martes, 8 de julio de 2014

John Fogerty - Rosendo: Músicos En La Naturaleza 2014











Mi primera visita al festival Músicos en la Naturaleza celebrado en Hoyos del Espino, Ávila, ha sido uno de los mayores aciertos, musicalmente hablando, en lo que va de año. A destacar varias cosas de este evento; en primer lugar el emplazamiento. Un lugar idílico en medio de la Sierra de Gredos que te hace sentir en otra dimensión. Otro de los puntos a favor es el buen rollo que se respiró durante todo el concierto, antes, durante y después del mismo. A esto le sumas la buena compañía de amigos, algún que otro conocido, propio de este tipo de espectáculos, y la de mi novio hizo del ambiente algo realmente familiar y cercano. Ningún tipo de incidente a destacar a lo que hay que sumar el viaje ida y vuelta desde Arenas de San Pedro en el bus, este es que nos salvó de verdad en dicho trayecto porque si tuviéramos que hacerlo en coche hubiera sido todo un caos, sobre todo a la vuelta con la tremenda cola que se formó para salir de allí. Como parte, digamos negativa, la cantidad de colas que se formaron tanto para los tickets como para la bebida, la comida o los servicios. Tengo que reconocer que a mí no me resultó algo contraproducente pero hubo peña que se quejó de este tipo de cosas. No estoy seguro de qué se podría hacer al respecto, el sitio no da más de sí, pero es algo a tener en cuenta por parte de la organización.







En el terreno musical resaltaría el buen sonido del que disfrutamos durante todo el festival. Este empezó con la actuación de Rebeca Jiménez. Poco os puedo contar de esta chica porque, sinceramente, no la presté demasiada atención. Entre que accedimos al recinto, comimos algo para no tener que perder tiempo en hacerlo durante el concierto y coger sitio para Rosendo se nos pasó la actuación de la segoviana. Eso sí, lo poco que atendí me pareció demasiado melancólico y lineal. Hablando con algunos y algunas mientras hacíamos cola para esto y lo otro la conclusión es que la chica esta pegaba poco con el cartel. Vamos, que seguro que  hay más de dos y  tres bandas o músicos que hubieran encajado mejor que ella en el cartel de la tarde del pasado 5 de Julio. Nunca me ha gustado despreciar a nadie que tenga la osadía de subirse a un escenario y ofrecernos su música, eso no quiere decir que muchos y muchas se lo merezcan, pero Rebeca Jiménez no pasará a la historia del festival, al menos por su actuación en 2014.





Se puede decir con total seguridad que la edición de este año de Músico en la Naturaleza empezó cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de “¿A Dónde Va El Finado?”, tema con el que comenzó el show del legendario Rosendo. Hacía ya unos años que no asistía a uno de sus conciertos, tengo que reconocer que sus últimos álbumes me aburrieron bastante, todo lo contrario con su “Vergüenza Torera”, pero de este salí con muy buen sabor de boca. Como he dicho antes, el sonido fue espectacular y la ristra de canciones que dejó caer otro tanto de lo mismo. Cuando te encuentras delante de un público entregado y con ganas sientes una fuerza increíble para interpretar lo que se te ponga por delante. Eso fue lo que vivimos con la actuación del de Carabanchel, entrega por ambas partes. A temas de su reciente trabajo, como “Muela La Muela”, “Delirio” o la homónima del disco, muy bien acogidos por el respetable, le sumó algunas de sus mejores canciones, desde “Listos Para La Reconversión”, segunda del concierto, hasta la imprescindible “Flojos De Pantalón”, mi preferida de siempre, pasando por “Salud Y Buenos Alimentos”, “Y Dale”, me desgañité con esta, “Hasta De Perfil”, “En Agua Caliente”, “Masculino Singular” y “Agradecido”, que nunca puede, ni debe, faltar. Entre estos cortes metió otros del calibre de “Cada Día” o “Cuando”. Como podéis imaginar, no faltaron las reminiscencias a esa gran banda que todos y todas amamos, yo uno de tantos, que es Leño. Se dejó caer “Sorprendente” y, cómo no, “Maneras de Vivir” con la que terminó su actuación. Grande, muy grande, y muy querido Rosendo que no se amilanó lo más mínimo pensando en lo que se nos venía encima. Como puntos en contra diría el arrinconamiento de Mariano y su batería además de mi gran incógnita: ¿Por qué las pantallas funcionaron tanto con Rebeca Jiménez como con Fogerty y no con Rosendo? Esto de las organizaciones es cada vez más un verdadero misterio.








Cuando llevas escuchando las canciones de la Creedence desde que eres un crío acabas soñando que algún día podrás verlos en directo, cuando te enteras que eso va a ser un poco difícil tu sueño se desploma por completo. Eso es lo que me ha pasado durante muchos, muchos años y puedo decir que ese sueño se ha cumplido. Que sí, que es John Fogerty en solitario pero qué queréis que os diga, para mí fue como si tuviera a los cuatro músicos de la banda delante de mis narices. Desde el instante que salió a escena se metió al público en el bolsillo, algo fácil de conseguir cuando comienzas con tres trallazos del calibre de “Travellin´ Band”, “Green River” y “Who´ll Stop The Rain”, así cualquiera. La cosa no se quedó ahí, evidentemente, porque las primeras faltas de aliento surgieron con “Lodi”, “Ramble Tamble” y “Lookin´Out My Back Door”. Es que estoy escribiendo esta crónica y aún se me siguen poniendo los pelos de punta. Un poco de descanso con “Hot Rod Heart” y vuelta a machacarnos el corazón con “Penthaouse Pauper”, “Susie Q”, qué más se puede decir de esta, y, nada más y nada menos que… “Midnight Special”, con esta casi lloro y todo. Vuelta a sus temas en solitario con “Mystic Highway”, todo un temazo coreado por los asistentes, y nuevo ataque con “Long As I Can See The Light”, “Keep On Chooglin´”, “Down On The Corner”, otro de los momentazos con todo Dios bailando y cantando, y “Up Around The Bend”. Con otro de sus temas en solitario, el gran “The Old Man Down The Road”, enganchó “Fortunate Song” con la que cerró por todo lo alto su show. Dejó para los bises la traca final de “Rockin´All Over The World”, puro R&R en vena, “Bad Moon Rising” y, por supuesto, “Proud Mary” con la que cerró definitivamente su actuación.





En serio que no tengo palabras para describir el concierto del John Fogerty. A pesar de los pequeños problemas de sonido del principio, todo sonó como una apisonadora. A esto le añades el buen hacer de los músicos que le acompañan, de todos, porque sí que es destacable el batería Kenny Aronoff, con su dilatada carrera como aporreador, o el hijo de John, Shane Fogerty, pero no debemos olvidar que el señor del Hammond y al bajista - guitarra que estuvieron a un grandísimo nivel. Es indiscutible que John nos deleitó con su maestría a las seis cuerdas y su buen hacer con la harmónica. Se quedó solo en el escenario un par de veces y nos atronó con sus riffs.  Fue todo tan rápido que parece que no hubiera ocurrido pero dad por seguro que es algo que guardaré en un rinconcito de mi memoria para siempre.






Esperemos que la próxima edición de Músicos en la Naturaleza nos ofrezca un cartel de esta índole para así poder volver y disfrutar tanto del concierto como de sus pueblos, cuevas y gentes.








viernes, 27 de junio de 2014

Rob Zombie - Def Con Dos - Powerman 5000 En Madrid












Después de unos cuantos meses esperando, incluso años, al final tuve la oportunidad de disfrutar en directo de la música de uno de los tipos más terroríficos del Rock, Rob Zombie. Para ello, como es costumbre desde hace décadas, tuve que desplazarme a Madrid. Acompañado de grandes amigos como Andrés, Diego y Antonio se puede ir a cualquier parte, si es a un concierto de este calibre mucho mejor. Una pena que mi novio no pudiera acompañarme pero el hecho de que el show cayera en lunes le hizo imposible desplazarse por temas laborales. A veces pienso que los y las que vivís en ciertas capitales no sabéis la suerte que tenéis de poder ir a un concierto a partir de las siete de la tarde y para las doce estar en casita descansando para ir a currar al día siguiente sin problema. Bueno, pasemos a la parte musical que, supongo, que es lo que le importa a la peña que lea esto.





Entramos en La Riviera justo cuando Powerman 5000 estaban acabando de interpretar su primer tema. Siendo sincero diré que me gustaron pero tampoco me impresionaron como para decir que he descubierto una banda del copón. Sí que es verdad que tuvieron su público, bastante entregado, todo sea dicho, y que dieron un concierto intenso y sin tregua. Spider One y compañía no pararon en ningún momento sobre todo cuando se dejaron caer temas como “When Worlds Collide”, “Free” o su último éxito, “How To Be A Human”. Lo dicho, a pesar de que llevan muchos años, no los conocía de nada y me dejaron un buen sabor de boca.





Poco tardaron Def Con Dos en subirse a las tablas y ofrecernos un señor concierto, a pesar de lo corto que se me hizo. Desde el trallazo inicial con “España Es Idiota” hasta el final con “Armas Pal Pueblo” no dejaron títere con cabeza. Hubo algún que otro problema con el sonido de la guitarra pero supieron resolverlo sin dificultad. Hicieron un buen repaso a su, ya extensa, discografía y pusieron a la peña a botar sin parar con temazos del calibre de “Agrupación De Mujeres Violentas”, “Cazador De Elefantes” de plena actualidad, “El Día De La Bestia”, casi nunca falta en su set, “Demasiado Humano”, una de mis canciones preferidas de siempre, o  “Ultramemia”. Muy buenos los Def Con Dos, ha sido una grata sorpresa poder volver a verlos, digo sorpresa porque, como bien sabéis, hasta pocas semanas antes del concierto no se incorporaron al cartel. La verdad es que después de haberlos visto un tropel de veces eché en falta una cosa, ese montón de gente moviéndose por el escenario. Se han quedado, en cuanto a miembros, en algo tan básico que cuando miras al escenario parece que falta algo. Está claro que todo esto lo suplantan perfectamente con esa lista de temazos que tienen en su haber.






Para ser yankee el señor Rob Zombie fue de lo más puntual tanto para empezar como para acabar. Una hora y media justita, sin más, de las 21.30 a las 23.00, sin pasarse ni un minuto. A parte de esto, lo primero que tengo que decir es que su directo, al menos el del lunes pasado, nada tiene que ver con sus discos. Me refiero a la potencia con la que sonaron, mucho más Heavy que cualquiera de sus redondos. Este tipo de bandas guitarra, bajo, batería y cantante siempre me han parecido que tienen mucho mérito. Si a esto le sumas que consiguen un nivel sonoro y visual, supongo que esta parte un escenario más amplio será aún mejor, como el vivido en La Riviera es para quitarse el sombrero. El señor Rob Zombie se ha sabido rodear de tres musicazos que hacen que su show no pierda fuelle en ningún momento. No quisiera destacar a ninguno de los tres porque la base rítmica a cargo de Piggy D y Ginger Fish hizo explotar los cimientos de la sala mientras que John 5 estuvo todo el concierto echándole un pulso al propio Rob tanto en protagonismo como en intensidad. “Teenage Nosferatu Pussy” seguida de “Superbeast”, “Living Dead Girl” y, su último single, “Dead City Radio…” nos pusieron las pilas de tal manera que no hubo forma de parar de saltar y sudar, con un principio de concierto así cualquiera para. Momento para el pequeño solo de Ginger y vuelta al derribo sonoro con “More Huma Than Human”, qué decir de este tema, pues que nos volvimos locos literalmente con él, demasiados recuerdos. Para este tramo del show Zombie ya se había cambiado de indumentaria, algo que haría varias veces en el tiempo que duró el mismo. Mucho Motherfucker para presentar, evidentemente, “Sick Bubble-Gum” y de aquí a otro momento álgido con “House Of 1000 Corpses”. Un pequeño respiro, no muy grande, con “Meet The Creeper” dio paso a lo que fue la parte más entregada del cantante y su banda.







“Never Gonna Stop” fue, digamos, el principio de show dentro del show. Después de versionar a Diamond Head y su eterno “Am I Evil?” nos deleitaron con otra de White Zombie, “Thunder Kiss ´65”, y mientras John 5 se volvía loco en el escenario con su solo de guitarra Rob hacía lo propio con los asistentes bajándose a codearse con el público y dando, literalmente, una vuelta entera enfocándonos con una enorme linterna de legs que llevaba en la mano. Cuando subió de nuevo a las tablas nadie se acordaba de John porque el pobre tuvo menos atención que un grano de arena en una playa. Debió de ser el solo de guitarra menos atendido de la historia del Rock. Versión del “School Out” de Alice Cooper para cerrar este tramo y vuelta al camerino para lucir un nuevo modelo. “Ging Gang Gong De Do Gong De Laga Raga” anunciaba que aquello no iba a dar mucho más de sí. No podía quedarse en el tintero uno de sus grandes éxitos como es “Dragula” antes de despedirse por primera vez. Para los bises dejó la versión, incluida en su último redondo, de Grand Funk Railroad, “We´re An American Band”, cerrando definitivamente con “Scum Of The Earth”.








Muy bueno Rob Zombie y, por supuesto, su banda. Será cuestión de verlos en un escenario más amplio y con toda su parafernalia, seguro que entonces nos impactaran mucho más aunque el calor de una sala no lo tienen eso macrofestivales. Vamos, que eso de que el cantante del grupo pase a tu lado enfocándote con una linterna no lo vivirás jamás en un festival. Digamos que esto es lo positivo de las salas, lo negativo… los precios abusivos de las bebidas. Pagar 4€ por un botellín de agua o 10€ por un mini de cerveza es un robo de navaja en pescuezo. No me extraña que la peña apenas consuma y espere a salir para hacerlo. Hasta pronto Rob y compañía.