domingo, 18 de septiembre de 2011

Lucky Luke, Morris Y Goscinny Unidos





Esta es la segunda referencia, después de Tarzán, que hago de esos cómics que mi novio encontró revueltos en una caja de una tienda de chinos. En este caso hablaré de Lucky Luke. Después de Astérix y Tintín este personaje de historieta es el más popular en Europa. Sin duda alguna, una medalla de bronce más que merecida para este inmortal cowboy que, como todos sabéis, es más rápido que su propia sombra.



El título de este artículo puede dar a entender que Goscinny fue el único guionista de las aventuras del personaje nacido de los lápices del belga Morris pero no fue exactamente así. Además del maestro galo han sido algunos más los que apoyaron, quizá con menos repercusión, que no con menos genialidad, al dibujante en su proyecto. De hecho, en este volumen del que os hablo la primera aventura, “Sarah Bernhardt”, es de los guionistas X. Fauche y Jean Léturgie.



Aunque el protagonista de la serie sea el vaquero Lucky Luke, éste se rodea de un elenco de personajes que hacen de estos cómics algo realmente especial. Nos encontramos con su fiel caballo Jolly Jumper, poniendo siempre ese punto de raciocinio que desaparece con facilidad, los hermanos Dalton, Joe, William, Jack y, el un poco atontado, Averell y, sobre todo, Ran Tan Plan, el único perro que hace perder los nervios a la cabalgadura de Lucky Luke. Goscinny es un experto en estas cosas, sólo hay que echar un vistazo a Astérix para saber de lo que hablo.

En el segundo capítulo del álbum, “La Herencia De Ran Tan Plan”, el personaje principal es este estúpido can. En él podemos llegar a comprobar que eso de dejarles grandes fortunas a animales de compañía no es siempre una decisión adecuada, por no decir que nunca es la mejor decisión. Le sigue un tercer capítulo, con guión también del francés, que lleva por título “Western Circus”. En él Lucky luke y su caballo Jolly Jumper, por razones que tendréis que descubrir vosotros, pasan a formar parte de la familia de un circo en gira por los Estados Unidos. Es muy buena la manera de reflejar la gran audiencia que tuvieron esta clase de espectáculos después de las guerras indias tanto en un lado como en el otro del Atlántico. Para cerrar esta entrega tenemos un conjunto de historias cortas entre las que destacaría “La Cuerda Del Ahorcado”, “Los Dalton Toman El Tren”, os podéis imaginar quiénes protagonizan esta, “La Mina Del Camello”, “El Verbo Divino” o “Li-Chi´s Story”.



Para mí Lucky Luke es un personaje que me hace recordar aquella famosa serie de dibujos animados que pudimos ver cuando teníamos sólo unos cuantos años. Es innegable que dicha serie fue una catapulta al éxito del solitario cowboy. Pero el hecho de haber tenido de nuevo la oportunidad de acercarme al personaje a través del cómic ha sido una gran satisfacción. Aún sigo sin entender por qué toda esta ola de prohibiciones tiene que hacer llegar sus largas garras a la historieta, el teatro o las marionetas. Me refiero al cambio del pitillo mítico del personaje por una pajita, a que no dejen fumar a los actores en una obra de teatro si así lo exige el guión, a ver cómo interpretarían a Sherlock Holmes, por ejemplo, o que tengan que ventilarse de un plumazo al Monstruo De Las Galletas porque incita a la obesidad. Podrían dejar tal como están todas estas cosas y preocuparse un poco más por otras que interesan más a la sociedad.



De verás os recomiendo que le echéis un vistazo al mundo, creado por Morris, del vaquero más intrépido y famoso del cómic. Seguro que disfrutáis con sus aventuras, las de sus amigos, y no tan amigos, y, sobre todo, con todas esas magníficas referencias que, principalmente, Goscinny y otros guionistas hacen a la vida en el lejano oeste.