jueves, 14 de enero de 2010

Conciertos 2009 1ª Parte



El 2009 fue un año en el que vi a grandes bandas, algunas por 1ª vez como Leize, que luego volví a ver en julio en Cáceres, otras míticas como AC/DC, acompañados de unos The Answer que prometen, o Judas Priest, en Lisboa junto con Megadeth y Testament, y otras que ni siquiera creí que iba a volver a ver como nuestros queridos Panzer. En cuanto a festivales asistí al flojo, no en cuanto a cartel pero sí en asistencia, Festival del Oeste y al XIV Festival Internacional Folk de Plasencia, con Carlos Núñez y los Red Hot Chili Pipers como grandes estrellas. Acabé cerrando el año con el espectáculo de Rammstein.

El sábado 17 de Enero tuve el placer de ver, al fin, a una de mis bandas favoritas del panorama nacional, Leize. Con un fabuloso nuevo disco bajo sus brazos se presentaron en la sala Heineken para presentárnoslo con una caña increíble. Una buena mezcla de antiguos y nuevos temas en su línea de siempre, con esos coros tan característicos y metiéndose en el bote al público desde el primer acorde. Temas míticos como "Buscando... Mirando" o "Junto A Ti" se fusionaron de manera perfecta con canciones nuevas como "Héroes", buenísima, o "La Hebilla De Dios". Es de esas bandas que nunca llegaron al lugar que se merecen en el mundo de rock estatal pero que con su regreso nos han demostrado que no han perdido ni un ápice de fuerza.

El mes de marzo asistí al concierto de presentación del disco de Lujuria "Licantrofilia", también en la sala Heineken, y visité Lisboa para ver a Judas Priest junto a Megadeth y Testament. Creo que Lujuria con este último disco han dado un gran paso adelante. Óscar, sin ser el mejor vocalista del heavy nacional, me parece uno de los mejores frontman del mismo. Es toda una fiesta asistir a un concierto de Lujuria, era la 1ª vez que los veía y sinceramente me gustaron mucho. Me parece que se merecieron esa visita al Sweden Festival y que todo lo bueno que les está pasando es fruto de un largo y duro trabajo creyendo siempre en sí mismos y respetando a un público que cada día los tenemos más en cuenta. Espero que sigan muchos años entre nosotros porque se lo merecen. Gracias, Lujuria por muchas cosas.

En cuanto al Priest Festival diré que ni fue el mejor concierto de Judas que he visto ni el peor, digamos que lo pondría entremedias de las 6 veces que mis ojos han disfrutado de ellos. La verdad es que su último disco a mi no me ha resultado del todo convincente. Pero siempre está bien disfrutar de una banda que es todo un referente dentro del heavy metal. Sin duda alguna lo que más me gusto fue Megadeth que siguen sonando como un trueno, increíble como Mustaine puede seguir dando esos conciertos. Será todo lo raro que sea pero eso no quita que sea un musicazo de los pies a la cabeza. En cuanto a los Testament poco se puede decir de una banda que fue pionera del Trash Metal y que en media hora y poco más nos dejaron ver que han vuelto para quedarse por sus propios fueros. Si nunca habéis estado en un festival, o en un concierto, en Portugal os avisaré de un par de cosas, una muy buena y otra no tanto. Los portugueses montan unos conciertos y unos festivales que ya podrían aprender muchos de los promotores de este país. Cuidan todo al máximo; acceso, sonido, bebida, comida, servicios, tanto que quien te cachea a la entrada es la propia policía, así que cuidado con lo que lleváis en los bolsillos, jeje. En cuanto a la menos buena es que, en serio, los portugueses son sosísimos en los conciertos. Nada que ver con nosotros, no se mueven a penas, casi no cantan los temas y encima pueden llegar a mosquearse si te ven gritar o saltar a su lado. Lo digo con la experiencia que me da el hecho de haber asistido a más de una decena de conciertos alli, desde Pink Floid hasta Bon Jovi o Tool y en todos estos años su actitud es de lo más simple.

Con el verano en puertas volví a Madrid, al estadio Vicente Calderón, para ver una de mis bandas favoritas, AC/DC. Lo primero que tengo que aclarar es que a mí el último disco de la banda australiana me parece bastante bueno. Tanta polémica que se creó con el mismo quedó saldada en mis oídos a la cuarta o quinta escucha. Si algo me mosqueó realmente del concierto, bueno es algo que ya venimos arrastrando de unos años a esta parte, es la dificultad de conseguir la entrada. Creo que alguien, o alguienes, se están haciendo de oro con las entradas de los espectáculos en este país. No es normal que en diez minutos se agoten 55.000 entradas y luego te las encuentres en internet a precios de reventa que lo que te hacen es eso precisamente… reventarte el bolsillo. Lo ocurrido con Van Halen en yankilandia me hace estar más mosqueao que nunca con este tema. Que no, que no me lo creo. Además dónde ese tanto por ciento de tickets que supuestamente, y por ley, debe haber en taquilla el mismo día del concierto. Creo sinceramente que gente a la que ni le va ni le viene el tema de la música, el deporte u otro tipo de espectáculo se están poniendo las pilas a nuestra costa. Una vez desahogado con esto entremos en lo que fue en sí el concierto. The Answer me pareció una gran banda, sus dos discos me parecen acojonantes, pero el sonido no fue todo lo bueno que se esperaba. Habrá que estar al loro de ellos para cuando vuelvan por estos lares. En cuanto a AC/DC, qué decir de un grupo que lleva tantos años en la carretera, que une entre su público al rockero de cincuenta años y al de dieciocho, que no tiene etiqueta más allá del puro Rock&Roll y que sin duda pasarán a la historia como alguien muy grande dentro del universo de la música en general. Si en su visita anterior me parecieron un poco flojos con esta me sacaron la espina sin ninguna duda. Qué bueno volver a escuchar “Hell Bells” o “Dirty Deeds…” y tantos y tantos temas con los que he crecido. En cuanto a los temas nuevos ya digo que me encantan destacando sobre todo “Anything Goes” y la rompedora “Rock&Roll Train”. Lo peor es que los tuve que ver subido en un asiento de las gradas sin poder apenas moverme porque aquello era como una lata de sardinas. Cuidado con estas cosas, mejor que algún día no ocurra nada grave si no se podría montar una bien gorda. A esto es a lo que me refería con el tema de los conciertos en Portugal, algo de lo que sin duda deberíamos aprender.