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La tercera edición de la exposición “Piratas, Ayer y Siempre” pasó por mi pueblo, La Haba (Badajoz). Para mí ha sido todo un placer haber llevado este trabajo a la casa de cultura de mi localidad natal. Desde aquí agradezco de todo corazón tanto a Elvira, encargada de la casa de cultura, y toda su gente como al ayuntamiento de esta localidad. Además de ofrecerme el espacio, por cierto, una pasada de sitio, ya quisieran muchos teatros tener las instalaciones que tenemos allí, me ha conseguido cierta información y contactos para próximas ediciones de la exposición.El sábado 31 de julio fue la presentación de la exposición. Con la ayuda de Elvira y de mi amigo Peluso nos dedicamos a colocar los paneles en el hall de entrada de la casa de cultura. Este trabajo no nos resultó difícil, el método de colocación que tienen en este lugar es de lo más práctico, así que en menos de dos horas estaba todo en su sitio. Luego tuvimos el privilegio de asistir a la prueba de sonido de Raúl, guitarra y cantante de El Gitano, La Cabra Y La Trompeta, y sus acompañantes.Alrededor de las nueve de la noche nos presentamos mi novio y yo en la puerta de la casa de cultura para esperar la apertura de la misma. El acto estaba programado para media hora más tarde pero, como siempre ocurre en estos casos, lo retrasamos como tres cuartos de hora para que la peña pudiera echar una ojeada a los paneles. Sobre las diez y veinte hice la presentación de la exposición. En esta presentación argumento las razones que me llevaron a hacer este trabajo además de hablar, siempre desde un punto de vista de usuario, del tema de la piratería. Una pena que al final no asistiera Jose, el cantante de Mago de Öz; se hubiera creado un debate bastante interesante. Porque otro de los objetivos de esta exposición, además de recordarnos la parte creativa de las carátulas, es precisamente ese, crear debate y saber las opiniones de distintas personas con respecto al tema de la piratería.Una vez finalizada esta presentación pudimos deleitarnos con la composición de filminas y música de todas las carátulas que me han mandado la peña. La razón de esta proyección no es otra que hacer valer aquellas carátulas que no aparecen en los paneles. En total llevo recolectadas casi 500 carátulas, imposible que todas aparezcan en la exposición, así que decidimos darle cabida a todas de esta forma. Puede que sea el momento más pesadete de la exposición pero bueno, siempre está amenizado con buena música que nunca viene mal. Una vez hecho el pase de diapositivas subieron al escenario los músicos. Raúl y compañía nos deleitaron con un set acústico basado en canciones de su grupo mater y algunas canciones que irán incluidas en su próximo disco. Por tanto tuvimos la primicia de escuchar esos temas antes de que estén en la calle, todo un detalle por su parte. El guitarra y cantante vino acompañado de Tamara a la voz, Juanjo al cajón flamenco y Rodri a la flauta. Dieron un concierto de una hora con algunos altibajos, quizás debido a la falta de ensayo previo. Pero en general estuvieron bien, buenos temas para su nuevo trabajo que deseo de todo corazón que sea el que, de una vez por todas, les lleve a tener el reconocimiento que realmente se merecen.Después de todo esto mi novio, mis primas, mi sobrina y yo nos fuimos a cenar a los veladores de la plaza, de ahí un rato a la disco y poco más. Lo positivo de esta edición ha sido estar rodeado de gente que conozco de siempre, familiares y amigos, además de mi novio y su amiga Verónica. Lo peor… pues que debido a que el pueblo es pequeño, 1200 habitantes, esa noche había distintas actividades lúdicas que impidieron asistir a todo el mundo que hubiera querido hacerlo. Pero bueno, Elvira me ha comentado que la exposición ha gustado bastante, que a la gente le sigue picando la curiosidad además de ser todo un referente de lo artista que podemos llegar a ser cada uno y cada una a nuestra manera. Espero que los contactos que me pasó me den la oportunidad de repetirla en más sitios. Eso será otra historia que ya os iré contando. Hasta la próxima edición. El capitán Mandril ha recogido los trastos y ya navega hacia su próximo puerto.
Con toda seguridad el nombre de Hermelinda Rodríguez Salgado (Meli) no os suene de de nada. Os diré que es la autora de la novela “El Muchacho De La Piedra Azabache”, libro que os sonará menos aún. Pues bien, esta escritora cacereña ganó con esta obra el premio de novela corta Dulce Chacón en el año 2009. A esto le sumo que hemos sido compañeros en un par de talleres de escritura en Cáceres y llego a tener entre mis manos el libro, publicado en abril del presente año, con dedicatoria.No es la primera vez que Meli, como todos la conocemos, ha recibido un premio por su obra. En los años 2005, 2006 y 2007 fue reconocido su trabajo en distintos lugares tanto de la geografía extremeña como nacional. En este, su último libro premiado y editado, nos adentra en un tema muy propio para estas fechas, unas vacaciones de verano. Unas vacaciones en un verano de los años setenta en cualquier montaña extremeña. La novela se desarrolla en la casa de campo de la tía de la protagonista, una chica de unos 18 años. A ella le rodean durante toda la trama unas primas suyas, alguna deseosa de abandonar el hogar familiar, un primo mayor que todas ellas, todo un Don Juan, y un primo de sus primas que es el chico que da nombre al libro, sin olvidar a la abuela de la familia. Si bien la protagonista es María muchas veces pasa a segundo plano mientras la autora desgarra una a una las personalidades, gustos y fobias de todos los personajes de la novela de una manera muy particular a la vez que amena. Aunque desde el principio puedes intuir un desenlace final dramático, es de esas novelas que te enganchan de manera brutal. Quizá sea la propia curiosidad de ese desenlace unida a los distintos problemas y situaciones que se van creando lo que hizo que me la leyera en poco más de tres días. Como siempre no os contaré más sobre el libro, mucho menos el final.Como siempre digo, es una pena que artistas de distinta índole no sean profetas en su tierra. Extremadura está repleta de buenos escritores y escritoras, geniales dibujantes y guionistas de cómics, excelentes músicos, grandes pintores y no menos escultores pero tienen que emigrar fuera, ellos o sus obras, para tener algo de reconocimiento en nuestra región. Así desde luego no hay forma de que nuestra cultura avance. La fuga de cerebros no sólo atañe a la ciencia. Si nuestros artistas tienen que ganar certámenes en Castellón de la Plana, Madrid, Barcelona o Nueva York para que nos suenen sus nombres de algo es que seguimos pensando que estamos por debajo de las demás comunidades. Quizá el papel de víctima se nos ha metido tan dentro que se haya convertido en señal de identidad para ciertas cosas. Sigo apostando por todos estos talentos desconocidos que, quién sabe, puede que dentro de un siglo venga alguien y nos dé con sus obras en la cara.Gracias Meli por este espléndido regalo. Espero que sigas escribiendo y editando obras tan fascinantes como esta. Te lo mereces. Guardaré el libro en un lugar especial de mi estantería. Muy bonita la dedicatoria, no podía ser menos.




A pesar de haber disfrutado de 15 días de vacaciones en la segunda parte del mes de julio, debido a las obras en casa, pintura y demás, no he podido salir de la comunidad extremeña. Con esto no quiero decir que los sitios de los que disponemos dentro de Extremadura no sean lo suficientemente buenos para pasar unas buenas vacaciones pero ir a la playa como mínimo una vez al año siempre viene bien. Así pues, eso es lo que hicimos mi novio y yo el pasado fin de semana tan festivo en todo el país. Maletas al coche y pa Jerez.Sí, ya sé que en Jerez no hay playa, pero como nos alojamos en casa de mi querida amiga Virginia, que es jerezana de buena cepa, ella siempre se encarga de llevarnos a las distintas playas de los alrededores para disfrutar de unas jornadas de baño y sol. El sábado nos fuimos a El Palmar. Una playa amplia y limpia sin dificultades para aparcar. Después de llegar allí cargados con toda la parafernalia propia de estos casos; toallas, cremita, nevera, sombrilla y demás, cuando llevábamos como dos horas se levantó el siempre chungo viento de levante. Por si alguno o alguna no lo sabéis, es una de las peores cosas que te pueden ocurrir si vas a bañarte por estas playas. Llega un momento en que la arena te azota las piernas, se mete por todos lados de tu cuerpo e inunda todos los utensilios que lleves. Con las mismas que llegamos nos fuimos. Mi novio y mi amiga al menos comieron. Yo fui más torpe y por tardar más en comer me fue imposible hacerlo, no estaba dispuesto a saborear un bocata aliñao con tierra. Antes de regresar a Jerez nos pasamos a tomar un café en Conill con Anita, una amiga que convivió con algunos amigos nuestros en Escocia y que yo, precisamente, conocí en Edimburgo. La verdad es que la muchacha estaba para pocos trotes, la marcha de la noche anterior la tenía un poco resacosa. Cosas de los marchones, jeje.La noche del sábado salimos a cenar por Jerez no sin antes pasarnos a conocer a Lucía, la nueva sobrina de Virginia. Una niña muy guapa y simpática. Después de esto nos acercamos a una de las muchas taperías del centro de la ciudad y, la verdad, saboreamos unas cosas bastante ricas, sobre todo el pollo con miel y almendras. Como la ciudad, en cuanto a marcha, tampoco es que dé mucho de sí intentamos buscar algún sitio donde tomar algo y acabamos en un local gay nuevo llamado “La Plaza De Chueca”. El bar es totalmente recomendable. Nada de restricciones en la entrada, es el tipo de sitio que creo que debería abundar mucho más. El hecho de que tanto gays como lesbianas y héteros se mezclen de manera pacífica y cordial, divirtiéndose y viéndose abiertamente es, para mí, la única forma de que todo se normalice. Si a esto sumamos la decoración del bar y las actuaciones pues te encuentras con un sitio de lo mejorcito que he conocido en los últimos años con diferencia. A señalar también la simpatía del personal del bar, tanto camareros y camarera como dj.El domingo, como era de preveer, nos levantamos un poco más tarde que el día anterior. Tuvimos la suerte de recibir la visita de la pequeña Lucía y su madre que nos despejaron con las típicas tonterías que se les hacen a los bebés. A veces pienso que sus pequeños cerebros deben pensar que estamos más colgaos que un higo. Como a mi novio se le dan bien los niños disfruta con su compañía como uno de ellos. A mí, la verdad, no me hacen demasiado caso. Hay algunos incluso que lloran, el pelo quizás. Una vez que se fueron madre e hija nos fuimos a Costa Ballena. Típica urbanización de chalets playeros con dificultades para aparcar y una playa que si estaba menos concurrida que la del sábado también estaba un poquito más sucia. No entenderé nunca estas cosas, el tema de la basura en la playa, que si colillas, compresas o latas, es algo que me desespera. Parece ser que sigue quedando bastante gente despreocupada por ahí, una pena. Como llegamos más tarde lo normal, casi lo primero que hicimos fue comer. Estuvimos mucho más tiempo que el sábado disfrutando de la playa hasta que ya decidimos, por diversas razones, volver a casita. Esa noche también salimos a cenar pero mi elección de un italiano no fue de lo más acertada, un poco caro y escaso, así que, después de tomarnos un helado en una terraza, fuimos los tres de nuevo al garito “La Plaza De Chueca”. Virginia estaba un poco cansada y se retiró pronto pero mi novio y yo disfrutamos de una de las mejores actuaciones que he visto en los últimos meses, sobre todo el segundo pase más en el rollo cabaret. El lunes nos levantamos, hicimos las maletas y con la típica tristeza de “qué pronto se acaba lo bueno” nos volvimos para Cáceres. Un viaje de vuelta que se nos hizo más largo por la cantidad de peña que volvía de la playa, el lunes era festivo en Andalucía, y por la siempre obligada parada para comer, durante la cual pudimos comprobar que lo de la campaña alcohol cero al volante algunas veces nuestros agentes se la pasan por donde todos sabemos. Pero, bueno, ya nos queda menos para volver por tierras gaditanas, estamos más morenitos y encima vi a mi amiga que ya hacía más de un año que no disfrutaba de su compañía. Si a esto se le añade el ir con la persona que amas pues qué más se puede pedir. Seguro que algunos y algunas estáis disfrutando de muchos más días de playa y sol que un simple fin de semana. Pues nada, que sigáis pasándolo todo lo bien que se pueda y que el calor os sea leve. Hasta otra mister Atlántico.

Con el retraso que este mes es habitual últimamente en mí por la pintura, ya no me queda casi nada, hago la crítica de la obra de teatro Lisístrata en el teatro romano de Mérida. Antes de continuar con lo que fue la obra en sí, me gustaría decir que si aún no conocéis la ciudad merece mucho la pena hacerlo. Eso sí, venid, si podéis, en una época del año que no sea verano. Si os pilla una ola de calor como la que nos tocó aguantar estos días por aquí sabréis de qué estoy hablando. El teatro romano es uno de los monumentos más especiales que tiene la ciudad. Supongo que para cualquier artista, se ha representado no sólo teatro, también danza y conciertos de muchos tipos de música, el solo hecho de poder actuar en este entorno ya debe ser algo bastante mágico. Y es que si realmente tuviera que utilizar algún término para sentir lo que uno siente al ver una obra entre esas milenarias columnas sería ese, mágico.El pasado sábado por la tarde nos plantamos mi novio y yo en la capital extremeña para asistir a la primera de las obras que este año se van a representar en el teatro romano de la ciudad. Cuando llegamos ya se veía bastante gente por los alrededores. Con una diligencia sorprendente pudimos hacernos con nuestras entradas después de canjearlas por nuestro número de reserva. Todo un detalle que nos las entregaran en un sobre cerrado con el nombre de mi novio. Después de esto fuimos a buscar un sitio para cenar y acabamos metiéndonos en uno de los restaurantes más caóticos de la zona, por algo estaba vacío cuando entramos. La cena fue de lo más insípida y del tema del postre mejor ni hablar. Con cierto cabreo nos fuimos para el teatro con la intención de entrar con antelación y poder así disfrutar un poco del sitio antes de sentarnos en las gradas. Sin saberlo con seguridad, conseguimos un sitio un tanto privilegiado, estábamos a menos de diez metros del escenario. Aunque si no hubiera sido por el cojín que nos pusieron hubiera sido imposible aguantar sentados en aquella grada más de un cuarto de hora.A la hora prevista, sobre las once de la noche, y después de una singular batalla entre atenienses y espartanos, hizo su aparición en escena Paco León, Lisístrata, para comenzar la obra de Aristófanes. Nada más empezar arremetió contra la guerra incluyendo uno de los tantos gags que tendríamos el placer de escuchar durante los cien minutos que duro la actuación. Es una adaptación un tanto peculiar de la obra clásica, con bastantes referencias actuales, cosa que se agradece a veces. Pero a mí, en muchos momentos, me recordó, por demás, a la adaptación que hizo unos años atrás al cómic Ralf König y que luego llevarían al cine, sin demasiado éxito, con Maribel Verdú como protagonista. Con ese trasfondo tan serio como es el tema de la guerra, sus horrores, sus penurias y sus sinsentidos, lo mejor es que no paras de reírte en casi toda la representación. La obra clásica no es precisamente una comedia pero este tipo de adaptaciones merecen bastante la pena. Partiendo de que es la primera vez que en la historia del teatro las mujeres son por completo las protagonistas el mensaje feminista está más que asegurado. No sólo Paco León, todo el elenco de actores y actrices, entre los cuales había varias transexuales, consiguen llevar la obra a lo más alto. Quizá destacaría el vestuario, con esos penes empalmaos muy del cómic de König por parte de los soldados y la uniteta de Lisístrata. Muy bueno el instante de interrelación con el público por parte del personaje principal. Aunque, sin duda lo que más me gustó fue el momento de firmar la paz entre atenienses y espartanos al que suman la aparición de supuestos representantes de las distintas religiones actuales. Toda una referencia a la situación mundial y la necesidad de alcanzar, aunque sólo fuera por una semana, la ansiada paz mundial.No os voy a contar de qué va exactamente la obra porque nunca lo hago, ni con los libros ni con los cómics, lo malo es que en este caso no sé si tendréis la oportunidad de verla porque es una producción propia del teatro romano y aún no es seguro que la vayan a representar más allá de sus ruinas. De todas formas si tenéis acceso tanto al cómic como a la obra original seguro que disfrutáis con ambos. Salimos de Mérida con una sonrisa de oreja a oreja que el portero de una discoteca perdida nos quiso amargar al intentar cobrarnos diez euros por cabeza por asistir a una más que dudosa fiesta de la espuma. Pero ese es otro tema. Espero que sigáis llevando lo mejor que podáis los calores del verano. Yo me piro mañana con mi novio a la playa que creo que nos lo merecemos. Ya os contaré como están las cosas por Jerez de la Frontera y su comarca.

Después de saltarme un mes, en cuanto a recomendaciones discográficas se refiere, aquí vuelvo para hablaros de dos bandas de muy distinto calibre. En cuanto al grupo foráneo se trata de una de las bandas con más éxito en los 80, Ratt, mientras que Ángelus Apátrida empieza a consolidarse como uno de los grupos más prometedores dentro del panorama tanto nacional como de fuera. Ratt pertenece a esa ola de Glam-Metal americano que nos invadió a primero de los ochenta con bandas como Motley Crüe, Quiet Riot y demás. Después de muchos años fuera del circuito, se separaron a mediados de los 90, vuelven a la carga con este trabajo llamado “Infestation”. La verdad es que nunca llegaron a tener la repercusión de las dos bandas que nombré con anterioridad pero su música siempre me pareció de lo mejorcito del momento. Con este trabajo vuelven a ese sonido clásico suyo de discos como “Invasion Of Your Privacy” o “Out Of The Cellar”, la época dorada del grupo. Me tenía bastante intrigado este trabajo, sobre todo por el bombo que se le estaba dando. El hecho de que todo el mundo hable del regreso, o de la salida del último trabajo, de un grupo siempre me mosquea un poco, hasta que no consigo oírlo no me quedo tranquilo. Pero la espera no fue en vano y este disco de los californianos merece bastante la pena. El tema con el que abren, “Eat Me Aalive”, junto con otros como “Last Call”, “Garden Of Eden” o “Best Of Me” quizá sean los más destacados para mi gusto. Con esto no quiero decir que el disco sea de esos que se basan en cuatro canciones y nada más, al revés, si realmente te mola el sonido Glam ochenteno aquí tienes una buena ración del mismo sin desperdicio de ningún tipo. En cuanto a Ángelus Apátrida empezaré diciendo que siempre que una banda estatal empieza a destacar fuera de nuestras fronteras, si encima fichan por un sello guiri como es este caso, Century Media Records, me alegro un montón. Da igual si su música me mola más o menos, como es el caso de Mago De Öz, me parece bueno para el rock estatal en general. Otro tema es cómo se empieza a tratar a esas bandas dentro de nuestro territorio. Me parece denigrante, no es la 1ª vez que hago referencia al tema, que nos quejemos de que gente como Fito o Ska-P triunfen en Europa o América Latina. Que lo llamemos vendidos por fichar por grandes compañías y que nos dejen de gustar por ese simple hecho. Nunca entenderé las mentes cuadriculás de cierta parte del rockerío hispano. Los grupos de aquí deben ser toda su vida unos pobrecitos sin salida mientras las de fuera se merecen el Olimpo entero. Pues queridos amigos y amigas, ojalá que esto no ocurra con Ángelus Apátrida, espero realmente que, viniendo desde Albacete, consigan llegar a todos rincones del mundo. No voy a decir que hayan inventado nada nuevo ni que sean la mejor banda del mundo, pero por el simple hecho de haber confiado en sí mismos, junto con el trabajo duro que eso conlleva, se lo merecen. Acaban de publicar uno de los discos de Trash-Metal más interesantes del momento. Los hermanos Guillermo (guitarra-voz) y José Izquierdo (Bajo) junto con David Álvarez (guitarra) y Víctor Varela (batería) han conseguido algo realmente bueno con este trabajo, entrar en la escena extrema por la puerta grande. El hecho de que canten en inglés supongo que también influirá pero temas como “Blast Off”, “Into The Storm”, “My Insanity” y “Of Men And Tyrants”, a los que sumamos la versión del clásico de Maiden “Be Quick Or Be Dead”, dejan claro la valía de estos chavales. Los conocí con el anterior disco, “Give’em War”, y ya me gustaron, pero, desde luego, sigo diciendo que se han superado. Espero que sigan así por muchos años, desde mi blog les deseo lo mejor y que las críticas de estos talibanes del rock estatal se las pasen por el forro de donde todos sabemos. Eso sí, aunque no le mole mucho que se lo digan, la voz de Guillermo recuerda bastante a Mustaine, pero mejor parecerse al loco pelirrojo que a otro cualquiera. Hasta aquí los discos pa Agosto. Espero que el verano se os esté dando más que bien. Escuchad ambos trabajos y luego me dais vuestra más sincera opinión.
Aquí estamos de nuevo, frente a frente. No sé si llamarte amigo o eterno enemigo. Me llaman loco y a ti el más inteligente de los juegos. Te adoraron reyes de lejanos países, te llevaron en sus andanzas sangrientos conquistadores, te trataron como joyas de elite grandes burgueses y ahora estás en la cima de los deportes del pensamiento. Y yo que luché por mi rey, que vi miles de hombres ensangrentados, que nunca tuve ni un mísero anillo de oro, me encuentro justo en el otro extremo de esa inteligencia, la locura. Aquí estamos frente a frente, fisica y mentalmente. Me preguntó cómo te pueden llamar inteligente. Cómo tú, que en el fondo no eres más que una eterna y maniquea batalla de piezas sobre cuadriláteros, puedes estar por encima de mi locura. Si mi cabeza estalla es porque aún resuenan dentro de ella el ruido de los rifles de mis peones, y la respuesta contraria, pero igual de escandalosa, de los tuyos. ¿Con qué fichas te quedaste? ¿Prefieres blancas? Qué mas da, las balas no tienen color, ni preguntan por razas ni uniformes. Pero aún así te concedo el privilegio de que juegues con la ventaja de la salida. Soy incapaz de arrebatar a mi mente esos gritos de cuerpos pisoteados por caballos feroces que cada vez que abren sus fauces sueltan llamaradas de metralla. ¿Quién maneja las riendas de los tuyos? ¿Quién obliga a atacar a los míos? Ya sólo nos queda uno a cada uno. Son fichas imprescindibles en esta partida, no como esa carne de cañón que ponemos en fila delante de ellos. Sigue el silbido de las balas. Retrocede, mis generales atacan desde los flancos. El del izquierdo ha conseguido deshacerse de uno de los tuyos después de sajarle la garganta con su sable. Pero pago mi precio manchando mi casaca con la sangre del otro. Por favor, dile a tu sección ecuestre que pare, no puedo soportar tanto ruido. Ya veo que no hay piedad en este juego. Has derrumbado una de mis fortalezas y destripado al caballo que me quedaba. ¡Al ataque! Grito una vez más a mis peones rasos. Les ordeno que se cubran tras la fortaleza del flanco derecho. ¡Adelante! Al menos hemos conseguido destruir una de las tuyas. Pero no puedo, es insufrible esta hecatombe sonora que habita mi mente. Ya veo que aprovechas el más mínimo descuido. Con la astucia de tu preciosa dama has conseguido diezmar a los míos destrozando mi erguida torre en ello. ¡No, mi señora, usted no! ¿Qué haré yo si pierdo a su señoría también? Sabe que, en el fondo, es mi razón de luchar. Pero no consigo convencerla y en su despiadado arrebato de destrucción se lleva por delante al animal que te queda y parte de tus pequeños acólitos. No puedo ver la imagen que de pronto reflejas ante mí. Mientras tus secuaces derrumban la fortaleza que me queda, has atravesado con tu espada de general el más bello de los cuerpos oscuros que jamás conocí. Que cesen las risas de los tuyos mientras miro como mi platónico amor se desvanece sobre una cuadrícula alba. Y las balas, y su estruendo y las voces y hasta el sonido de las cascadas de sangre al correr, que paren, que paren. Mi pecho reventará si no lo hacen, mis piernas se desmoronarán si no me haces caso, mi cabeza saltará en mil pedazos si continúas con esta treta. Mi querido rey, dónde refugiarse ahora, a quién recurrir. Se acercan cada vez más. Un general subido en una fortaleza precedido de tres soldados avanza hacia nosotros. Mientras su dama danza cual majorette en marcha triunfal y su rey nos mira con una sonrisa malévola desde el otro extremo del tablero. Ya llegan, ya están aquí, mis oídos se estremecen con el crujir de su cuerpo saeteado, ensartado, decapitado. De nuevo la inteligencia salió victoriosa. Miradla, allá va. Su general en galardonado de medallas, su dama con traje de cola, su rey con corona de relucientes joyas, su fortaleza repleta de guirnaldas y su soldadesca con guantas blancos. ¿Dónde están los gritos, los zumbidos, los alaridos, los huesos por los aires, los vientres descarnados y los gritos de auxilio que acosan mi mente? ¿Es posible que tan grande sea el sabor de la victoria para que los olvidéis con un simple desfile sobre cuadros blancos y negros?
Me despido este mes con la recomendación de uno de mis libros preferidos, uno de esos que me llevaría a una isla desierta o, quién sabe, a un lugar más allá, “Momo”. Junto con “La Historia Interminable”, es la una de las obras principales del ya fallecido Michael Ende. Este escritor alemán consiguió con “Momo” tener una verdadera visión de lo que el futuro nos depararía. Los que ya tenemos unos años, y los que tienen más edad aún, echamos constantemente en falta algo de nuestro pasado. Parece que las cosas antes se hacían con más alegría, con más ilusión y los juegos consistían simplemente en intercambiar ideas como si fueran cromos. Las prisas no eran tan prisas, nadie había oído hablar del stress y había tiempo para hablar tranquilamente las cosas sin dejarlas continuamente hasta mañana. En el fondo de esto trata realmente “Momo”. Ella es una niña que llega, sin saberse de dónde, a un viejo anfiteatro de las afueras de una ciudad, que podía ser perfectamente tu ciudad, y tiene el don especial de saber escuchar. Sus principales amigos son Beppo Barrendero y Gigi Cicerone a los que hay que sumar un grupo nutrido de niños. A esta tropa se le añadirá Casiopea, una tortuga, y el profesor Hora. Escuchando a la gente, Momo logra que las personas saquen lo mejor de ellas, que consigan resolver sus problemas. Los niños, mientras, viajan jugando con esa parte tan especial del ser humano que es la imaginación, sin máquinas ni artefactos de ningún tipo.Pero, claro, como en toda historia hay unos malos, en este caso son los Hombres Grises. Seres que se dedican a robar el tiempo de vida a la humanidad mientras hacen creer a los hombres que lo que consiguen entregándoles ese tiempo es ahorrarlo. Así se alimentan estos personajes de aspecto un tanto peculiar. Momo consigue descubrirlos rechazando sus propuestas y a raíz de esto se convertirá en su enemiga más acérrima.Pasan miles de cosas, tanto buenas como malas, en el libro pero, como siempre digo, no voy a revelarlas. Puedo decir que he leído esta obra como ocho o nueve veces y siempre me acabo haciendo la misma pregunta: ¿Verdaderamente los cuentos o las fábulas son tan imaginarios como nos quieren hacer ver? “Momo” me parece que ahonda mucho más de lo que podemos pensar en el tema del tiempo de nuestra existencia. Si nos ponemos a pensar realmente hay muchos Hombres Grises por ahí que se dedican a robarnos tiempo de una manera u otra. Pasamos más tiempo de nuestras vidas con personas que, por razones laborales o de negocios, por ejemplo, con las personas que realmente nos importan como pueden ser familia, amores o amistades. A la mayoría de esos ladrones de tiempo, que son al final los que se llevan los beneficios de nuestro trabajo, no los vemos ni en pintura, si acaso en la tele, y si salen. Son los que dirigen nuestras vidas y nuestro destino. Cuando quieren te bajan el sueldo, te hacen trabajar hasta edades más tardías, te suben el interés de la hipoteca de la casa o aumentan todo tipo de impuestos.
Es difícil, muy difícil, luchar contra ellos pero si realmente hay algo que les pone nerviosos, porque nunca conseguirán controlar, es que actuemos con imaginación. Seamos creativos, hay mil maneras de serlo, el hombre lo ha demostrado a lo largo de su historia, no sólo está la pintura y la escritura, y conseguiremos que los Hombres Grises se conviertan en ceniza de un cigarro que el viento arrastra diluyéndola en el universo.




Con cierto retraso hago la crítica de la segunda jornada del Sonisphere celebrado en Getafe. Sigo pintando la casa y, como dice una amiga mía: “El día tiene 24 horas, ni más ni menos”. Así que hasta este momento no he podido dedicarme a estos menesteres. El segundo, y último día de festival, me parecía mucho más atractivo, musicalmente hablando, que el anterior. Toda la ilusión puesta en la música se me desvaneció nada más llegar, sobre las 19,30, al recinto y ver que había más peña que el viernes y, por consiguiente, la polvareda era aún mayor. Nos dirigimos rápidamente al escenario dos para asistir a la actuación de Soulfly. Para mí la banda de Max Cavalera es realmente la sucesión de Sepultura. Con esto no quiero decir que lo que está haciendo Sepultura sin él me desagrade, nada de eso, es más me parece bastante bueno, pero ese espíritu mestizo lo veo más en Soulfly que en Sepultura. Entrando en lo que fue el concierto deciros que me pareció corto para lo que pudimos disfrutar. Temas pesados con la inconfundible voz de Max. Ni que decir tiene que, a parte de “Back To The Primitive” o “Prophecy”, los temas mejor recibidos fueron los de su banda Mater, “Refuse/Resist”, “Roots Bloody Roots” y “Attitude”, a los que habría que sumar una versión del “Walk” de Pantera. Muy bueno el concierto de Soulfly, corto pero bueno.De aquí saltamos al escenario principal para ver cómo se lo montaba Alice In Chains. Este es típico grupo que o te gusta o los odias a muerte, y resulta que a mí me molan pero los amigos con los que iba no eran precisamente seguidores de la banda. Conseguí convencerlos para ver hasta la quinta o sexta canción pero a partir de ahí decidieron irse de nuevo al escenario dos para esperar a Megadeth. Lo poco que vi me pareció extraordinario. Sí que es verdad que a lo mejor hubieran pegado más en el cartel del día anterior que en el del sábado pero esas son las cosas de los festivales… Era la segunda vez que los veía y, aunque los tenía que mirar en las pantallas desde el otro escenario, temas como “Man In The Box” o “Again” me confirman que me gustan a pesar de todo.Nunca entenderé porqué una banda como Megadeth siempre anda pululando en escenarios secundarios, teloneando a otras bandas o actuando a plena luz del día. Tienen tirón y seguidores, entre los que me incluyo, para estar más arriba en el cartel o para, como mínimo actuar en el escenario principal. No fue el mejor concierto que he visto de Mustaine y compañía pero lo que nos dejaron en Getafe fue de notable alto. La vuelta de Ellefson es algo de agradecer aunque yo sigo echando muy en falta la pegada de Nick Menza. Tengo la suerte de haberlos visto con la formación clásica y desde luego nada ha sido igual después de la salida de Friedman y Menza. Pero a pesar de ello me sigue pareciendo un grupo como la copa de un pino, temas como “Tornado Of Souls” “Symphony Of Destruction” o “Hangar 18” son indudablemente exquisiteces del mundo del metal. Curioso el recuerdo a Metallica con “The Four Horsemen”, parece que las cosas van cambiando entre el pelirrojo y sus antiguos compañeros. No sé si fue por tiempo pero sí que eché en falta ese final con la versión de Sex Pistols “Anarchy In The U.K.”.Y así llegamos a lo que, para mí, era indudablemente el plato fuerte del festival, Rammstein. Después de asistir el año pasado a su concierto en el Palacio de Deportes de Madrid me dije que lo suyo sería verlos también en un sitio al aire libre y la oportunidad se presentó en Getafe. Llegamos con un poco de retraso al comienzo debido a la cantidad de gente, polvareda de nuevo, en movimiento desde Megadeth al escenario principal, pero pronto nos incorporamos al ímpetu que la banda germana imprime en directo. Entre el humo de su show y el polvo aquello parecía un verdadero infierno aunque ellos nos fueron rescatando con temas como “Keine Lust”, “Benzin” o “Link 2 3 4”. Ni que decir tiene que el fuego y la performance están de continuo en la actuación del grupo. Esta vez también subió el supuesto espontáneo que acaba siendo abrasado por el cantante pero no me resultó tan agónico como cuando lo vi la primera vez, vamos que no me engañaron, jeje. Evidentemente el punto álgido del concierto llegó con “Du Hast” seguido de “Pussy”. Luego llegaron los bises y el final del concierto con “Ich Will”. Sigo recomendando ir a ver a estos locos teutones siempre que se tenga oportunidad. Es de esas bandas que, al menos, hay que ver una vez en la vida. Seguro que no olvidarás jamás sus show. Eso fue lo que le pasó a mi amigo Nervio que cuando veníamos de vuelta aún seguía recordando lo que vio la noche anterior. Además muchos pensaréis que el grupo basa sus conciertos en la parafernalia y poco más pero os puedo asegurar que son unos musicazos y que en directo suenan como una verdadera apisonadora.Volvimos al escenario segundo, más para descansar que para atender al concierto de Meshuggah. No los conocía y, como he dicho antes, tampoco les presté demasiada atención. Me pareció un grupo del montón, de esos que has escuchado miles de veces. Es más, después de lo de Rammstein, y siendo consciente de que nos echarían del bungaló temprano, decidimos irnos a dormir. Aunque no fuera eso exactamente lo que hicimos ya que tuvimos visita del pesao de turno. En este caso el vecino del bungaló de al lado, que viendo cómo sus compañeros no le hacían caso se nos coló en el nuestro y estuvo un ratito dando la vara hasta que amablemente fue invitado a que se largara. Anécdotas de los conciertos sin más.Y hasta aquí el Sonisphere, o lo que yo viví del mismo, del 2010. En cuanto a música un notable, en lo referente a organización un cero zapatero. A ver si toman nota y el año que viene nos tratan con el respeto que nos merecemos.




Antes de comenzar esta nueva entrada en mi blog os pido disculpas a los poc@s que me leéis por lo poco que se está moviendo el blog este caluroso mes de julio. Después de tener obra de reparación en el tejado a finales del mes pasado me toca pintar ahora la casa así que siento mucho no estar tan atento a este asunto últimamente. El tiempo no da para todo.El pasado fin de semana me planté en Getafe con mi buen amigo Nervio y otro amigo de Donosti, Javi, para asistir al festival Sonisphere 2010. Una pena grande que mi novio esta vez no me pudiera acompañar pero el tema laboral no está tan bien como deseamos. Ya tendremos muchas más oportunidades de disfrutar juntos de música en vivo. Nos alojamos en un bungaló en un camping cercano al recinto, unos 15 minutos andando, que fue realmente el triunfo del festival. Un sitio con cocina, cuarto de baño, dos habitaciones, aunque nosotros sacamos tres al hacer del comedor una más, y con acceso a la piscina del camping sin problema. Gracias Javi por haber conseguido esto, hemos flipao. Empezaría diciendo que el festival, musicalmente hablando, ha estado bastante bien pero en cuanto a organización y trato del personal ha sido lo peor en mucho tiempo. Aunque no nos quedamos en la acampada del concierto, peña que conocemos, que sí acampó, nos dijo que sólo había una ducha y sobre seis servicios para todo el personal que rebasó con creces las 7.000 personas. A esto le sumamos la polvareda que se montó durante todo el festival. Me parece inaudito que a nadie se le ocurriera regar el recinto de vez en cuando o al menos tener la brillante idea de refrescar al personal alguna que otra vez. Sí es verdad que con esta opción se acaba haciendo bastante barro pero pienso que es preferible esto al polvo. Los vendedores de pañuelos hicieron el agosto. La peña parecía una banda de bandoleros del oeste aunque los realmente ladrones fueron los organizadores del festival. Los conciertos cada vez son más caros así que ellos también deberían empezar a poner de su parte y no tratarnos como ganado. Desde aquí, es hora de exigir que nos traten de una vez por todas como personas y como un público respetable. Imperdonable.Tengo que decir que tampoco vi el festival entero, por pereza, por calor a la hora de comienzo de algunas bandas o por irnos a esperar a otras en el escenario de al lado, el viernes sólo asistí a la actuación de cuatro bandas, mientras que el sábado fueron cinco las que se grabaron en mi retina. Llegué el viernes para la actuación de Saxon, así que el festival empezó para mí con “Heavy Metal Thunder”. Todo un preludio de lo que sería el fin de semana. Es la cuarta vez que veo a la banda inglesa y, como siempre, son una apuesta segura. Llegaron al festival sustituyendo a Anthrax, después de que a estos les interesara más la gira de los “Big Four” que venir por estos lares, pero desde luego supieron estar a la altura. Siempre fue una de mis bandas favoritas, temas como “Crusader”, “Princess Of The Night” o “Wheel Of Steel” son ya parte de la historia del heavy metal. A estos añadieron algún tema de su último trabajo que nos llevó a disfrutar de poco más de una hora de este grupo imperecero donde los haya. Como curiosidad deciros que si ahora los Metallica empiezan con una canción suya, Saxon comienzan haciendo sonar una de la banda californiana.Después de la actuación de Saxon estuvimos echando un vistazo por los tenderetes del festival. Siempre es interesante ver las cosas que te puedes encontrar allí. Como de costumbre dejamos las compras para el final y acabamos por no comprar casi nunca nada. Así fue como llego el momento de la actuación de WASP. Qué queréis que os diga, es la primera vez que veo a la mítica banda norteamericana y acabó pareciéndome un ridículo espantoso. No es que haya sido un fan acérrimo del grupo pero sí tengo que reconocer que me han gustado bastante de siempre. Es indudable que temas como “I Wanna Be Somebody” pertenecen a los clásicos del estilo pero puede que la reconversión del Lawless al catolicismo hiciera que lo que vimos en Getafe fuese deprimente. La voz de Blackie no se escuchó en ningún momento, tuvo que pedir ayuda al bajista porque él no llegaba a la mitad de los registros. No entendí cómo en un concierto de una hora dejas que el guitarra se haga un solo de unos 7 ó 8 minutos, cansancio tal vez… A eso le sumamos que no tocara ni “Blind In Texas” ni “Fuck Like A Beast”; los rezos que tienen esas terribles cosas de hacerte renegar de tus mejores temas. En conclusión, un concierto malo, feo y aburrido; salvado, eso sí, por canciones tanto del último disco, por cierto bastante bueno, como por otras míticas como “Wild Child”. El señor “Cuchillas” me defraudó, una retirada a tiempo es siempre una victoria. Pido mil disculpas a Slayer por no asistir a su concierto. Nunca me ha gustado en exceso su música pero tengo que reconocer que las tres veces que los he visto me han parecido brutales. Es de esos grupos que no escucho en casa pero en vivo me dejan con la boca abierta. Pues eso fue lo que hicimos, irnos a abrir la boca al bungaló y cenar tranquilamente para estar preparados para Faith No More. Cuando volvíamos fuimos testigos de la gran cantidad de peña que se despedía esa noche del festival después de la actuación de Slayer. A pesar de esto la asistencia para Faith No More fue más que considerable. Y en ese momento empezamos a ser conscientes de lo que se nos vendría encima con el tema del polvo. Han pasado más de doce años desde que viera a esta banda por primera vez y desde luego me han gustado mucho más que en aquella ocasión. Una puesta en escena simplista con unas grandes cortinas rojas y poco más. Un Mike Patton tan loco como siempre que, junto con el teclista y el bajista, se dirigió en un castellano mexicano constantemente al público. El sonido increíble y los caretos de Patton más aún. Los momentos álgidos llegaron evidentemente con “Ashes To Ashes” y “Be Agressive” pero me pareció un concierto muy bueno además de entrañable. Una pena que, según dicen, sea la última aparición en vivo de la banda.Después del subidón de Faith No More salimos pitando para ver cómo se lo montaban Suicidal Tendencies. Con ellos empezó a sonar realmente el escenario dos, cosa que seguiría ocurriendo el sábado. Buena asistencia de público, casi como más ganas de que aquello no acabara que de estar atento a la banda pero bueno, eso tampoco está tan mal, la peña también vamos a divertirnos y si eso es escuchando música en vivo de una banda como Suicidal pues mejor que mejor. Fue un concierto relativamente corto aunque intenso. La peña disfrutó con temas como “Subliminal”. Y así nos despedimos de la primera jornada del Sonisphere. Nos fuimos a dormir pensando que lo bueno aún estaba por llegar.

La crítica del concierto de AC/DC en Sevilla llega con más de una semana de retraso pero puedo aseguraos que la semana pasada fue bastante ajetreada y no tuvo lo que se podría llamar un final feliz. Una vez dicha la escusa de turno pasemos a lo que fue para mí el concierto de los australianos en la capital andaluza.Empezaré por lo que fue el concierto en el tema extramusical podríamos decir. Hacía como cinco años, o cosa así, que no iba a Sevilla después de mucho tiempo pasando temporadas largas, o muchos fines de semana, en la ciudad del Guadalquivir. Me fui al concierto con mi novio y un buen amigo. Dejamos los macutos en la pensión que habíamos cogido, por cierto excepto el cuarto de baño. muy agradable el sitio y el trato, y nos fuimos directamente a tomar una cañas. Me llevé una sorpresa al ver como han quedado la Alameda, me gustaba mucho más antes. Los garitos siguen siendo los mismos, más o menos, pero el progreso creo que no le ha sentado excesivamente bien. Nos fuimos a comer, posterior siesta, y sobre las seis de la tarde salimos para el concierto. Desde que llegamos por la mañana vimos gente con camisetas y banderas de AC/DC por toda la ciudad así que al llegar a la parada del bus urbano que nos llevaba a La Cartuja pudimos comprobar que este ya venía lleno de peña que iba para el concierto. Una vez allí buscamos a nuestros amigos y amigas de Cáceres, ellos fueron en viajes organizados, y a la poca gente que fue de mi pueblo y sitios de los alrededores. Hacía tiempo que no iba con tanta gente conocida a un concierto de esta envergadura así que me resultó muy grato que pasara algo así. Entramos, después de discutir si juntos o no, cada uno por su puerta de acceso, nosotros tres teníamos grada mientras la mayoría tenían foso. Al principio pensamos que iba a ser un problema pero pronto nos dimos cuenta que la gente se pasaba de las gradas abajo, o viceversa, que fue lo que hicieron nuestros amigos, con bastante facilidad, así que conseguimos estar casi todos juntos en las gradas. Lo pasé genial viendo cómo disfrutaba mi novio, para él era su primer concierto de un grupo de esta importancia,. Después de tantos años asistiendo a este tipo de espectáculos se nos olvida cómo fue nuestra primera vez. Una vez acabado el concierto salimos, después de esperar un rato, acompañamos al autobús de regreso a los que habían hecho el viaje de esta manera y nosotros tres nos fuimos, después de tragarnos más de tres cuartos de hora como sardinas en latas en bus urbano, de nuevo a la Alameda a ver si aún podíamos disfrutar algo del día del Orgullo Gay que se celebraba en Sevilla. Nos tomamos unas cervezas y para la pensión que había que descansar del subidón del concierto.En cuanto a la parte musical empezaré por los teloneros. Me parece increíble lo de este país, y los organizadores, en cuanto a este tema. Primero aparecen anunciados los Mel, que si bien en un concierto de los Pet Shop Boys no estarían fuera de lugar, aquí no pegaban ni con mocos. Al final dijeron que por “problemas técnicos, yo siempre he pensado que fue por la presión que se ejerció desde los distintos foros, no podían actuar. A estos los cambiaron por Los Perros Del Boogie, que si entraban un poco más en lo que se supone que debe ser un telonero de los AC/DC, pasaron con más pena que gloria. Mientras en los demás países de Europa los Accept o Slash taloneaban a los australianos aquí nos tuvimos que tragar a estos chicos, que no es que fueran malos, pero la calidad musical con respecto a los anteriores deja bastante que desear. Sobre las diez en punto de la noche hicieron su aparición en escena los AC/DC. Empezaron con la intro de dibujos que precede a “R&R Train” y la locura se apoderó del Estadio Olímpico que, por cierto, si es verdad que no estaba a reventar pero poco le faltó. Fueron cayendo la mayoría de sus clásicos, desde “Hell Ain´t A Bad Place To Be” pasando por “Thunderstruck”, “Back In Black”, “Whotta Lotta Rosie” hasta llegar a la traca final con “Let There Be Rock”, “Highway To Hell” y el término con “For Those About To Rock”. A esto le añadimos los cortes del último disco, “Black Ice” o War Machine”, eché en falta “Anything Goes”, canción que me parece de lo mejor del disco y de la que tuvimos ocasión de disfrutar el año pasado en Madrid. La puesta en escena, el comportamiento del público, imposible explicar las imágenes de miles de cuernos rojos brillando en la oscuridad, y las imágenes de las pantallas se merecen una puntuación de nueva sobre diez. En cuanto al sonido no fue lo mejor de la noche, aquello se escuchaba como enmarañado, una pena que no lo supieran arreglar durante el concierto, y sobre la voz de Brian Johnson pues tres cuartos de lo mismo. Si en Madrid me pareció el mejor de la banda esta ocasión no dio la nota, nunca mejor dicho. De todas formas hay que tener en cuenta que es la tercera vez que pasan por nuestro país en esta gira en la que llevan inmersos casi dos años ya. Realmente no ha sido el mejor concierto que he visto de los australianos, con esta van ya cinco veces, pero tampoco el peor. Si el sonido no fue lo mejor la compañía sí que lo fue. Sobre todo el hecho de ir por primera vez con mi novio a un concierto grande, ver cómo se lo pasó y poder expresarnos con toda naturalidad sin ningún tipo de problemas dicen mucho sobre la audiencia rockera de este país. Sólo espero poder asistir con él a muchos más y si los AC/DC siguen pasando por estos lares tenerlo a mi lado de nuevo.AC/DC sigue siendo una banda grande dentro, ya no del R&R, sino de la música en general. A pesar de no haber sido su mejor concierto, me sigo considerando un gran seguidor suyo. Si aún tenéis la oportunidad de verlos, ya sabéis los comentarios de Brian, no dudéis en acercaos y disfrutar de uno de los conciertos más excitantes del mundo del Rock.
Desde que mi prima Angelita se puso novia con el imbécil del Marcelo no hay quien le aguante. Pero eso no es lo peor, además de tenerme que tragar con pelos y señales cada cosa que hacen cuando se ven, ahora dice que se van a casar. Esto es el colmo, aunque no se por qué me extraño tanto si se veía venir. Pero es que tan solo llevan un año, seguro que serán la comidilla del pueblo. Bueno, no es que en su noviazgo no lo hayan sido, así que tampoco les importará mucho. Lo malo es que me ha pedido que sea su madrina y creo que me debería importar algo… no sé. Esta muchacha me mete en unos berenjenales que no veas. Hemos estado recorriendo todas las tiendas de novias de todos pueblos de los alrededores. Si antes de esto de la boda me mareaba con todo lo suyo ahora voy a acabar de perder la cabeza con tanta indecisión. Yo tampoco quiero opinar mucho pero es que no para de hacerme preguntas sobre cuál es el más bonito o el más elegante o el más lo que sea. Al final ha escogido el que le ha dado la gana así que no sé para qué tanto interrogatorio. Menos mal que sólo han tardado una semana en traer el vestido. Ha sido traerlo y, como ha hecho un día de estos primaverales de finales de mayo que se parecen bastante al inminente verano, se ha empeñado en que sacáramos el espejo viejo de la habitación de su madre al patio para verse con la luz del sol. Claro, como es el centro de atención de la casa con el tema de la boda y eso pues allá que nos ha hecho cargar con todos los bártulos a su madre y a mí. La única condición que le hemos puesto es que hasta que no estuviese vestida del todo no se podía mirar al espejo. Con un poco de refunfuño ha accedido y se ha dejado vestir con tranquilidad para acabar cuanto antes. Reconozco que la he pinchado con más de un alfiler a propio intento, esa es mi pequeña venganza. Una vez que la hemos acabado de vestir se ha plantado delante del espejo. Estaba muy guapa, ella ya lo es de por sí pero es que ese vestido a las mujeres nos realza la belleza o nos hunde en la miseria. Se ha mirado desde todos los ángulos posibles haciendo tantas preguntas que su madre, cansada ya, nos ha dejado a solas con la excusa de tener que fregar los platos. Yo sé que la emoción la ha superado. Que si me tenéis que coger un poco de aquí, que si el escote un poco más grande, que si la espalda más al aire, que si el velo no tan tupido, que si, que si y requete que si… Al final he ido accediendo a cada una de sus peticiones como buena madrina y una vez acabada con todas se ha vuelto a mirar. En esos momentos parecía la princesa de un cuento, qué digo, la princesa de todos los cuentos. Yo también me he emocionado. Ella ha quedado encantada cuando se ha visto con el vestido puesto. Ha dicho que no se lo volverá a probar hasta la boda porque así estaría ilusionada todo el tiempo que tiene que esperar hasta esa fecha. Por fin ha llegado el gran día. Ha acabado siendo uno de los más raros de mi vida. Primero vino la peluquera, que a parte del peinado, también se ha encargado de hacerla la manicura y maquillarla. Lo peor ha sido cuando hemos empezado a vestirla. Hemos cometido el terrible error de dejar el espejo dentro de la habitación con lo cual ha podido ir mirándose mientras lo hacíamos. Si puso mil pegas a la hora de elegir el vestido y otras tantas la tarde que se lo probó, hoy ha sido para acabar de enloquecernos a todas. No le gustaba cómo había quedado el escote porque iban hablar de él todo el pueblo, a buenas horas pensaba yo, la espalda mucho más al aire porque tenía mucho calor, claro si te recoges la delantera te tendrás que abrir la trasera, le ha dado millones de vuelta para ponerse o no el velo, si a estas alturas todos le han visto bien la cara, y para colmo salta y dice que, de tenerlo guardado, el vestido ha perdido el blanco puro del principio y que ahora le resultaba más nácar. Los retoques de costura se los hemos ido arreglando como hemos podido pero lo del color ha sido imposible quitárselo de la cabeza hasta que su madre, ya un poca subida de tono, le ha dicho cuatro palabras bien dichas y le ha dado a elegir entre no llevar velo y pensar que el vestido estaba descolorido o ponérselo y no mirarlo sin más. Al final por pura cabezonería se ha puesto el velo no sin antes recordar por millonésima vez que el vestido tenía otro color. Salió con la cabeza alta, se metió en el coche de su hermano que la llevó hasta la iglesia donde la esperaba el imbécil de Marcelo, la cogió del brazo y la llevó al altar. En ningún momento la vi mirando a otro lado que no fuese al frente, tan obsesionada como iba con que su vestido había cambiado de tonalidad. En el banquete estaba alegre pero un poco compungida a veces. Cuando acabó todo me despedí de ella diciéndole que había sido la novia más guapa del pueblo en muchos años. Aún así me respondió que aquel no era el mismo vestido dentro que fuera de casa y que eso no era una buena señal. Cuando vimos las fotos nos pudimos dar cuenta de que ella tenía razón y que en las que estaban hechas justo antes de salir de la casa de sus padres y en el banquete el vestido parecía un poco más apagado mientras que en las de la puerta de la iglesia y en las de los dos solos en el mirador del castillo relucía con la blancura de una estrella. Para pesar mío mi prima estaba en lo cierto, después de pasarse casi once años dentro de su casa, sin no ir más lejos que a la romería del pueblo, su luz se ha ido apagando poco a poco. Si no fuera por la niña que tiene estaría a oscuras del todo. Pero mira tú por donde se ha cansado de todo y hoy se ha puesto un traje nuevo para salir a la plaza. Su marido ha dicho que así él no salía con ella. Ha cogido a su niña de la mano, le ha mirado fijamente a los ojos y le ha dicho que ni puñetera falta hacía porque esa era la primera vez que saldría sin él en muchos años. Creo que es el principio del fin de su descolorido y maltrecho matrimonio. Sé que ha sido así porque siempre me lo cuenta todo. Yo le he alabado el gusto y, de paso, le he recordado por enésima vez que Macelo es lo que es… un imbécil.
Lo que he acabado de leer estos días es la última obra del escritor estadounidense Noah Gordon, “El Ultimo Judío”. En cuanto al autor, muchos lo conoceréis por su trilogía de “El Médico, “Chamán” y “La Doctora Cole” de la cual he tenido el placer de leer las dos primeras partes. La manera de escribir de este novelista siempre me ha resultado bastante amena, quizá sea porque en sus libros sus personajes están en continuo movimiento, viajando de aquí para allá. De esta forma apreciamos su gran labor descriptiva tanto de lugares como de personas o enseres. Si realmente os van los libros de viajes seguro que os vais a deleitar con cualquiera de los suyos.“El Ultimo Judío” nos traslada a una de las épocas mas convulsas de la recién nacida España. Un país que acaba de unificarse tras el matrimonio de Isabel y Fernando y el fin de la reconquista con la caída de Granada. Un estado en plena expansión tras el descubrimiento de América. Es en estos momentos cuando también se produce la expulsión de su población judía. La parte que más me gusta de cualquier obra de Gordon es la que hace referencia a la situación histórica en la que se desarrolla la vida de sus personajes. En este caso son esos años de finales del siglo XV y primeros del XVI. A los judíos españoles se les obligó a marcharse de la península con un ultimátum que nada tiene que envidiar a los comunicados nazis para que se presentaran en el gueto de Varsovia, por ejemplo. Sólo les quedaron dos salidas, marcharse o abrazar la religión católica. Los que abandonaron el país se esparcieron por todo el mundo llegando a formar la comunidad judía conocida como sefardíes. Los que se atrevieron a quedarse, o simplemente no tuvieron otra oportunidad, tuvieron que sufrir la represión de un pueblo salvajemente “civilizado” y de su “santa” Inquisición. El personaje principal, Yonah Toledano, es el segundo hijo de un afamado platero de Toledo al que, por diversas circunstancias, le es imposible abandonar la recién creada España. Va pasando de trabajo en trabajo, jornalero, pastor de ovejas, marino o armero, para acabar convirtiéndose en el médico Ramón Callicó de la ciudad de Zaragoza. Todo lo que le pasa es lo que tendréis que descubrir en los capítulos de esta obra. Es una pena ver cómo la humanidad sigue cayendo en los mismos errores siglo tras siglo. Cómo distintas comunidades son exterminadas, arrasadas o humilladas por razones religiosas que lo que realmente tienen detrás es una pura y dura razón económica. No creo que ninguno de esos dioses nos haya mandado un mensaje tal cruel como aquel a que se agarran todos estos reyes, gobernantes o clérigos para haber hecho, y seguir haciendo, tal cantidad de barbaridades. También cabe una reflexión acerca de la situación de un pueblo perseguido, expulsado y aniquilado como ha sido el judío. No sólo en Alemania, también en la URSS de Stalin, en el Portugal del siglo XVI o durante el reinado de los llamados reyes católicos en este país. A veces es increíble ver cómo la victima se convierte en verdugo. No es cuestión de generalizar, doy por hecho que en el Israel actual hay parte de la población que no está de acuerdo con la actuación de su gobierno, pero aún así es imperdonable el sufrimiento que está padeciendo el pueblo palestino a manos de las élites del estado y el ejército judío. Tal vez es que, realmente, cuando terminas de leer esta obra te das cuanta de que estamos ante el convencimiento de conocer al último judío. Un personaje al que la medicina le hace más humano sin renunciar nunca sus convicciones religiosas. Así que nada, echadle un vistazo al libro y ya me contaréis.



La crítica de discos este mes viene con un poco de retraso pero quería esperar a escuchar bien el disco de Lujuria, “Llama Eterna”, recomendación estatal para junio, y así poder hablar mejor del mismo. En cuanto a internacional, esta vez os voy a recomendar no uno sino tres discos. La razón no es otra que hacer un homenaje discográfico a una de las grandes voces del Heavy Metal, Ronnie James Dio. Así que en este caso hablaré un poco de un disco de Rainbow, “Rising”, otro de Black Sabbath, “Heaven And Hell” y uno de su carrera en solitario, “The Last In Line”.Si el mes pasado hablábamos de discos tributo a un grupo hecho por varias bandas este disco de Lujuria es, por decirlo de alguna forma, la otra modalidad de disco tributo, aquel en el que una sola banda hace alusión a varios grupos. En este caso Lujuria nos deleita con versiones, digamos de canciones clásicas, de Barricada , “Noche de R&R”, quizá la mejor del disco y por lo que he oído con la que abren sus conciertos ahora; Santa, “No Hay Piedad para Los Condenados”, es siempre un placer rememorar a este grupo y a su cantante original, Azucena, para mí la mejor voz femenina que ha dado el Heavy Metal en este país; Tequila, “Necesito Un trago”, todo un temazo del grupo que considero uno de los pioneros del rock cantado en castellano; Triana, “Tu frialdad”, otro tema mítico de una banda inolvidable y de la que me considero un gran admirador. A estos temas se unen otros de grupos con renombre como son Burning, “Balada Para Una Viuda”, tema que pega con la onda de Oscar y los suyos; Topo, “Después Del Concierto”, no es uno de sus temas más conocidos pero sí uno de los que siempre me ha gustado; Goliath, “La Fuerza Del Rock”, banda que yo metería en el saco de “malditas” de nuestro rock junto a otras como Rosa Negra o Panzer, y que realmente si en vez de haber salido en estos lares lo hubieran hecho en Europa no le tendrían nada que envidiar a muchos de los grupos de aquellos momentos, este tema es de lo mejorcito de su disco; Bruque, “El Heavy No es Violencia”, tema que se incluyó en el disco del ya fallecido bajista y que sirvió para borrar, en cierta manera, el sambenito que nos han colgado siempre de violentos y agresivos. Acaban formando la lista de temas uno del grupo argentino V8, “Destrución”, y que ha sido toda una revelación para mí, si todos sus temas son parecidos a este habrá que estar atentos a lo que hacen, y, para cerrar, un tema inédito de Lujuria llamado “Estrella Del Rock” dedicado al que fuera manager de un sinfín de grupos estatales, Javier Gálvez. Es curioso oír la voz de Oscar en canciones como la de Santa o Triana, suena un poco rara pero una vez escuchado el disco dos o tres veces me ha parecido bastante original. Desde luego han llevado las canciones a su terreno sin abandonar la esencia de las mismas, es así como yo creo que se deban hacer las versiones. Enhorabuena a los segovianos por este homenaje al rock estatal.En cuanto a Dio, pues lo primero decir que todo el mundo del Rock&Roll estamos conmocionados con su muerte. Sin duda alguna era una de las mejores voces del mundo del Rock. Aunque yo sólo conseguí verle una vez, estará por siempre en nuestro corazón. Aquí os recomiendo tres de sus obras. Empezamos por “Rising” el 2º álbum que grabó con Rainbow. Hay muchos discos que aun teniéndolos en cinta o vinilo los he grabado en cd pero con la cinta de este nunca quise hacerlo. Me trae recuerdos de tan buenos momentos que prefiero dejarla en la estantería de cassettes y ponerla de vez en cuando. Realmente fue con este disco con el que arrancó su carrera a nivel de popularidad. Temas como “Stargazer” o “Do You Close Your Eyes” forman parte de la historia del Rock Duro. El disco no tiene desperdicio, es de esos que te puedes perfectamente sentar a escucharlo entero sin aburrirte en ningún momento. Una vez abandonado el barco del Arco Iris se pasó a las filas de otro grupo mítico por excelencia, Black Sabbath. “Heaven And Hell” es el primer disco que grabó con la banda y, sin duda alguna, forma parte de la discografía imprescindible del combo de Birmingham. Canciones como “Neon Knights”, “Lady Evil”, el propio “Heaven And Hell” o “Children Of The Sea” son ya canciones que nunca desaparecieron de una manera u otra de su repertorio. Si “Paranoid” es el disco de Ozzy con Black Sabbath sin duda alguna este es el de Dio con dicha banda. Si aún no lo conocéis ya es hora de que lo hagáis. Después de otros dos discos con Tony Iommi y compañía se enfrascó en su carrera en solitario acompañado por el que fuera batería de Black Sabbath en “Mob Rules”, segundo disco que grabó con la banda, Vinny Appice, el bajista que compartió su época en Rainbow, Jimmy Bain, un guitarrista desconocido hasta ese momento, Vivian Campbell, que milita ahora en Def Leppard, y el teclista Claude Schnell. Podría haber elegido su álbum debut en solitario, “Holy Diver”, pero personalmente me gusta más este. Cortes como “We Rock” o “The Last In Line", aún tengo en la retina las imágenes de la 1ª vez que vi el videoclip de la canción, siempre fueron imprescindibles en el set list de sus conciertos. Aunque nunca más podamos verle en directo siempre nos quedarán sus discos para escucharle y sus videos para recordarle. Se te va a echar mucho de menos, hasta siempre Dio, los cuernos siempre serán algo que te dedicaremos.Espero que empecéis el verano con muchas ganas y menos calor, que allá donde vayáis lo paséis en grande y que disfrutéis de las recomendaciones musicales de este mes.

Lo de ayer en la 2 de TVE era algo que llevábamos esperando mucho tiempo. Después de varias décadas pudimos ver en directo un concierto de rock en toda su esencia. Cuántas veces tuvimos que luchar con nuestros padres, hermanos y demás familiares para que nos dejaran ver los videos que, a cuentagotas, nos ponían en la tele, cuántos madrugones para ver un concierto en voz baja para que los demás de la casa durmieran, cuántas peripecias sólo porque amamos el buen rock. Sí, ayer tuve la tele con el volumen a tope hasta las dos de la mañana sin importarme los vecinos, disfrutando de dos bandas míticas en esto del Heavy Metal.Motörhead estuvieron bien, aunque me dio la sensación de esos conciertos en los que llego, toco y me piro, un poco fríos quiero decir. A pesar de eso me gustaron, quizá un poco corto el set, pero intenso, que es lo importante. Como siempre se echaron en falta temas emblemáticos de la banda, como el homónimo o “Bomber”, pero lo supieron suplir con otros, después de casi veinte discos tienen para hacerlo. Comenzaron con “Iron Fist” y fueron desgranando tema tras tema, “Stay Clean”, “Rock Out”, y así hasta terminar con dos grandes trallazos, canciones que forman parte de la historia del Rock&Roll, como son “Ace Of Spades” y “Overkill”. En total nos deleitaron con catorce temas de lo mejorcito de Lemmy y compañía. Muy buena la colaboración de Andreas Kisser de Sepultura en la parte final del concierto. También tengo que decir que me encantó el diseño del bajo de Lemmy, precioso. Todo un lujo ver a la mítica banda británica en nuestro televisores. Espero poder asistir a alguno sus recitales el próximo mes de diciembre.Como tres cuartos de hora después aparecieron Metallica en escena. Qué se puede decir de esta pedazo de banda que no se haya dicho, o escrito, ya. Dieron un conciertazo, como casi siempre hacen. Mi mente se fue muchos años atrás cuando los vi por primera vez, y los he visto cinco veces, en el Monster Of Rock del 88 con Iron Maiden, Manzano, Anthrax y Helloween. A pesar de que bajaron de intensidad en discos como “Reload” o “St. Anger” han vuelto a estar a la altura, que nunca debieron perder, con su último trabajo, “Death Magnetic”. Los temas de este disco encajan perfectamente con los clásicos de la banda. Comenzaron con “Creeping Detah”, uno de mis temas favoritos, siguieron con “From Who The Bell Tolls” y así fueron desgranando tema tras tema. Imprescindibles en su set “One”, “Enter Sandman”. “Master Of Puppets” o “Seek And Destroy”. A esto añadieron otros trallazos como “Welcome (Sanitarium)” y “Sad But True”. Se les vio con muchas ganas. Robert Trujillo es un cañón de bajista, aunque yo siga echando de menos a Newsted, me parece que le daba más feeling en directo a la cosa, Hammet impresionante y Lars Ulrich sigue demostrando que está en la élite de baterías del mundo, toca la batería con una facilidad y un ímpetu que siguen dejándome con la boca abierta, quizá lo peor fuera la voz de James Hetfield, me resultó muy chillona y con algún que otro gallito a veces. Pero sigo diciendo que fue todo un lujo poder disfrutar de ellos tranquilamente desde el sillón de mi casa.Quiero hacer mención especial, y no precisamente buena, a los comentaristas de TVE. Sigo diciendo que, con la cantidad de peña que hay que conocemos y controlamos de esto del Rock, Rock&Roll , Heavy, Punk o cómo lo quieras llamar, por qué nos ponen a esta pandilla de ineptos que han escuchado a Elvis y si acaso. Me sigue pareciendo una falta de respeto hacia todos los rockeros en general. Vamos a empezar a analizar el gran “trabajo informativo” de estos dos señores y la “ilustre” dama. A ver, la melodía del comienzo del concierto es “Ectasy Of Gold” compuesta por Ennio Morricone para la película “El Bueno, El Feo Y El Malo”, no sé de dónde se sacó el comentarista que el tema pertenecía a “Los Diez Mandamientos”, cuya banda sonora es de Elmer Bernstein. Sigamos, sigamos, que hay más. Como Metallica cambian continuamente su set list, parece que se habían aprendido alguno que no coincidía con lo que en ese momento estaba sonando. Nos anunciaron “Lepper Messiah” mientras sonaba “Disposable Heroes” e hicieron lo mismo con “Thruogh The Never” anunciándola como “The Day That Never Comes”. Vamos a por otra gamba, que podemos montar una marisquería con estos tres bogavantes. Hasta el más joven de los casi 50.000 asistentes al concierto sabe que Lars Ulrich iba para tenista, nada de ciclismo en su vida que yo sepa. Sabrá montar en bici como casi todo el mundo pero de ahí a decir que dejó la bici por las baquetas es mucho decir. La canción “Am I Evil?” de Diamond Head pertenece al álbum que lleva por título exactamente el mismo que el nombre de dicho tema, tampoco es tan difícil de aprender, digo yo. Lo del entusiasmo de la cronista cuando los supuestos “fuegos artificiales” que preceden a “One” fue de risa. Menos mal que, en este caso, su compañero salió al paso y la corrigió. Venga sigamos que la mariscada está casi acabando. Sí que es verdad que Robert Trujillo tocó con Ozzy pero por todos es sabido que su banda mater es Suicidal Tendencies, que ni siquiera nombraron. Y de postre nos deleitaron diciendo que Metallica son de Los Angeles. A ver, el germen de la banda puede que esté en esa ciudad pero siempre se los ha considerado de San Francisco debido a las exigencias de Mr. Cliff Burton para que se trasladaran allí si querían tocar con él. De esta manera entraron a formar parte de, la ya histórica, lista de bandas de la Bay Area de esa metrópolis, zona donde nació el Trash Metal en casi todas sus vertientes. ¡Si sólo hacía falta fijarse en la camiseta de Trujillo para darse cuenta de ello! Qué pena que tengamos que seguir aguantando a mequetrefes de estos, sigue pasando en la prensa escrita, en la radio y ahora también en la tele. Espero que le hayan llovido críticas como estas y que dejen sus manuales de la Wikipedia en casa y se pongan a escuchar buena música.No me gustaría acabar esta crónica de mala leche así que sólo decir que me encantaron ambas bandas y que, a pesar de todo lo comentado, espero poder deleitarme con más conciertos en directo en esta cadena o en la que sea.¡Qué se repita la experiencia!