jueves, 5 de julio de 2018

Download Madrid 2018







Allá que nos fuimos mi colega, y gran amigo, Nervio y yo a vivir la 3ª edición del Download madrileño. Ha sido toda una experiencia en muchos sentidos, como se suele decir: “Para bien y para mal”. Para bien por haber compartido dicha gran experiencia con amig@s de toda la vida, acompañad@s, además, de una nueva generación de rocker@s hij@s de es@s amig@s. También cabe destacar el buen sonido, en general, de las bandas, el buen rollo entre toda la peña, la buena organización con respecto a los servicios y acceso a los mismos, la idea de tener dos salidas después de cierta hora, no sé por qué no podría haber también dos entradas, y la atención sanitaria de la que tuve que echar mano por razones que no vienen a cuento. La otra cara está en los accesos al recinto y las interminables colas que tuvimos que soportar al sol. Entiendo que el jueves el asunto de las pulseras fuera una razón de peso para ello, pero el viernes, con la pulsera puesta y todo, hicimos más cola aún que el día anterior. Una cola que ya ni sabíamos qué dirección tenía, hacia dónde iba ni cuando acabaría. El tema del olor de la depuradora colindante afea muchísimo el recinto, y eso que, a mí, personalmente, me gusta el sitio. Y como broche final, el paso atrás dado con el tema de las fichitas para acceder tanto a la comida como a la bebida. El año pasado me pareció una excelente idea eso de pagar un euro más por el primer mini y tenerte que guardar el envase si no querías abonar de nuevo esa cantidad en el precio final de los siguientes. La consecuencia fue que nos encontramos con un recinto mucho más limpio de la habitual. Ahora, con las dichosas fichitas no hay euro de más que valga y los tres días hemos acabado andando sobre un suelo lleno de plástico y basura. Luego nos quejamos y alarmamos de cómo está el fondo marino y de las ballenas y otros animales muertos por injerir el maldito plástico y de esto y lo otro. Vamos muy de ecologistas con nuestras camisetitas, pegatinas y canciones en plan “Marea Negra”, pero lo que hemos dejado las casi 35.000 almas que hemos pasado por día en este festival sí que ha sido une verdadera marea de mierda y contaminación. Lo dicho, no uno, sino trescientos pasos atrás en ese sentido. Ahora, sin más, voy a contaros cómo he vivido, musicalmente hablando, este Download 2018.






JUEVES


Como ya os he comentado, después de hacernos con la pulserita de turno, nos pegamos la gran caminata que hay que dar hasta llegar a la aparte de los escenarios. Llegamos mientras los Backyard Babies daban los últimos coletazos a su actuación. Solo pudimos disfrutar de su traca final destacando “Nomadic” entre los temas que escuchamos. Rápidamente nos fuimos a la parte izquierda del escenario principal para ver el concierto de Arch Enemy. Nunca he sido un gran seguidor de esta banda, pero siempre es agradable ver cómo un grupo liderado por una mujer tiene tanto tirón. Disfrutaron de alrededor de 45 minutos que no desaprovecharon en ningún momento. Con un público ávid@s por verlos pusieron en pie a la peña desde el principio con “The World Is Yours” hasta cerrar su show con “Nemesis”. Entre medio pudimos volvernos loc@s con temas de la altura de “My Apocalypse”, “The Eagles Flies Alone” o “We Will Rise”. Muy buen rato el que nos ofrecieron Alissa y compañía.





¿Qué decir de Kreator? Empezaré repitiendo lo que hemos escuchado miles de veces últimamente: “Están mucho mejor ahora que hace décadas”. Siempre he sido un gran fan del Thrash, pero ellos me molan más de hace dos discos para acá que lo anteriormente, salvando las distancias, evidentemente. Era la primera banda que quería ver realmente y, a pesar de actuar de día, no defraudaron en absoluto. Imposible hacerlo con temazos tan cañeros como “Phantom Antichrist”, menudo comienzo, “Enemy Of God”, brutal, o “Satan Is Real” que puso a desencajar cuellos por doquier. Sabedores de que tenían poco menos de una hora no desperdiciaron el tiempo con parrochadas y siguieron atronando con “Civilation Collapse” o “Phobia”. Así hasta llegar al final de su concierto poniendo a todo dios a saltar con “Violent Revolution”, imprescindible, y, por supuesto, “Pleasure To Kill”. No sé si es su 2ª ó 5ª juventud, pero son una de las bandas más cañeras y entregadas del panorama actual. Primera satisfacción del festival.






Hay gente en esto del Rock que sabe que puede vivir de las rentas, uno de ell@s es Marilyn Manson. A diferencia de otros grupos, no puedo comparar sus antiguos shows con los de ahora por ser la 1º vez que lo veía en directo. He de reconocer que nunca me dio por ir a verle y que ha sido todo un lujo poder hacerlo en este festival. Expectación máxima desde el arranque con “Irresponsible Hate Anthem” y “Angel With The Scabbed Wings”. Cambió de look, como es normal, mientras avanzaba su concierto con “This Is The Next Shit” o “mOBSCENE”, entre otras. Así llegamos a “Kill4Me” donde fueron elegid@s un@s cuant@s agraciad@s para tomar las tablas junto al de Ohio. Este fue uno de los momentos más distendidos de su show, entre tanto careto torcido y discurso emplumado. “The Dope Show” dio paso a la esperada versión de “Sweet Dreams” de Eurythmics que tod@s cantamos a grito pelao. Cerró su 1ª parte con “Say10” para volver con los bises, fue el 1º en hacerlos del festival, “Antichrist Superstar”, si se va sin tocarla le crucifican directamente, y “The Beautiful People”. No está nunca de más ver a una banda como esta que tienen su tirón y público. Un punto a favor del festival que l@s asistentes siempre agradeceremos.






Una vez acabado el concierto de Manson y compañía decidimos darnos una vuelta por el recinto y ver qué se cocía en los escenarios “pequeños”. Al legar allí nos encontramos con el comienzo de la actuación de Myrkur y qué queréis que os diga, aguantamos 3 canciones. No le quito mérito a esta tía y sus músicos, pero no estábamos para melancolías y cosas adyacentes. Volvimos al escenario 2, no sin antes parar a comer algo, para ver el final del show de Rise Against. Allí nos encontramos a una banda dejándose la piel en el escenario y un público entregado a temas como “People Live Here”, “Make It Stop” y su cierre a cargo de “Prayer Of The Refugee”, muy apropiada para los momentos que vivimos.






¿Qué fue de aquella banda de chavales que nadie conocía cuando tocaron hace ahora una década en Mérida en el Vía De La Plata Festival encabezado por los mismísimos Maiden? Lo que ha pasado es que han crecido, tanto musical como personalmente. Han pasado de ser unos críos a los que nadie hacía caso mientras salúdabamos a amig@s y allegad@s a ser cabezas de cartel de uno de los días del Download madrileño. Todo con mucho trabajo, ahínco, alguna tragedia y buenos discos. Se merecen que el lleno total que tenían delante cuando arrancaron, después de sonar el “Back In Black” acedeciano, con “The Stage” y “Afterlife”. Ahora son un grupo que empiezan a sonar fuerte y decididamente como unas de als alternativas del futuro tan negro que presagian algun@s y que yo no comparto del todo. “Hail To King” mete a todo el público en su bolsillo y si no teníamos poco ahí siguen con toda una puesta escena, nada que envidiar a los más grandes, en “Welcome To The Family”, “Buried Alive”, me encantó y sorprendió al pensar que aquello estaba ardiendo de verdad, o “So far Away”, en la que recordaron a su fallecido batería The Rev y Vinnie Paul. La añoranza volvió a dejar paso a la tralla de “Nightmare” y “Eternal Rest”. A estas alturas poco tenían que demostrar, pero, por si no había quedado todo claro, un poco más de adrenalina con “M.I.A.” y “Bat Country”. Como era normal se despidieron para volver con los bises donde dejaron claro que se lo estaban pasando tan bien y les estaba gustando tanto el concierto y el público que se iban a pasar el horario por donde no te quiero contar y que iban a añadir un tema más porque sí. Así fue como se dejaron caer, después de “Sherpherd Of Fire”, la inesperada “A Little Piece Of Heaven”. Cierre por todo lo alto con la increíble “Unholy Confessions” y tod@s con una tremenda satisfacción en el cuerpo. Me alegro enormemente por Avenged Sevenfold y espero que sigan creciendo mucho más todavía.





Todo el santo día esperando que llegara la hora de A Perfect Circle y llegó, claro que llegó. Comenzaron a todo trapo con “Counting Bodies Like Sheep To The Rhythm Of War Drums” y ya empecé a flipar. Aunque flipé más cuando a mitad del tema aquello se vino abajo y todo se quedó sin sonido. Inconcebible que esto pueda pasar en este tipo de eventos, pero pasó. Tuvimos que esperar cerca de 10 minutos para que retomaran el show con “The Hollow” y ya no pude parar en el tiempo que los tuve delante. Cómo hacerlo con zarpazos de la altura de “Weak And Powerless” y “Dissilussioned”. Lo poco que me quedaba de voz la dejé allí en los cerca de 40 minutos de su actuación. Eran tantas las ganas que tenía de verlos que no “Thomas”, “The Contrarian” y “So Long, And Thanks For All The Fish” me sentaron verdaderamente bien. He de reconocer que su último trabajo ha sido de esos discos que he tenido que escuchar varias veces antes de alucinar con él. Eso fue lo que hice cuando se dejaron caer mi tema preferido del mismo, “The Doomned”. Acabaron, cómo no, con “The Outsider”. Y yo quería más, y sigo queriendo más. Lo malo es que no creo que vuelvan a pasar por aquí en esta gira, espero equivocarme. Maldita la hora que miré el setlist del siguiente día en Barcelona. Tremendos en todos los sentidos. Que quede claro que lo sucedido con el sonido fue un fallo técnico que ya estaban algun@s inventándose cosas tipo que uno de los componentes había llegado tarde y tontunas varias. La inventiva que tienen la peña a veces roza el esperpento.




Una vuelta final por el rollo que se traía la peña en el Anti-Karaoke hasta que hubo la horterada de la pedida de mano y dijimos: “Hasta aquí hemos llegao”. Aún nos quedaban dos largas y diferentes jornadas por vivir.


VIERNES


Mal empezó el viernes con unas interminables colas que nadie sabía ni hacia dónde iban ni de dónde venían. El llevar puestas las pulseras nos sirvió de bien poco. Nosotros que nos fuimos un poco más tarde que el día anterior pensando que entraríamos antes con nuestra pulserita puesta y nos confundimos de cabo a rabo. Está claro que había mucha más gente que el jueves, era de esperar, pero eso también es algo con lo que tenía que haber contado la organización antes de ponernos a recorrer filas interminables sin la seguridad de saber cómo acabaríamos.





Total, que entramos cuando Bullet For My Valentine estaban acabando su actuación, así que poco os puedo contar al respecto. Otra de las bandas que tenía muchas ganas de ver era mis querídisimos Clutch y no me decepcionaron lo más mínimo. ¡Al cuello directamente desde el principio con “X-Ray Visions” y “Firebirds!”. Así fue cómo se me paseo el cabreo de las colas a base de cortes como “How To Shake Hands”, “A Quick Death In Texas”, no sé por qué, pero siempre me produce risa este tema, y la esperada “Earth Rocker” que nos puso a saltar como loc@s. Parecía que el día, musicalmente hablando, comenzaba con la misma intensidad con la que acabó el anterior, sobre todo, cuando te dan bofetones tan fuertes como “Hot Bottom Feeder”, “The Face” o “In Walks Barbarella”. Si hay algún tema en su repertorio que no pueden pasar por alto aquí es “Electric Worry” con ese “Vámonos, vámonos” que retumbó por todo el recinto. Se despidieron con “The Mob Goes Wild” volviéndonos literalmente salvajes. Otros que tengo apuntados en mi agenda para ver un concierto propio, a ver si es pronto.





¿Y de G´N´R qué? Que el viernes de un festival se convierta en un concierto suyo con cinco teloneros más ya como ara pensárselo. Me da igual que sus fans más acérrim@s me escupan litros de gapos, pero aquello fue como una montaña rusa que tardó más de 20 minutos en arrancar a base de cañonazos repetitivos y calaveras por el suelo. Luego nos quejamos del comienzo de Roger Waters, pero estos no se quedaron atrás. Que empieces con “It´s So Easy”, “Mr. Browstone” y le añadas “Chinese Democracy” y la archiconocida “Welcome To The Jungle” les sirvió para tener un más que efusivo comienzo. Un Slash estático que para entonces había cambiado cien veces de guitarra y un Axl más colorao que un papo no hacían presagiar nada bueno. Siguieron adelante con la salvable “Double Talkin´ Jive”y otra de su disco más tardío en salir, “Better”. Aquí fue cuando nos empezamos a mira como diciendo que si aquello no iba por otros derroteros nos quedaba un buen suplicio por vivir. Vuelta a los “Illusions” con “Estranged” y primera versión de la noche, “Live And Let Die”, de Paul McCartney y sus Wings. Toda la espectacularidad del concierto, toda su parafernalia y luces parecían venirse abajo con la siguiente versión, “Slither”, de Velvet Revolver. Claro si Slash y Duff tienen que tocar temas de la época en la que no estaban en G´N´R qué menos que esta. Más solos para que Axl tuviera tiempo de cambiarse de sombrero de nuevo y vuelta a la cima de la montaña con “Rocket Queen” y su nuevo viejo single “Shadow Of Your Love” que dejaron fuera de su primer redondo y ahora te lo venden en la versión extendida del mismo.





Ellos son perros viejos en esto de las tablas y saben perfectamente que atacándonos con canciones como “You Could Be Mine” los solucionan todo, pero, nada, que ellos quieren demostrar que son la banda más grande haciendo versiones y vuelven a la carga con “New Roses” de unos The Damned que poc@s, a pesar de los años que llevan, de l@s presentes deben conocer. Si Axl no ha dejado claro que el disco que sacó usando el nombre de la banda, y que tardó en salir más que él mismo en cualquier actuación de esta, debe estar muy presente en el repertorio ahí nos dejan “This Is I Love”. Que sí, que mucha pantalla y puesta en escena, pero si no lega a ser por cortes como la tremenda “Civil War” aquello se hunde en la miseria. Ni la vuelta a las ilusiones por no sé qué vez con “Yesterday” y “Coma” parecía levantar aquel muerto. Para colmo viene Slash y se marca un eterno solo para demostrarnos lo que tod@s sabemos, que es un gran guitarrista. Cuando esperábamos otro de sus trallazos se nos vuelven cinematográficos y atacan con “Speak Softly Love”. Algo que solo puede curar su otro gran hit, “Sweet Child O´Mine” que quedó algo deslucida cuando volvieron con una nueva versión, “Wichita Lineman”, esta vez del cantautor americano Jimmy Webb, que será muy conocido en su barrio y país, pero aquí lo han escuchado cuatro gatos. “Used To Love Her” fue la que más me sorprendió escuchar, sin duda. Axl que necesita un respiro y sombrero nuevo y Slash y compañía que se marcan una versión instrumental de “Wish You Were Here”. El frontman que vuelve para interpretar “November Rain” que nos puso de nuevo en órbita al continuarla con “Black Hole Sun”, de Soundgarden, y “Knockin´ On Heaven´s Door” y la cañerísima “Nightrain”. Quitando el comienzo, este fue, para mí el mejor momento del concierto. Vuelta con los bises en forma de la esperada “Patience” y la ilusionante “Don´t Cry” y cómo no, otra versión más. Ahora era el turno de The Who y su “The Seeker”. Broche para un esperado final con “Paradise City”, fuegos, luces y poca acción.



Esta ha sido la 1ª vez que he visto a G´N´R en directo. Nunca he dudado de su valía como grupo, es más, estoy seguro de que han dado conciertos memorables, pero este no entrará, al menos para mí, en esas estadísticas. Creo que, ahora mismo, como les pasa a otras muchas bandas, viven más del nombre que otra cosa y 3 horas fueron una eternidad. Nos quedamos tan aplatanaos que ni el Bandera Negra Dj´s nos subió el ánimo. Pa casa directamente, si más.






SÁBADO


La jornada del sábado comenzó tempranito ante la duda de si nos encontraríamos con otra interminable cola antes de entrar. Nada de eso, accedimos al recinto sin excesivos problemas de espera y rápidamente nos dirigimos a ver lo poco que pudimos de Baroness. Llegamos cuando estaban acabando “Morningstar” y desde entonces fuimos conscientes de que el sábado nos iba a deparar muchos momentos agradables que nos quitarían el mal sabor de boca del día anterior. Está claro que el peso del grupo cae sobre John Dyer, pero la incorporación de Gina Gleason les ha dado un gran empuje, algo que demostraron con “Shock Me”, “The Gnashing” e “Isak”, que les sirvió de cierre. Puede que Baroness no sea, aún, un grupo de masas y que deban verse más en salas, por ahora, pero yo tengo muchas esperanzas depositadas en ell@. Espero no confundirme.





A The Hellacopster ya los he visto varias veces así que decidimos darnos una vuelta por los escenarios de la otra parte del recinto. Al llegar allí nos encontramos con una multitud de peña superjoven esperando ver a unos tales Crossfaith que yo no conocía absolutamente de nada. Me alegró mucho ver que ell@s coreaban y cantaban cada uno de sus temas. Aquell@s que dicen que el Rock está muerto debería ver cosas como esta. Lo digo no por la banda japonesa en sí, que no pararon en ningún momento de dar caña, sino porque, al igual que nosotr@s en su momento, l@s ma´s jóvenes tienen sus propias bandas del momento y se pasan por el forro a Judas, Ozzy y demás. Ell@s van a ver a estos grupos y me parece de puta madre que lo hagan. Disfruté más con el ambiente de este concierto que con el grupo, que también, y salí de allí, como me ha pasado otras veces en el Leyendas, por ejemplo, convencido de que sí hay futuro, solo hay que dejarle paso. Es, a mi parecer, ahí donde radica el problema. Todo un subidón estos Crossfaith.






Pero, claro, el de Volbeat era uno de los conciertos que más esperaba. Se han convertido en una de mis bandas de cabecera. Arrancaron recordando, por razones obvias, a Pantera con la intro de “Walk” para empezar con, nada menos que “The Devil´s Bleeding Crown” unido a “Lola Montez”. Antes de “Sad Man´s Tongue” recordaron a Johnny Cash y su “Rign Of Fire” y prosiguieron con “Salytan” y “Dead But Rising”, casi ná. “16 Dollars” fue uno de los momentos más celebrados de su actuación que dio un respiro con las intercaladas “A Warrior´s Call” y “I Only Want To Be With You”. Cuando te dejan caer seguidas “For Evigt”, “Black Rose” y “Seal The Deal” no sabes si estás en otro planeta o soñando. “Pool Of Booze, Booze,Booza” dio paso a la despedida con “Still Counting”. Sin duda,otro de mis conciertos del festival. Quien no se quiera dar cuenta de que estos daneses han pegado una patada a la puerta de entrada de los grandes tirándola literalmente abajo es que o se han quedado a años luz de lo que ocurre en el Rock actualmente o son de los que se machacan con el manido pensamiento de que no hay futuro. Quiero verlos más veces y que ellos sean cabezas de cartel como cuando los vi por 1ª vez. Solo hay que darles una oportunidad en algún festival de gran calibre y estoy seguro de que no la despreciaran. Al tiempo.






Judas Priest han sacado un pedazo de disco que nos ha dejado a mas de un@ con la boca abierta. Para mí, el mejor desde que volvió Halford a sus filas. Como era de esperar arrancaron con la que da título a dicho trabajo, “Firepower”, y ya estábamos tod@s babeando. Siguieron con dos de sus clásicos, “Grinder” y “Sinner”, para volver a su reciente redondo con “Lightning Strike”. Es aquí cuando te das cuenta de que el álbum está gustando porque toda la peña se pone a cantar como si el tema fuera de los 80. “Turbo Lover” es ya irremplazable en su setlist, y eso que much@s pusieron a parir este trabajo en su momento. Vuelta a la novedad con “Rising From Ruins” donde te acabas de convencer de que estas canciones de reciente creación no desentonan nada dentro del repertorio. “Freewheel Burning” nos trasladó a aquellas épocas de salas de juegos acelerando el ya de por sí rápido show de la banda. De aquí en adelante todo fueron temas de toda la vida como “You´ve Got Another Thing Comin´”, la motorizada “Hell Bent For Leather” y la potentísima “Painkiller” donde Rob demostró estar en muy buen estado de voz. Volvieron reclamados por l@s presentes y con la estimable compañía de Glenn Tipton al que se le ve realmente mal, físicamente hablando. Con él encima del escenario nos deleitaron con nada menos que “Metal Gods”, “Breaking The Law” y “Living After Midnight”. Vi a unos Judas muy en forma, con dos guitarristas que, pese a mis dudas, han renovado sus fuerzas y un show corto, muy corto. A estos sí que no me los pierdo cuando vengan con su propia gira, promesa de volver hicieron en las pantallas.






He de reconocer que Ozzy me tenía bastante intrigado, sobre todo por saber cómo aguantaría después de tantos años. Está claro que no es el mismo que vi hace ya casi dos décadas en el añorado Pabellón del Real Madrid, pero nos quedó a tod@s con muy buen sabor de boca. Arrancó a todo gas con nada menos que “Bark At The Moon”, “Mr. Crowley” y “I Don´t Know”. ¡¡Toma ya!! Hizo su primera incursión en Black Sabbath con “Fairies Wear Boots” para volver con, para mí, la primera sorpresa de la noche, “Suicide Solution”, con los quebraderos de cabeza que le dio dicho tema ni me imaginaba que, a estas alturas, lo pudiera tocar en directo. Hay que reconocer que lleva una banda como la copa de un pino, destacando, sobre todo al batería Tommy Clufetos y, cómo no, a Zakk Wylde. Eso te da una seguridad tremenda a la hora de afrontar “No More Tears” y “Road To Anywhere”. “War Pigs” fue uno de los momentos cumbres de todo el festival al que siguió el medley formado por “Miracle Man”, “Crazy babies”, “Desire” y “Perry Mason” y los solos de Zakk y Tommy, respectivamente. Luego llegó, para el que escribe estos párrafos, la mayor sorpresa de la noche con “I Don´t Want To Change The World”. Se notó que no es uno de los temas más conocido de Ozzy, pero yo me desgañité vivo cantándola, como si fuera para mí solo, vamos. Con “Shot In The Dark” nos hizo viajar hasta unos de sus discos menos valorados y, sin embargo, de mis preferidos de su carrera. Si no teníamos poco “Crazy Train” puso la caja Mágica del revés. Volvió para los bises con la sentidísima “Mama, I´m Coming Home” y la grandiosa “Paranoid”. Bestial Ozzy y su banda, nada que ver con el cabeza de cartel del día anterior. Sonrisas de oreja a oreja y mucha, muchísima satisfacción.







Que te toque subirte al escenario después de Judas y Ozzy en un festival metalero no debe ser lo mejor que te pueda pasar. Eso tuvieron que vivir las míticas L7 a las que solo sus incondicionales prestaron atención mientras que l@s demás salían del recinto, íbamos a comer algo o se acercaban a los escenarios “pequeños”. Una pena porque a mí me hubiera gustado verlas con más detenimiento, pero hay que ceder ante las peticiones de tus acompañantes y darles prioridad a ciertas cosas según el momento.








Que fuera una banda estatal del calibre de Angelus Apatrida la que cerrara esta edición del Download es todo un logro tanto para ellos como para el Rock hecho en estos lares. Es verdad que el hecho de que coincidieran con Carcass les quitó algo de público, pero ellos supieron arreglarlo a base de trallazos como “Inmortal”, “Violent Dawn” y “Vomitive”, todo un comienzo. Con la cercanía y simpatía que caracteriza a los de Albacete siguieron reartiendo cera de la buena con “In The Heart Of Nations” y “Of Men And Tyrants”. A pesar de las horas y de ser el broche final estuvimos bastante peña disfrutando de “Room 237” y “End Man”. “GiveÉm War” es ya uno de sus clásicos al que siguió el desmadre en forma de recordatorio, con los Crisix en pleno encima del escenario, a Vinnie Paul interpretando “Domination” de Pantera. Con “You´re The Next” no solo daban por finalizado su show, sino que cerraban con gran calidad un festival que hemos disfrutado casi en su totalidad. Ángelus Apatrida son una de las bandas más grandes del Thrash a nivel mundial y si no fueran de donde son, a mucha honra por ello, ya estarían despuntando en yankilandia y medio mundo, el mismo medio que aún les queda por conquistar.




La organización ya ha comunicado que tendremos Download el próximo año, pero que no será en la Caja Mágica y puede que tampoco en Madrid. Si este festival se larga de la capital del Estado esta volverá a quedarse huérfana de Rock en sus tendencias más duras, porque ya cualquier cosa es Rock. Ya pasó con el Sonisphere y ahora puede que pase con este. Sería una pena porque Madrid no deja de estar más al alcance de la mayoría de nosotr@s a la hora de desplazarnos, buscar alojamiento y demás. Veremos qué ocurre con todo este tema, pero me parecería muy injusto que Madrid, una de las ciudades más rockeras que he conocido de siempre, solo mirara a otras músicas, que tienen todo el derecho del mundo a tener sus propios festivales, por supuestísimo, nos obligara a hacer el doble de kilómetros para flipar con el Rock & Roll. Habrá que estar atent@s a las noticias.