martes, 20 de febrero de 2018

The Purple Rock Group En Cáceres







Hacía tiempo que no iba por la sala cacereña Boogaloo a ver un concierto. No es porque no tenga una cartelera interesante, más bien lo contrario. El viernes, 17 de Febrero, pasaron por allí dos formaciones de muy distinta índole. No puedo hablar de los primeros, El Altar Del Holocausto, porque no asistí a su concierto, aunque luego conocí a sus integrantes. Una vez que estos abandonaron las tablas, empezaron a montar su equipo los integrantes de The Purple Rock Group. Estos, como os podéis imaginar, son una banda tributo a Deep Purple. No voy a opinar ahora sobre el tema este de las bandas tributo porque ya lo he hecho en otras ocasiones y tampoco es cuestión de repetirse continuamente. Agradezco al bajista y paisano, Antonio Gallardo, su invitación al evento, una siempre buena razón para asistir.




Deep Purple ha sido siempre una de mis bandas de cabecera. Fue el primer grupo guiri que vi en directo en el Estadio del Rayo Vallecano durante su gira del “Perfect Strangers” en el, ya lejano, 1985. Con esto quiero dejar claro desde el principio que no puedo ser muy objetivo a la hora de hacer una crónica sobre un show como el que vivimos este pasado fin de semana. Quizás el hecho de que The Purple Rock Group tuvieran que tocar después de otra banda a esas horas mermó un poco el poder de convocatoria. Aun así, l@s que estuvimos presentes pasamos un buen rato con los temas de la banda británica.




Como suele pasar en estos casos, no faltaron ninguno de los clásicos del combo del Reino Unido. Con cortes como “Speed King”, “Strange Kind Of Woman”, “Perfect Strangers”, “Space Truckin´”, “Woman From Tokyo” o “Burn” la cosa se calentó de lindo sobre todo por el buen rollo del cantante José Mª De La Rosa, que estuvo muy en contacto con el público en todo momento, haciéndonos partícipes de algunas de esas canciones. No podían faltar otros clásicos de la altura de “Mistreated”, pero, sin ser uno de eso temas que conozca mucha peña, a mí el que más me sorprendió, no me lo esperaba, la verdad, fue “You Keep On Moving”. Para la traca final dejaron “Child In Time”, “Highway Star” y, cómo no, “Smoke On The Water” que acabamos cantando a grito pelao hasta desgañitarnos.




No es que esta banda tributo lo hicieran mal, al revés, me parece que su show fue por encima de lo correcto. El problema es que, a mi entender, Deep Purple es un grupo por donde han pasado muy buenos músicos en cualquiera de las posiciones. Debe ser difícil salir de temas de Ian Gillan para meterte con alguno de Coverdale, siempre con el apoyo vocal de Glenn Hughes, pero, como he dicho antes, De La Rosa estuvo a un nivel excelente. En lo relativo a la guitarra, Pablo Mantiñán, hizo una gran labor, aunque no resaltó tanto como lo pueda hacer Blackmore en el combo original. Al que más eché en falta fue al teclista que creo que era al que menos se escuchaba de todos. No dudo de que Jorge Suárez sea un gran músico, pero la noche del pasado viernes estuvo, a nivel sonoro, un poco ausente en algunos momentos y eso en algo que quiere tributar a Deep Purple es un poco jodido, sobre todo porque John Lord era un verdadero maestro musical. Puede que el que Jorge estuviera más arrinconado de lo normal, el sitio tampoco da para más, influyera algo. En cuanto a la base rítmica debo deciros que fue lo que más me gustó del concierto. No es por pelotear a mi colega Antonio, pero la labor y el aguante, tanto de él como de Ismael Orozco, para mí fue lo más sobresaliente de la noche.





Seguro que habrán tenido conciertos mejores y peores que el del Boogaloo. Repito que este no estuvo nada mal. Lo interesante es que pasamos un gran rato entre amig@s divirtiéndonos con todos esos temas con los que much@s de nosotr@s hemos crecido y nos han acompañado en otros tantos momentos. Ver a colegas que hace tiempo que no ves y conocer a gente nueva a través de la música es uno de los mejores regalos que te pueda hacer esta. Espero volver a ver pronto a estos The Purple Rock Group y les deseo lo mejor en su andadura por el largo camino del Rock. 





lunes, 12 de febrero de 2018

Texto Mandrílico Febrero 2018





EN PUNTO

Poco puedo recordar de lo acontecido entre el primer minuto y las y cinco. No puedo mencionar mucho porque en aquel tiempo tenía los ojos cerrados y solo me guiaba por el olfato. Lo que sigue produciendo en mí una grata sensación es el calorcito que sentía entre la mullida capa de pelo de mi madre y la amalgama de cuerpos que formábamos entre todos mis hermanos.

Sería poco más de las y ocho cuando la claridad comenzó a inundar tímidamente mis ojos. Hasta que mi alrededor se iluminó del todo pudieron haber pasado otros dos minutos, dejémoslo en tres. Entrar la luz y comenzar a crecer a toda prisa fue todo uno. Eso sí, aquí tuvo mucho que ver el alimento que me daba mi madre, por el que yo luchaba con todas mis pequeñas armas.

Saltos, cabriolas, carreras, ascensos textiles hasta el techo, primeras comidas sólidas, con sus correspondientes cagadas y meadas sin ningún tipo de reparo en dejarlas en un rincón, encima de otra tela distinta a la de las escaladas o allá donde me pillará el apretón, y, sobre todo, muchas, muchísimas persecuciones, revolcones, muerdos y chillidos. ¡Qué buen tiempo el transcurrido entre el primer cuarto y las y veinte!

A las y veintiuno sufrí mi primer desengaño. Dicen que ese es el más doloroso. He de reconocer que en aquel momento lo fue, pero ahora lo definiría como desolador. Era la primera vez que me sentía realmente sola. Pasé cuatro minutos largos llamando a gritos, de día y de noche, a mi madre y hermanos con la remota esperanza de volver a sentir ese calorcito que tan agradablemente ha quedado incrustado en mi memoria. A las y veinticinco dejé de gemir y chillar como una tonta, asumí que no iba a aparecer nadie de mi familia y empecé a sopesar las posibilidades de que tenía un nuevo hogar donde me habían trasladado sin consultarme lo más mínimo, por supuesto.

De las y veintiséis hasta las menos veinticinco reanudé mis carreras, saltos, sufrí mis primeros reproches que anularon mis escaladas, tanto textiles como de madera o hierro, y tuve mi primer lugar particular por derecho: un váter exclusivo. Un lujo solo al alcance de unos pocos. Llegaron mis primeras salidas, más nocturnas que diurnas, como mandan las reglas, y con ellas los escarceos de adolescente y las heridas que esta edad deja abiertas para siempre. Bueno, tampoco voy a negar que me divertí de lo lindo siendo el foco de atención de todos los machitos, y alguna hembrita, creo recordar, del barrio. Es lo que tiene la novedad, pero de eso me di cuenta más tarde.

A eso de las menos veinte me entró un calor, un no sé qué y un no sé cuánto por todo mi cuerpo que solo quería revolcarme por el suelo y gritar como una verdadera posesa. Llamaron a mi médico de cabecera que tuvo la brillante idea de recetarme encierro a cal y canto y aguantar el chaparrón sin paraguas, chubasquero o prenda impermeable que se precie. ¡Qué tres minutos más malos, por Dios! Eso no se lo deseo yo a nadie, porque eso es lo que es verdaderamente: desear y no poder complacerte. Ya te digo: ¡¡Malísimo!!
Minuto antes de menos cuarto estaba camino de la consulta del doctor. Hice el viaje en una ambulancia portátil con una única ventanilla a cuadros metálicos, sin cristales y con un bamboleo que ni las palmeras del parque en los días de viento. Al poco tiempo de llegar sentí el muerdo de una boca con un solo diente metálico y dormí como nunca antes, sobre todo porque creo que ni soñé. Lo curioso es que desde que volví a casa aquel minuto no he vuelto a sentir esos calores tan difíciles de mitigar. No creáis que no me sigo preguntando el porqué.

Entre las menos cuarto y las menos diez me di de bruces con esa vida que se conoce como normal. La misma que se caracteriza por seguir saliendo a casi las mismas horas, siempre que el tiempo lo permita, pasar de largo de mis posibles pretendientes del barrio, lo que me ha acarreado el apelativo de “presumida”, visitar mi aseo particular con mas frecuencia, sobre todo porque los calores corporales se han transformado en un hambre voraz, alguna carrera por la casa y echar cabezadas segundo sí, segundo no, en mi sillón preferido.

Fue llegando a las menos cinco cuando sentí los primeros achaques. La vista ya no era tan nítida, me dolían cada vez más las articulaciones, claro, ¿qué puedes esperar después de casi una hora a cuestas de carreras y saltos?, no había ser en este mundo que me pudiera tocar las tetas y, sobre todo, me costaba mucho respirar. Nueva llamada a mi doctor particular, nuevo viaje en ambulancia oscilante de ventanilla sin cristales y nueva mordedura de esa mierda de boca metálicamente unidentada que me sumió por enésima vez en un relax para nada onírico.

Me he despertado a las menos dos minutos acostada en mi sillón, cansada como nunca antes, más ciega que nunca, respirando como una locomotora vieja y con pequeños pinchazos en los pechos. Con la terapia de las caricias de Gabriel me voy quedando dormida poco a poco sintiendo cómo el destello del recuerdo del calorcito de mis primeros minutos se va transformando en frío aterrador mientras las agujas se acercan para abrazarse en las en punto.


martes, 6 de febrero de 2018

Metallica - Kvelertak: Madrid, 3 - Febrero - 2018








Después de casi un año con la entrada en el cajón, llegó el momento de que pasara por el control de acceso. Momento que acabará en anécdota para nosotros, mi novio y yo, por estar al nombre de uno con el carnet del otro. Pequeño-gran susto que pasó sin más que terminó convirtiéndose en risas durante toda la noche. He escuchado en último trabajo de Metallica, muchas veces antes de este concierto, te lo regalaban con un código que venía la entrada, y creo que es uno de sus mejores, si no el mejor, discos en mucho tiempo, razón de más para tener ganas de volverlos a ver, por séptima vez ya. Antes de entrar de lleno en lo que aconteció en el ahora llamado WiZink Center Madrid, que tod@s conocemos como Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, de toda la vida, diré que fue una noche llena de sorpresas, la mayoría buenas, tanto en el aspecto musical como de buen rollo con colegas que hacía ya una temporada que no veía.




Puede que los noruegos Kvelertak sean una de las bandas del panorama actual que más le molan a alguno de los miembros de Metallica, como son Hetfield y Ulrich, razón por la que los han elegido para que abran sus shows, puede que sean más una banda de sala que de grandes espacios como el que tuvieron que afrontar el sábado pasado, puede que no estemos muy acostumbrados a escuchar a un grupo cantando en noruego, algo que no debería extrañar ya que hay mil combos haciéndolo en sus lengua natal, puede que fueran un montón de cosas o ninguna a la vez, la cuestión es que no conectaron con el público en casi ningún momento. Supongo que el hecho de ser teloneros de alguien como Metallica debe imponer, pero has de aprovechar bien estas oportunidades en tu carrera musical porque nunca sabes a dónde te pueden llevar. Desde que empezaron con “Apenbaring” hasta irse con el tema que da nombre al grupo aquello no sonó nunca bien. Al cantante se lo comían, sónicamente hablando, sus cinco compañeros. Las canciones enganchaban pocas veces, y en pocos momentos, con l@s asistentes llegando a convertirse en un show lineal sin demasiado que resaltar. Con esto no quiero decir que sean un mal grupo ni nada parecido, pero esta no fue su noche o, al menos, no éramos su público. Espero que sigan subiendo y poder verles de nuevo para comprobar si es verdad un mal día, una noche, en este caso, la tiene cualquiera.




Cuando comenzó a sonar por todo el Pabellón “It´s A Long Way To The Top (If You Wanna R&R)”, de mis queridísimos AC/DC, empecé a sentir ese hormigueo pre-concierto que solo puede ir a más o corroerte las entrañas durante cualquier actuación. El tema mítico de los australianos enganchó con “Ectasy Of Gold”, el también mítico comienzo de los norteamericanos, y las primeras imágenes en ese muro visual que Metallica lleva en esta gira a base de cubos que suben, bajan y hacen mil formas. Los cuatro componentes del grupo llegaron al escenario después de recorrer un largo pasillo por donde iban saludando a l@s apostad@s en el mismo. “Hardwired” comienza a sonar como un cañón ayudado de las casi 17.000 gargantas presentes en el recinto. Fueron un poco cabroncetes al hacernos creer que las pantallas no funcionaban bien cuando las imágenes se entrecortaban o diluían sin más durante este tema. Todo quedó “resuelto” cuando los acordes de “Atlas, Rise!” captaron toda nuestra atención para no volver a soltarla durante todo el show. Increíble comienzo con estos dos nuevos temas que dejaban entrever lo que se nos vendría encima. Hetfied se dirige al público por primera vez para hacernos saber que vamos a disfrutar tanto de nuevos como de viejos temas. Esto se materializa mediante la ejecución de “Seek & Destroy” que, como podéis imaginar, acabó de ponernos totalmente en pie. Tienen un algo los temas de su primer trabajo que siguen actuando como un anzuelo en el que te ves atrapado sin remedio posible.





“Leper Messiah” sería la primera gran sorpresa de la noche. Es sabido que Metallica no repiten setlist en sus conciertos, pero que recuperaran este temazo de su tercer redondo fue algo que nos dejó atónit@s. Es una de esas canciones que crees que nunca vas a oír en directo y, de repente, te da un bofetazo en la cara que consigue sacarte la mejor de tus sonrisas. Tremendo momento que nos hizo saltar como crí@s. Siguieron con otro de los clásicos que aparecen en su legendario álbum de 1986, “Welcome Home (Sanitarium)”. Brutal interpretación que me llegó como una mezcla de nostalgia y agradecimiento por mi parte. Vuelta a su nuevo redondo con “Now That We´re Dead” que es recibida con gran estruendo mientras aparecen las primeras historias de debajo del escenario, cuatro cubos, no confundir con cubos de la fregona que por aquí hay mucha imaginación, jaja, con unos parches de sonido. Como a mitad de este, ya de por sí largo, tema los miembros de la banda se marcan unos ritmos en plan tribal que no desentonaron con la interpretación del mismo. Siguen con “Cofusion” para dejar bien claro que esta es la gira de su reciente disco y que lo quieren defender a toda costa.





“From Whom The Bell Tolls” es ya todo un clásico dentro del Metal y así nos llegó cuando sonó en Madrid. Gargantas a todo trapo para responder a un tema con el que Metallica saben que van a triunfar. ¿Qué se puede decir cuando desde las gradas ves un pabellón entero cantando casi tan alto como el frontman? Poco, ¿verdad? Volvieron a retomar su ya nombrado último trabajo con “Halo On Fire” que fue muy bien recibida y dio paso a la que es, con toda seguridad, la mayor anécdota del concierto. Desde donde estábamos, esto es las gradas, nos percatamos de que Trujillo sale al escenario con unos folios en la mano que deja caer al suelo. Lo primero que piensas es que ha perdió el setlist y necesita una copia del mismo. Se queda en el escenario acompañado solo por Hammett, se acerca al micro y nos suelta que, entre los dos, van a interpretar un clásico de un grupo no menos clásico del Heavy hecho en este Estado, “Vamos Muy Bien” de Obús. Como much@s sabéis, yo nunca he sido gran fan de los madrileños, pero he de reconocer que canté la canción como hace años que no lo hacía. Tal vez el bajista y el guitarra, sobre todo este último, se perdieran mil veces, tanto con la música como con la letra, pero poco nos importó tras estar viviendo este instante. Hammett deja en toda esa especie de cuadrilátero que era el escenario a Trujillo y este se marca “Anesthesia (Pulling Teeth)” mientras aparecen imágenes del malogrado Cliff Burton en las pantallas. Entre lo de Obús y el solo de Trujillo os aseguro que el pecho se nos abrió y cerró al máximo.





Con el concierto ya bien encarrilado se marcan su propia versión de “Die, Die My Darling” de Misfits. Esta sirve de preludio a la única inclusión que hicieron en el Load”, “Fuel”. La velocidad de este tema junto a esos cortes repentinos, los gruñidos de Hetfield y las llamaradas de turno lograron devolvernos al espectáculo puro y duro que estaba siendo el concierto. “Moth Into The Flame” es mi tema favorito de su reciente disco. Tenía muchas ganas de ver y escuchar cómo la interpretaban en directo y, os confirmo, que fue uno de esos instantes que vives en los conciertos que se te quedan grabados para siempre. A la soberbia ejecución que hicieron de la canción se le unió ese grupo de polillas drónicas que salieron de debajo del escenario que no dejaron de revolotear por el mismo mientras cantábamos a grito pelao. Precioso este momento que hace pensar que este tema ha venido para quedarse en los shows de Metallica. Con “Sad But True” acabamos cantando más y más alto que el cantante, incluso, pero también comenzamos a ser conscientes de que el show empieza a atravesar esa línea que da paso a la parte final del mismo.




Antes de que eso ocurriera las pantallas se inundan de imágenes de soldados de la 1ª Guerra Mundial mientras los acordes de “One” llegan a todos los rincones del recinto. Me emociono mucho siempre que escucho esta canción, así que os podéis hacer una idea de lo que es escucharla en vivo. Que sí, que no hubo llamitas y toda esa parafernalia a la que nos tienen acostumbrado con este corte, pero si las echamos en falta fue cuando acabó, no mientras estuvo sonando. Metallica son ya perros viejos en esto de las giras y demás y plantarnos de frente después de “One” un clásico como “Master Of Puppets” es apostar a seguro a que nos iban a terminar de fundir en poco tiempo. Menos mal, en el buen sentido de la expresión, que nos dieron un respiro largándose después antes de regresar para los bises.




Iniciaron estos con el tema que cierra su disco actual, “Spit Out The Bone”, para recordarnos por enésima vez que esto no era el típico recopilatorio de grandes hits del grupo. “Nothing Else Matters” es siempre bien recibida, como realmente se merece. Entre la cantidad de móviles encendidos pudimos distinguir algún que otro mechero que se niega a extinguirse por muchos años que pasen. Metallica cerró su concierto con el gran single de su álbum negro, “Enter Sandman” que, mientras iba avanzando nos dejaba un sabor agridulce a sabiendas de que aquello era el adiós definitivo. Este no llegó sin antes no dejar caer una parte de “The Frayed Ends Of Sanity”, de su disco justiciero.




Metallica no sonó en algunos momentos al 100%. Hubo, incluso, un instante en el que el micro de Hetfield estaba completamente out. Tuvieron más de un fallo interpretativo, sobre todo Hammett y Ulrich. Se quedaron en el tintero temas de la altura de “Creeping Death. Si seguimos podemos sacarles algún que otro fallo más, pero para mí, en general, fue un pedazo de concierto. Vi a una banda entregadísima y conectada en todo momento, tanto con el público como entre ellos. Se les notaba contentos de estar en Madrid después de unos cuantos años, tanto que Hetfield estaba visiblemente emocionado al final del show. Se rieron y nos hicieron reír, algo que es siempre de agradecer. Llevan un montaje de luces y pantallas que tira de espalda, por su originalidad e impacto. Regalaron púas y baquetas pa aburrir y se fueron saludando al personal con mucha más efusión de la que empezaron. Todo esto apostando por un nuevo trabajo cuyas canciones no desentonaron en ningún momento dentro del repertorio. Dejaron claro, de esta forma, que no tienen que vivir de las rentas, que si quieren podrían, pero no es el caso. Mi año de conciertos ha empezado fuerte con un grupo de los grandes, espero seguir así y que estos doce meses, musicalmente hablando, sean para recordar como lo será este concierto de Metallica.



lunes, 29 de enero de 2018

Lo Dicho... Sínkope






La verdad es que ya tenía ganas de dedicar esta sección a una banda de mi tierra, Extremadura. Sínkope es un grupo de esos que he visto crecer desde su primera maqueta, he de decir que la tengo original. Otra cosa que me une a ellos es la amistad con alguno de sus miembros actuales, caso del bajista Miguel, y de otros pasados, como el batería Manolo Peña. Musicalmente hablando, han sabido hacerse su propio hueco dentro del panorama estatal a base de buenas canciones y mejores letras. Como esta sección va de eso, de letras y declaraciones, dejaré que sean ellos mismos quien nos cuenten anécdotas, opiniones y vivencias. Con todos vosotr@s... Sínkope, una banda extremeña sin necesidad de títulos aristocráticos.

VARIOS


Vito reflexiona sobre cómo sigue viendo la música para no desencantarse:

En realidad, todo no está como nos gustaría. Sabemos cómo está este mundillo, este país y su pobre cultura musical. bueno, pero aún así hay un montón de rollo y un montón de bandas emergentes que siguen luchando y eso es algo que hace que la música merezca la pena.

Vito contesta a las razones que le llevan a escribir sus letras y sus referentes:

Primero el hecho de que me gusta la poesía. Y luego, no sé, supongo que el resquemor y el estar hasta los cojones de muchas cosas que pasan, injusticias y un montón de problemas que vemos a diario y no se solucionan. Esa afición a la poesía viene a través de cantautores como Paco Ibáñez, Silvio Rodríguez, Víctor Jara, Atahualpa, Yupanki o Laboderta, los libros vinieron después.

Vito da una lista de los mejores letristas, en su opinión, de la música española:

Hay muchísimos. Nombraré solo algunos: Aurora Beltrán, Robe Iniesta, Evaristo Páramo, Kutxi Romero, Pata Negra o Jesús De La Rosa.

Mario nos cuenta cómo 4 canciones del grupo llegaron a sonar en un capítulo de la serie “Antivicio”, de Antena 3:

Yo soy de Cabeza del Buey, provincia de Badajoz, y muy cerca está Zarzacapilla, el pueblo de los Estopa, y allí hay un chaval que conozco desde pequeño que es director. En esa serie cada capítulo lo hacía un director y a él le tocó uno. Como le conocíamos me lo dijo y de puta madre. Recuerdo que una vez también salió un tema nuestro, “Mi Aire”, en “Crónicas Marcianas”.






Vito opina acerca de si la música puede cambiar el mundo:

Claro, por supuesto. Música es silencio y ritmo, igual que el corazón. Nadie puede vivir sin música, incluyendo aquellos que consumen canciones que hablan de cosas intrascendentes porque odian la realidad.

Mario sobre el reconocimiento como banda:

El reconocimiento nos ha venido una vez que ha habido una compañía con medios. El único problema que tiene un grupo es el darse a conocer. Una vez conseguido eso puede gustar más o menos, pero ya tiene su público. En Extremadura nos conoce todo dios porque allí hemos tocado en todos los rincones. Lo gracioso es que la gente de Extremadura piensa que vivimos de esto. La historia es que hay que salir, tienes que recorrer todo y tocar y tocar. El que ve a Sínkope en directo no se le olvida porque llevamos muchos años y somos un grupo contundente y porque tenemos un cantante con parche.

Vito hace balance de 25 años de carrera:

Tiene que ser algo bueno porque seguimos aquí, algo bueno habremos hecho. Es verdad que, en estos 25 años, como en todos los oficios, hay altibajos, pero bienvenidos sean porque nos ayudan a abrir los ojos.

Alberto ante las comparaciones de la banda con otros grupos:

Sínkope no tiene nada que ver ni con Marea ni con Extremoduro. Es otro estilo completamente diferente sino que se lo pregunten a las bandas que hacen covers con espectáculos que, al final, se convierten en una verbena.

Vito sobre cómo ha cambiado el panorama del Rock desde el 90 hasta ahora:

Si soy crítico y objetivo, pocos grupos van a salir como los de antaño: AC/DC, Rolling, Led Zeppelin o, a nivel estatal, Triana, Barón Rojo, La Polla o Leño. Hoy en día hay muchos grupos, pero sí es verdad que antes con menos medios la gente se rompía más la cabeza para crear y no permitían que hicieran el trabajo unas máquinas. Lo digo desde el punto de vista de alguien que empezó a escuchar música desde muy joven. Faltan grupos que marquen como antes. Y no hablo de que nosotros seamos pioneros, pero no se hace el Rock que se hacía antiguamente. Todo esto sin desmerecer a la banda más pequeña de este país que se lo curra. Hay buenas bandas tanto dentro como fuera de nuestro país.

Miguel también da su opinión sobre este cambio:

Yo creo que ha mejorado, aunque tampoco como para tirar cohetes. En los 90 no había apenas festivales y se estaba empezando a crear una industria musical en torno al Rock, pero no existía la infraestructura que hay ahora.

Vito acerca de la canción perfecta:

La perfección no sé si existe. Si nosotros no somos perfectos tal vez no exista la canción perfecta. Tal vez exista la perfección en los animales, en las flores, en las plantas, pero en hacer una canción…. no sé. Creo que todo está por venir, por llegar a medida que pase el tiempo. Puedo pensar que “Y Pare Madrid” era mi canción perfecta, o a lo mejor no. No sé si existe la canción perfecta, el beso perfecto, el polvo perfecto. Yo sé que una estrella es perfecta como es porque nosotros no hemos hecho nada. Si nosotros hubiéramos metido mano a lo mejor no lo sería.

Vito recuerda cuando Sherpa se subió al escenario en la fiesta de la Heavy Rock para cantar “Resistiré”:

Fue una pasada compartir escenario con alguien que formó parte de la época gloriosa del Rock español. Barón siempre será Barón. Para nosotros ya fue la hostia estar allí con gente como Panzer, Mago y demás. Era doble placer porque tanto a Miguel como a Mario les encanta Barón Rojo y si, encima, tocas, uno de sus temas emblemáticos, imagínate… un puntazo.

Mario ante las disputas entre seguidores del Heavy Metal y el Rock Urbano:

No comprendo el odio que hay hoy en día entre los seguidores del Heavy Metal y los del Rock Urbano. Cuando yo empecé en esto Barón Rojo, AC/DC, Obús, Asfalto, Maiden o Leño iban en el mismo barco. No quiero defender el Rock Urbano porque sea lo que yo hago ya que, de hecho, a mí lo que me llena es el Heavy. Otra cosa, a mí el Punk no me ha gustado nunca.

Vito sobre si están más cerca del Rock Urbano o del Punk:

Igual que a Mario no le mola el Punk a mi no me mola el Heavy. Eso es una ventaja porque enriquece. A lo mejor si escucharas Sínkope sin mi voz las canciones sonarían más Heavys. Yo fui Punk hace muchos años, cuando era crío y el movimiento estaba en alza. El hecho de que cante así me viene de que me gusta mucho el Blues. Lo que quiero decir es que para mí el R&R es tanto Led Zeppelin como The Clash. Nos gusta el Rock y partiendo de ahí pasamos por el Transgresivo, Melódico, Punk o su puta madre. No somos el típico grupo en el que todos van de negro, con chupas de cuero y les gusta lo mismo. Algo bueno de esta banda es que cada uno venimos de un sitio distinto. No nos conocemos desde pequeño sino que nos conocimos con cierta edad y tenemos gustos distintos, aunque haya cosas en común.

Vito nos cuenta una anécdota del grupo:

Desgracias de un rockero: Una noche en Barcelona en 2006, tocando en la sala Metalzone, el rockero bajista Maik Alvárez, se sube a la tarima de la batería con la intención de saltar y clavar el golpe con el ritmo para que quedara algo chulo. Lo hizo con tantas ganas que, con el impulso, su cabeza, la cual iba acompañada de una gorra que no le protegió para nada, golpeó de lleno en el soporte del proyector de la sala arrancándolo de cuajo y haciendo que Maik cayera sobre el escenario desvanecido, totalmente KO. Algunos miembros de la banda se dieron cuenta del percance y al momento dejaron de tocar para socorrer a su amigo herido. Excepto uno de ellos, Mario, que seguía deleitándose con su punteo mirando hacia un lado y preguntándose extrañado por qué dejaban de tocar los demás hasta que la banda le hizo ver que el motivo era que Miguel se había metido una hostia del copón y yacía en el escenario.

Vito ante si se ven como referentes de otros grupos:

No, de hecho, no somos un ejemplo a seguir, ni como grupo ni como personas. Sí claro, puedes ser un buen músico y un hijo de puta, y al revés. No creo que seamos un grupo del que tomar ejemplo, pero vamos, que cada uno haga lo que quiera.

Vito acerca de qué tiene Madrid que te ensalza o te hunde:

En especial no hay nada. tiene lo que todas las ciudades, solo que más. Madrid huele a Rock, siempre ha sido una ciudad que ala hora de los conciertos se mira muy distinto a como se mira en otros sitios. Se puede palpar en la gente, los garitos, aquí pegas un guitarrazo y todo es distinto.

Vito habla del éxito:

Si tuviéramos 25 años y estuviéramos como estamos seríamos unos idiotas, pero tampoco creo que esas letras las hubiera escrito entonces y que la música fuera igual. Lo vemos todo con los pies en el suelo. Antes de pertenecer a la música pertenecíamos al curre diario, al sufrimiento. Si, por lo que sea, mañana faltara volveríamos otra vez al curre. No creo que nos pudiésemos sentir frustrados porque nunca hemos tenido nada como para sentir eso. Hacemos música, pero nunca decimos: “¡Qué bien, ganamos miles y miles de millones!”. Por ahora creo que lo único que hay es buen rollo con la gente. El día que falte ese rollo, por muy buenas canciones que hagamos, ya no será igual.

Chino nos cuenta los grupos que le han marcado:

Hay muchos, desde Rory Gallagher hasta Iron Maiden o Deep Purple pasando por Leño o Led Zeppelin. Unos más que otros. Cada fuente tiene su agua, sobre todo ene le terreno del Rock. Ahora que si me tengo que decantar por uno de aquí ese sería Leño.

Vito reflexiona sobre cómo influye el ser de una zona como La Serena al ahora de forjar el carácter del grupo:

Es más por el aislamiento de la zona. Había muy pocas posibilidades de montar una banda allí. Apenas hay músicos, tienes que buscarlos en otros pueblos, compaginar trabajos, viajes, quedar para ensayar, todo es una lucha, pero había ilusión y eso te mantiene. Con ganas e ilusión se sale de cualquier charco. Ha cambiado algo con respecto a cuando empezamos, para bien, pero aún sigue siendo un sitio de donde hay que salir si quieres hacer algo. Pasa en muchos pueblos de España.

Vito acerca de si les funciona más el boca a boca que internet:

Internet para nosotros ha sido la ostia, un medio primordial, más que la radio o la tele, por ejemplo. Hemos tocado para 20 personas que se convirtieron en 40 y estas en 60.

Vito opina sobre si existen una escena de Rock Poético en este Estado:

Yo creo que sí. Cada año surge una escena, los movimientos se relevan. Antes la gente tenía una manera de decir las cosas y hubo mogollón de grupos que las dijeron de esa forma. Hoy en día la gente se está acercando a un campo más poético. Cuando hay un montón de bandas que están haciendo eso es por algo. Nosotros lo llamamos Rock Rural, Rock de Pueblo, aunque tampoco nos gusta encasillarnos porque nosotros hacemos un poco de todo.

Vito contesta a si siempre están los mismos en los carteles de los festivales:

Sí, es posible, pero ya se sabe… si algo funciona… ¿para qué cambiarlo? De todos modos, en los últimos años se está ampliando el abanico. Se incluyen grupos de otros estilos, de Hip-Hop, Fusión, hay una cierta apertura. Los grupos estamos para satisfacer la demanda y en los tiempos que corren si te llaman de un festival ya hay que estar eternamente agradecidos.




Vito acerca de la salida de Mario del grupo:

Mario era muy buen guitarrista y tenía una manera de sacar sonidos que Chino no tiene, pero Chino tiene otra forma de tocar que se ha acoplado muy bien a nuestro estilo. Mario es muy Heavy, le gusta mucho la velocidad y el punteo. Chino es más versátil en ese aspecto.

Chino también habla de Mario:

Somos amigos desde que teníamos 17 años, nos juntábamos mucho para tocar juntos. Par a mí es como un hermano. Hemos trabajado en los primeros trabajos de Sínkope codo con codo, muchas de las guitarras que suenan son mías. Tampoco mi forma de tocar es tan diferente a la suya. Si la banda pensó en mí cuando él se fue es por la compenetración que teníamos. Muchas veces veíamos la música de la misma manera.

Vito ante la situación del Rock en Extremadura:

Hay algo de eso de que parece que los extremeños estemos continuamente pidiendo perdón por existir, pero supongo que en todas las comunidades pasa poco más o menos. A mí lo que me fastidia es que hay gente muy válida que no se atreve a salir de Extremadura, ni siquiera de su pueblo, y luego se le llena la boca diciendo que no hay oportunidades, que las cosas están mal. No sé, nosotros tocamos allá donde nos llamen. Si tú no te valoras y te das a conocer nadie lo va a hacer por ti.

Vito nos dice si cambiaría algo de todo lo ocurrido en estos años:

No cambiaría nada. Como dijo aquel: “La vida no es lo que queremos que nos pase sino lo que nos pasa o lo que tiene que pasar”. Todo lo que me ha pasado ha sido o bien porque yo he buscado que me pasara o porque me tenía que pasar. De todo he aprendido. Aún sigo aprendiendo porque no sé nada. como dijo Chaplin: “No quiero renunciar al delicioso placer de equivocarme”. A vivir.

Vito contesta a qué le pediría a la música en el futuro:

No le pediría nada que no fuera que me siga envolviendo como hasta ahora. Siempre he pensado que la música es tiempo y silencio. El corazón lo es todo. Siempre he pensado que soy música y que he venido a este puto mundo para hacer música. Tiene un enganche de la hostia, es una droga muy fuerte y muy sana, que es lo bueno. Al fin y al cabo, somos nosotros los que tenemos que hacerla así que será ella la que diga: “¡Venga! Empezad a tocarme y meterme mano”. Nosotros encantados de hacerlo, es como un buen polvo. Le doy las gracias, no le pido nada. ella sí queme ha dado a mí mogollón. La música, las letras, escribir me lo ha dado todo. Espero devolvérselo con creces tanto a la música como a la gente.

Vito sobre ser el último de la formación original del grupo:

No pienso en ello. Siento mucha pena cada vez que alguien se va de la banda, por los motivos que sean. Desde el principio tuve claro que esto del Rock es una carrera de fondo. 30 años después sigo aquí peleando por mis sueños. El show debe continuar.


LA VIÑA DEL SEÑOR


Vito nos habla de esta maqueta con la perspectiva que dan los años:

Recuerdo la primera vez que entré en el estudio, no se me olvidará en la vida porque me quedé flipao. El primer acorde la primera canción ya fue terrible. La primera canción hecha que ya la escuchábamos. No nos dábamos cuenta de muchas cosas, quizás por la ilusión. Estábamos frenéticos. Tenía nervios, pero, a la vez, estaba contento. Estaba realizando mi sueño que era hacer canciones y tener una banda. Supongo que fue un sueño hecho realidad o la magia en sí.

Vito sobre cómo llegaron a la semifinal del Villa de Madrid:

Me acuerdo de eso, fue una pasada. A los nueve meses de empezar ya teníamos la maqueta, como un parto. Era lo que queríamos, grabar. Meternos en un estudio a grabar era un sueño inalcanzable, pero lo alcanzamos. Quedamos entre los 30 primeros del concurso, así que nos dimos con un canto en los dientes.


FLUJO DE ANTROPINA


Vito rememora este trabajo:

Ya habíamos probado el pastel y ahora tocaba hacerlo distinto. Sabíamos cómo hacerlo, pero ahora íbamos a poner más ingredientes. Tampoco era un camino de rosas, ni lo sigue siendo, y creo que eso es lo bueno también porque si no te acomodas y no surgen las cosas. Todo tiene su encanto.

Vito sobre el trabajo de este disco:

Se hizo con más ilusión y con la esperanza de que todo iba funcionando; la lumbre está encendida, pues vamos a echar la carne encima. Decíamos que estábamos haciendo una gira mundial si salir de Extremadura porque para nosotros era ya la hostia. Se trataba de darnos a conocer. Había veces que perdíamos o no se ganaba nada, pero si en ese concierto conseguíamos 2 ó 3 adeptos más, estábamos contentos. Salimos en alguna emisora, no tuvimos mucho alcance, pero nos dio vidilla.







EL DESENCANTO DEL RUISEÑOR


Vito sobre este álbum:

Tal vez le faltó un poquito de producción y muchas cosas más que carecía la comarca donde vivimos. Costaba mucho hacerlo todo. Con respecto a ideas musicales y textos ya se veía un cierto avance. Se veía un trampolín, un impulso para tirar adelante en este mundillo. Fue el disco que nos llevó a Madrid y nos lanzó, en cierta manera, en esta carrera.

Vito nos cuenta por qué tardó tanto en salir este disco:

El problema es que salía un componente del grupo y entraba otro y así hasta que encontrabas una persona que tocara podía pasar tiempo. ten en cuenta que quedábamos en mi pueblo, Mario estaba a 40 km, el otro en el 5º coño y así. Entonces si alguien venía tenía el hándicap de tener que venir a ensayar después de currar. Queríamos consolidar a la banda sin tantos cambios y al final lo conseguimos. A partir de ahí todo cogió el camino de la normalidad.


Y EVOLUCIONA EL HOMBRE


Vito acerca de este redondo:

Con él abrimos la ventana y miramos más allá de Extremadura. Radios estatales nos pinchaban. Empezamos a pensar que algo estábamos haciendo bien cuando las discográficas se interesaban por nosotros, también por engañarnos, pero eso sería posterior. Venir a tocar a salas de Madrid te daba responsabilidad, caché y, sobre todo, alegría.


HUMO DE CONTRABANDO


Vito habla de la temática del disco:

Casi todos los temas hablan de mujeres y drogas. No queremos hacer apología de las drogas, peo creo que después de tantos y tantos años de que la gente consuma se debería legalizar, al menos el chocolate y la marihuana. Lo del título hace alusión a eso, me gusta, como las mujeres, aunque en este disco también hablamos de otras cosas como el atentado del 11-M.







Y SI QUIERES LLORAR TE HAGO REIR


Vito comenta cómo ha fue grabar este disco después del listón tan alto que dejó el anterior:

Tampoco ha sido tanto. Cuando teníamos la gira sabíamos que teníamos que entrar a grabar y que teníamos poco tiempo. Al principio estaba un poco acojonao porque había que grabar y no teníamos ni una canción, ni riff, ni texto ni nada, pero había que hacerlo y conseguir que fuera mejor que el anterior, pero sin la idea de que nos tuviéramos que superar porque si intentábamos hacer algo que no supiéramos íbamos a cagarla. Yo tuve mis problemas a la hora de escribir porque eso no te sale en un día. Sabíamos que teníamos que hacer mucho trabajo en poco tiempo, pero no nos planteamos hacer una obra maestra. Tal vez porque no seamos maestros en eso.

Vito sobre si han dado con una fórmula para que funcionen las canciones:

No sé si hay fórmula o no, lo que te puedo decir es que es un poco agobiante porque las prisas no son buenas. A lo mejor hemos tenido suerte, vale, pero el disco se ha grabado muy rápido y eso nunca es aconsejable. Puede ser bueno por la frescura de las canciones, que tienen menos retoques, pero no más.

Vito acerca de “A Galopar”:

Es un tributo a Mario y al Heavy. Yo quería hacer una versión, pero ellos no estaban totalmente de acuerdo en que fuera esta. No quería coger algo de Rock y versionarlo, quería una canción que no tuviera nada que ver. Yo he quedado contento. La música choca un poco, pero es que tiene que tener algo, para bien o para mal. Yo no quería cantarla como Sínkope, quería más bien recitarla.

Vito habla de “Matar Se Me Olvida”:

A mí me gustaría que se me olvidara matar, que es difícil. Es una canción que habla de lo que todo el mundo le ha dicho a una tía: “¿Tú qué harías por mí?” y viceversa. Es una respuesta que le di una vez a alguien: “Todo menos matar por ti”. Quiere decir que no hay un absoluto, siempre hay algo que no harías por algo o alguien.

Vito comenta “Y Pare Madrid”:

Hacerla fue algo fácil. Solo tienes que venir aquí y darte un paseo. Es una canción que tiene los ingredientes a mano. Es simplemente un resumen. Madrid, junto con Badajoz, es la ciudad que más conozco. Yo venía con 20 años para ver conciertos. No es una ciudad en la que viviría, pero sí es un lugar donde puedes encontrar de todo.


ESTA NOCHE SE MERECE OTRA RONDA


Vito sobre lo que hay que celebrar con este álbum:

Hay que celebrar que sigamos en el mundillo de la música y dando caña. Este álbum es por muchas cosas, pero, sobre todo, por vivir. En la vida en sí hay altibajos, te caes y te tienes que levantar y esperar que no te vuelvas a caer de nuevo que puede suceder. Para que no se tuerza merecerá otra ronda, para que la vida siga. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de una celebración por estar vivo.

Vito habla de la producción:
Con todos ellos, Carlos Escobedo, Alberto Seara y Kosta, todo ha sido distinto, por la forma de hacerlo y por todo. No habíamos tenido contacto con ellos, excepto con Kosta alguna vez que hemos coincidido con Boikot. De Escobedo sabíamos la música que hace, pero en la faceta de producción estamos contentos. Ha sido un salto bastante grande.

Vito acerca de la edición a medias entre Pies y pagana y la distribución a nivel estatal a cargo de Dro:

Es un paso muy grande. No hay ningún problema ahora con ninguno de los 2 sellos, me refiero a la movida que hubo con Pies. Seguimos siendo un grupo de Pies, pero representados por Pagana. Esto ha sido para bien porque si hubiese sido lo contrario quizás nos hubiésemos quedados quietos. Ha habido momentos de incertidumbre sobre cómo sería nuestro futuro, si llegaríamos a un acuerdo, que al final se llegó, pero ha sido una pelea y al final, como en todas las peleas, hay que bregar, pero ha merecido la pena luchar.

Vito comenta el sentimiento que se refleja en este trabajo:

Tal vez sea más alegre, en algunas facetas más R&R, hemos vuelto a hacer Rock. También hay unas canciones en las que hemos experimentado, como en “No Quiero”, donde hay un guiño a Nirvana. Es un disco bastante personal, con ello quiero decir que es Sínkope, que es de los cinco. Los textos también son distintos, tanto en la forma de hacerlos como de interpretarlos. Son más alegres, tal vez sea que cuando los escribí estuviera más contento. De lo que se trata es de que la gente se sienta bien con lo que has hecho, pero, sobre todo, te tienes que sentir bien tú.

Vito habla de lo que aporta este disco en la carrera del grupo:

Si somos vino, ya sabes, en solera. Supongo que ganas lo que vives y en el tiempo que hemos estado preparando el disco, nuestras situaciones y circunstancias tal vez se reflejan en las letras y en la música. Yo no puedo hablar de futuro y hablar de pasado… siempre esperas tener algo, y en Sínkope te esperas que todo fluya de otra manera, para componer mejor y para coser mejor esas ideas donde antes había huecos. En este disco todo está bien cubierto. Lo vemos todo como 10 canciones que hacen un disco. Tal vez por la producción, por el sonido o por las formas. O tener ideas, estar tocando en el momento justo. Tienes que tener suerte, siempre es bueno ese golpe de suerte, esa iluminación.

Vito acerca de las letras:

Yo intento sentirme bien cuando escribo, sobre todo vivir. Al fin y al cabo, los textos son muy personales, muy míos. Hablo de todo, de situaciones, como siempre. Esa forma de escribir me ayuda a sentirme bien. Tiene el sello, se trata de contar cosas. Carecen de estribillos, que es algo que sabemos es arriesgado, pero nos siguen dando resultado. Lo que queremos es contar una historia, no nos vamos a comer mucho el coco.





CANCIONES REPESCÁS, RETOCÁS, ARREJUNTÁS Y OTRAS


Vito sobre si este disco es un auto-homenaje:

No. Lo cogimos porque teníamos muchas ganas a estas canciones. Queríamos hacerlas y llevarlas al directo, nos sentíamos bien con ellas, pero estaban olvidadas porque salen las nuevas y tienes que ir dejando otras atrás. Si se quiere tomar como un homenaje no pasa nada, pero espero que para el homenaje hagamos algo distinto, por lo menos una fiesta.

Vito acerca del momento de recuperar estos temas:

Es una mezcla de sentirnos mejores músicos y trabajar con Seara, pero, sobre todo, porque hemos evolucionado como músicos. Era una deuda, algo que teníamos que hacer.

Vito comenta el cambio en la letra de “La Viña Del Señor”:

Cuando la escribí era bastante más joven, pero son las formas, en el fondo sigo hablando de lo mismo. Había que cambiarla y ahora sigue siendo igual de macarra, pero la forma de hablar es distinta.

Vito sobre los temas nuevos:

Son nuevos, no de otra época. Estuvimos hablando porque al principio queríamos meter los 11 temas antiguos, pero había que darle cierta vidilla con lo que estamos haciendo ahora, con la línea de Sínkope para que la gente no lo eche de menos.

Vito habla de las colaboraciones en este disco:

En el caso de Cereijo siempre pensamos en él para colaborar y fue el azar ya que me lo encontré grabando en el estudio y no me corté en preguntárselo. Él encantado. Desde ahí de puta madre, ya hay una amistad. En el caso de Campillo ya nos conocíamos del concierto de Asfalto en Rivas y ya que estábamos en la misma discográfica no había problema. Patricia Tapia nos conoce desde hace mucho tiempo. fue decírselo y lo que hiciera falta. Habíamos pensado en más músicos, pero no ha podido ser por cosas ajenas al grupo.


CUANDO TE PONES FALDA


Miguel acerca de la fecha de lanzamiento del disco:

Podíamos haberlo aplazado hasta el otoño, el invierno o Abril del 2014, pero por no hacer esperar a nuestro público lo editamos en verano.

Alberto sobre el hecho de que pasaran 6 años desde el último trabajo:

El grupo no ha estado parado y lo hemos tenido que confirmar a través de la web. De hecho, casi todo el disco está compuesto antes de la grabación en directo.

Chino nos cuenta cómo fue la grabación en su estudio:

Esta vez no ha habido una mano externa al grupo. No hay productor. Cada tema es muy diferente a los demás. Quizás las producciones anteriores eran más tralleras y ahora se hace más justicia a lo que es la banda en directo. El rollo musical se amplia entre tema y tema con 2 baladas, por ejemplo, o un arranque a base de Hip-Hop. Nos hemos quedado muy a gusto.

Chino sobre “Donde el Viento Se Acuesta”:

Es un guiño a un recurso que está ahí, pero más que recordar en Platero Y Tú, es más Status Quo o The Allman Brothers.








MUSEO DE REJAS LIMADAS


Vito sobre el single “El Caldero Y La Sed”:

Es un avance, una evolución un vals llevado al R&R. es un tema que va a 3, todos los temas de la banda van a 4 y dije que podíamos hacer un tema a 3 y aventurarnos en ofrecer a nuestro público una evolución delo que es Sínkope, si perder nuestra esencia. Si no creamos cosas nuevas es que nos estamos estancando como músicos.

Vito habla acerca de la grabación:

Lo grabamos en 2 días con 2 noches. Fue muy divertido y, la verdad, es que supieron captar perfectamente la idea que teníamos, sobre todo, el mensaje final de las canciones.

Vito comenta el fichaje por Rock Estatal:

Ha sido por todo lo que nos ofrecieron. El contrato era muy bueno y, aparte, conocíamos a Juan de hace tiempo. no mezclamos nunca amistad con trabajo, pero vimos muchas ganas por parte de la discográfica y nos dieron una serie de facilidades que, quizás, con otros sellos no hubiéramos tenido. Un contrato muy limpio, hablamos un par de cosas nada más. Muy contentos, la verdad.

Vito acerca del título:

Tampoco es que tenga un gran significado. Es una frase que según se entienda puede reflejar el estado actual de la sociedad. Nos gusta mucho el título.

Vito “Pregunto, Yo Solo Pregunto”:

No hay más que ver cómo está la sociedad para hacerse una idea de lo que sentimos. No somos los únicos, la mayoría de la gente se hace las mismas preguntas que nosotros en la canción.

Vito responde a la posible influencia de los Rainbow en algún tema:

Pues no. Lo que sí queríamos era endurecer un poco más las guitarras, pero, sinceramente, no se nos pasó por la cabeza los Rainbow. Si recordamos a ellos, aunque sea mínimamente, es todo un honor.

Vito ante el tema “Agradecidos A Ti” como homenaje a Rosendo:

Rosendo lo es todo. Mis más recuerdos lejanos musicales están asociados a Leño. Recuerdo verles en directo en el 82, para mí es un referente del Rock español. Su carrera en solitario, sobre todo los primeros álbumes, también son imprescindibles. Es un maestro y contar con su colaboración es el mayor honor que Sínkope puede recibir.


¡¡¡GRACIAS!!!


Vito nos cuenta por qué eligieron La Riviera para grabar este directo:

Por logística. Acabábamos de llenar la Penélope y se nos quedaba un poco pequeña. Entonces la discográfica pensó en La Riviera, sobre todo, por el aforo y porque es accesible y emblemática. Si ya cuesta poner un Sold Out hoy en día en cualquier sala, imagínate lo que significó para nosotros ponerlo en una con capacidad para 1.800 personas.

Miguel comenta el por qué de este disco en directo:

Porque somos una banda de directo y aún no teníamos, valga la redundancia, un disco en directo ya que el anterior, grabado en 2011, por razones ajenas a la banda no pudo ver la luz.

Vito sobre las colaboraciones:

Fue algo fácil. Ya habíamos coincidido con El Drogas en muchos conciertos y desde entonces hemos mantenido una amistad con él. Con Kutxi pasó lo mismo, somos amigos, somos compadres. Mario Santos fue fundador de Sínkope y, joder, tenía que estar en este Cd-DVD. En cuanto a Kiskilla le pedimos colaborar por amistad, por ser buena gente y buen músico.

Miguel ante la posible colaboración de Robe Iniesta:

Le ofrecimos hacer una colaboración, pero por motivos laborales, ya que estaba inmerso en su primer trabajo en solitario, le fue imposible asistir.

Vito sobre el título:

Íbamos a poner “Muchísimas Gracias”, pero era muy largo. Una palabra tan corta como gracias lo dice todo. No hace falta más, gracias a ellos. Nos ha conocido mucha más gente por recomendaciones de: “¡Oye, tío, escucha a este grupo!” que por las discográficas o los medios. Gente que ha venido a vernos y se lo ha dicho a otra y ha ido creciendo como la madeja. En nuestros bolos puedes ver a peña de 18 ó 19 años y gente de 50 ó 60. Eso es de agradecer.

Miguel habla acerca de la selección de temas:

La criba fue fácil porque eran temas que se venían utilizando ya en otros conciertos, aunque metimos también alguno del último disco. Las 24 canciones son himnos, queríamos meter canciones de todos los discos y que funcionaran muy bien en directo, que el público se supiera las letras y pudiera corearlas




Declaraciones y fotos extraídas de: Popular 1, Rock Estatal, Heavy Rock y La Heavy. Gracias por seguir ahí o haber estado.