lunes, 3 de julio de 2017

Aerosmith, Alter Bridge Y Eclipse Pasaron Por Madrid










Después de dos décadas sin pisar los escenarios de la capital del Estado, y de casi 25 años que los vi por primera vez junto a Extreme, pudimos vivir una noche de intenso R&R con a una de las bandas más veteranas del género, Aerosmith. Venían bien perpetrados por dos grupos que pusieron bien calentito el cotarro antes de que saltaran a escena los de Boston, Eclipse y Alter Bridge. Después de recorrer una extensa cola en sentido contrario a la entrada para ponernos al final de la misma, pensábamos que aquello se iba a eternizar y que no llegaríamos para ver el principio de los suecos. La cuestión es que la espera se hizo mucho más corta de lo que creíamos y entramos en el recinto del Auditorio Miguel Ríos con suficiente tiempo para disfrutar de las tres bandas al completo. La primera sorpresa fue el gran espacio de pista reservado a las entradas “Golden”. Un inmenso cuadrado que desplazaba hasta la mitad del foso a aquell@s que consiguieron apoyarse en las vallas que lo delimitaban. Esto nos restó cierta visibilidad, algo que fue la tónica común durante el recital.





Eclipse andan presentando su último gran trabajo, “Monumentum”, por los distintos escenarios de Europa en estos momentos. Vi una banda con muchísimas ganas de comerse lo que tenían delante, que ya era gran parte del aforo total que se llegó a congregar, desde que arrancaron con “Vértigo” y “Never Look Back”. Un frontman entregado como Erik Martensson, valiéndose de su gran voz, es el encargado de animar al peronal en todo momento y para cuando acaban de interpretar “Wake Me Up” nos tiene a tod@s mirando al escenario sin pestañear. Su Hard Rock te envuelve con temas como “Jaded” y “Hurt” mientras te das cuenta que el Rock, en cualquiera de sus vertientes, que nos sigue llegando a raudales desde Escandinavia está aquí para quedarse por muchos años. No puedo asegurar que Eclipse lleguen a llenar grandes espacios, calidad tienen desde luego para ello, sobre todo su guitarra Magnis Henriksson, pero en Rivas fui consciente de que ya tienen una gran legión de seguidores que coreaban sin parar “Downfall Of Eden” y “Black Rain”. El bajista Magnus Ulfstedt fue otro de los miembros del grupo que no paró de hacer metros durante el show mientras el batería Philip Crusner no dejaba de aporrear su kit brutalmente. Cuando llegamos a “Stand On Your Feet” la peña estaba completamente a sus pies. Lo malo es que también se acercaba el final de su concierto, con la interpretación de “I Don´t Wanna Say I´m Sorry”, algo después de alrededor de una hora encima de las tablas. Me gustó mucho Eclipse, sobre todo porque les vi con esa energía tan necesaria siempre en un grupo. Son de esas bandas que te las encuentras dentro de un cartel y que te hacen pensar que nunca está de más ver a los teloneros, en este caso, o a las que no están en la parte de arriba del mismo, en el caso de un festival. Espero volver a cruzarme pronto con ellos.






Tenía muchas ganas de ver a los norteamericanos Alter Bridge, ya que puede que sea uno de los grupos que más me han llamado la atención en los últimos años. Después de dar una vuelta por el recinto, para contactar con algunos de l@s colegas que quedaba por ver, nos volvimos al mogollón, siempre a la distancia que el foso “Golden” nos permitía, para ver qué nos ofrecían Myles Kennedy y compañía. Alter Brigde también están de presentación de su reciente trabajo, “The Last Hero”, pero eligieron temas más antiguos, como “Come To Life”, “Farther Than The Sun” y “Addicted To Pain” como pistoletazo de salida. Desde el primer instante se notaba que algo no iba del todo bien en su actuación. El sonido era un poco más grave de lo normal y la banda no acababa de hacerse con el público. “Ties That Bind” dio paso al primer corte de su actual disco, “Crows On A Wire”. A pesar de que la cosa mejoraba por momentos, sobre todo por parte del guitarrista Mark Tremonti, no conseguían poner el recinto al cien por cien. Con “Isolation” y la gran “BlackBird” parecía que se iba recuperando un poco el asunto, sobre todo cuando la peña se desgañitaba con esta última. El tema que abre su último álbum, “Show Me The Leader”, fue el predecesor de “Rise Today” con el que dieron por finalizada su actuación en Madrid. Tengo que asumir que me quedé un poco frío, y no sólo por la temperatura del día, con este concierto. No puedo decir que Alter Bridge me defraudara porque estuvieron muy a la altura, musicalmente hablando, pero no llegaron nunca a engancharme del todo. Puede que fuera porque el sonido que tuvieron no fue el mejor de las tres bandas o porque hubo momentos en que se me hicieron interminables sus interpretaciones. Prefiero pensar que no fue su noche y que, siendo esta la primera vez que los veía, seguro que nos deleitarán en próximas visitas con un gran show.





Una vez nos aprovisionamos de algo de cerveza, por cierto, lo de los precios populares pasó a la historia, intentamos volver, más o menos, al sitio desde donde habíamos visto a Alter Bridge con la intención de tener mejor visibilidad para lo que se nos vendría encima. Ardua tarea que nos llevó a colocarnos en uno de los laterales durante todo el concierto de Aerosmith. Con una temperatura totalmente anormal para esta época del año, y el Auditorio hasta arriba, comenzó a sonar “O Fortuna”, de “Carmina Burana”, mientras proyectaban en las pantallas fotos y portadas de discos y revistas donde aparecían los norteamericanos junto a los distintos diseños del logo de la banda. “Let The Music Do The Talking” y todo dios a gritar y saltar como loc@s. Hay cantantes que con su sola presencia saben poner a todo trapo al público que tienen delante, Steven Tyler es uno de estos casos y no dejó de demostrarlo en toda la noche. Segundo zarpazo con “Nine Lives” para coger carrerilla con “Love In A Elevator” y “Livin´ On The Edge”, casi me da algo con ésta, y ya es un no parar. Todos los problemas técnicos que pudieran haber tenido las bandas anteriores pasaron a la historia mientras seguían con “Rag Doll”, con la que Joe Perry se soltó la coleta definitivamente. “Falling In Love (Is Hard On The Knees)” fue la encargada de cerrar esta primera parte del show que continuaría con las versiones de Fleetwood Mac, “Stop Messin´Around” y “Oh Well”, y de The Shangri-Las, “Remember (Walking In The Sand)”. Este fue uno de esos momentos largos de los conciertos donde cada músico se deleita, también a nosotr@s, con su instrumento, siempre con un imparable Tyler que era como una mosca revoloteando por todo el pastel que formaba el espacio del escenario.





Vuelta a lo suyo mientras diluían el frío atmosférico con “Chip Away The Stone”. Nosotr@s fuimos ganando posiciones, poco a poco, hasta casi alcanzar el límite que nos permitían, para para gritar a pleno pulmón con “I Don´t Want To Miss A Thing” con la que las pantallas se llenaron de peña haciendo lo propio, temazo en todos los sentidos. Que una canción de The Beatles, de los que son reconocidos fans los de Boston, como “Come Together” siga volando las cabezas a miles de seguidores en un concierto dice mucho de los de Liverpool. Si a eso le añades las ganas que le ponen estos cinco locos, bueno, seis contando con el teclista Russ Irwin, te encuentras de frente con 20.000 personas coreándola hasta desgañitarse. Momento para que Tom Hamilton pueda lucirse antes de dar paso a uno de sus grandes éxitos, “Sweet Emotion”. Es increíble cómo un tema puede poner de punta hasta el último de tus pelos. Mira que lo habré escuchado millones de veces, pero la magia del directo hace que casi se me salten las lágrimas con él. Os podéis imaginar la reacción del público en este instante, todo era caras de felicidad. Curioso que alguien como los componentes de una banda que ha vendido millones de discos puedan interpretar una canción como “Eat The Rich”, pero eso es lo que hacen estos señores que saben mucho, demasiado, quizás, de qué va todo esto del mundillo del R&R. Sin bajar intensidad, fue la que dio paso a otro de los grandes momentos del concierto. Con “Cryin´” las pantallas se volvieron a llenar de imágenes de gente cantándola con delirio. Otro de los cortes, son tantos, con los que llegaron a asentarse en el Olimpo del Rock, “Dudes (Look Like A Lady)” fue el encargado de cerrar el show antes de los bises.




Éramos conscientes de que aquello estaba llegando a su final. Antes vimos cómo un gran piano blanco se convertía en el protagonista de esa pasarela que había servido de lanzadera a Tyler y los demás. Éste volvió a escena con una fina bata por encima de los hombros percatándose del frío de la noche “veraniega” madrileña. Calentó dedos con la interpretación de parte de “Angel” antes de dar paso a la canción que le encumbró como compositor, “Dream On”. Fue todo un alarde de interpretación que acabó con Perry encima del piano acompañado por el propio Tyler. Temas míticos como éste son los que hacen de esta música algo fuera de lo común. Vuelta a las versiones con “Mother Popcorn”, de James Brown, y cierre final con, no podía ser de otra forma, “Walk This Way”.





Sin llevar excesiva parafernalia y sin tener un escenario de esos que no sabes por dónde te va a salir el siguiente miembro de la banda, Aerosmith consiguió volver a dejar claro por qué son el grupo que son. Puede que Tyler no cante como hace años, pero de eso se trata, de que pasen los años y alguien siga teniendo ciertas deficiencias, no tantas, con las que continúe metiéndose en el bolsillo a la audiencia de cualquier lugar del planeta que pisa. Para un cantante siempre es más difícil mantener su nivel que para los demás componentes, más si has llevado la vida de éste, en concreto. Joe Perry sigue en el top de los grandes hachas de esta música. Tampoco se queda manco Brad Whitford, que también tuvo su momento de gloria durante el concierto. Si a todo esto le unes una de las bases rítmicas más longevas dentro de un grupo como son, el ya mencionado, Tom Hamilton y el increíble Joey Kramer te encuentras delante con algo tan grande como es Aerosmith. He pasado muchos buenos momentos con sus canciones, ahora puedo sumar otro con el concierto del pasado 29 de Junio en Madrid. ¿Volverán o será verdad lo de su gira de despedida? Tal como está el panorama no te puedes fiar lo más mínimo de este tipo de cosas. Eso sí, doy por hecho que, a pesar de echar en falta algunos temas en su setlist, algo siempre inevitable, volvería a verlos si pasan por estos lares.