lunes, 14 de mayo de 2012

Colección "Me Pirra": Quinta Entrega









La quinta entrega de la colección “Me Pirra”, de la editorial cacereña “Rumor Visual”, viene a cargo del poeta Antonio Gómez y su obra “Como Una Piedra Puntiaguda En El Zapato” además del libro de Victoria Pelayo, Toya para los amigos, que lleva por título “El Roce”.

En cuanto al libro de poemas de Antonio Gómez sólo puedo decir que me ha parecido un conjunto de poemas de una profundidad extrema y hasta aquí llego. Como ya comenté en anteriores artículos, me niego a pasar de ciertos límites ante un tipo de escritura, como es la poesía, de la que desconozco mucho por no decir bastante o todo. Desde este humilde blog le deseo la mejor de las suertes a Antonio.



Cosa bien distinta es el caso de Toya, me vais a permitir llamarla así, ese es su nombre para mí y estoy más que seguro que a ella no le importa. Conocí a esta escritora hace ya unos cuantos de años en un taller de relato corto que se impartía en la Biblioteca Pública de Cáceres. Desde el primer momento que la escuché leyendo uno de los textos que teníamos que hacer como ejercicio pensé que tenía algo especial. Quizá fuera esa voz que le pone a sus textos, por la negrura de los mismos, casi siempre hay algún cadáver o asesinato de por medio, o por los detalles que nos ofrece en sus relatos, pero sabía que tiene un don especial para esto de la escritura. Nacida en Zamora pero afincada en Cáceres recibió el premio de novela corta “Ciudad De La Laguna” por su obra “Una Amistad Corriente” y fue finalista en el certamen de novela corta “Casino De Mieres” con “Los Días Mágicos”. Ha participado, a su vez, en otras publicaciones de Rumor Visual como son “Un Rato Para Un Relato” y “Yo No Leo”.



El prólogo de “El Roce” viene a cargo de Vicente Rodríguez Lázaro, otro de los compañeros de “La Croqueta”, y merece la pena leerlo con detenimiento. En cuanto a la obra en sí sólo puedo decir que me ha parecido fantástica. Como es norma en todo lo escrito por Toya, está repleta de tensiones, tanto personales como entre los distintos personajes. Me han parecido brutales las descripciones de los estados de ánimo de la madre de la futura novia así como la frialdad del novio así como los consejos recibidos por la mejor amiga de aquella. Pero si hay algo en este este texto que cabe la pena destacar es precisamente el hecho del roce. Es algo que está presente de manera continúa, cuando parece que va a pasar a segundo plano la autora se encarga de devolverlo al lugar que se merece dentro de la trama que dicho acto ejerce durante toda la obra. Este simple acto, más bien atrevido para ser más precisos, crea la tensión suficiente como para que tengas que pasar página tras página sin parar. En este caso no han hecho falta ni muertos ni asesinatos con el final basta.

Además de “El Roce” el libro nos ofrece una serie de relatos cortos de igual calidad que el principal. Resaltaría “Doña Margarita”, “El recado” y “Asco” sin que los demás pierdan valor por ello. Lo que si es sentido en todo su libro es un poco de frialdad en los finales. Me han parecido bastante abiertos en la mayoría de los casos. Puede que conocer a la autora me haga pecar de ciertos prejuicios pero es lo que he sentido en la mayoría de los textos que se unen a la obra principal.



Hasta aquí mi humilde crítica. Siempre me es grato tener entre mis manos las obras de autores cercanos. Me siento muy satisfecho por ello y si hay por ahí algún o algunos autores de renombre que piensan que esta horda de autores nóveles, en cuanto a publicaciones que no en edad, no deben ser consideradores verdaderos escritores es porque en realidad están cagados de miedo porque saben perfectamente que esto es una muestra de que aquí, en Extremadura, se sigue escribiendo con una gran calidad. Les aconsejaría que no se miraran tanto el ombligo, que fueran un poquito más humildes y, sobre todo, que su deber sería apoyar a todas estas nuevas promesas. Qué pronto se olvidan tiempos pretéritos cuando uno cree que ha llegado a la cima pero, como dice el famoso dicho: “Más Dura Será La Caída”, sobre todo, porque será por su propio peso. El futuro hablará y espero que tengan oídos para escucharle.