lunes, 27 de junio de 2011

Reunión De Maestros: Manara-Jodorowsky





Es indudable que en esta obra nos encontramos con dos de los mayores genios del cómic. Si bien Manara es tanto dibujante como guionista, Jodorowsky, en el mundo de la historieta, se ha dedicado más a esta última faceta. De esta labor han nacido colaboraciones con otros grandes como Moebius (“Los Ojos Del Gato”, “Después Del Incal”) o George Bess (“El Lama Blanco”). Por todos es conocida las excentricidades del escritor y cineasta chileno así como la atracción del autor italiano por todo lo relacionado con el mundo del erotismo. Cabe recordar que Manara también colaboró con otro de los grandes, para mí el más grande, de los autores trasalpinos, Hugo Pratt (“Verano Indio”, “El Gaucho”).

Entrando ya de lleno en esta obra, “Los Borgia”, empezaré destacando su presentación en cartoné, con unas espléndidas portadas y cuidada edición. La familia de los Borjia siempre ha sido uno de los temas más oscuros y fascinante de la historia de la cristiandad. Durante el papado de Alejandro VI, o sea, Rodrigo de Borjia, la iglesia entró en uno de los episodios más inquietantes de su bimilenario trayecto. Este papa vivió rodeado de sus tres hijos, Juan, César y Jofré además de única hija, Lucrecia, la madre de todo ellos y su amante. De esta manera desarrolló un papado, por no decir reinado, dirigido por él mismo, dándose a conocer como la primera familia mafiosa de la historia. Después de leer esta obra a una de las conclusiones que he llegado es que lo que realmente movía a esta familia era el poder, el dinero y todo aquello que estuviera por encima de la propia iglesia.

Hasta aquí todo correcto. Ahora entraré a hacer una crítica un poco menos agraciada de la obra. En primer lugar me parece un poco exagerado, por muy maestros que sean Manara y Jodorowsky, el tener que estar esperando cinco años y medio para acabar dicha obra. Siempre me pregunto si estos son tretas de las editoriales, de Norma no me extrañaría, o simplemente las razones se quedan alrededor de los autores. Supongo que ahora sacaran la edición completa en un solo ejemplar y todos tan contentos, excepto los que llevamos todo ese tiempo esperando tomo a tomo el final de la saga. Es demasiado descarado el que en la contraportada del primer tomo nos hablen de trilogía para acabar siendo cuatro entregas.

Si al principio Jodorowsky nos adentra en un mundo, el de la familia Borjia, lleno de traiciones, intrigas, matrimonios de interés, asesinatos y perversión parece como si a partir del tercer tomo se quedara sin fuelle llevándonos a un final que me resulta rápido, insulso y que suena como: “Venga, me voy a quitar esto de encima que tengo otras muchas cosas que hacer y si no acabo no me pagan”. No dudo del genio del chileno, este está más que demostrado, pero aquí empieza a todo gas para quedarse luego bien lejos de la meta.

En cuanto a Manara sólo puedo decir que es quien realmente salva la obra. Todas estas historias perversas repletas de sexo, pasión y celos le vienen como anillo al dedo. La historia de los Borjia parece estar pensada para él. Sus dibujos siguen siendo excepcionales, sus mujeres las más bellas y salvajes de la historia del cómic y sus planos de fondo ,como siempre, otra historia dentro de la misma obra. Me sigue fascinando el maestro italiano, si bien había tenido algún bajón en alguna de sus últimas obras, aquí vuelve a sus raíces más eróticas y sexuales. No demasiadas veces Manara se adentra en el mundo de la homosexualidad siendo esta una oportunidad única para aplicar su gran imaginación a este tipo de relaciones humanas.

Por último me quedaré con la duda de si realmente es verídico todo lo que se nos cuenta en este cómic. Es más, llego a poner en duda ciertas cosas que acontecen al final del mismo. Después de haber visto en televisión la serie dedicada a esta familia valenciana, protagonizada por Jeremy Irons, me preguntó cómo es posible que haya tanta diferencia entre ambas. Tendrá razón Jodorowsky y Juan era homosexual. Por qué en el cómic Maquiavelo es el instructor de Lucrecia mientras en la serie es el consejero mayor de los Medicis de Florencia. Demasiados encontronazos entre la serie televisiva y la historieta.

Para terminar diré que siempre es un placer tener entre las manos una obra como esta. Pase lo que pase con ella, te guste más o menos, sea acelerada al final o, incluso, poco verídica, lo que está claro es que cuando se reúnen dos maestros de la talla de Jodorwsky y Manara hay que prestar mucha atención al resultado.