miércoles, 27 de septiembre de 2017

Mayorga RockFest 2017












Parece que el Mayorga Rock placentino se está convirtiendo en una cita anual dentro de mis paradas festivaleras. En mi tercera participación me he encontrado con un nuevo recinto, una oferta 2X1 hasta las nueve de la noche, el formato de un solo día y, como siempre, con un montón de amig@s que hacía mil que no veía o que no coincidíamos en un concierto. El Recinto Ferial “El Berrocal” me ha parecido un buen sitio para celebrar este evento. Tiene mejores accesos que La Torre De Lucía anterior, más aparcamientos y, sobre todo, no se molesta tanto al vecindario como en años previos. Vamos, que estamos mucho más a nuestro rollo. Puede que el hecho de que esté apartado de la ciudad dé la sensación de desolación, pero esta se diluye una vez que ves cómo se ve llenando de peña. Lo de la oferta 2X1 es siempre de agradecer, pero que te tengas que beber las dos consumiciones, sólo era para cerveza y calimocho, en una misma ronda creo que afectó a más de un@ y más de dos de l@s presentes. Tendrán que buscar alguna fórmula para que puedas beber con un poco de más calma que la noche siempre se alarga más de lo que se espera. Supongo que el formato de un día es por rentabilizar el Festival en sí, esto habría que preguntárselo a l@s organizadores del mismo. No me parece mala idea, por un lado es más económico y por otro más intenso, aunque el tema de los dos días siempre tiene a favor que puedes ver a más bandas. Cuestión de cantidad que no tiene que ir unida a la calidad. En cuanto a encontrarte con peña que conoces o con la que no vives algo de música en directo desde hace tiempo, Plasencia, por muchas razones, nunca ha sido un lugar desconocido para mí, siempre me he sentido muy a gusto allí así que es normal que lo suela pasar bien cada vez que voy.







Después de un viaje en coche con algún que otro sobresalto por parte de uno de los ocupantes del mismo, nos presentamos en Plasencia poco antes de la hora de comer. Tomamos unas cañas con gente de Cáceres que nos encontramos por el centro, quedamos con nuestra amiga Inma para comer, alargamos la comida hasta no sé qué hora, es lo que tiene verse tan pocas veces al año, descansamos un rato y tiramos para el lugar del Festival no sin antes preguntar unas cuantas veces por el itinerario a seguir. Todo esto supuso que nos perdiéramos las dos primeras actuaciones, o sea, a Amenoskuarto y a Sugus, otra vez será. Entré en el recinto cuando faltaban unos quince minutos para que Biznaga tomasen las tablas. Si hay algo que me llevo siempre del Mayorga es la grata sensación de descubrir algún grupo que desconocía totalmente. Este año me ha pasado con estos madrileños, de ascendencia malagueña, que venían presentando su ya segundo redondo, “Sentido Del Espectáculo”. Me gustó mucho su actitud y descaro a la hora de interpretar su Punk a través de temas como “Mediocridad Y Control”, “Nigredo”, “Jóvenes Ocultos” o “Una Nueva época De Terror”. Sí que es verdad que la voz de su cantante, Álvaro, y el sonido del grupo en general, me recordaba a cierta banda estatal primigenia en este estilo. Lo dicho, me gustaron bastante, intentaré estar al tanto de ellos y escucharlos más porque me parece que tienen bastante que aportar. Suerte y a seguir pateando escenarios por donde sea.






A ver, lo de Los Petersellers no es que esté mal, sobre todo porque son unos musicazos del copón y su frontman, “Don Bigotes”, es un showman de primera fila, pero es de esas bandas que hacen gracia un rato y luego como que se diluyen un poco, por mucho que alguno de ellos se quede en calzoncillos. Unas letras muy ácidas con bases musicales que van desde “La Pantera Rosa”, “Mazinger Z” o “Heidi”, para mí fue la imagen de este año del festival, ver a un montón de punkis bailando este tema, hasta clásicos del Hard, Heavy o el Pop más trillado hacen que pases un rato de risas y expectación. Lo que intento explicar es que puede que peguen más un encuentro como el Horteralia cacereño que el Mayorga placentino. Con esto no quiero decir que un festival sea mejor que otro, para nada, cada uno tiene su personalidad y su reivindicación y de esto último Los Petersellers tienen de sobra. ¿Qué si me lo pasé bien con ellos? Pues claro que sí, sobre todo cuando su guitarra metía algún que otro riff cañero de los que no se enteraban la mitad de la audiencia y durante la interpretación de temas como el dedicado a Niki Lauda. Sea como fuere, allí nos tuvieron pendientes de ellos durante la hora larga que tocaron con corro bailongo final incluido. Allá donde vayan seguro que animan el cotarro.






No voy a ser yo el descubra ahora un combo tan mítico como La Banda Trapera Del Río. Lo que es muy probable es que much@s de l@s asistentes al Mayorga de este año sí lo hicieran. Personalmente fue lo que más me atraía del cartel, pero he de reconocer que fue el grupo que menos conectó con el público. Reducidos a cuarteto para esta ocasión, empezaron fuerte con ese clasicazo como es “La Regla”. No sé si fue buena idea porque si es la única canción que la mayoría de la peña no digo que conozca, sino que reconozca, lo que consiguieron es que, poco a poco, se formaran corrillos de gente hablando, fumando, bebiendo y prestando poca atención a lo que tenían encima del escenario. A mí me dio un poco igual porque solo el tener ahí a un personaje tan legendario como “El Morfi” ya valió la pena. Sumamos a esto canciones del calibre de “No Me Mola Tu Pistola”, “Venid A Las Cloacas”, “Eunucos Mentales” o “Ciudat Podrida”, entre otras, y quienes no les prestaron atención se dejaron atrás la ocasión de flipar con su directo. No sé si podré verlos de nuevo, pero no dejaré pasar la oportunidad de hacerlo. ¡¡La Banda Trapera por siempre!!






He de confesar que nunca he sido un seguidor de Los Porretas. Es más, creo que en este Mayorga ha sido la vez que más tiempo los he visto. Ahora bien, esto no quita que tenga que reconocer abiertamente que fueron los grandes triunfadores de esta edición. Fue el momento que más público se congregó, el que más alto se cantó y en el que más movimiento, en general, hubo. Tenía mucha curiosidad por saber cómo iban a sonar esas versiones tan suyas que han hecho y, la verdad, dejémoslo en que algo llamativas son. Eso de pedir resistencia a través de un cover del Dúo Dinámico no es que sea muy atractivo. La cuestión es que la mayoría del personal lo pasó en grande con sus temas de toda la vida como “Si Nos Dejáis”, “Hortaleza”, “Si Lo Sé Me Meo”, y las finales “Marihuana” y “Porretas”. Están en un buen momento, por lo que se vio en Plasencia. Espero que sigan así pues siempre es agradable ver a la peña divertirse con una banda como ellos.







No sé ni cuánto tiempo hacía que no veía a los Reincidentes en directo. Puede que desde algún Extremúsika, como mínimo. Igual que digo una cosa de los anteriores, reconozco la contraria con estos. No sé qué les pasa a algun@s para tenerles tanta tirria, aunque siempre he tenido mi propia versión de todo esto, nunca me he parado a hablarlo tranquilamente con algun@ de su feroces hostiles como él, o la, que se pasó buena parte del concierto tirándole hielos a Fernando. Bueno, tont@s, como ya sabemos hay en tos laos, pero sigo pensando que si algo no te mola te echas atrás o te vas a la barra o te pones a hacer el pino a la entrada de los servicios, yo qué sé. A mí fue lo que más me movió del festival, visto lo visto con La Banda Trapera. Volver a escuchar temazos del calibre de “Graná Y Oro”, “La Historia Se Repite”, “No Somos Nada” y otro y otro y así hasta completar un concierto que no bajó de nivel en ningún momento. Es más, con cortes como “La Republicana”, “Vicio”, o “Cartas Desde El Asilo” aquello estaba que echaba chispas. No se dejaron en el tintero “Cucaracha Blanca”, “Aprendiendo A Luchar”, “Jartos D´aguantá” o ¡Ay, Dolores! Creo que Reincidentes son de esas bandas que nunca fallan en directo. En este Mayorga lo demostraron con creces, otra cosa es que te molen más o menos. A ver si no pasa tanto tiempo para volver a encontrármelos en algún festival o sala. ¡A seguir dando tralla por muchos años más!







El cierre a cargo de Josetxu Piperrak & The RiBer Rock Band fue otro de los aciertos del festival. Con la adrenalina por las nubes después de lo vivido durante toda la jornada, éstos no se cortaron un pelo y salieron a darlo todo ante l@s que quedábamos en el recinto. No paramos de saltar y movernos con “Mi Primer Amor”, “Tarde O Temprano” o “La Botella”. Está claro que el momento culmen de su actuación fue “Kualkier Día”, pero no sólo de esto vive esta, digamos, reencarnación de Piperrak. Supieron dejaron con el cuerpo bien magullado después de unas cuantas horas de buen Rock. Seguro que verlos en una sala es acabar hecho un charco de sudor. Espero tener la oportunidad de comprobarlo.





Y hasta aquí el Mayorga 2017. Hasta aquí la parte musical y de festival porque la noche fue larga y repleta de emociones, algunas buenas y otras no tanto. Con ésto tendría para hacer un artículo por sí solo, os lo aseguro. Enhorabuena, una vez más, a la organización por su trabajo. El sonido fue bastante bueno durante todo el evento, los precios asequibles y la comida variada. Ya queda menos para la edición del 2018. ¡¡Nos vemos allí!!


miércoles, 20 de septiembre de 2017

Homenaje A Triana En Moraleja (Cáceres)








Pasar una jornada entera con amig@s de toda la vida siempre es algo gratificante. Si a eso le añades el hecho de que vas a conocer a un puñado de gente, buena gente, y que la razón de ese encuentro no es otra que homenajear a una de las bandas claves del Rock Estatal como es Triana, es imposible que no acabes disfrutando por completo de dicha jornada. No puedo empezar esta crónica de otra manera que agradeciendo y reconociendo la gran labor llevada a cabo por Fernando López y Diana Carrero, organizadores de este evento. Dos personas que se embarcaron en esta aventura alentadas por la pasión que sienten por la banda sevillana. Normal que ambos estuvieran todo el día de los nervios, pues era la primera vez que se metían en un embrollo de este tipo y los temores siempre están ahí. La cuestión es que todo salió a pedir de boca, incluso la asistencia. Cabe destacar que parte de la recaudación se destinaría a la Asociación ASPACE de ayuda a personas con parálisis cerebral.




Llegaríamos a Moraleja alrededor de la una de la tarde. Después de tomar algo en la pequeña tasca que Diana tiene en el Mercado de Abasto, fuimos a comer con algun@s de l@s asistentes al evento, incluido mi amigo Javier que me dio cobijo ese día y noche. Comida distendida en uno de los restaurantes del pueblo, recomendado por el organizador Fernando, y obligada siesta para tomar fuerzas ante los que se nos vendría encima. Antes de acercarnos al recinto donde se celebraría el concierto estuvimos dando un paseo por las calles del lugar atraídos por la cantidad de murales, entre los que destaca el de Triana, que hay repartidos por las mismas. Me gustó mucho esta forma de dar vida a viejos sitios del pueblo ya que les da un punto muy atractivo a todos ellos. Otro de los sitios destacables de Moraleja es toda la zona verde que se han currado en la margen derecha del río Rivera de Gata. Un lugar donde puedes disfrutar del baño tanto en el propio río como en una piscina aledaña. También hay un par de chiringuitos y un paseo para disfrute de lugareñ@s como foraster@s.






Hicimos una cena rápida en el mismo restaurante del almuerzo, no por el tipo de comida sino, más bien, por las prisas por llegar al Recinto Ferial a la hora prevista para el comienzo del concierto. Allí nos encontramos con la primera y más gratas de las sorpresas, la respuesta del público. Diana me contaba por la mañana que esperaban reunir al menos a trescientas personas para que aquello fuera rentable. Yo creo que lo consiguieron con creces. A ésto hay que sumar los precios populares de la barra y la buena organización del evento en general. Quizás lo peor fue el tema de los servicios, pero hay que aclarar que éstos estaban totalmente fuera de las competencias de los organizadores ya que eran los mismos que los que usan l@s bañistas del lugar. Por lo demás, vuelvo a repetir, todo sobresaliente, tanto en sonido como luces.





Alrededor de las once de la noche tomaron las tablas los integrantes de la banda sevillana Athriana. Comenzaron su show con un tema tan emblemático como es “En El Lago” y de ahí en adelante fueron desgranando, poco a poco, parte del repertorio de Triana. A la frialdad propia de los comienzos de algunos conciertos hubo que añadir el frío atmosférico que soportamos l@s presentes durante todo el evento. Athriana nos fue calentando con el buen hacer de sus guitarristas y demás músicos a la hora de interpretar clásicos tan potentes como “Luminosa Mañana”, “Rumor” o “Una Noche De Amor Desesperada”. A mitad de su actuación, tanto por la entrega del grupo como por el arremolinamiento del personal, parecía que el frío se había desvanecido por completo. Tuvieron algunos problemas técnicos durante la ejecución de “Hijos Del Agobio” o “Sr Troncoso”, pero supieron salir bien del atolladero. Este tipo de obstáculos son los típicos de los conciertos y ellos los solventaron echándole muchas ganas a cortes como “Quiero Contarte”, “Abre La Puerta” o “Diálogo”. Así hasta llegar a “Tu Frialdad”. Muy buenos Athriana, típica banda tributo que intenta acercarse con la mayor fidelidad posible a la banda, valga la redundancia, original, en este caso Triana. No por ellos tienen menos mérito porque la complejidad de las canciones del grupo de Jesús De La Rosa está fuera de duda y tocarlas de la manera que hicieron ellos siempre es de agradecer.





EL Callejón Del Duende, acompañados por el teclista José Carlos, ahora Alas Blancas, no tuvieron tanta suerte en su concierto como sus predecesores. Me refiero a que comenzaron con muchos problemas técnicos, que solventaron a los pocos minutos de su inicio, y gozaron de menor público durante su actuación. No es que lo hicieran mal, al revés, me encantó el toque tan fresco y novedoso que le dan los temas, pero pienso que el hecho de que la mayoría de las canciones fueran, evidentemente, las misma que habían tocado Athriana restó interés a l@s presentes. Esto, unido al frío de la noche en Moraleja, hizo que nos quedásemos allí alrededor de ochenta personas, notándose, de esta forma, el bajón de asistencia. Como se suele decir en estos casos, ell@s se lo perdieron. Lo digo bien clarito porque me pareció una banda que ajusta sonidos de clásicos como “Sé De Un Lugar” o “Recuerdos De Una Noche”, por nombrar algunos, a otros mucho más actuales sin que pierdan un ápice de fuerza. Si a esto le sumas la gran labor de sus integrantes, para mí el guitarra Francisco Arco fue lo mejor de la noche, podías sentir que temas del calibre de “Desnuda La Mañana” entraban en otra dimensión. Cayeron otros muchos clásicos, nombrados e interpretados con anterioridad, durante el show de estos granadinos, pero todos interpretados con ese toque distinto que hace de ellos lo que se conoce normalmente como buenas versiones.





Enhorabuena a ambos grupos y felicidades a l@s organizadores. El sábado, 16 de Septiembre de 2017, el espíritu de Jesús De La Rosa y sus Triana estuvo presente en Moraleja para volver a transportarnos a esas atmósferas que sólo él y sus dos acompañantes, Eduardo y “Tele”, sabían conseguir. Triana ha sido una de mis bandas preferidas de siempre. Bandas de esas que ni sabes desde cuándo la llevas escuchando y que te trae tantos recuerdos y sentimientos que sólo con oír sus canciones, más si es a través de grupos como Athriana o El Callejón Del Duende, se te remueve el alma.