martes, 30 de junio de 2026

Alan Parsons En Mérida

 



Cuarto concierto que veo en el teatro romano de Mérida, y espero seguir sumando muchos más. En este caso, ha sido el de The Alan Parsons Project, dentro del Stone & Music Festival. Como en ocasiones anteriores, el propio espacio ya le da un toque fuera de lo común, llámalo especial, a cualquier evento que se celebra sobre su escenario, ya sea danza, teatro, conciertos, lo que sea. Es todo un privilegio poder contar con un espacio así en nuestra comunidad y que pueda ofrecerse al público de la manera que lo hace.




El ingeniero de sonido, productor musical, compositor, cantante y músico británico venía a celebrar con tod@s l@s asistentes el cincuenta aniversario de su estancia en el mundo de la música y de la puesta en el mercado de su primer trabajo, Tales of Mystery and Imagination, del que cayeron unos cuantos temas. Lo hizo acompañado de una banda que, no podía ser de otra manera, tira de espaldas. A pesar de tener un cantante principal, P.J. Olsson, tanto los dos guitarristas, Jeff Kollman y Dan Tracey, como el saxofonista Todd Cooper, ejercieron en dichas labores vocales con una muy buena solvencia. A esto le añadimos una base rítmica formada por dos monstruos del calibre de Guy Erez al bajo y Danny Thompson a las baquetas, además de la gran labor del teclista Tom Brooks, y ya tenemos un grupazo que te deja con la boca abierta.




Con un poco de retraso y alguna gente aún buscando sus asientos en las gradas, el show echó a andar Standing on Higher Ground, de su álbum Gaudí, que engancharon con uno de sus clásicos como es Don't Answer Me para que las primeras sonrisas aparecieran en los rostros de l@s presentes. Avanzaron con Time y I Wouldn't Want to Be Like You de manera espectacular hasta llegar al primer corte de su disco a homenajear, A Dream Within a Dream, con intro de Orson Wells.




Llegados a esta parte del concierto, este se centró en temas del redondo que cumplía medio siglo de existencia. De esta forma, pudimos disfrutar de The Raven, brutal, The Tell-Tale Heart, The Cask of the Amontillado, (The System of) Dr. Tarr and Professor Fether, The Fall of the House of Usher y To One in Paradise del tirón, como el que no quiere la cosa. Así hasta llegar a otro de sus temas estrella, Damned If I Do, que fue el predecesor de uno de los instantes a recordar del show con la interpretación de La Sagrada Familia, recordatorio a Gaudí, evidentemente, incluido. La parte final del concierto echó a rodar con un público ya puesto en pie ante los primeros acordes de Sirius / Eye in the Sky que, como era de esperar, fue el momento culmen del show. Ante la insistencia de l@s presentes, el concierto se cerró definitivamente con Games People Play.





Hubo una sonora despedida una vez que Alan presentara a los músicos antes del saludo final. Músicos que tuvieron en todo momento el protagonismo en sus manos, tanto a nivel individual, con solos en distintos momentos del evento, como grupal, demostrando su gran valía. Haber tenido a este monstruo de la música delante ha sido todo un placer. Que a su edad todavía se embarque en una gira, con el estado de salud en el que se encuentra, tiene mucho mérito. Muchas gracias al Stone & Music Festival por haber contado con él para formar parte del cartel de este año. Cartel que, como siempre, es de lo más variado en cuanto a estilos y gustos musicales, algo que siempre he alabado. Me parece genial que un sitio como el teatro romano de Mérida lo pise esta variedad de músicos y que cada cual, dentro de esos gustos, pueda disfrutar del mismo integrándose en un lugar con más de dos mil años de historia. Espero que la organización siga repitiendo este modelo y que, como hasta ahora, no se olviden del Rock. ¡Nos vemos el año que viene!




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