escenario.





Puede que para muchos en concierto de Michael Schenker no fuera lo que se esperaba del mítico guitarra teutón pero para mí fue el gran triunfador de la jornada. Que sí, que quizá metió demasiadas versiones de UFO y Scorpions pero a mí me puso a saltar como un loco desde los primeros acordes de “Doctor, Doctor” hasta el final del show. El hecho de llevar en sus filas a Francis Bucholz y Herman Rarebell nos hizo disfrutar de clasicazos de Scorpions como “Lovedrive”, “Another Piece Of Meat” y “Rock You Like A Hurricane”. A estos sumó el ya nombrado hit de UFO además de “Rock Bottom”, “Lights Out” o “Shoot, Shoot”. Momentos impagables con  “Into The Arena”  o “Armed And Ready” a los que añadió algún tema de su reciente trabajo como “Before The Devil Knows You´re Dead”. Acabé sudado como no lo había hecho estado todo el día. El pequeño de los Schenker ha vuelto y esperemos que sea para quedarse por muchos años más.





Cuando llegamos al esenario pequeño comprobamos que Sherpa lo había petao pero no pudimos disfrutar de nada de su show porque estaba despidiéndose del público. Supongo que lo haría, al menos, igual de bien que en el pasado Machacona Festival donde dejó un buen sabor de boca. Allí nos quedamos para disfrutar un rato, al final fue un rato largo, de Alberto Rionda y sus Alquimia. Vuelvo a decir que no es el tipo de Metal que me vuelva loco pero sí que tengo que reconocer que me alegré muchísimo de que tanto estos como Sherpa, y otros muchos, llenaran el recinto de peña. Esto da a entender que el Heavy estatal goza de buena salud además de una legión de seguidores que lo mantienen bastante vivo. Buena conexión con el respetable y mucha calidad tanto en la voz de Israel Ramos como en los músicos. Ya digo que no me volví majara con ellos pero desde aquí les presento todos mis respetos por su trabajo y les deseo lo mejor. Con esa entrega y esa cantidad de seguidores lo tienen asegurado, otra cosa es que no acaben a palos como pasa en muchas bandas, el tiempo lo dirá.





Panzer y su concierto de despedida, al menos eso dicen, fue nuestro cierre de la jornada. No puedo decir otra cosa que no sea que me lo pasé como si tuviera 16 años. Son un grupo que forma parte de la banda sonora de mi vida. Canté todas y cada una de las canciones que tocaron pasándomelo bomba con “Toca Madera”, “Danza De La Muerte”, “Arriba” o “Perro Viejo”, por destacar algunas. Puede que no estuvieran tan agresivos y cañeros como en otras ocasiones pero me importo un sincero bledo. Una pena que perdamos a este grupazo porque siempre se merecieron más de lo que tuvieron. Final agridulce para la jornada del viernes, agrio por despedirme de ellos y dulce por haber estado en esa despedida. Siempre los llevaré “Junto A (M)Ti” y seguro que los seguiré cantando en mis noches de alcohol. Hasta siempre Pina y compañía.