viernes, 18 de noviembre de 2016

Texto Mandrílico Noviembre 2016





OJOS QUE NO VEN…

Desde las gélidas tierras suecas llega el invento que revolucionará el mundo por completo. Mediante el uso de una tecnología punta dentro del sector, nuestras fábricas de la costa oeste del país han dado un tremendo paso adelante en todo lo referente a este campo de la ciencia. Los resultados obtenidos han alzado a este fabuloso objeto directamente al Nº 1 en ventas, tanto en nuestro territorio como en el resto de Escandinavia. Si tu intención es hacerte con nuestro producto estrella sólo tienes que ingresar la cantidad estipulada en este anuncio en el Nº de cuenta bancaria: 33 – 4784 – 3591 – 88 del Banco Nacional Escandinavo. También puedes hacerte con este valioso y espléndido artículo enviando un giro postal a la dirección: Compañía “Inventos Del Mañana”, Polígono Premios Nobel, C/ Bob Dylan Parcela 8, 7B4E5 Malmö, Suecia.

Ahora te preguntarás a cuánto asciende la cantidad a ingresar o enviar. No te preocupes, pues dicha cantidad no es otra que la módica suma de 350€ si lo haces desde fuera del país, o de 3.500 coronas suecas si solicitas nuestro magnífico invento desde dentro de nuestras fronteras. ¡Date prisa en hacerlo! Si tu petición llega antes de un mes te llevarás una funda de diseño exclusivo de regalo. Además, podrás participar en el sorteo de un viaje para dos personas con todos los gastos pagados para pasar un fin de semana visitando nuestras modernas instalaciones y conociendo nuestra bellísima capital, Estocolmo. ¡No te lo pienses más! Solicita ya nuestro producto estrella con el que miles de europeos disfrutan de unas vistas inusualmente únicas.

Y yo, como muchos consumidores ingenuos, mandé un giro postal con la cantidad señalada a la dirección indicada. Como un necio, estuve esperando aquel invento futurista durante tres meses. Luego reclamé una y otra vez. En Correos me decían que el giro no había sido devuelto, es más, que ya estaba cobrado. Utilicé este sistema porque no quería que mi familia, ni mis amigos o vecinos, supiera en qué me había gastado parte del dinero de la beca. Después de un año me convencí de que esto era una gran estafa. Lo peor de todo es que me dio tanta vergüenza el hecho de formar parte de este asunto que nunca lo denuncié. Asumí mi derrota sin más. Esta, mi amor, es la anécdota que llevo intentando contarte desde hace semanas. Estaba en deuda contigo después de que tú me contaras lo que te ocurrió la primera vez que subiste al barco que hace el recorrido Barcelona – Mahón. Quiero que sepas que, desde que nos conocemos, no he vuelto a pensar en las malditas gafas para ver desnudas a las personas. Tu desnudez es la más luminosa de mis visiones. Cuando tus ojos se clavan en los míos siento un agridulce escalofrío porque soy consciente de que con ello consigues siempre desnudarme por dentro y por fuera. Ya sé que este asunto tiene mucha gracia. Así, al menos, podemos recordarlo cuando nos abata el aburrimiento y necesitemos reírnos de nosotros mismos.


Una vez despojados de tragicomedias, sus cuerpos desnudos se fundieron, como el cobre y el estaño, y gozaron de una noche irrepetible bronceada de placer y pasión.