lunes, 19 de octubre de 2026

Xavier Dorison - Thimothée Montaigne: "1629"

 





Hay cómics, libros, discos o ciertas obras de cualquier disciplina artística que te hacen un clic en la cabeza, en este caso para muy bien. En mi opinión, eso es lo bueno de seguir leyendo o disfrutando de lo que el arte me sigue ofreciendo. Eso es lo que me ha pasado con 1629, de Xavier Dorison y Thimotée Montaigne. Aparte de la gran presentación en tapa dura, con unas portadas, hablo en plural porque son dos tomos, y una gran calidad de impresión, la trama en sí me ha parecido excelente. Seguro que conocemos, al menos por mi parte, muchas historias de naufragios, motines en barcos y mentes perversas detrás de intereses económicos, pero aquí todo resulta terroríficamente novedoso y, aunque cueste decirlo, tenebrosamente humano. Por esta y otras razones, no es de extrañar que recibiera el Premio ACORAM Marine Bravo Zulu Comics 2023.




Nacido en París, Xavier Dorison se diplomó en una Escuela de Comercio, aunque no tardó en dedicarse a escribir guiones de cómic. Su primera obra, El Tercer Testamento, con Alex Alice a los lápices, se convirtió en un gran éxito de crítica y ventas. Posteriormente, da comienzo su colaboración con Mathieu Lauffray, creando Prophet, homenajeando a Robert Louis Stevenson. Entre otros guiones, destaca el que realizó para el spin-off de XIII, XIII Mystery: La Mangosta, donde conocemos los orígenes del temible asesino de Vance y Van Hamme. Los tomos de Asgard es otro de sus proyectos a destacar, al igual que Undertaker o Aristophania, junto a Joël Parnotte. Con todo ello, nos encontramos delante de un guionista con una gran capacidad para trabajar con géneros que van desde la aventura hasta el western y el drama histórico. En las páginas que nos conciernen deja claro su gran trabajo, tanto de investigación como de desarrollo, además de encargarse de un prólogo de lo más instructivo, sobre todo a nivel sociológico y humano.





En cuanto al dibujante Thimotée Montaigne, antes de entrar en su biografía, he de decir que me ha parecido un fuera de serie. El color, a cargo de Clara Tessier, unido a esa distribución de viñeta, algunas a página entera o doble página, otras con incrustaciones de detalles de la escena y algunas más con una gran expresividad, hace que 1629 te atrape solo visualizándolo. Nacido en Roubaix, mostró un gran interés por el dibujo desde muy joven. Estudió en el Instituto Saint-Luc de Tournai y se especializó en Artes Narrativas en la Escuela Pivaut de Nantes. Pronto llamó la atención de la editorial Soleil, donde comenzó a trabajar en El Quinto Evangelio, con Jean-Luc Istin. Colaboró ​​con Mathieu Lauffray en el coloreado de Long John Silver. Ha dibujado Malicorne y Tercer Testamento, junto a Alex Alice, ilustrando su precuela, Julius. También se hizo cargo del arte en la serie El Príncipe de la Noche.




Como ya he comentado, 1629 se divide en dos volúmenes. La espera entre la edición de ambos en estos lares no ha sido demasiado larga, algo siempre de agradecer. Echamos a andar con las reflexiones de uno de los protagonistas principales, Jeronimus Corneluis, experto en especias y boticario, acerca del concepto del bien y el mal desde la perspectiva humana. Todo un comienzo que, sin que lo intuyas, te pone en precedentes de lo que va a suceder a lo largo de esta fabulosa historia. Avanzamos con la presentación del sobrecargo del Yakarta, nombre del barco donde se desarrolla la mayoría de la trama, o jefe supremo a bordo en representación de la VOC (iniciales de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales en neerlandés), Francisco Pelsaert. A continuación, hace acto de presencia el capitán de la expedición, un tal Jakob, con fama de violento y borracho. A ellos hay que añadir el marinero Wiebbe Hayes y la señora Lucretia Hans para tener todo el elenco de personajes principales, a l@s que, evidentemente, se une un extenso y variado grupo de secundarios que da forma a una tripulación de lo más variopinta, cruel e interesada.






Como os podéis imaginar, el conjunto de marineros está integrado por delincuentes y asesinos de la más baja calaña. Todos con deseos de hacerse con la fortuna que el Yakarta lleva en sus entrañas. Muy acertada la descripción de la nave y de sus distintos apartados, con diferencias abismales entre unos y otros, tanto en comodidad como en comida y aseo. Cuando el barco se echa a la mar, todo parece idílico. Cada cual con sus intereses: Lucretia deseando reencontrarse con su marido, Pelsaert defendiendo a capa y espada lo que se le ha encomendado después de fracasar en su anterior misión y Cornelius urdiendo el plan que le permita hacerse con el oro de la VOC. El calor, la falta de higiene y de suministro, al igual que de agua potable, o los castigos ejemplares por parte de un sobrecargo que se niega a hacer acopio de provisiones hasta llegar a Sierra Leona por haber perdido tiempo después de enfrentarse a una tormenta, consiguen que la situación comience a ser algo insostenible.





Una vez en tierra, el encuentro con l@s nativ@s del país africano no resulta del todo beneficioso para el Yakarta, sobre todo por la actitud del capitán Jakob. Comportamiento por el que es castigado a codearse directamente con la tripulación, sin acceso a los camarotes principales, y a caer en los entresijos del plan que Jeronimus tiene pensado desde que subió al barco. Todo esto da lugar a un botín que, como suele ocurrir, pretende destituir al sobrecargo para hacerse con la nave. Después de varios intentos fallidos, con consecuencias fatales para parte de la tripulación, el Yakarta sigue su viaje hasta encallar en una pequeña isla dentro de un grupo de islotes frente a Australia. Con la locura que la situación imprime a la hora de salvar el pellejo por cualquiera de los que quedan a bordo, subidos a un pequeño bote, el capitán y el sobrecargo abandonan la nave con la intención de buscar ayuda en Java. Este sería, grosso modo, un resumen de lo reflejado en las páginas del primer tomo.






Las esperanzas de que Cornelius haya fallecido en el naufragio se diluyen cuando uno de los marineros lo encuentra varado en la orilla de la isla donde los cofres con el dinero de la VOC y los supervivientes han ido a parar. En estas circunstancias, el boticario, como oficial de mayor graduación, pasa a tomar el mando. Haciéndose rodear por parte la tripulación más agresiva y despiadada, a la que maneja con la promesa de repartir el botín una vez que se hayan hecho con el mando del barco que esperan venga en su rescate, Jeronimus da comienzo a una serie de actos que sobrepasan todo lo humanamente concebible. Desde mentiras para mandar en búsqueda de agua potable a los islotes cercanos, hasta verdaderas matanzas en la propia isla, todo para conseguir bajar el número de personas a repartir víveres y agua. La única que realmente le hace frente, asumiendo todo tipo de venganzas y consecuencias, es Lucretia, que, después de todo lo vivido en estos meses, se ha convertido en una persona bien distinta a la que partió al comienzo del viaje.





Con sede en las entrañas de un Yakarta varado y con un séquito portando las mejores galas que encuentran en la destartalada nave, da comienzo lo que los autores llaman “El carnaval salvaje”. Durante estas semanas, y sin represalia alguna, los seguidores de Cornelius llevan a cabo todo tipo de acciones, la mayoría terroríficas, con tal de imponer una sumisión total a l@s demás. Después de mucho tiempo negándose, a Lucretia no le queda otra que acceder a los deseos de su boticario pretendiente si quiere frenar de alguna manera todo lo que está sucediendo a su alrededor. Como era de esperar, se produce un giro en el desarrollo de los acontecimientos cuando Hayes, que fue enviado a un islote cercano en búsqueda de un agua potable que pocos pensaban que existiera, consigue dar con el apreciado líquido. Tan pronto como el actual líder de la isla es informado de tal hallazgo, decide enviar uno de los pequeños botes que se salvaron del naufragio para comprobar la veracidad de la noticia. El recibimiento por parte de Hayes y los suyos no es para nada amigable, haciéndoles retroceder hasta que no sea el mismísimo Cornelius quien se digne a hablar y negociar con ellos. En esta situación tan escabrosa, y después de unos cuantos meses, hace su aparición el barco de la VOC que viene a su rescate. Más bien el que viene al rescate de los bienes y dineros de la que se conoce como la primera multinacional de la historia. Con Pelsaert al frente de esta embarcación de salvamento, se llevan a cabo una serie de juicios donde se expondrán los horrores cometidos por Cornelius y los suyos, así como las sentencias que han de acatar. Esta aplicación de la justicia se debe más al conocimiento por parte del sobrecargo de las intenciones de hacerse con su nuevo barco y cargar todas las riquezas que se han conservado en la isla que con los acontecimientos sangrientos llevados a cabo por Jeronimus y los suyos. Una vez realizado un más que minucioso recuento de todo lo que hay que transportar de vuelta, incluidas cosas de lo más inverosímiles, l@s poc@s supervivientes, con una Lucretia al frente, convertida en verdadera heroína entre ell@s, cuyos objetivos en la vida han cambiado por completo, toman rumbo de vuelta a lo que se ha dado por conocer durante siglos como civilización.





Muchos son los acontecimientos que salpican estas páginas que no se han plasmado en este artículo. Esto es debido a que, como siempre, mi intención es que sean descubiertos por aquell@s que se atrevan a adentrarse de lleno en 1629. En cuyo contenido, vuelvo a destacar, sobresalen todas las sensaciones y sentimientos humanos habidos y por haber. Algo que, durante su lectura, hace que te replantees profundamente dónde está el límite entre el bien y el mal. Frontera que se sigue cruzando estos días plagados de genocidios, guerras, intereses económicos y comerciales, pandemias y movimientos humanos por todo un planeta que nos responde con un cambio climático al que pocos quieren y otros ni siquiera tienen tiempo de hacer caso.

 



 



 

 


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