miércoles, 21 de junio de 2017

Texto Mandrílico Junio 2017



Llegaste con cierto retraso mientras la luz milenaria inundaba tus ojos convirtiéndote en vieja.

Creciste en un mundo plagado de adultos que solucionan los problemas a base de guerras y transforman la infancia en vejez.

Adolescencia de boca abierta a la espera del consuelo vital para aplacar el hambre endémica de los tuyos. Como única recompensa, la blanca redondez de una antigua religión que prometerá engordar tu espíritu por los siglos, pero no tu cuerpo.

Juventud de procesiones, amores clandestinos y boda temprana con un hombre algo mayor que tú.

Madre de un hijo, viuda para dos y apoyo moral de otros cuatro, cuidaste de tus padres hasta su definitivo adiós.

Años de soledad y preocupación te llevaron, paso a paso y de la mano, a atravesar las puertas de la senectud.


Ahora que te has ido, que no te veo, ni te oigo, ni siento tu aliento en mi cara, en este instante en el que percibo cómo te diluyes para siempre, soy más consciente que nunca de que he sido, soy y seré un viejo.

miércoles, 14 de junio de 2017

Parker & Hart: "The Wizard Of Id" ("El Mago Fedor")







Hacía tiempo que tenía muchas ganas de llevar a cabo un artículo como el que tengo entre mis manos en estos momentos. Dos son las razones por las que quería hacerlo, la primera como homenaje a esa forma de editar cómics, que ya se ve poco en nuestros días, que son las tiras cómicas, y la segunda el hecho de que muchos de los asuntos que se tocan en esta obra de Parker y Hart, a pesar de su antigüedad, están de la más rabiosa actualidad, es más, creo que nunca llegaron a pasar de moda.







En lo referente a los autores, Brant Parker y Johnny Hart, empezaremos recordándolos como dos de los grandes del mundo de las viñetas muertos en Abril de 2007 con apenas ocho días de diferencia. Parker trabajó para la Disney hasta 1945, momento en que se trasladó a Nueva York y comenzó su tarea en la Binghamton Press. Entre 1971 y 1983 recibió varias veces el Premio Nacional De Historietas Humorísticas a los que habría que sumar los Premios Reuben y el Elzie Segar. Sobre Hart diremos que es un dibujante que empezó publicando en “Stars And Stripes” y siguió en “The Saturday Evening Post” y “Collier's Weekly”. También recibió algunos premios importantes como el ya mencionado Reuben o el Yellow Kid al mejor dibujante del año 1970, siendo esta la primera vez que se entregada este galardón a un dibujante estadounidense. Cabe destacar que sus creencias religiosas le llevaron a hacer una serie de declaraciones en contra de los judíos, musulmanes u homosexuales que llenaron ríos de polémica durante su existencia. Algo bastante contradictorio con todo lo que se refleja, políticamente hablando, en las tiras que nos conciernen en estos párrafos.







La tira cómica es el principio de muchos de los personajes y superhéroes que actualmente colman las páginas de no sé cuántas publicaciones y películas, con mayor o menor éxito. También conocida como tira de prensa o, simplemente tira, es una historieta que se publica periódicamente en diarios, revistas y, en estos tiempos que corren, en la red de redes, Internet. Suele tener la intención de hacer reír al lector a base de temas tan peliagudos como la política o la religión y otros tan cercanos como el día a día de los personajes que la inundan. Podríamos decir que la primera que tuvo cierto éxito fue la protagonizada por “The Yellow Kid”, de ahí el nombre del premio, en el ya lejano 1894. Por ella han pasado desde “Tarzán” o “Flash Gordon” hasta “Mafalda” y “Garfield”, sin dejar atrás a otros innumerables personajes como “Olaf, “El Vikingo””. Han sido, a su vez, muchos los personajes que han triunfado en la lengua de Cervantes. A la ya mencionada Mafalda sumaríamos “Condorito”, de René Ríos, algunos de los que pasaron por la revista “El Jueves”, como “Dios Mío”, de J. L. Martín o “Maki Navaja”, de Ivá, sin olvidar a esos dos grandes autores de este asunto que son Forges y El Roto.  Sería una lista muy, muy larga la que confeccionaríamos si tuviéramos que nombrarlos a tod@s. Lo mejor de este tipo de publicación es lo directo que pueden llegar a ser sus autores con tan solo una, dos, tres o pocas viñetas más, algo que siempre he admirado por su complejidad, inmensa labor y sinceridad.





“El Mago Fedor”, o lo que es lo mismo “The Wizard Of Id”, es una tira cómica que, como bien podéis imaginar, saca su nombre del famoso “Mago De Oz” al que sustituye el término final por el de Id haciendo alusión a esa parte primitiva de la psique humana. Hart lo creó a petición propia de su amigo Parker. Éste le convenció para que se dedicara al dibujo humorístico, algo que llevó a Parker a introducirse en el mundo de los cómics. Comenzó a publicarse en 1964 y, desde entonces, ha pasado por las manos de Jeff Parker, hijo de su cocreador, o Mason Mastroianni, nieto de Hart. La obra está integrada por un elenco de personajes dirigidos por el mago “Wiz” y su gorda mujer Blanch al frente. Entre l@s demás destacan el Rey, abrumado por su pequeña estatura, el bufón borrachín “Bongo”, con sus siempre acertadas salidas de tono o el fantasma “Spook” que “reside” en las mazmorras junto a su “fiel” guardián. También encontraremos a Sir Rodney ,“Roque”, el cobarde defensor del reino y su pretendiente, la princesa Gwen,  además de un listado de personajes secundarios entre los que sobresalen un recaudador de impuesto, una adivina y una horda de hunos que intentan constantemente conquistar el reino de Id. Tod@s ell@s conviven en estas viñetas poniendo sobre el papel temas de rigurosa actualidad que, por ser vistos desde la lejanía que una época como la medieval, parecen no dejarnos nunca de acosar. Os puedo asegurar que todo esto lo consiguen sus autores con una gran dosis de humor basada, unas veces, en la sutileza y, otras tantas, en la carencia de pelos en la lengua de los mismos.






De esta forma compruebo que temas que se tratan en estas tiras desde hace ya la friolera de sesenta y tres años siguen estando de amarga actualidad. La corrupción, el afán de riqueza por parte de la Iglesia y demás religiones, la opresión del pueblo por parte de un dirigente, elegido democráticamente o no, por el mismo que le conduce tanto a la hambruna como a la miseria que ésta siempre lleva consigo, la cobardía de los militares que han luchado constantemente desde sus despachos mientras miles, millones, de soldados morían, siguen muriendo, por unos intereses que nunca van a disfrutar, el borracho al que nadie presta atención, ya sea por desprecio o por simple borracho, pero que es que dice verdades como puños, o l@s prisioner@s que acaban sabiendo más de la propia vida que sus carceler@s, están entre nosotr@s en pleno siglo XXI. ¿En qué hemos avanzado entonces? ¿Hemos tenido ciertos espejismos de libertad que la sociedad ha engullido y nos ha vomitado luego en forma de moda capitalista? O, más bien, seguimos sin quitar las miles de piedras de nuestro camino porque nos mola tropezarnos en ellas para tener las mismas justificaciones para nuestros mismos actos. Me he reído mucho, siempre lo hago, con este cómic, pero también he pensado bastante en todos estos asuntos. Ahora os invito a que os deis una vuelta por Id y me contéis qué tal se os dio vuestra visita. Os puedo asegurar que lo vais a pasar en grande, siempre que no seáis un reo o algun@ de l@s plebey@s del enano rey. ¡Adelante, estáis en vuestra corte!



miércoles, 7 de junio de 2017

Miguel B. Núñez: "Heavy, Los Chicos Están Mal"







Vuelve al ataque Miguel B. Núñez con la segunda parte de esta historia, que entiendo que lleva por título genérico “Heavy”, a la que da el nombre de una de las canciones más cañeras del grupo Topo, “Los Chicos Están Mal”. Si en la primera entrega el autor se guiaba por algunos de los discos que salieron en aquel 1986, aquí, sin perder nunca esa guía musical que fueron los 80, nos adentra en el día a día de esa basca de chic@s que forman los personajes principales de sus viñetas. Para alguien como el que escribe estos párrafos, cómics como éste son una mezcla de buenos y malos recuerdos. Miguel hace esto posible porque me veo reflejado en muchos de los personajes que habitan los nueve capítulos de esta obra.




Descubrí a Miguel con el anterior número de ésta que espero sea una gran saga. Se nota que lleva mucho tiempo escuchando este tipo de música porque todo lo que nos cuenta en sus páginas está hecho desde una perspectiva propia de alguien que siente y sabe de qué va este rollo. Su primera obra editada, “M”, data de 1999 a la que siguieron otras como “Demonios Internos” o “Interferencias”. Además de haber sido codirector de la revista “Recto”, publicó en otras tan importantes en la historia del cómic estatal como “El Víbora”. A esto hay que añadir su paso por el mundo de la música como parte del dúo “Humbert Humbert”.





Las clases han llegado a su fin y las tan añoradas vacaciones de verano se ponen en marcha. Marta y Bea, las dos chicas protagonistas de este grupo de adolescentes, deciden ir a celebrarlo de la manera más natural en aquellos años, yendo a pillar unos litros para bebérselos en el parque. Junto a ellas siguen en estas páginas otros como los hermanos Gabi y Pepe o Suso, aparecerán tímidamente algunos que tuvieron gran peso en el número anterior, como el “Venom” o el “Judas”, y conoceremos a algunos nuevos como el “Richi” y Mariano. Suso tendrá que pasar el verano en el pueblo de sus padres, algo que afectará a su rollete con Bea, mientras que Pepe y Marta mantendrán una relación que no quieren que se sepa, algo que no podrán evitar. Como es normal tod@s nuestr@s protagonistas vivirán un verano intenso debido a los acontecimientos a los que tendrán que enfrentarse durante estos meses, pero esto es algo que tendréis que descubrir por vosotr@s mism@s.





Otra de las claves de este número es, y siempre valiéndose de esos acontecimientos tan bien llevados a puerto por Miguel, el repaso que hace de las distintas tribus urbanas que pululaban, con mejor o peor relación entre ellas, por las calles de las ciudades del Estado. Partiendo de que la mayoría debían compartir ciertos espacios, como el propio colegio o el barrio, cada una de ellas tenía su propio territorio e idiosincrasia de la que no en pocas ocasiones ni siquiera eran conscientes. Los Rockers, los Mods, los Heavys, Los Punks, los Pijos, los Graffiteros, y su Break-Dance, los Sinkheads, de uno y otro palo, los Siniestros, que darían lugar a los Goticos, y, pululando alrededor de todas ellas, los Quinquis. Así estaban las calles de aquel tiempo, repletas de jóvenes que mostraban su ansia de libertad identificándose hasta la médula con cualquiera de estos grupos partiendo siempre del tipo de música que te molaba.




Otro de los puntos álgidos del cómic es ese repaso musical tan amplio que el autor hace auxiliándose en portadas de discos, como las del “Under Look And Key” de Dokken, un recopilatorio de The Damned o el “ Fly On The Wall” de AC/DC, las distintas camisetas que llevaban cada una de esas tribus, desde Accept, Obus o Anvil hasta Tha Cramps, G.B.H. o The Rolling Stones, las típicas discusiones entre si esta banda es mejor que aquella, con las que nos podíamos pasar semanas y meses enteros hasta que salía a relucir otras por las que discutir, o los lugares emblemáticos de, en este caso, Madrid, como el cine Covadonga, “La Covacha”.




Al igual que hice en el anterior artículo, añadiré algo personal a todo lo que nos renueve Miguel en la cabeza con su obra. De todas esas tribus que él saca a la palestra en sus viñetas con la que siempre tuve más relación fue con los Punks. Nunca he ocultado mi gusto por muchas de las bandas, tanto estatales como guiris, que forman el elenco de esa parte del Rock. Puedo contar que, salvo en muy contadas ocasiones, jamás tuve problema con ell@s, es más diré claramente que much@s de mis amig@s de aquel tiempo pertenecían a este grupo. ¿Qué si era normal que cuando un Punk entraba en un garito Heavy, o viceversa, se creara algún tipo de tensión? No lo niego, pero en mi caso no pasaba de eso, de una tensión inicial que se diluía cuando las conversaciones de barra pasaban a primer plano. No he conocido a much@s Rockers, pero tampoco tuve problema alguno con l@s poc@s que he tratado. De l@s Pij@s siempre fuimos bien servidos, si estudiaste en un colegio de curas, como es mi caso, mucho más. Y sí, más de una bronca tuvimos con ell@s ya que nuestros encuentros nunca fueron amistosos para ninguna de las partes. En cuanto a los Skinheads, pues poco puedo añadir que no se haya dicho y se siga diciendo sobre ell@s. Me parece muy mal que metan a tod@s en el mismo saco, aunque hay que reconocer que, a veces, siempre salvando las indiscutibles distancias, se comportan de manera similar. Lo que está claro es que poco tiene que ver un S.H.A.R.P. con un mierda de Skin fascista. También hay que reconocer que de estos últimos teníamos nuestra caterva formada por los fachas del pueblo o nuestras ciudades con l@s que, sin indumentaria definida pero con el pelo engominado, nos hemos hecho más de dos y tres “caricias”. Como buen amante de los cómics, me flipaba la peña graffitera, con esos murales tan impactantes y, aunque no me moló nunca su música, su manera de bailar. Nada que ver con las firmitas que inundan ahora las paredes de cualquier ciudad, ni con el reggeton y sus aledaños. En cuanto a l@s que él llama Quinquis, hubo de todo, algún que otro atraco, colegas a quienes les molaba esa historia con l@s que compartí grandes momentos y hasta peña que dio la cara por mí cuando alguno de ell@s me increpaba. Tampoco falta esa pincelada a alguna de las revistas de cómics de aquella década. En este caso mencionando a esa gran publicación que era el CIMOC y de la cual tengo unos cuantos de números y especiales.




Así estaban las calles, en ebullición por esa masa de jóvenes que le daban vida y muerte a la vez. La calle era el factor esencial en nuestras vidas. Salías y quedabas en el parque, en los salones de juego o en cualquier rincón propicio para echarse unas cervezas y unos canutos, algun@s se pasaron a otras cosas y se quedaron en el camino. Eso también ha formado parte de nuestra rutina, el saber que éste o aquella se había enganchado, el conocer a l@s poc@s que consiguieron dejarlo y el llorar a l@s much@s que enterramos. Ahora las calles están desiertas, la mayoría de l@s jóvenes alinead@s en vestimenta y la policía con más poder que nunca en el bolsillo para ponerte multas hasta por tirarte un pedo. Hablamos del tiempo, de cómo ha pasado, de lo que vivimos, de l@s que se quedaron atrás, de l@s que renegaron de todo esto o de l@s que la propia sociedad engulló, pero pocas veces hacemos referencia a ese factor tan esencial en cualquier historia que es el espacio. Creo que el R&R ha dejado de estar en las calles. Sí que es verdad que voy a festivales y conciertos y ves a cantidad de peña. Por cierto, yo estuve en el de Scorpions en el estadio del Rayo Vallecano que se nombra en el cómic donde murió un chaval a manos de un Mariner yanqui. Esto es algo que me hace sentir de puta madre, aunque luego vas andando por la calle y si antes eras el raro porque sobresalías de lo normal, ahora lo sigues siendo porque sigues sobresaliendo de todo lo nuevo. ¿Será verdad eso de que el Rock se está convirtiendo en un dinosaurio?





Miguel, ¿sabes qué es lo que más me está gustando de tu serie? Que ya estoy deseando que saques el siguiente número. Que quiero más, que cuando llegué al final de éste lo primero que me vino a la mente fue: ”¿Ya Está?” Necesito saber qué les sigue ocurriendo a Marta, Bea, Mariano, el “Venom” o a Suso y Gabi. Y sabes por qué, porque ellos tienen otros nombres en mi cabeza que son similares tanto al mío como al de much@s de mis colegas de aquel tiempo que actualmente forman parte de mi familia especial de amig@s. Asi que: “¡Dale caña, colega! Ponte un disco de Santa o Iron Maiden y sigue haciéndonos disfrutar con una nueva entrega de aquí a unos meses.” Mi más sincera enhorabuena por tu trabajo. ¡¡ROCK FOREVER!!




miércoles, 31 de mayo de 2017

Miloslav Stingl: "De Sasacus A Jerónimo"








Lo he dicho, y repetido mil veces, releer es todo un placer. Si somos capaces de escuchar un disco o ver una peli varias veces, ¿por qué nos cuesta, o nos avergüenza, decir que releemos algunos de los libros, cómics o revistas que más nos gustan? La respuesta está en cada un@ de vosotr@s. Yo, simplemente, os animo a que lo hagáis siempre que podáis.






Basándome en esto fue cómo volví a tener entre mis manos esta gran obra del etnógrafo, escritor y viajero checo Miloslav Stingl que lleva por título “De Sasacus A Jerónimo”. El libro en sí es sobresaliente, sobre todo por su orden bastante cronológico, dentro de lo que se puede hacer cuando hay ciertas lagunas a lo largo de la Historia sobre este tema en cuestión. Otro de sus puntos a favor son los sucesos que se narran en él, más que narrar se reflejan, pues están contrastados de forma científica y profesional. En cuanto a los contras serían las carencias propias del momento en que vio la luz. Nos tropezamos con que la primera edición del mismo es de 1969, aunque se revisó posteriormente y acabó saliendo en castellano en 1980. No es que esto sea un verdadero problema, más bien es que hay datos que aparecen en estas páginas que se han ampliado y otros que bien se podían haber añadido. Está claro que el autor hace un repaso, de gran calidad, todo sea dicho, a los acontecimientos y luchas principales de las distintas tribus que ocupaban el vasto territorio que va desde los Grandes Lagos hasta Florida y la frontera con México, pero se queda en el tintero alguna que otra hazaña que estaría bien recordar, como la llevada a cabo por el jefe Joseph y su tribu, los Nez Percé. Quitando estas pequeñas nimiedades, si estáis verdaderamente interesad@s en el tema de l@s nativ@s norteamericano, éste es uno de los libros que vais a tener que leer.





Miloslav Stingl, como he dicho antes, es un reconocido etnógrafo checo que se ha pasado la mayor parte de su vida estudiando la cultura y costumbres de muchos de los pueblos indígenas del planeta. Entre sus reconocimientos se encuentran el ser miembro de las Sociedades Americanistas y Oceanistas de la UNESCO, a pesar de no pertenecer a ningún partido ni movimiento político, o el haber sido designado por la tribu de los Kikapú como cacique de honor de la misma. Durante los diecinueve años que se pasó viajando por distintas zonas del planeta llegó a recopilar tal cantidad de información acerca de las gentes que las habitaban que logró ser, en su momento, el autor checo más traducido y publicado del país. Así pues, diremos que su bibliografía es de lo más extensa e interesante donde destacaríamos “Nicaragua”, “El Arte Y Cultura De Los Indígenas De Australia y Oceanía”, sus obras acerca de los Incas o la que tenemos entre manos, por señalar alguna de ellas. Con esto quiero recalcar que todo lo que os encontréis en este “De Sasacus A Jerónimo” viene de alguien que, a parte de su pasión por el tema, es un científico reconocido a nivel mundial. Que esto no es una garantía 100% de nada… estoy de acuerdo, pero prefiero aprender de lo que él me cuenta que de lo impreso en todas esas ediciones que se venden como rosquillas en mercadillos, librerías y rastros que pueblan la geografía estatal. Un tipo muy interesante este Miloslav Stingl que, además de fascinación, despierta en mí cierta envidia por todo lo que tiene que haber vivido en sus ya ochenta y seis años de existencia. Me quedo con la satisfacción de saber que coincidimos en el día de nacimiento. Algo es algo, aunque sea esta chiquillada.






Quiero dejar claro que en este artículo no voy a hacer un repaso a todas las contiendas que desde el 1 de Abril de 1622, fecha reconocida como el estallido de la primera guerra de indios de Norteamérica, hasta nuestros días han tenido que llevar a cabo la mayoría de los pueblos que habitan esa parte del globo. Las razones son bien sencillas, en primer lugar, mi intención es que os acerquéis a esta obra para descubrir muchos de esos conflictos y, después, que podría extenderme tanto como el propio libro de Stingl. Lo que sí haré es una revisión a factores comunes que se repiten en cada una de esas guerras. No debemos olvidar que una de las cosas de las que se aprovecharon los distintos países europeos: españoles, franceses, ingleses, holandeses y, posteriormente, los mal llamados americanos, fueron las confrontaciones que, desde mucho tiempo atrás, tenían las distintas tribus que habitaban una u otra región. Esto nos llevará a uno de los puntos en común en las derrotas de estas gentes, la traición por parte de miembros de su propia tribu, como es el caso de los rastreadores apaches en la detención de Jerónimo o los asesinatos de Caballo Loco y Toro Sentado por parte de la policía india, o de otras que ya venían arrastrando cierto odio hacia ellos, el propio Sasacus es asesinado por los mohawks y su cuero cabelludo regalado a los colonos de Connecticut o la muerte de Pontiac a manos de las falsas promesas hechas a los peori. Es difícil conseguir cierto éxito cuando el enemigo lo tienes en casa. La ignorancia por parte de ciertas tribus a la hora de pensar que apoyando en un momento u otro a los blancos los dejarían en paz es una de las reglas fundamentales de las que se sirvieron unos y otros ejércitos para conseguir sus victorias. El final fue el mismo para todas ellas, solo que tardó más en llegar para unos que para otros.





Otra de las cosas de las que nunca habían oído hablar los pueblos de aquella parte del mundo era de los tratados. El primero fue el que se estableció entre los cuáqueros de la recién creada Pensilvania y los iroqueses. En la mayoría de los casos, los nativos respetaron dichos tratados, algo que casi nunca hizo la otra parte. Unas veces porque la población europea en América del Norte seguía aumentando y necesitaban terrenos donde asentarse, como es el caso de las primeras colonias del Nordeste, otras porque querían las riquezas minerales que ocultaban dichos territorios, por ejemplo, las sagradas Black Hills, poco tardaban en ser quebrantados. Esto, como es normal, llevó a los indios a desconfiar continuamente de dichos papeles firmados. Para luchar contra dicha desconfianza los blancos sacaron a la luz varias estrategias. La primera y más agresiva, el alcohol. De esta forma, y casi siempre unido a las manos de jefes que poco tenían que ver con la verdadera autoridad de la tribu, consiguieron tierras para explotar tanto en el plano minero como agrícola o ganadero. Otra fue la expulsión directa de sus territorios sí o sí, el caso más claro es el de “EL Sendero De La Lágrimas” que tuvieron que recorrer los cerca de 17.000 cherokees, choctaws, chicasaws, semínolas y creeks en el que murieron ceca de 5.000 de ell@s. Y las, por tod@s conocidas, reservas cuyo “política” de funcionamiento ha llegado a nuestros días. Siempre he pensado que dichos recintos son el embrión del concepto posterior de lo que conocemos como campos de concentración. Digamos que la “suerte” que corrieron dichas gentes es que, por aquel tiempo, los nuevos americanos no conocían las cámaras de gas, eso sí, estaban muy al tanto del hambre, la sed y las enfermedades como la viruela o el sarampión. Recordemos que estos lugares tienen actualmente, desde hace ya bastante tiempo, el mayor índice de suicidios, alcoholismo y pobreza de la población estadounidense, por no hablar de las mafias implantadas a partir de los beneficios fiscales que el Estado da a los dueñ@s de los Casinos.




¿Pensáis que estas gentes han estado de manos cruzadas durante todo este tiempo? La verdad es que no. Dos son los grandes alzamientos contra esta situación precaria en la que viven. Uno en 1973 en Pine Ridge, en Wonded Knee, donde en 1890 los sioux desarmados sufrieron su última gran masacre a cargo del ejército yanqui. Desde entonces sigue en prisión Leonard Peltier acusado del asesinato de dos agentes del FBI, aunque ha quedado más que demostrado que no fue así. Y la actual lucha que los sioux están llevando a cabo en Standing Rock para impedir el paso de un oleoducto por sus tierras que contaminaría seriamente sus aguas. Cabe destacar el apoyo que están recibiendo por parte de muchos veteranos de guerra, así como de personalidades del mundo de la cultura y el cine y personas totalmente anónimas. También vale la pena resaltar la denegación del permiso a última hora del “enrollao” de Obama para la construcción de dicho oleoducto que el cochino colorao se ha pasado por el forro de su entrepierna nada más llegar a la Casa Blanca. Otro tratado más incumplido en pleno siglo XXI por intereses, en este caso, particulares.






Leyendo esta obra de Miloslav Stingl comprenderéis muchas de las razones que han llevado a estos pueblos a vivir, más bien sobrevivir, en su día a día actual. Cuatro siglos de lucha que cerraré con las palabras del chamán peruano, residente en U.S.A., Marco Antonio “Incaman” que lleva una larga temporada en Standing Rock: “He estado en muchas protestas como ésta, pero ésta es totalmente diferente, ésta no es de palos y piedras, ésta es una lucha espiritual, aquí no hay que hacer nada, solo estar y rezar para aprovechar la última oportunidad que el creador, que nos ha juntado aquí, nos está dando para salvar la tierra, nuestra madre, que nos necesita”. Sólo queda la esperanza en la lucha y la resistencia. ¡¡In The Spirit Of Crazy Horse!!