miércoles, 28 de abril de 2010

Nos Fuimos Pa Córdoba
















Aprovechando que San Jorge este año caía en viernes, y que lo de quemar dragones nunca fue de mi agrado, me piré con mi novio a Córdoba. Esta era la segunda vez que visitaba la ciudad andaluza y realmente he vuelto fascinado. Si Cáceres pretende llegar la capitalidad cultural europea en el 2016 le queda mucho que aprender y emprender. Nos hemos encontrado con una ciudad llena de turistas, con una oferta hotelera que va desde albergues y pensiones, como la nuestra, a hoteles de cuatro y cinco estrellas y con una oferta de menús que ni comparación con los precios de la capital cacereña, se puede comer por 7, 8 ó 9€ en un montón de sitios.

Llegamos el viernes a la hora de comer, menú de 7€, postre y bebida incluido. Después de la siesta nos dimos un largo paseo por la ciudad apreciando sus plazas, calles y monumentos, por fuera, pues la hora se nos echó encima y no pudimos acceder a ninguno de ellos. Volvimos a la pensión, nos duchamos y nos fuimos tomar algo a un par de garitos gays que nos habían recomendado en el chat del bear. Primero fuimos al Hollywood, me gustó mucho su decoración en plan sala de cine con butacas incluidas. Pero lo sorprendente fue el precio de la bebida, tercios de cerveza a 1€ y copas a 3€ hasta las doce de la noche. De allí fuimos al Monaguillo con tan solo cambiar de acera, jeje. Este pub está pensado más para aquellos que le vaya el tema de sexo en grupo, cuarto oscuro y cosas parecidas. Pero, ni que decir tiene, que te puedes tomar una copa tranquilamente en la barra disfrutando del buen ambiente que se respira. Como estábamos un poco cansados y, además, al día siguiente queríamos ir de tourist, nos fuimos para la pensión recordando viejos tiempos.

El sábado nos levantamos tempranito, bueno, sobre las 9 de la mañana, nos metimos un buen desayuno con café o cola-cao, zumo y tostada por 5€, y nos fuimos a conocer la torre de Calahorra y la Mezquita. Impresionante ambos edificios, sobre todo la Catedral-Mezquita. Todo un ingenio arquitectónico de la cultura musulmana que tuvo su capital por 600 años en Córdoba. Compramos algunos recuerdos y regalos en las miles de tiendas que te encuentras, que yo sepa en Cáceres sólo hay 4 ó 5, para después irnos a tomar unas cañitas. Sorprenderte ver como unos guiris se metieron pal cuerpo unos cafés con unas aceitunas aliñadas con pimentón y vinagre, lo que hace el no saber… Nos metimos en un restaurante donde comimos por unos 20€ los dos y de allí a la obligada siesta que si a mí me sentó como dios a mi novio le sentó como el mismo diablo. Fuimos a cenar de nuevo al bar de los menús a 7€ aunque esta vez yo me comí un bocadillo y mi pareja un plato combinado. Como habíamos pasado por la puerta del Café La Luna y vimos que había actuación allá que nos fuimos. Nos encontramos con un grupo de versiones de los Beatles bastante simpático y, como siempre, la bebida a precios populares, 2,50 el tercio de Budweiser. Preguntando llegamos al pub jevi que lleva por nombre Valhalla. Al llegar nos encontramos con una horda de rockeros en la puerta haciendo el indio a los coches que pasaban, la explicación… pues que en el bar los tercios eran a 1€ durante toda la noche y, ya se sabe, es como darle un caramelo a un niño, rock y cerveza van siempre muy unidos. Pero lo más sorprendente es que justo al lado del Valhalla estaba otro de los bares gays de la ciudad, el Glam. Para que luego digan que hay malos rollos entre unos y otros, aquí nada de eso. El Glam, al igual que el Valhalla, tenía dos plantas, muy buena música y se llenó en un momento. De aquí ya nos fuimos para la pensión un poquito aturdidos por el alcohol pero alegres por lo que habíamos vivido.

El domingo intentamos visitar Medina Azahara pero sólo conseguimos ver el museo que hay nada más llegar. Es lo que tiene el estar la noche anterior de parranda y levantarse un poco tarde. Nos pusimos en marcha de vuelta a casa, tuvimos alguna que otra aventura en el camino, y regresamos más contentos que tol mundo entero.

Como he dicho antes, si Cáceres pretende llegar a la capitalidad en el 2016 ya se puede espabilar. Tanto en infraestructuras, como en servicios o limpieza. Por cierto los pubs todos insonorizados, hasta el Valhalla, así que se dejen de querer uniformar los bares del centro y se preocupen más de dar vidilla a la parte antigua que pa eso está.