martes, 10 de marzo de 2015

Javier Domínguez - Adrián Morgade: "Los Suaves, Mi Casa Es El Rock´N´Roll" - Homenaje Mandrílico A Los Suaves









Este artículo dedicado a la banda orensana Los Suaves he querido dividirlo en dos partes. En la primera hablaré un poco del libro biográfico, recién editado, de la banda gallega mientras que la segunda será un sentido homenaje, hecho desde el corazón, a raíz de la triste noticia de su última gira y posterior separación.



Los Suaves son uno de esos grupos con los que he tenido el placer de perder la cuenta de las veces que les he visto. Estuve en la organización en 1992 de su primera actuación por tierras extremeñas. Eso fue en la plaza de toros de Cáceres teniendo de teloneros a los punkarras mangurrinos A Palo Seko. Después de ahí vinieron otras muchas en las que no siempre disfruté de ellos en directo pero nunca deje de seguirlos, es más, algunos de mis grandes amigos dejaron de hacerlo mientras yo insistí e insistí en volver a verlos las veces que hiciera falta. Viví con ellos conciertazos como el que dieron en Las Ventas durante la primera edición de Monstruos Del Rock De Akí o los dos que hicieron en la Disco Teatre de Mérida, mientras que algunas como las de su último Extremúsika o la también última en Madroñera son para olvidarlas. Sea como fuere, siempre los he apreciado, mucho más que eso, han formado parte de la banda sonora de mi vida, he cantado sus canciones en mis noches de alcohol, y sin alcohol, además de tener en gran aprecio a temas como “No Me Mires” o la versión de “Palabras Para Julia”. Una pena el anuncio de su disolución pero como bien dicen: “Las cosas que empiezan continúan y luego tienen su fin”.




El que fuera primer batería de Los Suaves, hermano pequeño de Charly y Yosi, Javier Domínguez, se ha unido al ilustrador pontevedrés Adrián Morgade para ofrecernos esta espléndida e inigualable biografía del grupo de Orense. Sin seguir una cronología podemos disfrutar de todo lo ocurrido dentro y en los alrededores de la banda mediante anécdotas, declaraciones de la mayoría de los componentes y excomponentes además de fans, productores, mánagers y colegas suyos de siempre. Para alguien como yo que siente un gran afecto hacia ellos la lectura se ha convertido en toda una delicia.




En sus páginas te enterarás de quiénes fueron unos y otros en su dilatada carrera, de la importancia de ciertas personas en la misma, por ejemplo el dueño de la tienda de discos “Don Disco”, Paco González, de las distintas colaboraciones que tuvieron en sus trabajos, a destacar la del guitarrista de Orellana la Vieja, Juan Cerro, por ser paisano, de sus celos y rencillas y, en conclusión, de su existencia entregada al Rock&Roll.




Javier comienza hablándonos de cómo era su familia y ciudad cuando los hermanos Domínguez eran pequeños, de los sitios y gentes que frecuentaban y que acabaron, como es normal, marcándolos de por vida, y del nacimiento de su interés por la música, concretamente por el Rock. De aquí pasa a los principios con los primeros conciertos en la Long Play y el éxito con los Ramones que los catapultó definitivamente al panorama primero gallego y luego estatal.




Sale a la calle el primer trabajo, “Esta Vida Me Va A Matar”, y a partir de ahí se nos hará un estudio descriptivo de cada uno de los álbumes que vendrán después además de las giras de los mismos. Se intercalan referencias a los miembros del grupo, a sus aficiones, virtudes y defectos. Tenemos un capítulo dedicado, evidentemente, a los fans que no tiene desperdicio y en el que más de uno y una nos vemos reflejados. Momentos brillantes se mezclan con tensiones, sobre todo entre Yosi y la mayoría de los demás componentes, todos reflejados en esa colección de fotos que Charly, el alma del grupo, ha cedido altruistamente a Javier y que son, a su vez, el alma del libro. No os contaré mucho más porque me gustaría que lo leyerais con detenimiento. Es todo tan ameno a la vez que amargo que no queda otra que quedarnos con esos grandes instantes que hemos vivido, aún nos quedan los últimos, con ellos.




En cuanto a la parte, digamos, negativa, que no mala, se deberán corregir alguna que otra cosilla, propias de la edición, como las distintas repeticiones de declaraciones, alguna fechilla que se les ha extraviado, como la del página 283, o el cambio de ubicación de la sala Razzmatazz a Madrid en la 379. Nada que no se pueda enmendar en próximas tiradas, seguro que las hay, y que hará de esta primera una joya más de Los Suaves para los y las que la hemos adquirido. Muchas y siempre gracias, ya sea por cabrearnos o hacernos reír, por llevarnos al Olimpo del Rock o por hacernos visualizar sus miserias, por habernos tenido siempre en cuenta no como público sino como personas y por olvidaros más de una vez de ello. Mi corazón es de Rock&Roll, mi corazón es, será eternamente, Suave.






HOMENAJE MANDRÍLICO A LOS SUAVES

“Sospecho” que en estas “Vísperas De Destrucción”, “Quizás Esta Noche” en la que “Sólo Pienso En Dormir”, “Cuando Los Sueños Se Van”, no voy a vivir un “Buen Suceso”.



Con vosotros siempre estuve “Preparado Para El R&R”. Ya podíais interpretar “La Peor Canción Del Mundo” que poníais en ella “Corazón De R&R”. Elegisteis el “Camino De Una Dirección”, aquel que, tal vez, recorremos siempre “Con Miedo”. “Otra Noche, Otra Ciudad” de la que jamás volverán los “Mártires Del R&R”. “Una Ciudad Llamada Perdición” habitada por la “Pobre Sara”, “Pardao”, “Frankenstein”, “El Afilador”, “La Santa Compaña”, “Judas”, esa que conocen como “Peligrosa María”, “Luis Y Su Mujer”, “Hendrix” y “Tomás, El Tendero”. Todos “Piensan” en coger “El Último Metro”, dirección: “El Jardín De Las Delicias”. No importa si hay “Tormenta” o si se retrasa más de “11 Minutos”.



Pocos saben que van a “Mear Contra Corriente”, que este tren, que lleva por nombre “San Francisco Express”, tiene por recorrido “Ourense-Bosnia”, que es “Frío Como Una Llave” ya que está repleto de gente “Sin Techo” “Tocando Fondo” “Viajando Al Fin De La Noche”. Gente “Antisocial” “Sin Empleo” como “Lisa 1970-1996”, el “Viejo”, una chica frustrada, “Dolores, Se Llamaba Lola”, o el “Pobre Jugador” al que le gusta  recitar unas “Palabras Para Julia” mientras se martiriza convenciéndose de que está “Harto De Ser Un Hombre”.



Sí, “Como Cada Noche”, “Chou-Chou, Llega El Tren”, el mismo que deja atrás “Dulces Noches De Luna Y Pateras”. Ese en el que “Llegaste A Mí” entregándome el “Dulce Castigo” de, “Por Una Vez En La Vida”, poder olvidar “El Tiempo Perdido” mientras me ofrecías la “Libertad” de vivir esas eternas “Noches De Long Play” “La Víspera De Todos Los Santos” enfundado en mi “Chaqueta De Cuero”.



Ahora que “No Puedo Dejar El Rock”, “Cuando La Música Termina”, “Por Una Vez En La Vida”, “Ahora Que Me Dejas” diciéndome: “No Me Mires” después de un gélido “Adios, Adios”, en estos instantes en los que “Se Alza El Trueno”, en los que “La Noche Se Muere” “Pensando En Ti”, por favor “Miénteme”. No me vuelvas a repetir eso de “Nena, Te Voy A Dejar”, no más “Malas Noticias”.



“Deja De Llorar, Mi Amor” ya que por mucho que sienta que “Esa Noche Te Perdí” nunca te creí cuando, rabiando, gritabas “No Me Gusta El R&R”. Yo bien sabía que “Esta Vida Me Va A Matar”, que sería “Siempre Igual” “Por Las Noches”, las dedicadas “A Caín”. Las mismas que “Han Matado Al R&R” escuchando “La Última Canción” mientras te imploraba que si alguien llamaba a este “Hotel” tú “Dile Siempre Que No Estoy”.



“No Me Grites” más, “No Llores Más Por Mí” pues “Parece Que Aun Fue Ayer” cuando me susurrabas en “Mi Casa”: “Corre, Conejo, Corre”. “Maldita Sea Mi Suerte” cada “Noche” que con “Ojos” de gato negro, “Miau, Miau”, no dejo de pensar que “Ella Arruinó Mi Vida”.




Llegó el minuto de afrontar el “Ya Nos Vamos” cometiendo “El Último Pecado”. “Si Pudiera”, mientras canturreas el “Burro Cansado Blues”, te diría: Sigue, sigue y “Dame R&R”. En estas horas de despedida, “No Me Pesa, Amigo”, no es tristeza ni nada parecido lo que siento pues “Si Yo Fuera Dios” te recordaría eso de: “¿Sabes? ¡Phil Lynott Murió!”. Te suplicaría que, “Si Te Atreves A Nacer”, el día que te atrevas, “Ese Día Piensa En Mí” para que nunca olvides que:

                     “DIOS ES SUAVE”




martes, 3 de marzo de 2015

Night Demon Pasó Por Cáceres







Los californianos Night Demon pasaron por Cáceres en su actual gira presentación de su primer larga duración ”Curse Of The Damned”. Tengo que reconocer que hasta unos cuantos días anteriores al concierto poco sabía de la banda. Me hice con este disco, lo escuché dos o tres veces antes del evento y poco más. De hecho sólo he escuchado este último trabajo, tendré que echarle un vistazo a su anterior EP.




Hacía ya unos cuantos, muchos, años que no entraba en la discoteca Down, la Faunos de toda la vida para los de mi edad. Esa fue la primera alegría que llevé la noche del pasado 25 de Febrero. La verdad es que ya se podían hacer más conciertos aquí, eso sí, con un escenario que no fuera el propio suelo sería mucho mejor. A pesar de ser miércoles se puede decir que hubo una asistencia considerable, la mayoría conocidos a los que sumaron un grupo de incondicionales de la banda, se colocaron en primera fila y no pararon de cantar los temas en todo momento, y algunos paisanos venidos de otros puntos de la región. Un concierto familiar en toda regla.





Los de Ventura salieron con un poco de retraso con respecto al horario previsto, esto sería pasadas las once de la noche. Fue dejar caer el primer riff y no parar de soltar tralla hasta el final. Comenzaron con la sintonía de una de mis películas preferidas, “Conan, El Bárbaro”, para dar paso al primer zarpazo de su set, “Screams In The Night”, tema que, a su vez abre el trabajo que venían a presentarnos. Sin dar apenas descanso dejaron caer “Full Speed Ahead” y la homónima del disco. Para estos momentos ya pudimos apreciar que son un grupo muy influenciado por la NWOBHM con ramalazos a Diamond Head, de los cuales interpretarían una versión del tema “Lightning To The Nations”, UFO o los mismísimos Maiden además de algún toque Punk.





Poco a poco fueron desgranando su disco deleitándonos con cortes como  “The Howling Man”, “Heavy Metal Heat”, esta me gustó bastante, la coreada “Satan” o “Mastermind”. Pocos temas de este trabajo se quedaron en el tintero pues se le veía con muchas ganas de darlo todo. De su anterior trabajo resaltar la gran interpretación de “Ritual” o “The Chalice”, bonus track del presente disco. Con el cantante y bajista Javis Leatherby sudando como un poseso, la entrega del guitarra Brent Woodward y el arrojo del batería Dustin Squires, para mí el mejor de los tres, por su simpatía y cercanía así como por su inconmensurable pegada, llegamos a la hora y poco de concierto sin darnos cuenta. Esto es síntoma de lo bien que nos encontrábamos tanto grupo como público.




Se fueron para regresar, como es costumbre, y acometer el tramo final de su actuación. Después de un pequeño incidente por la caída fortuita de la guitarra de Brent, nos ofrecieron un cierre con una serie de temas entre los que se encontraba, evidentemente, “Night Demon” con el que clausuraron su actuación por la ciudad extremeña.





Noche de Heavy Metal clásico que nos hizo volver a los años dorados del movimiento. Puede que estos chicos no ofrezcan nada nuevo pero hay que reconocer que lo que hacen lo hacen más que bien, que debe ser todo un esfuerzo venir del otro lado del mundo para dejarse la piel en los escenarios de estos lares, cosa que es siempre de agradecer, y que, si ya de por sí hay pocos conciertos de esta índole por la ciudad, qué mejor plan para un miércoles perdido del mes de Febrero que pasar un buen rato entre colegas y allegados disfrutando de la música que más nos gusta. Gracias a David y a toda la organización del evento por su gran trabajo y esfuerzo. Espero que nos volvamos a ver pronto en otro de los conciertos organizados por él.


miércoles, 25 de febrero de 2015

Entrañable Obra De Sandrine Revel y Marzena Sowa: "No Puedes Besar A Quien Quieras"







Puede que el adjetivo entrañable que he usado en el título de esta crónica no sea el más adecuado para definir el cómic que vamos a tratar a continuación. ¿Entonces, por qué lo he utilizado? Simple y llanamente porque poco puede hacer la seriedad y el rigor estricto de los adultos ante la inocencia e ingenuidad de los niños y niñas, a pesar de que dicha actitud infantil tenga consecuencias impredecibles.



Una de las cosas que más me ha entusiasmado de este tebeo es saber de su autoría por parte de dos mujeres. El ir conociendo obras escritas y dibujadas por ellas me parece cada día más satisfactorio. Para mí, alguien que lleva leyendo cómics desde pequeño, cómics en su mayoría, por no decir en su totalidad, escritos y dibujados por hombres, el hecho de tener delante de sus ojos obras tan bestiales como esta, realizadas por mujeres, es toda una alegría.




En lo relativo al guion, la polaca Marzena Sowa sigue basando sus historias en los recuerdos de su infancia. Época vivida en su país de origen bajo el yugo de la Unión Soviética y sus distintos dirigentes, Stalin al frente. Por ello ha recibió el premio al mejor cómic en Angulême en el 2008 por su serie “Marzi” o la nominación al Eisner 2012 por “A Memoir”. Esta publicación tiene bastante de eso también.




En lo referente a la dibujante francesa Sandrine Revel, cabe decir que ha trabajado en varios campos, desde los cómics para niños hasta los de compromiso social. Recibió el premio Alph-Art de Angulême en 2001 por la serie “Un Drôle Dánger Gardien”. Su pasión por la pintura le ha llevado a exponer sus cuadros en París y Burdeos.




Durante la proyección por enésima vez de una película “educativa” afín al régimen imperante en esos momentos en el país Viktor intenta besar a su mejor amiga Agata. Esta acción tan simple es el desencadenante de una serie de acontecimientos totalmente fuera de lugar pero que son habituales para la población del Estado. En este sus habitantes desaparecen si más, incluida la profesora que delata a los niños, la tortura está al orden del día mientras que la sospecha lleva a tus vecinos o familiares a declarar que eres un verdadero peligro para el sistema.



A raíz del intento de beso sale a relucir la profesión de escritor del padre de Viktor, escritor poco seguidor de Stalin y sus secuaces. El director del colegio descubre que la pandilla de chicos y chicas se reúnen en la casa de él para inventarse y adaptar guiones a un cómic que guarda como oro enpaño. En definitiva, para dar rienda suelta a su infinita imaginación, propia de su edad. Todo esto es sospechoso de traición y puede tener consecuencias horrorosas para todos. Ante ello lo mejor es hacer desaparecer las pruebas y mantener la cabeza lo más gacha posible. En un país donde alguien no trabaja en algo productivo, ya sea una fábrica o el campo, alguien que está todo el día en casa escribiendo sin hacer “nada”, la sospecha de intriga se encuentra continuamente sobre su cabeza.



Este es el entorno en el que se desarrolla esta obra. Entorno de los años en que Stalin era dueño, señor y “zar” de todas las rusias y adyacentes. Gobernándolas con mano de hierro y con una represión que supera con creces a todo lo conocido con anterioridad. La cuestión es que cualquier nación dirigida por un tipejo de estos, unos enarbolan el comunismo, otros la postura, según ellos, contraria, está igualmente sometida a los mismos tratos represivos. Lo peor de todo es que poco hemos aprendido de nuestros pasados, tal vez prefiramos olvidarlos pensando que ya nunca más volverán. El terror siempre está agazapado en las sombras y unas veces a través de las urnas, otras mediante las armas, estará dispuesto a saltar sobre la población con escusas tan variadas que pueden ir desde la religión a la política pasando por los que alzan la bandera de la liberación o aquellos que se creen poseedores de la verdad. Las consecuencias suelen ser las mismas y todo puede empezar por no saber que “No Puedes besar A Quien Quieras”.





lunes, 23 de febrero de 2015

Daniel Higiénico: "El Paseo Infinito"






No sé si a estas alturas conocéis a Daniel Higiénico, nombre artístico del catalán Daniel Soler. Os diré que yo hace más de una década que lo conozco. Cuando hablo de conocer me refiero, evidentemente, a su parte artística ya que personalmente no he tenido el placer de hacerlo. Sea como fuere, he de aceptar que siempre he sido, lo sigo siendo, un gran admirador de sus discos, es más, tengo casi toda su discografía. Siempre que ha venido alguien a casa y le he puesto alguno de sus trabajos musicales siente una mezcla de extrañeza y curiosidad que le lleva a, al menos, interesarse por las letras de sus temas. Pues bien, tengo que decir que sin ese conocimiento previo de su obra musical puede que te sea un poquito difícil leer esta, su primera novela, “El Paseo Infinito”.




Una de las frases que más me he repetido durante la lectura de la misma es: “Esto sólo lo puede haber escrito Daniel Higiénico”. Su sello personal está por todas las partes de la obra. Esa mezcla tan propia suya de surrealismo, misterio, extravagancia, realidad y, entre otras cosas, originalidad sigue siendo lo que más me atrae de su libro.




La idea de aunar escritores con personajes, la de ponerlos unos a la misma altura que los otros llegando, incluso, a que ambos sientan la necesidad imperiosa de no poder existir si no se tienen codo con codo es el argumento esencial de esta obra. Bien es sabido que en muchas ocasiones nos acordamos de un libro o bien por su autor y argumento o bien por sus personajes, o personaje, y sus dichas y desdichas. Aquí nada de eso ocurre, si hay algo por lo que recordaré este Paseo Infinito es por el conjunto entero que forman las dos partes.



Caminando por la novela encontrarás momento de tensión, como el descubrimiento del Arquitecto por parte de algunos personajes, intriga, la disputa de la autoría por parte de Agnes Biutiful y el señor Manuel Shevchenko es claramente eso, tensión, todo lo que acontece en la disputas finales tiene bastante de esto, aventuras, la odisea del Escritor y el señor Comadreja por el desierto es propia de ese estilo, o risas, la Escuela de Poetas de Óscar Becquer es el mejor ejemplo, que no el único, de lo ingenioso que puede llegar a ser Daniel.



Otro de los temas bien reflejado en estas páginas es la soberbia a la que pueden llegar, de hecho muchos llegan, los propios escritores. Muy pocas veces hemos podido leer una obra donde la autoría sea compartida y no me refiero a las típicas publicaciones donde se mezclan relatos de varios o varias autoras. Daniel refleja perfectamente hasta donde puede llegar ese sentimiento de superioridad de los escritores que no pueden dejar de entender que su novela sea suya y sólo suya. De ahí que los personajes tomen tal protagonismo, que sean ellos y ellas mismas los que los pongan en su sitio.


La parte digamos no tan interesante, mejor dicho, que se te puede hacer algo pesada, es la encargada de llevar a cabo por el Arquitecto. Temí que como el libro fuera sólo la construcción del edificio especificando todos y cada una de sus inquilinos en listas de, casi siempre, seis puertas por planta podría ser algo insufrible. De ello se hace eco Daniel en sus reflexiones finales, algo que pocos escritores tienen la valentía de hacer porque supongo que mucho ha tenido que recortar en ese aspecto. Reconozco que al final estaba más interesado en conocer el desenlace entre Escépticos y Esperanzados o entre Agnes y Manuel que en las listas de personajes que aún quedaban por aparecer.




Para mí, recalco que es mi humilde opinión, Daniel se sale en este su Paseo Infinito. Que sí, que puede ser que sea un poco durillo de leer pero no esperaba menos de él. Es más, estoy seguro que cuando lo relea, que lo haré tarde o temprano, le sacaré mucho más jugo que en esta primera pasada por sus páginas. ¿Queréis saber quien vive en el rascacielos más famoso de los últimos tiempos? Atreveos con “El Paseo Infinito”, descubriréis algo más que un nutrido puñado de inquilinos.



martes, 17 de febrero de 2015

Texto Mandrílico Febrero 2015



Érase que se era, si es que hubo una vez que fue pues nadie está seguro de que así fuera, cuando sólo existían las letras sueltas, los colores y los números individuales, que ocurrió lo que dicen que ocurrió en esta historia.

Andaban de nuevo jugando los números entre ellos. Jugaban a ver quién podía ser más presumido y altanero. En este juego gana aquel cuyo rebaño fuera mayor y perdía el que menos números consiguiera mantener a su alrededor.

De comenzar se encargaba continuamente el dos con sus vanidosas palabras: “Yo soy la pareja por excelencia. Sin mí no hay amor ni odio ni pasión primigenia. Los pares son mis súbditos y de aquí al infinito me tendrán en un púlpito.”

Ante estas palabras era obligatorio escuchar al cuatro que entraba en acción parloteando: “Por todos es sabido que del dos soy su principal capataz. Sus órdenes hago acatar sin pestañear. Soy un mandatario rudo y tenaz. A todos los demás de miedo hago sus dientes castañear.”

No tardaba en replicar el tres con su característica sonrisa de maldad: “Grandes carcajadas me producen el dos y su asesor. Nunca piensan que soy el principio de los primos nones. A su misma altura estoy sin que por ello ahueque mis alerones. Poco me importan pues de la discordia soy profesor.”

Ante semejante argumento contestaba el cinco con su distintiva intención: “No sois más que un grupo de idiotas arrogantes. Qué sería de vosotros sin mí. Cómo haríais montones de dinero constante y sonante. Poco me importa vuestra hambre pues yo siempre puedo decir que comí.”

Esto irritaba de manera sublime al ocho: “Cómo podemos aguantar a este señoritingo. Ganas me entran de hacerme horizontal e infinito. De volverme rudo vikingo y de un puñetazo dejarle frito.”

Aquí es cuando entraba en escena el siete: “Para el carro curvilíneo insolente. No juegues con trampas y malabares gráficos. Pues el no ser primo te hace por de más doliente. Recuerda que mi misión no es otra que dar suerte y, si en demasía me enfado, cerrar picos.”

El seis, siempre pacificador, con sus palabras insistía: “Queridos números, esto no es más que un juego. Por qué siempre acabáis en pugna. Actitud que en el fondo a todos nos repugna. Mantened la calma antes de que alguno acabe ciego.”

Poco le importaba al nueve todo lo que escuchaba: “Seguís con vuestras chorradas. En el lugar más alto de esta lista me encuentro. Por mucho que lo intentéis nunca conquistaréis mis adentros. Es más, me da igual no ganar pues este juego siempre me ha parecido una pijada.”

Mientras, el uno y el cero permanecían arrinconados. Como otras veces, nadie se acordaba de ellos en estas disputas. Después todos se volvían hacia ellos para amedrentarlos con insultos y burlas del tipo: ¡No vales nada! o ¡Te quedarás solo hasta el final de los tiempos! Pero esta vez la cosa fue diferente. Ante las agresiones cero y uno, uno y cero se pusieron en pie y anunciaron su compromiso de matrimonio. Tal noticia a todos  dejó perplejo.

Todos y todas asistieron a la boda, los números individuales, las letras sueltas y el abanico de colores. Fueron el negro y el blanco los encargados de dirigir la ceremonia. Hubo caras de felicidad, como la del seis, el siete o el tres, otras de envidia, las del dos, cuatro, cinco y ocho, y otras de indiferencia, propia del nueve. Las letras sueltas hicieron poco más que bulto pues fueron invitadas, como bien sabido, por puro protocolo. Mientras los colores montaron gran jolgorio  e impacto visual.

Así fue como el negro y el blanco unieron al uno y al cero, al cero y al uno. El blanco no pudo evitar derramar una lágrima sobre el manto del negro, el negro no pudo evitar derramar una lágrima sobre el manto del blanco. Lágrimas que siguen imborrables. Una vez superada la emoción, los dos colores se dirigieron a los prometidos: “Puede que por separado no seáis mucho. Tal vez hayáis conocido la soledad como ninguno. Esta ceremonia todo eso lo cambia.” Dijo el negro. “De aquí en adelante seguiréis siendo únicos por separado y sublimes unidos. Tenéis el gran honor de crear el primer número doble. No sois otra cosa que una pareja diez.”

Así fue como el cero y el uno, el uno y el cero quedaron unidos por toda la eternidad. Cómo se colocaron por encima del nueve. Cómo dieron tal envidia a los demás números que todos quisieron unirse una o más veces con ellos, con los demás o entre ellos mismos para tener sus propios números múltiples. Así fue cómo realmente el cero y el uno, el uno y el cero se convirtieron, por primera y última vez, en los grandes ganadores del juego donde se demuestra qué número es el más presumido y altanero.