domingo, 11 de octubre de 2015

Thundermother - Calibre Zero En Cáceres







El pasado martes, 6 de Octubre, pasó la gira de las suecas Thundermother por Cáceres. Estuvieron acompañadas por los madrileños Calibre Zero. Ambos grupos andan de presentación de sus nuevos trabajos aunque “Con Las Botas Puestas” de los de Madrid lleva ya un año, se podría decir, en la calle. Tal vez que parezca una idiotez pero lo primero que destacaría es que en la Sala barroco, lugar donde aconteció el evento, pusieron Rock entre un concierto y otro, ya era hora que tuvieran ese detalle. Para ser un día de diario, la entrada no estuvo del todo mal, alrededor de 60 personas nos vimos las caras para disfrutar de un buen rato de Rock.




Con cierto retraso, como siempre en la Barroco, y la mayoría de la peña aún fuera, sobre el horario previsto salieron a escena Calibre Zero. En un primer momento no disfrutaron de un buen sonido, algo que para una banda que toca por primera vez en un sitio y con poca gente que los conozca siempre es un handicap. Este problema se fue solventando y para poco antes de la mitad de su concierto aquello sonaba como debía ser, es decir, atronador. Con sus poco más de cuarenta minutos supieron repartir cera con temas como “Esclavizados”, “El Humo De La Confusión” o “Si Yo Creo En Ti”. La voz de Ricardo nunca llegó a escucharse todo lo bien que se debería pero quiero pensar que eso es algo que puede pasar por las características de la misma. Miguel estuvo brutal en todo momento a las seis cuerdas mientras que la base rítmica formada por Pedro al bajo y Antonio a las baquetas realizó una labor excepcional. La cuestión es que, como suele pasar en estos casos, cuando mejor y más entregados estábamos, esto fue a base de trallazos como “Rock Hasta Morir” o “Sin Actitud No Hay R&R”, se acabó su show. Una pena porque estoy seguro de que de haber tenido sólo media hora más la percepción de muchos de los asistentes habría cambiado radicalmente. Espero que vuelvan pronto por aquí y verlos en un concierto suyo.





Los combos de chicas dentro del R&R son siempre un foco de atención. Ya sean suecas, como es el caso, o del propio Estado siempre se les mira con una lupa pues se espera de ellas que lo hagan quizá un poco mejor que los grupos de chicos. Las Thundermother se han embarcado en una extensa gira por estos lares para presentarnos su segundo trabajo, “Road Fever”. Se las vio con muchas gansa y entrega desde el principio con ese cañonazo que es “Thunder Machine”. Un poco apretadas en el pequeño escenario de la sala poco podían moverse pero ello no impidió que alguna que otra vez ambas guitarras, Filippa y Georgia, intercambiaran sus posiciones. La primera, junto con la cantante Clare, fueron las más activas del show. El sonido mejoró notablemente durante su actuación, algo que hizo que con cortes como “The Dangerous Kind”, de su primer trabajo, se metieran al público en el bolsillo con facilidad. Me gustó mucho la labor de la batería Tilda mientras que la más sosona de la banda, para mi gusto, fue la bajista Linda. Con poco más que saludos a los asistentes dejaban caer un tema tras otro como “Enemy”, “R&R Disaster”, “One For The Road” o “R&R Sisters”. De este modo fueron avanzando hasta llegar al que, podríamos decir, es su tema estrella que nos es otro que “Shoot To Kill”. Con él hacen referencia a su gran influencia, tanto sonora como escénica, que no es otra que AC/DC. Filippa se bajó del escenario y se paseó entre los presentes con su guitarra sonando a tope en plan Angus Young. La peña le pidió que siguieran un poco más y ellas se despidieron con un par de temas entre los que destaco “Please Me”. Lo dicho, mucha entrega, un sonido muy en la onda de esa línea acedeciana, como Airbourne o Bullet, que rula por en estos momentos por el mundo rockero y mucha simpatía. Se ve que estas chicas se lo pasan bien con lo que hacen, algo siempre importante.






Es difícil saber por qué a las bandas estatales les cuesta más entrar en los gustos del público. Lo digo porque no creo que Calibre Zero tenga nada que envidiar a las suecas. A pesar de ello escuché ciertos comentarios que se repiten en muchas de las ocasiones que unos guiris comparten cartel con los de por aquí. ¿Es porque ellos cantan en inglés, porque acaban sonando mejor o porque tenemos metido entre ceja y ceja que la mayoría de lo que viene de fuera es, supuestamente, de mejor calidad? El martes volví a vivir un poco este tema. ¿Qué hubiera pasado si los teloneros hubieran sido ingleses o alemanes? Una pena que todavía sigamos pensando cosas de estas. Luego no me extraña que las bandas, caso de los Caibre Zero, acaben triunfando más en México y Sudamérica que aquí. Lo digo porque mucha peña se sorprendía cuando les comentaba que los madrileños tenían ya cuatro discos en su haber, por ejemplo.




Fin de fiesta, los pocos que quedamos, en el Pub Dio de mi colega Pedro donde pudimos compartir charla, fotos y futbolín con los de la capital. Me parecieron una gente muy maja, sobre todo su cantante. Eso sí, las suecas no aparecieron por ningún lado, para pesar de algunos. Gracias a David por su enorme esfuerzo al traer estas bandas y esperemos volver a ir pronto a un concierto organizado por él. Mientras tanto seguiremos esperando, que decían los otros.