miércoles, 19 de abril de 2017

Henrik Rehr: "Gavrilo Princip, El Hombre Que Cambió El Siglo"







Hemos escuchado millones de veces la frase: “Nuestras acciones puede cambiar el rumbo del mundo”. Yo soy de los que opinan que el destino es algo que lo escribimos cada un@ de nosotr@s pues casi siempre hay posibilidad de elección y decisión. Está claro que ciertos actos no sólo cambian la dirección de la vida de las personas, también pueden llegar a transformar el mapa de todo un continente. Algo así ocurrió el 28 de Junio de 1914 cuando Francisco Fernando de Habsburgo, príncipe heredero de la corona austro-húngara es asesinado en Sarajevo por Gavrilo Princip. Este fue el pistoletazo de salida, nunca mejor dicho, de la que se conocería como “La Gran Guerra”. He de admitir que me atrae mucho todo lo relacionado con dicho conflicto, razón por la cual me interesé por la biografía de este serbio nacido en Bosnia, y qué mejor manera de hacerlo que a través del mundo de las viñetas.




El autor de esta obra, Henrik Rehr, empezó su andadura en su Dinamarca natal en el maravilloso y duro entorno de los fanzines. Luego desarrolló algunas series juveniles guionizadas por compañeros del estudio “El Coche Azul”. Antes de irse a vivir a Nueva York con su familia trabajó en ciertos cómics de terror y ciencia ficción entre los que destaca “Dreamtime”. Una vez en Estados Unidos, creó la tira “Castillos En La Arena”. El hecho de vivir cerca de las Torres Gemelas hizo que se sintiera bastante afectado por el atentado del 11-S, algo que reflejó en “Tirsdag” y “Tribeca Sunset”. Más tarde, en colaboración con el artista Cav Bogelund, hizo una adaptación de “Bodas De Sangre” de Federico García Lorca. Como podéis comprobar, a pesar de no ser muy conocido, este autor tiene ya cierto bagaje antes de llegar a afrontar la vida del hombre que dio paso a la 1ª Guerra Mundial.





Está claro que no puedo haceros un repaso sesudo de lo que contiene este cómic pues entonces sacaría a relucir toda la esencia del mismo, que no es otra que la vida de Gravilo Princip. Me plantearé sólo hablaros del hombre, de su entorno social y político, de sus aspiraciones y sus metas. No podemos olvidar, en el desenlace de esta historia, al otro gran protagonista de estos acontecimientos, Francisco Fernando de Austria. Este último llegó a ser el heredero del vasto Imperio austro-húngaro después de que su primo, y único hijo varón del emperador Francisco José I, se suicidara junto a su amante, la varonesa de Vetsera. Como veis, para cuando Gavrilo nació en Obljaj, el heredero ya llevaba unos treinta años deleitándose de las ventajas de su condición, el mismo tiempo que el pueblo de Serbia, Bosnia y otros países balcánicos llevaba sufriendo las decisiones de su tío, el Emperador. Al igual que en otros muchos sucesos, los dos personajes estrellas de la trama viven en mundos totalmente diferentes, en todos los sentidos, pero que, tarde o temprano, se cruzan.




Gavrilo proviene de una familia campesina pobre, como las miles que sobrevivían en aquel tiempo de lo que les daban los cultivos obtenidos de cosechar unas tierras arrendadas por, en este caso, un propietario musulmán. En su infancia escucha de boca de sus abuelos las hazañas de los héroes de Serbia, algo que hace que empiece a germinar en su ser esa idea de liberar a su nación, como hicieron muchos de éstos con anterioridad. La precaria situación económica de la familia hace que el padre lo suba a un tren con dirección a Sarajevo, donde ya vive su hermano mayor, con la intención de estudiar y, de este modo, progresar en la vida. Allí, a través de las amistades del hijo de su casera, comienza a descuidar sus estudios y entrar en contacto con las ideas anarquistas que corren por la ciudad. La situación bélica de la zona hace que la represión, por un lado, y el sentimiento nacionalista, por otro, vayan dando lugar, año tras año, a la idea de hacer algo para liberar a Serbia del yugo austro-húngaro.




Todo comienza a tomar forma cuando el heredero anuncia su visita a Sarajevo como parte de un viaje que le acercará a los ciudadan@s de esa parte del Imperio. Es entonces cuando Gavrilo y sus compinches comiencen a pensar en atentar contra Francisco Fernando. Para ello viaja a Belgrado donde se pone en contacto con la organización nacionalista, formada en su mayoría por miembros de ejército serbio, conocida como “La Mano Negra”. Antes de que estos militares aceptaran apoyar a Gavrilo y sus compañeros éstos debieron jurar lealtad a dicha organización. Así fue cómo consiguieron las armas y la infraestructura necesaria para llegar a conseguir su objetivo. Luego llegaría el día del atentado del que much@s conocéis el resultado. Como podéis comprobar, y como os he dicho anteriormente, me he saltado un sinfín de datos, momentos, situaciones, reflexiones y consecuencias ya que lo que pretendo es que vosotr@s los descubráis, al igual que yo, leyendo este gran cómic.




La Mano Negra serbia, como he mencionado ya, estaba formada por militares que buscaba a toda costa deshacerse de la opresión austro-húngara una vez dejado atrás la sufrida por parte de los turcos. La cuestión es que no tenía claro cómo hacerlo sin que se viera directamente involucrada. Cuando conocen al grupo de anarquistas entre los que se encuentra Gavrilo, digamos, que dan con la solución a su problema. Las ideas de unos y las bases ideológicas de la organización difieren de manera sustancial, pero ambas partes se unirán para perpetrar el atentado que, repetido hasta la saciedad, cambiara el devenir de todo un siglo. Así es cómo he vuelto a cerciorarme de que los intereses de los poderosos, sean de la nacionalidad que sean, y de los pobres que forman el pueblo pueden tener algo en común, pero la finalidad es siempre muy distinta. Mientra Gavrilo y los suyos luchan por unas ideas con las que pretendían cambiar la sociedad de su época, los señores militares sólo necesitaban permutar el gobierno externo del Imperio por uno propio con el que poco se modificaría las miserias de las clases más desamparadas, pero con el que no tendrían que dar explicaciones a nadie extranjero de sus propias fechorías.




Hoy por hoy, cuando muchos partidos políticos exaltan esta o aquella identidad nacional a base de definir quiénes somos o no, siempre que creas en ella, dign@s de la misma, volvemos a darnos cuenta de que estas tretas no son para nada originales. Ahora el “enemigo” viene de guerras que esos mismos gobiernos han creado, o promocionado, a base de venta de armas e instrucción militar. Ya no hace falta sacar a relucir a un opresor que no nos deja movernos por nuestras calles, para eso tenemos a miles de personas que huyen de esos conflictos que nos los presentan como l@s “causantes” de todos nuestros males. Han llegado al poder civiles con los mismos intereses que los uniformados que nos venden sus actos como algo cercano, pero nunca querrán, al igual que siempre, conocer las verdaderas necesidades de la gente llana. Momento revuelto, al igual que el de principios de la segunda década del siglo pasado, el que vivimos. Demasiados salvadores haciendo promesas basadas en el odio al de fuera, al que vive o siente distinto, al que piensa de otra forma o al que no le interesa ninguno de los discursos de su debate. 

lunes, 10 de abril de 2017

Maniática Pasó Por Cáceres








Toda una sorpresa, más que agradable, por supuesto, ha sido la visita de Maniática a Cáceres. En palabras de su bajista, “Txispín”, con el pude conversar después del concierto, esta parada en la capital del norte de Extremadura ha sido un añadido a la actuación que tenían contratada en el Festival “Guoman” de Guareña. De esta manera, las poco más de cincuenta personas que asistimos volvimos a sudar de lo lindo en la sala Barroco durante las dos horas largas que el grupo de Villena estuvo repartiendo cera. No voy a repetir por enésima vez las condiciones de la sala cacereña, si es que se le puede llamar así. No lo haré no por el hecho de que no merezca la pena volver a sacarles los colores, aunque no creo que se pongan ni coloraos siquiera, sino porque mientras no haya otra alternativa viable en esta ciudad no nos quedará otra que aguantar sus condiciones, como la de poner el aire acondicionado una vez ha finalizado el concierto.




Poco antes de las once de la noche pisaba la banda levantina el escenario para hacernos partícipes de esta gira de reunión donde vienen presentando su último trabajo en vivo, “Directo A La Conciencia”. La descarga comenzó cuando la mayoría de la peña estaba aún fuera del recinto, pero una voz anónima fue la encargada de salir y avisar al personal que entró en estampida cuando estaban sonando los acordes de la presentación del show. Al igual que en el disco referido con anterioridad, los primeros temas con los que empezó el dersparrame fueron “Playa Arábiga” y “A Ti Qué Más Te Da”. Aquí ya empezaron los primeros empujones y saltos por parte de l@s asistentes, pasando a ser la tónica de todo el concierto, junto con la sudada, claro. Siguieron con “La Confianza Mató Al Hombre” de mi disco preferido de su carrera, “Maniacrítica”, con la que la conexión entre banda y público se acabó de fraguar por completo. Cerraron el primer bloque de su actuación con temazos de la altura de “No Te Creas Nada” o “Pepino Y Carlota” donde pudimos corroborar que las letras de Javi Chispes siempre han sido de las más directas del panorama estatal.





Con “Whisky Compadre” nos animaron a refrescar un poco más la garganta ante la temperatura que teníamos que estar soportando en el local. Un paso adelante con “Vitamina @” y “Según Convenga” para entrar de lleno en la parte más cañera de su actuación donde no pudimos parar desde que empezaran con “Cristobal Colono” hasta recordarnos esa maravillosa maqueta con versiones de The Clash en castellano que sacaron con el nombre de La Furia a través de “Seguro Hogar Europeo” con cortes en medio como “Zapatista”, “Kri, Kri, Kri” o “Teledroga”. Como bien dijo el cantante “Viri” durante estos temas, parece que el tiempo se ha estancado cuando vemos que la temática de estas canciones está ahora más vigente que nunca. Un pequeño problema con el ampli de Javi “Chispes” y las escapadas al baño del otro guitarrista, Amador Fernández “Ama”, nos dieron un pequeño respiro.




Está claro que esa fórmula de enfrentarse a las canciones con hasta tres voces a la vez, o intercambiando esa labor entre “Chispes” y “Viri”, unido a los caretos y esa manera tan cañera de tocar el bajo de “Txispín”, para mí el más destacado del grupo, además de la labor de a la batería de “Chato” y a la guitarra de “Ama”, pone de manifiesto que estos músicos no aparecieron ayer. Todo esto quedó patente con “Tragaperras” o “Y Más Tiros” que dieron paso a “Tú Sabrás” o “Números De Plástico”, entre otras. Presentíamos que aquello iba llegando a su final, pero antes nos darían tiempo para un poco más de desmadre con “Las Fosas Del Silencio”, “Color De Corazón” o “Lo Que Nos Queda”. Totalmente sudados tanto los de arriba como l@s de abajo, con el suelo del recinto humedecido con la cerveza que llovió durante el bolo, llegamos a esa gran versión de “Redemption Song” de Bob Marley que es “Eres Libre”. A pesar del calor que estaban soportando la banda se sintió tan a gusto que aún tuvieron tiempo, y ganas, para tocar algún tema más antes de despedirse por completo.







Maniática es de esas bandas que forman parte de la banda sonora de nuestras vidas. Sus canciones me hacen recordar garitos que hace tiempo echaron el cierre, situaciones y vivencias con las que he llegado a formarme como persona o rostros de algún@s amig@s que ya no están entre nosotr@s. Como dije al principio, a lo largo de la noche tuve la oportunidad de hablar con “Chato” y “Txispín” como si fueran colegas de toda la vida. Gente cercana que no tuvo ningún reparo en tirarse fotos con el personal una vez acabado el concierto o comentarte inquietudes, malestares y satisfacciones con toda la naturalidad del mundo. Por eso, y por shows como el vivido el pasado 7 de Abril en Cáceres, siempre que tengáis la oportunidad de verlos en directo, hacedlo, os aseguro cien por cien que no os vais a arrepentir. Eso sí, al día siguiente habrá que tomar más vitaminas, si es A, mucho mejor.


miércoles, 5 de abril de 2017

Texto Mandrílico Abril 2017


La idea de revolución lleva intrínseca muchos y variados matices. Unos son notables, como el valor, la lucha por el cambio, la entrega o la solidaridad, y otros, como los intereses ocultos o la propia cobardía, igual de miserables que aquellos contra los que se batalla. Recuerdo la primera vez que, siendo esclavo, me uní a aquella horda de desamparados dirigidos por un tracio al que nunca llegué a ver la cara. Dos años de peregrinaje con la libertad anidada en nuestras entrañas y la venganza sentada a la mesa de nuestros señores esperando para devorarnos a nuestra vuelta. ¿Valió la pena? Claro que valió la pena, sólo mientras duró, pero la valió.

La Historia avanzó, el mundo siguió su curso y yo cambié de lugar y el término esclavo por el de campesino, vasallo, colono o soldadesca. Siglos pasando del bracamarte a la cimitarra para verme rodeado de aquellos que se alzaron con la intención de acabar con nuestros dolores. Otros dos años de lucha para cambiar nuestro día a día se quemaron entre las llamas de las de la criminalización, la huida o el ajusticiamiento como los rastrojos de la cosecha.  De esta forma conseguimos afianzar en el trono a uno de los mayores emperadores de la humanidad. Sólo me queda la satisfacción de saber que murió en un monasterio saliéndole la carne de buey por la boca, el vino por las orejas y la gota por los pies.

No tuve suficiente con enfrentarme al padre que me uní en contra del hijo, el mismo que, según él, representaba al Espítu Santo y cuya luz nunca se ponía. Así fue mi estancia en la Granada morisca del católico emperador. Combatimos para poder vivir bajo nuestras costumbres y terminamos siendo fieles servidores del invento más genuino de la cristiandad, la Inquisición.

Pasaron los años y con ellos los siglos y di con mis huesos en la capital de la Francia más adulterada y viciada por las clases reales. ¡Abajo el absolutismo y el feudalismo! ¡Dejad paso al pueblo y su República! Esto gritábamos entre pólvora, hambre y esperanza. Sí, vencimos y derrocamos guillotinamente a nuestros opresores. Luego supimos que habíamos dado comienzo a lo que se dio por llamar “La Edad Moderna”. También vivimos la implantación del bien nombrado Terror, la burguesía y, para finalizar, el golpe de Estado que nos llevaría, de nuevo, a luchar por un emperador de pocos centímetros de altura, pero de ambiciones extremas. No entrando en mis planes acabar hecho carámbano en las lejanas tierras del zar, salí corriendo, de nuevo, hacia el sur. Me vi reflejado en los horrores de la mente de un pintor que plasmó de manera excepcional aquella guerra que libramos para derrocar al enano emperador galo. Conseguimos la victoria y con ella la vuelta de nuestro demandado rey. Cuánto júbilo con su regreso y cuánta represión, muerte, desgracias y ultrajes durante los años que su culo católico calentó su trono.

Cansado de este maldito continente salté al Nuevo Mundo con la ilusión de que el término sería más amplio que el original significado de aquel adjetivo. Ciudades repletas de la misma mugre habitadas por gentes de religiosidad variada y radical me impulsaron a recorrer las vastas zonas del interior de aquel incipiente país donde ya prosperaba con fuerza la esclavitud y la soberbia de un ejército azul subido de tono por su victoria sobre otro gris. Presionado por todas estas novedades acabé sentado rodeado de hombres que nunca tomé por salvajes dentro de una tienda hecha de piel de bisonte y ultimando los detalles para acabar con un rubio de bigote y barba atusados por la ambición y la crueldad. Y sí, también acabamos con él, y con casi todos sus secuaces, cambiando el verde amarillento de la pradera por el rojo de sus venas. Comimos hasta reventar, celebramos hasta que se nos escuchó en todo el Universo, pero el Gran Espíritu no pudo con las armas posteriores de aquel celeste ejército. No soporté el hacinamiento, el hambre, el alcohol y la degradación de aquellos lugares de igual nombre que los grandes vinos. Una gran raza encerrada en una botella de licor sin nombre en cuyo interior flotan los restos del naufragio de sus costumbres ancestrales.

Llegó el nuevo siglo y, cómo no, arrancó con una cruenta guerra a la que llamaron “de las trincheras” aquellos que desconocían el frio de sus entrañas, los piojos de sus paredes y el aire mortalmente gaseoso de sus nubes. También, desde mi evitado norte llegó otra revolución. Con ella mataron a sus arrogantes zares e instalaron en el poder al proletariado y al campesinado. Lo que desconocían, aunque lo aprenderían con creces, es que de igual forma que redujeron a cenizas aquella aristocracia afianzaron en la presidencia al dictador más sanguinario del siglo que sólo consiguió tapar sus crímenes venciendo otro igual de despiadado, inhumano y atroz.

Viví y estuve involucrado en más revueltas, pues, parece ser, que este es mi destino. Saludé a Zapata para que fuera asesinado por la traición. Festejé una República en el mismo país que luego la defendió en una contienda que, como todas, la perdieron los poetas. Corrí de nuevo por las calles de un Mayo parisino que acabó engullido por el capitalismo, los souvenirs y el pijerío. Derrocamos al eterno Sha persa con esperanzas de cambios en el endémico vivir de aquellas tierras y brotaron, sin haber derramado ni una sola gota de sudor, unos señores llamados ayatolas que, de no ser por su indumentaria, bien podrían identificarse con los inquisidores. Me alcé contra un dictador centroamericano al lado de un ejército conocido como sandinista que consiguió el poder no para su pueblo sino para que las familias de sus coroneles sigan gobernando revolcados en la opulencia y el dinero. Pertenecí a los últimos presos herederos de la lucha antimilitarista de este Estado y ahora, que todos los hombres jóvenes pueden elegir ser soldados o no, este mismo Estado se militariza más que nunca porque vivimos en un planeta globalizado por el desprecio al otro y el resurgir de viejas ideas políticas. Me alegré cuando la primavera se hizo árabe y, mientras me hacían una inspección anal como parte de mi acusación por homosexual en Túnez, lloré desconsoladamente con la puesta en libertad de Mubarak y la interminable guerra siria.


Una vez contado todo esto, y de machacaros vuestras sienes con mi vida, puedo deciros que jamás me echaré atrás ante el término revolución. De igual forma, me sinceraré diciendo que lo que realmente me aterra, indigna, desespera y pisotea mi terca idea de un mundo mejor es todo lo que sucede, acontece, crece y llega al poder después de cada una de ellas.

jueves, 30 de marzo de 2017

Nazario: "Nuevas Aventuras De Anarcoma Y el Robot XM2"






La realidad de que este Estado es injusto con much@s de sus artistas viene de lejos. Esa idea tan incrustada en nuestros genes de que todo allende de los Pirineos es mejor que lo que tenemos por estos lares hace que nos infravaloremos de manera excesiva. Conozco desde peña que sólo escucha música de grupos guiris a otra que, fascinándole la pintura, piensan que aquí aparte de Velázquez, Goya y Sorolla no ha nacido ningún artista más. El apartado del cómic tampoco es ajeno a este asunto. Mientras gente como Ralf König o Robert Crumb, de los que me declaro un seguidor acérrimo y a los que nombro por ciertas similitudes con el autor que nos incumbe, están en boca de la mayoría de l@s seguidores del mundo de las viñetas, si a est@s mism@s le preguntáramos por la existencia de un tal Nazario apuesto que nos llevaríamos una desagradable sorpresa con el desconocimiento que daría forma a sus respuestas.




En contraposición con otros artículos, no voy a hacer un repaso a la biografía de este autor sevillano afincado en Barcelona desde hace ni se sabe. Para aquell@s en los que nació el interés por los cómics en los setenta con cosas como “Tarzán” o el famoso “Don Miki”, entre otros muchos, además de ojear a escondidas los tebeos un poco más para adultos de nuestr@s herman@s mayores, y que llegamos a la adolescencia y juventud en los ochenta, el universo de las revistas, ya no eran simples tebeos, cargadas de aventuras en viñetas fue un momento espléndido. De pronto te encontrabas delante del quiosco sin saber si elegir, sobre todo por nuestro poder adquisitivo, al “Totem”, “Blue Jeans”, “Creepy”, “Cimoc”, “Comix” o, aquella en la que sobresalía Nazario junto a otr@s autores, la más transgresora de todas, “El Víbora”. En las páginas de esta última es donde descubrimos que en este Estado existían dibujantes, guionistas, o ambas cosas a la vez, que contaban aventuras que nada tenían que ver con todo aquello que habíamos conocido con anterioridad en el “paraíso” de la tinta y los bocadillos. No puedo evitar tener asociados en mi mente a Nazario y “El Víbora”. Con él entré en contacto que la temática gay dentro del cómic, mientras que, con aquella imprescindible revista, también con las que he nombrado con anterioridad, me convencí de que nunca iba a dejar de ser, aclarando que a cada cual le gusta una temática u otra, un amante de los cómics. Esperar una entrega más de “El Víbora” para saber con qué nos sorprendería Nazario y “Anarcoma” era parte de aquella ansiedad juvenil.




Hay que hacer hincapié en que Nazario no sólo creó al personaje principal de estas “Nuevas Aventuras De Anarcoma Y El Robot XM2”. En su tomo “Obras Completas 1970-1980” os encontraréis con “San Reprimonio Y Las Pirañas Corruptas”, su particular “Guerrero Del Antifaz” o “Purita”. Entre tod@s est@s y “Mujeres Raras” o “Alí Babá Y Los 40 Maricones” se encuentra su creación estrella, “Anarcoma”. Esta travesti, cuyo nombre es la mezcla de los términos anarco y carcoma, lo mismo hace la carrera en las calles de la ciudad condal que es la encargada de resolver ciertos asuntos turbios que ocurren en las mismas vías, bulevares, ramblas o callejones. Este volumen de sus “Nuevas Aventuras”, publicado en Noviembre del 2016, pretende poner el broche perfecto a todas vivencias de “Anarcoma” y su séquito. Puede que el hecho de que Nazario haya cambiado sus características viñetas por la prosa pura y dura te haga creer que todo perderá cierto interés. He de reconocer que lo pensé cuando cayó en mis manos este libro, pero, una vez que te adentras en él, es tal el poder descriptivo del autor en vestimentas, mobiliario, rasgos corporales, lugares, objetos de placer o escenas que tu mente no podrá evitar crear sus propias viñetas.



El científico, y profesor, “Onliyú” ha perdido, tal vez ha sido robada, su máquina desinhibidora de placer. Desde el momento en el que esta noticia llega a los oídos de “Anarcoma” ésta se obsesionará con encontrarla, cueste lo que cueste. De esta forma, acompañada por el robot fugado del laboratorio de los “Hermanos Herr”, XM2, por un lado y de las confidencias de su amiga “La Caty”, que trabaja como vendedora de chucherías y limpiadora de unos váteres públicos donde se entera de todo lo que acontece en el ambiente de Barcelona, por otro, pondrá en marcha un plan para hacerse con tan peculiar objeto. En su devenir por este asunto “Anarcoma” se encontrará con la competencia de su amigo de la mili “El Jamfry”, que está profundamente enamorado de XM3, hermano robot de XM2, el rapto por parte del Conde Negro y Los Caballeros de la Santa Orden de San Repimonio, la convivencia con “El Manco” y su novia, la muerte del Duque de Tronogordo y el encargo por parte de la hermana de éste de recuperar un preciado collar de perlas, un asesino de travestis, interesado en sus descomunales miembros, perseguido por un “singular” cuerpo de policía, el secuestro por parte la Metamorfosina y sus Pirañas Tuertas o paseará por las Ramblas y la Plaza Real del brazo del propio Nazario y Ocaña.



¿Cómo saldrá “Anarcoma” de todos estos asuntos, qué vaivenes tendrá que sufrir, cuál será el final de XM2, su hermano XM3, los mismísimos “Hermanos Herr” o la propia máquina del profesor “Onliyú”? Dad por sentado que no podréis dejar de leer hasta conocer la identidad del sádico asesino de travestis. De qué manera conseguirá hacerse nuestra protagonista con el collar y las consecuencias de dicho éxito será otro de los temas claves del texto. Todo quedará resuelto con esa forma tan suya que tiene Nazario de explicar desde los sinsabores de la vida de estas personas mientras ejercen la prostitución hasta su día a día, las relaciones entre ellas, no siempre cercanas, el comportamiento de la policía y parte de la prensa, la actividad en cualquier plaza o calle de la ciudad condal, la supervivencia y confidencias de chaperos y yonkis o la vida nocturna de algunos de los locales de ambiente del momento.





Como anécdota os diré que la publicación del primer volumen de “Anarcoma” no fue censurado en España, ni en Francia, Italia, Holanda o Inglaterra. Mientras, el mismo puritanismo yanqui que nos invade ahora sólo permitió su venta en Sex-shops y lo incluyó en el apartado de “Libros Perjudiciales Para La Juventud”. Gracias, Nazario, muchas gracias por haberte atrevido a poner punto final, o no, a las aventuras de mi personaje preferido de tu carrera y, sobre todo, por haber formado parte esencial de esa pasión que aún siento por el mundo de las viñetas. 


martes, 21 de marzo de 2017

Texto Mandrílico Marzo 2017



Cuando tienes delante de ti a cincuenta mil almas saltando, gritando, bailando, sudando, bebiendo, drogándose y, por encima de todo, con los brazos en alto izándote hasta el Olimpo del delirio, en esos precisos minutos, eres el dios del Mambo, del Rock, del Dance y de toda la música que aún está por llegar. Lo mejor de este asunto es que te paguen por ello. Recibes una remuneración anterior a tu ascenso celestial y otra posterior, siempre que se haya llevado a cabo la actuación e independientemente del resultado de la misma. Entonces ya no eres sólo un dios o un rey. Te conviertes, de manera fulminante, en el propio Olimpo o trono. Tienes acceso a todos los lujos, miserias, peticiones, derroches y extravagancias, propias y ajenas.

Para esa gira había conseguido tal status que, allegados, técnicos, camellos, periodistas a sueldo y demás miembros de mi corte musical, viajábamos en un jet privado rodeados de ostentación y exuberancia. Europa hacía ya unos años que se quedó demasiado pequeña. Este era el momento de atacar la mina en bruto que representa el mercado asiático. Serían cuatro fechas por las que llegaría a cobrar más que en todas las realizadas en el viejo continente. Tel-Aviv, Delhi, Singapur y, cerrando nuestro periplo, Tokio.

Viviendo enclaustrado voluntariamente en este mundo de fantasía, coloreada por la química, te sientes a salvo de cualquier cosa que suceda fuera de él. El misil no distinguió entre mi jet privado, un avión de combate o uno comercial. Aquellas milicias poseídas por el radicalismo religioso no diferencian, ni quieren diferenciar, entre soldados, viajeros o fanáticos de lo irreal, como yo. Una vez que el piloto consiguió aterrizar de manera brusca fuera del territorio de aquellos señores de la guerra, los únicos supervivientes de mi palacio alado fuimos dos de las azafatas de a bordo, el comandante de la nave, uno de mis traficantes privados y yo.

Abrí los ojos diez días después del accidente en la cama de este hospital, en mi ciudad natal, Nápoles. La respuesta a cómo llegué hasta aquí consistió en un peregrinaje euroasiático que poco tenía que ver con el que se iba a convertir en primer tour por el continente más extenso del Globo. Ya han pasado tres años de esto. Esta cama se ha convertido en mi espalda, el personal de enfermaría en mis técnicos de sonido y luces, los doctores en mis mánagers y los ATS en mis nuevos dealers de estupefacientes legales. Entre todos me dicen que debo tener esperanza. ¿Esperanza en qué?


Una vez has sido Zeus y Apolo jamás deseas volver a ser mortal. Ni siquiera la opción del mismísimo Agamenón es suficiente para conformarse. Ya no existe otra salida que despedirme de todos y de todo: de la gente cercana, de aquella a la que dejé de importar porque, en realidad, sólo le interesó mi pomposidad, de la adrenalina del escenario, del calor de los focos y, sobre todo, de estas cuatro paredes de color y sonidos metálicos que ocupan todas las horas de mis cinco sentidos. Antes todos mis deseos se cumplían al instante. Ahora mi último anhelo se alarga en el tiempo. Me comentaron que la ley iba a cambiar, esa fue mi única esperanza, pero todo sigue igual. Salí esta mañana en el coche de mi mejor amigo desde Nápoles dirección a Zúrich. He invertido todo lo que me quedaba en esta última actuación. Cuando me suba al escenario me despediré poco apoco, pero sonriente. No habrá más de nada. Otros ocuparán, ya lo han hecho, mi lugar pues el show siempre debe continuar. Yo nunca pude superar que el mío se convirtiera en una caja de cerillas que se han ido consumiendo una por una durante treinta y seis meses. Estos párrafos son los que deberán aglutinarse en mis últimas pistas de grabación. ¡Hasta que la muerte nos vuelva a unir en su eterna actuación! Mientras tanto: ¡Enjoy life!

lunes, 13 de marzo de 2017

Exposiciones En Cáceres: "Cien Años de Arqueología En La Cueva De "El Conejar"" Y "Un Mundo De Historias En Viñetas"








Este mes de Marzo podéis visitar un par de exposiciones en Cáceres distintas entre sí, pero con el mismo grado de interés. Por un lado, en el Museo de Cáceres, os encontraréis con “Cien Años de Arqueología En La Cueva De “El Conejar”” y por otro, en el Museo Pedrilla, con “Un Mundo De Historias En Viñetas”.





La referente a la cueva de “El Conejar” es un repaso a ese siglo que se lleva investigando y excavando en dicho lugar de la ciudad. Este sitio estuvo habitado desde el Mesolítico hasta un tiempo posterior al Neolítico. Se encuentra dentro de la zona conocida como “El Calerizo”, donde los humanos conocieron el paso de una economía basada en la caza y la recolección a otra donde ellos mismo producían su sustento mediante la agricultura y la ganadería. Fue en 1916 cuando se llevó a cabo la primera excavación, a cargo de Ismael del Pan, en la que se conocía por entonces como “La Cueva Del Oso”. Un año después se publica en primer estudio sobre la cueva donde se le llama ya “El Conejar”. Posiblemente este último nombre se deba a que estuviera situada justo al lado de un lugar donde se criaban conejos en cautividad. Entre las décadas de los 60 y los 90 del siglo pasado se realizan una serie de trabajos por parte de la Universidad de Extremadura que logran situar la ocupación de este emplazamiento entre el Neolítico y la Edad de Bronce. Serán de estos periodos la mayoría de los objetos y restos que podrás ver en esta exposición. Con esta reciente centuria se abre una nueva investigación destinada al estudiar el Pleistoceno en la citada cueva. A este estudio pertenecen la otra parte de piezas que acabarán por formar el todo de la muestra.








Es interesante saber que la ciudad de Cáceres debe ser de las pocas del mundo que tenga más un asentamiento humano tan antiguo dentro de lo que es su actual casco urbano. “El Conejar” y “Maltravieso” son dos lugares que demuestran la presencia del hombre desde la Prehistoria. Como ocurre con otros lugares semejantes del Estado, se investigan y se paraliza dicha investigación según los fondos que pueda, o quiera, aportar la Administración. Esto ha llevado al estancamiento de la indagación en dos sitios esenciales para comprender la vida de estos seres humanos en la Península. Sin demasiado mantenimiento en ambas, y con poca atención por parte de la ciudad, nos arriesgamos a encontrarnos con sitios de mucho atractivo hechos una ruina. Este es el gran peligro que sufren las cuevas de la capital cacereña.






También fue en 2016 cuando se cumplían ciento veinte años de lo que se considera el nacimiento del mundo de las viñetas como medio de expresión. Fue en 1896 cuando la serie de Hoggan´s Alley, creada por Richard F. Outcault, cuyo protagonista no era otro que “Yellow Kid”, añadió un globo de diálogo a sus dibujos. Esto sería el germen de los cómics actuales. A esto hay que añadir que en este 2017 se celebra el centenario del popular “TBO”, publicación que, por extensión, logro que dicho nombre fuese utilizado de manera genérica por la mayoría de aficionad@s del Estado a todo lo referente a los cómics. Desde ese lejano 1896 todos los personajes que han habitado, y habitan, esas páginas han pasado a la historia de la literatura universal con mejor o peor reconocimiento. Algun@s son parte importante de nuestras vidas. En la mía destacaría desde Corto Maltés a Silencio pasando por una infinidad de personajes y aventuras. Hubo épocas, sobre todo cuando la televisión era aún lujo en muchos de nuestros hogares, en las que estas revistas repletas, la mayoría, de personajes ficticios eran la válvula de escape de l@s niñ@s que tenían acceso a ellas. Ante esto os recomiendo “Paracuellos”, de Carlos Giménez, como ejemplo de lo que digo.





Con esta intención el periodista Francisco Javier M. Romagueras presenta en esta exposición parte de su colección privada para que, de manera didáctica, podamos hacer un repaso a todo lo que han sido, y son, los tebeos en nuestro Estado. Podéis disfrutar viendo desde el número uno de dicho “TBO” o de “EL Jueves” hasta muchos de los cómics y fanzines comiqueros que se han hecho en Cáceres y otros lugares de la Comunidad Autónoma. Tendréis unos paneles donde os explicarán el significado de cada uno de los términos asociados a este mundo, desde historieta o cómix hasta manga. Os enteraréis de las razones que llevaron a una editorial como la de “El Gato Negro” a llamarse “Bruguera”, con su “Pulgarcito” a la cabeza. Se repasa todo lo acontecido durante la dictadura franquista, donde el “Capitán Trueno” fue uno de sus mayores héroes. Con la muerte del dictador, publicaciones como “El Papus” se ponen al frente de los cómics politizados reflejando toda la tensión política de lo que han dado por llamar “La Transición”. Llegaremos, de esta forma, a la añorada década de los 80 donde el movimiento Underground procedente de Estados Unidos influirá en muchas de las revistas que se publicarán por estos lares, desde “El Víbora” hasta “Blue Jeans” o “Totem”. A su vez, se hace hincapié en la aportación de autores extremeños en todo este asunto. De este modo, os sorprenderá saber ciertos datos como que la revista “Cimoc” fue creada por el pacense Rafael Martínez, la contribución de Felipe Borrayo a la creación del mítico personaje “Makoki” o la nominación de mi apreciado Pedro Camello al premio “Eisner”.





Para l@s que llevamos ya media vida rodeados de tebeos, cómics, novelas gráficas o cómo queráis llamarlo, es un subidón ver cómo algunas de esas publicaciones que observas detrás de las vitrinas forman parte de tu propia colección. Encontrarte de frente con “Anarcoma” de Nazario, o números del “Comix”, por ejemplo, como algo que ya Historia es una alegría de las grandes. Los cómics están atravesando uno de sus mejores momentos desde hace ya unos años, pero no está de más recordar que muchas de aquellas revistas con las que crecimos en la década ochentera fueron cayendo una tras otra durante los siguientes diez años encontrándonos, de repente, con una terrible sequía que sólo la llegada del nuevo milenio ha ido reparando poco a poco.






Estas son dos de las exposiciones que la ciudad nos ofrece durante esta primavera. La de la cueva de “El Conejar” estará hasta mediados de Mayo, mientras que la concerniente a las viñetas podrá ser visitada hasta finales de Abril. No quisiera cerrar este artículo sin hacer referencia a una cuestión que tiene que ver con estas, y otras, exposiciones llevadas a cabo en Cáceres. La primera es la poca repercusión que tienen en la población local que cada vez vive más de espalda a todo esto que pueda sonar a cultura, ya sea municipal o de fuera. Es triste ver cómo el número de personas que pasan por el “Piedrilla” roza la veintena al día, por ejemplo. Luego con repetir la manida frase: “Es que en este Cáceres no hay nada” lo solucionamos todo. ¿No será que en este Cáceres no participamos en nada, o casi nada? A mí me parece que esto se acerca mucho más a la realidad.