viernes, 11 de marzo de 2011

San Pablo Según König




Aquí sigue el prolífico Ralf König ofreciéndonos una obra tras otra sin apenas darnos tiempo a respirar. Después de la recopilación “Pastitas De Hojaldre” nos encontramos con la tercera parte de su saga “Tipo”, el Adán de “Prototipo, su Noé de “Arquetipo” y ahora San Pablo de este “Antitipo”. Lo primero que diré es que el título de la obra, refiriéndose a quien se refiere, me parece de lo más acertado. Al enterarme de que el protagonista de esta entrega era nada más y nada menos que este personaje debo reconocer que me alegré. Sabiendo cómo es König, y lo mucho que se puede decir sobre San Pablo, las expectativas que me creé fueron bastante grandes, sobre todo teniendo como referencia sus dos obras anteriores sobre personajes bíblicos que me parecen geniales.

Tengo que reconocer, muy a pesar mío porque soy un gran seguidor del artista germano, que este “Antitipo” me ha defraudado un poco. No es que el autor haya perdido su chispa ni su gracia corrosiva tan propia de él, no se trata de nada de eso, es más, el cómic me parece que sigue rebosando de todo ese tipo de situaciones comprometidas propias de König. Lo que realmente me ha quedado un poco frío con esta obra es la manera de tratar al personaje principal. Entiendo su ajuste a las escrituras bíblicas pero si en los anteriores números de esta saga, sabre todo con Noé, hacía una referencia clara a cómo el protagonista llega, de una manera u otra, a conseguir su objetivo después de hablarnos de su vida anterior, con San Pablo no hace lo mismo. Me parece que este personaje en concreto tiene mucho más jugo del que ha sacado el alemán en su obra. Si se ha parado a investigar su relación con los demás apóstoles, y en concreto con Pedro, o su odio hacia los filósofos podría perfectamente habernos hablado del siniestro personaje que realmente era este “iluminado”.

Que el cómic comience con la típica caída del caballo del protagonista me parece un poco “ir a saco” con el tema. Por si muchos no lo sabéis este apóstol fue el creador de la iglesia tal y como la conocemos actualmente. El fue quien vio ese filón empresarial en el que se ha convertido las creencias cristianas después de muchos siglos de represión y locura monoteísta. La historia nos cuenta que era un recaudador de impuestos, judío y romano además, hecho que le daba más de un privilegio, perseguidor sin piedad de cristianos. Como buen estratega, además de acribillar sin parar a su enemigo se dedicó a estudiarlo y es, después de esto, cuando se da cuenta del futuro tan económicamente prometedor que tiene esa nueva secta religiosa. Es en ese momento cuando se cae del caballo y viene a contar que se le ha aparecido el mismísimo Jesús, redimiéndole de todos sus pecados, para convertirle en el líder e ideólogo de su futura iglesia. Bien, pues esto es lo que echo de menos en esta obra, esa pequeña presentación anterior al batacazo equino. Sin ella el protagonista sigue saliendo con las manos limpias de un trágico suceso como es el hecho de la expansión de la cristiandad por el mundo occidental, y después mundial, arrasando a su paso cualquier pensamiento o sentimiento diferente posible.

Con todo esto no quiero decir que no me haya gustado este “Antitipo”. Los dibujos y la temática de esa época en concreto del protagonista me parecen muy bien adaptados, como siempre. No echarás de menos las risas ni sus anacronismos surrealistas, al igual que un buen final. Todo eso sigue siendo parte de la obra de König, tan sólo que, para mí, esta vez se ha quedado corto. De todas formas si tenéis oportunidad leedlo y opinad por vosotros mismos que es de lo que se trata. No por esto voy a dejar de ser un admirador del autor ni mucho menos, supongo que un mal día lo tiene cualquiera o un mal disco o un mal libro o un mal cómic sino que se lo digan a grandes artistas como AC/DC, Tom Spanbauer o el propio Richard Corben.