martes, 8 de enero de 2019

Fermín Muguruza / Harkaitz Cano / Dr. Alderete: "Black Is Beltza"









“Black Is Beltza” es un proyecto formado por un cómic, una película y una exposición. En este artículo hablaré del primero por una razón bien sencilla: no he visto ni he estado en las otras dos. Sus autores son Fermín Muguruza, Harkaitz Cano y Dr. Alderete. De los tres el que más os sonará será Muguruza por su actividad musical al frente de bandas como Kortatu o Negu Gorriak, además de sus discos en solitario. También ha hecho sus pinitos en el mundo del cine con trabajos como “Zuloak” o “Check Point: Canciones Desde Palestina”. Ha dirigido la serie documental sobre la música árabe “Next Music Station” y pertenece a la organización de festivales como el DOCSF mejicano y el Cine Migrante argentino.





Harkaitz Cano es uno de los escritores más conocidos de la literatura vasca de estos tiempos. Se ha adentrado en el mundo de la novela con “Twist” o del relato con “Circo De Invierno”, además de tener dos álbumes de cómic publicados con dibujante Iñaki G. Holgado. Junto a Fermín se ha currado un guion para esta obra de lo más trepidante e instructivo, tanto a nivel social como histórico y musical.




Dr. Alderete, Jorge Alderete, es un diseñador y dibujante argentino con residencia en México. Ha estado siempre cerca de bandas de Rock como los mejicanos Gallo Negro o Twin Tones, los argentinos Los Fabulosos Cadillacs o los estadounidenses Los Straitjackets para las que ha trabajado en algunos de sus discos. Es co-fundador y propietario del sello discográfico “Isotonic Records” y autor de libros como “Yo Soy Un Don Nadie” o “Sonorama”. En el cómic que nos incumbe en estos momentos ha realizado un trabajo brutal donde destaca el cambio de color en cada capítulo del mismo, siempre dentro de esos rasgos tan propios que imprime tanto a los personajes como a las situaciones o lugares.




Si decimos que el mundo a finales de la década de los 60 del siglo pasado era un lugar convulso no estaremos diciendo ninguna mentira, pero tampoco mentiremos diciendo que muchas de aquellas revueltas o revoluciones, llámalo como mejor te venga, han caído en saco roto o, peor aún, han pasado al olvido o han sido fagocitadas por el mismo poder contra el que luchaban. Nada nuevo con respecto a otras movilizaciones anteriores o posteriores a las tratadas en estas páginas. Nuestra trama comienza cuando la comparsa de gigantes de Pamplona es invitada a desfilar por la Quinta Avenida neoyorquina en Octubre de 1965. Frente a la euforia que genera dicha invitación en los componentes de esta comitiva se encuentra la prohibición a los dos cabezudos negros de participar en el desfile por cuestiones de discriminación racial. A partir de aquí conoceremos a Manex, porteador de uno de los gigantes negros y protagonista principal de esta historia.





Aprovechando que tienen tiempo libre, Manex y su amigo Juape se dan una vuelta por Nueva York hasta llegar a Harlem donde se encontrarán con revueltas en contra de la segregación racial y conocerán a Rudy, un trabajador negro del puerto de la ciudad que le adentrará en los bajos fondos de la misma. Ante las diferencias con sus compañeros de comparsa por haber accedido a salir sin los cabezudos negros, Manex decide quedarse en EE. UU. para sorpresa de todos. Respaldado siempre por Rudy, se sumergirá en la comunidad afroamericana cargado con su cámara de fotos y muchos proyectos por delante. Durante esos días conocerá a Amanda Tamayo, mujer cercana a los movimientos revolucionarios que surcan el continente americano en esos instantes. Se enamorará perdidamente de ella, hasta el punto de seguirla hasta Cuba y acabar formando parte del ejército de la isla caribeña. Es aquí donde conoce al Che y, debido a sus cualidades como tirador y a pasar desapercibido para las autoridades pertinentes, se le encarga la misión de ponerse en contacto con los Panteras Negras. La coartada está en su supuesta intención de hacer un reportaje fotográfico en México. Y sí, pasa por este país donde conocerá todos los entresijos de la corrupción que campa a sus anchas por todo el territorio y tendrá alguna que otra experiencia lisérgica.




Una vez de vuelta en estados Unidos, contactará con Wilson, el Pantera Negra a quien debe proteger. Con él y su trompeta, pieza fundamental en todo este asunto, acabará en el festival de Monterey donde flipará con Janis, Hendrix, Otis Redding o The Who, entre otr@s. De aquí pasarán a San Francisco para encontrarse con las primeras persecuciones por parte de la CIA. Como coartada, Manex llamará a su colega Juanpe con el que hablará en euskera por teléfono antes el asombro de los componentes de la inteligencia yanqui. También conocerá al Ministro de Cultura de los Panteras Negras que es el encargado de suministrarles pasaportes para llegar a Montreal. Todo este asunto acabará con los protagonistas saliendo por patas ante el acoso de sus perseguidores.




Con los pies en la ciudad canadiense, Manex asiste a un mitin por la independencia de la zona francófona del país. Es aquí donde se encontrará con la primera de las contradicciones que vivirá a lo largo de su periplo. También conocerá el pasado de Wilson, bien reflejado a través del tema “Strange Fruits” de Billie Holidays. Son descubiertos después de su asistencia a la Exposición Universal que se está celebrando en la ciudad y, de nuevo, deben salir a toda pastilla del país. De esta forma darán con sus huesos en Argelia, lugar que está viviendo su propia revolución. Es aquí donde salen a relucir las distintas incoherencias entre las finalidades de uno u otro movimiento insurrecto. Como es habitual para Manex y Wilson, su rastro no pasa desapercibido para sus perseguidores. Tras un incidente donde la peor parada es la trompeta, volverán a tener que huir del territorio norteafricano con destino a “un lugar seguro”. Ese sitio no es otro que España donde serán protegidos por el personal de la embajada cubana. Manex descubre que, durante su ausencia, el país ha sido invadido por cineastas americanos ávidos de grabar western en Almería, además de recibir alguna que otra mala noticia. Este cúmulo de sucesos, sumados al desgaste de años de sobresaltos y huidas, llevan a nuestro protagonista a tomar la decisión de quedarse en territorio español con la sensación de que, al contrario de haber terminado con todas sus aventuras, el lance más crucial de su vida no ha hecho nada más que empezar.




Como dije al principio, este cómic está cargado de información, e interrelación, acerca de los movimientos que intentaban cambiar el planeta durante ese periodo de tiempo. Este sería el principal eje de todo este asunto. Manex está pensado para hacernos llegar a cada uno de ellos, algo que consigue de manera sorprendente. Os invito a que os adentréis en estas páginas y os empapéis de acontecimientos que, raramente, serán expuestos desde esta perspectiva en muchos de los libros de historia que caigan en vuestras manos.



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