martes, 14 de octubre de 2014

Javier De Isusi: "He Visto Ballenas"








Sobra decir que uno de los temas más controvertidos de los últimos 40 años de historia del Estado español es el del terrorismo, en particular el de la banda E.T.A., vivido en distintas comunidades del mismo. En este su último trabajo, “He Visto Ballenas”, Javier de Isusi lo trata de una manera bastante valiente y real. Isusi es un autor de cómics bilbaíno que, tras un largo viaje por Latinoamérica, reflejó algunas de las vivencias de esa travesía en “Lo Viajes De Juan Sin Tierra”. Los cuatro tomos de dicha publicación fueron el pistoletazo de salida de una carrera que le ha llevado al reconocimiento de su labor tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Sus obras se acercan siempre a temas sociales claves como la situación de las comunidades índigenas en Chiapas, la lucha de Los Sin Tierra brasileños o, como dije antes, el terrorismo en España.





¿Qué sucede cuando en una misma cárcel coinciden miembros del G.A.L. y de E.T.A.? ¿Cómo puede sentirse uno cuando descubre que tu mejor amigo de la infancia y juventud pertenece a la banda que asesinó a tu padre? Digamos que “He Visto Ballenas” tiene un escenario principal que es la prisión francesa de Provenza. En ella Josu, perteneciente a la banda vasca, comparte sus días de condena con otros militantes de la organización. Para hacer el tiempo más llevadero, acude a tantas conferencias y actividades como es posible. En una de estas charlas conoce a Emmanuel, exmilitante del G.A.L., después de acercarse a él para felicitarle por su intervención en la misma. Cargado de preguntas y reflexiones, Josu comienza a plantearse la necesidad de arreglar de alguna manera su carrera como miembro de E.T.A., comportamiento que no es bien visto por sus correligionarios que le aconsejan a estar lo más lejos posible de Emmanuel. Al final, como es de prever, sus caminos se cruzan una y otra vez, hecho que hará que las dudas sigan creciendo en el interior de Josu.





Emmanuel tiene que vivir con el peso de sus recuerdos. Estos le atormentan de tal manera que dentro de él tiene un sentimiento de culpabilidad tal que incluso llega a “apadrinar” a un preso mucho más joven que él. Esta acción, sumada a ciertos actos anteriores, le llevará, por su parte, a agenciarse el odio de alguno de los matones del presidio dirigidos por el que fuera su antiguo compañero de andanzas en la banda “antiterrorista” a la que perteneció. Todo comienza a complicarse cuando recibe la noticia de que, después de 16 años de condena, tiene muchas posibilidades de que le concedan la libertad condicional. Se podría decir que este es el momento clave del cómic.





El, digamos, escenario secundario de esta obra es aquel donde se desarrolla la vida Antón. Amigo de la infancia de Josu decide, a más o menos la edad de éste, hacerse cura. Ya en el entierro de su padre el comportamiento de su compañero de remos le resulta bastante raro. El conocimiento de que Josu pertenece a la banda que mató a su padre es un sentimiento que le abrumará durante 25 largos años. A esto hay que sumarle la ruptura de la relación con su única hermana. Con toda seguridad, Antón es el nexo de unión entre todos los personajes de esta obra. A pesar de desarrollar su papel en este escenario secundario, él se convierte la mayoría del tiempo en el personaje principal de la trama. Si hay una parte que realmente me ha conmovido es el viaje que hace con el hijo de Josu, Aritz, para visitarle en la cárcel. Pasan muchas cosas en esta obra que tendréis que descubrir y de las que, como es normal, deberéis sacar vuestras propias conclusiones. Os animo a que lo hagáis.






A parte del guion, Javier se destaca en estas páginas por la grandeza de sus dibujos. Esas viñetas con base de acuarela imprimen todo un carácter al cómic. Es más, en un tema tan oscuro como el que trata, es todo un acierto esos tonos grises y amarillentos que crea en las mismas. Es cierto que la esencia de esta obra está en cómo la cuenta pero me parece que los dibujos de la misma hacen que alcance un mayor realismo. De seguir así, dad por seguro que Isusi será, si no lo es ya, uno de los grandes autores estatales del género. Se ganó un seguidor con su obra de viajes por el continente americano que se afianza con esta tremenda historia en la que alguien afirma: “He Visto Ballenas”. 


miércoles, 8 de octubre de 2014

Festival "Ayuda A Gaza, Por Su Derecho A Ser Niñ@s" En La Haba (Badajoz)








Muchos son los actos que se celebran alrededor del planeta apoyando a la población de Palestina, esto no es nada nuevo. El hecho de que un acto de este tipo se celebre en un pequeño pueblo de la provincia de Badajoz del que muchos y muchas de los propios extremeños no han oído hablar en su vida, lo demuestra el que tenga el nefasto honor de tener un cementerio de residuos nucleares del que dicha mayoría desconoce su existencia, ya empieza a ser un poco particular. El lugar del que hablo se llama La Haba, mi pueblo. Puede que suene demasiado localista pero desde el momento que me dijeron que iban a celebrar este festival hice todo lo posible para apoyarlo. Que yo recuerde es la primera vez que se organiza algo de este tipo, razón de más para estar presente en el mismo.




La jornada comenzó con la presentación de Miguel Ángel Manzanera, perteneciente a “Ayuda Directa”. Este activista se encargó de ponernos al tanto de su experiencia en la zona de Gaza, de la situación que vive su población además de hablarnos del pasado y los porqués que ha llevado a esta zona del globo a ser una de las más calientes del mismo. Una aparición bastante acertada aunque a mí me sigan quedando lagunas y no comparta cien por cien sus palabras. ¿Por qué nunca se habla de la resistencia de parte del pueblo y ejército israelí a esa clase de barbaries como las llevadas a cabo el pasado verano? Creo que una de las cosas que se debería dejar bien claras es quiénes son los sionistas y qué pretenden con sus actuaciones. En cuanto al pueblo palestino, víctima durante años de esos ataques, también tienen sus organizaciones que luchan por el entendimiento de las que no escuché una sola palabra. Está claro quiénes son los opresores y quienes los que sufren esa opresión pero no todo en un conflicto se reduce a buenos y malos. Existen, siempre lo han hecho, mujeres y hombres en ambos bandos que luchan por la paz recibiendo a cambio cárcel, torturas y muerte por parte de sus propios compatriotas y deben, al menos, tener una pequeña reseña en todo este conflicto. Tampoco sería justo que las grandes potencias occidentales y árabes salieran de rositas en este tema. Las primeras por ser las causantes directas del conflicto con su postcolonialismo, Reino Unido al frente, en este caso, y su indiferencia, además de la venta de armas, y las segundas por la soledad con que tratan a sus hermanos de religión. Personalmente no estoy de acuerdo en que el Estado de Israel deba desaparecer, lo que sí debería haber son dos Estados, el reconocimiento del palestino es una cuestión pendiente, con sus propios gobiernos buscando la convivencia pacífica entre ambos. Espero vivir para conocerlo.




A continuación el grupo de teatro local “La Butaca Del Medio” no hizo una pequeña interpretación donde resaltaron las ilusiones y esperanzas de futuro de un grupo de niños y niñas palestinos y cómo el ejército israelí y su violencia se encargan día a día de frustarlas. Quizá, ya que el festival estaba dedicado a recaudar fondos para los menores de Gaza, fuera la actuación más acertada de la noche. Una pena que el otro grupo de teatro local, “El Panal”, no pudiera intervenir por un accidente doméstico, sin consecuencias graves, de una de sus integrantes. De esta forma la parte teatral quedó un poco coja pero ante este tipo de situaciones nada se puede hacer. Felicidades a unos por su aportación y ánimos a los otros para su pronta vuelta a los escenarios.





El cantaor flamenco local “El Fraile” fue el encargado de poner bulerías y demás palos al servicio del festival. Sí que es verdad que la gente debería haber puesto más atención y que poco se podría apreciar su labor si te apartabas del escenario ya que el murmullo del público fue una constante en su actuación. Jose estuvo muy entregado y bien acompañado por el joven guitarrista que lleva. No fue muy larga su intervención, se veía que no estaba del todo a gusto por las razones antes señaladas, y después de pedir silencio varias veces, con toda la razón del mundo, dio por terminado su concierto poco más de tres cuartos de hora de haberse subido al escenario. Como dije antes, una pena porque personalmente tenía muchas ganas de escucharle en directo, en persona lo he hecho muchas veces, y tendré que esperar a una nueva ocasión para poder disfrutar de su torrente de voz.




Los integrantes de “La Factoría, Voces De La Memoria” son nada más y nada menos que tres generaciones de músicos locales acompañadas al bajo por otra gran promesa musical del pueblo. Padre (guitarra), hija (voz) y nieto (batería), además del mencionado bajista, nos ofrecieron un repertorio cargado de clásicos como “Caminante, No Hay Camino” de Antonio Machado, con él comenzaron, “Al Alba” o “¡Ay, Carmela!”, entre otros. Debo reconocer que su actuación me emocionó bastante pues fueron unos momentos especiales los vividos escuchando ese elenco de canciones. Esther estuvo muy entregada en su interpretación cosa que contribuyó a que el público estuviera mucho más pendiente del concierto.





Desde El Valle De La Serena se acercaron “The Wolframitas” para aportar su grano de arena a la causa que nos reunió esa noche en las instalaciones del “Yastá” de La Haba. Son un grupo de versiones, covers para los más modelnos, que abarcan desde Alaska, y sus “Flores Ensangretadas”, hasta Loquillo, La Polla, Eskorbuto o Piperrak. A pesar de no gozar de buen sonido nos hicieron pasar un rato bastante agradable recordando ese manojo de clásicos del Punk y Rock estatal. Siempre se agradece ese punto contestatario en un evento de este tipo.





Con el público esperando desde horas atrás se subieron a las tablas “La Ira”. Primera vez que Raúl y su nuevo proyecto se presenta en el pueblo llevándose el gato al agua desde el primer acorde. Esta es la tercera vez que los veo en directo y, después de unos meses de la primera, se ve que tienen mucho más rodaje, que tocan más sueltos y que se entienden a la perfección entre ellos. Por fin conseguí escuchar decentemente el saxo de Pepe Burgos. Nos deleitaron con los temas de su trabajo, único hasta la fecha, “El Trapecio Y El Abismo” además de algunos temas de su anterior proyecto, “El Gitano, La Cabra Y La Trompeta”, momento en que la gente saltó y se entregó bastante, sobre todo con “Quiero Sentarme En Las Nubes”. Para estas horas la mayoría del público que quedaba en el recinto era peña que conocía bien lo que estaba viendo. A pesar de los miedos por el equipo, sonaron bastante bien, pese al pequeño parón sin importancia que tuvieron, haciéndonos pasar un buen rato con temas como “Meterme Dentro”, “Como Gatos”, “Si No Hay Alegría” o “Los Conflictos”, sigue siendo mi tema favorito del disco y esta vez me lo perdí por estar en la barra pidiendo, grrr. Buena actuación de Jesús y Txavi como base rítmica mientras Manué sigue siendo el protagonista de las seis cuerdas. Raúl estaba en su salsa comentando cosas del pueblo entre canción y canción que, de no ser por estar allí, nadie las entendería.





Cierre del programa a cargo de “El Fraile” y Juan Pedro a la guitarra eléctrica interpretando ese pedazo de tema de “El Cabrero” que no es otro que “Como El Viento De Poniente”. Tengo que resaltar que al día siguiente la mayoría de los comentarios que escuché fue de aprobación por lo vivido la noche anterior. Buen rollo, muchas risas y buena música. ¿Qué más se puede pedir para un tipo de acontecimiento como este que lo que pretendía era solidarizarse con los menores palestinos? Espero que se sigan haciendo este tipo de cosas en el pueblo y que la gente, en general, responda de la misma manera. ¡Enhorabuena a los y las organizadores! 


jueves, 2 de octubre de 2014

Extrepride 2014








Quiero empezar esta crónica dando las gracias al Juan Carlos y todo el personal del Drive de Cáceres por ese gran esfuerzo que siguen haciendo para poder seguir ofreciéndonos, año tras año, una nueva edición del Extrepride. A pesar de tener que cambiar de ubicación, por causas meteorológicas, pudimos disfrutar de unas cuantas actuaciones y Djs que animaron el cotarro hasta altas horas de la madrugada. La cara fea de la jornada la puso el o la cafre que se dedicó a disparar con una escopeta de balines al personal hiriendo a dos personas. Que sí, que puede que fuera porque le molestaba el ruido de la música, como dice la prensa pero, personalmente, me sigue dejando un tufazo a homofobia que tira patrás. Además hay que estar un poco mal de la olla para hacer una cosa de estas, se empieza con balines y nunca se sabe con qué se puede acabar. Una vez dicho esto, pasemos a lo que vivimos mi novio, algunos amigos y amigas y yo durante esa noche.







Tengo que aclarar que del incidente de los balines no tuve notica hasta la mañana siguiente a través de la prensa ya que mi novio y yo llegamos al recinto, el Pabellón Serrano Macayo, sobre las 20.30 y, por lo que tengo entendido, eso fue antes. La primera actuación de la que pudimos disfrutar fue la de Marvelous ofreciendo un número de homenaje a Celia Cruz en el que lució varios modelos superpuestos. Acompañada de Miranda Pa Cuenca nos hicieron vivir uno de los momentos más simpáticos de la noche al encargarse ambas de publicitar en vivo a uno de los promotores del evento. A continuación la propia Miranda Pa Cuenca se recorrió el escenario para ofrecernos un número en el que pudimos ver el modelazo rosa que llevaba en todo su esplendor. Inferna te puede gustar más o menos pero hay que reconocer que tiene un estilo propio que sabe explotar. Este año se enfundó en la piel de Maléfica, con cuernos incluidos, para hacerse con el público nada más salir a escena. Acabó la sesión de Drags locales con Queen Bee y su actuación bastante emplumada. Antes de seguir, y como veréis en mis siguientes comentarios, diré que, para mí, este grupo incondicional de Drags fueron las triunfadoras de la noche. Unas por simpáticas, otras por su acercamiento a la gente, niños y niñas incluidos, y otras por su actitud en el escenario.








Con Dj. Jesús Cutre Deluxe empezó el calvario técnico de la noche. Nada más comenzar su actuación, estaba sonando la intro, aquello se empezó a ir al garete provocando unos tremendo parones entre actuación y actuación que perjudicaron bastante. Nos quedamos un rato escuchando su música pero, ante tanto fallo, decidimos irnos a cenar algo para seguir con fuerzas esa jornada. A la vuelta nos encontramos en el escenario con La Prohibida que sobresalió por hacer un set bastante a medio tiempo y por estar enfundada en un modelo bastante sencillito para la ocasión. La verdad, la he visto en mejores momentos. Invitó a las demás drags de la noche a que compartieran escenario con ella quedándonos con, lo que podíamos denominar, la foto de esta edición.








La triunfito Natalia se presentaba como la estrella de la noche. Esa muralla de guardaespaldas para subir y bajar de las tablas daba fe de ello. Lo malo es que a mitad de su actuación volvió a irse el sonido de la mesa quedándose ella sola cantando para delirio de sus seguidores. Decidió dejar el escenario durante unos minutos mientras se solventaba aquello y volvió para interpretar apenas tres o cuatro temas, uno de ellos un popurrí, y despedirse sin demasiada suerte. Un nuevo paroncete antes de que Dj. Palomo, un clásico ya del Extrepride, nos pusiera a bailar con su música. Antes de quedarse solo ante los platos se hizo acompañar de Priscilla Due que, con su indumentaria de mujer de acción, se dejó caer unos cuantos temas míticos del Pop. Aguantamos un poquito más disfrutando, como dije antes, de Dj. Palomo y mi novio y yo dimos por finalizado este Extrepride 2014.








Otro de los puntos que resaltaría de esta edición es sus precios populares que dan a entender que si se quiere se puede tener una barra accesible a todos y todas. Buen ambiente, buena compañía y ganas de pasarlo por parte de los y las asistentes crearon un buen rollo que fue la tónica de toda noche. Ya no nos queda más que esperar a la próxima edición en la que esperamos, por un lado, pasarlo tan bien o más que en esta y, por otro, que no aparezca ninguna o ningún energúmeno que se dedique a estropear la fiesta de manera tan agresiva. Felicidades a la organización y gracias, de nuevo, por seguir estando ahí. ¡Hasta el 2015!