miércoles, 21 de junio de 2017

Texto Mandrílico Junio 2017



Llegaste con cierto retraso mientras la luz milenaria inundaba tus ojos convirtiéndote en vieja.

Creciste en un mundo plagado de adultos que solucionan los problemas a base de guerras y transforman la infancia en vejez.

Adolescencia de boca abierta a la espera del consuelo vital para aplacar el hambre endémica de los tuyos. Como única recompensa, la blanca redondez de una antigua religión que prometerá engordar tu espíritu por los siglos, pero no tu cuerpo.

Juventud de procesiones, amores clandestinos y boda temprana con un hombre algo mayor que tú.

Madre de un hijo, viuda para dos y apoyo moral de otros cuatro, cuidaste de tus padres hasta su definitivo adiós.

Años de soledad y preocupación te llevaron, paso a paso y de la mano, a atravesar las puertas de la senectud.


Ahora que te has ido, que no te veo, ni te oigo, ni siento tu aliento en mi cara, en este instante en el que percibo cómo te diluyes para siempre, soy más consciente que nunca de que he sido, soy y seré un viejo.

miércoles, 14 de junio de 2017

Parker & Hart: "The Wizard Of Id" ("El Mago Fedor")







Hacía tiempo que tenía muchas ganas de llevar a cabo un artículo como el que tengo entre mis manos en estos momentos. Dos son las razones por las que quería hacerlo, la primera como homenaje a esa forma de editar cómics, que ya se ve poco en nuestros días, que son las tiras cómicas, y la segunda el hecho de que muchos de los asuntos que se tocan en esta obra de Parker y Hart, a pesar de su antigüedad, están de la más rabiosa actualidad, es más, creo que nunca llegaron a pasar de moda.







En lo referente a los autores, Brant Parker y Johnny Hart, empezaremos recordándolos como dos de los grandes del mundo de las viñetas muertos en Abril de 2007 con apenas ocho días de diferencia. Parker trabajó para la Disney hasta 1945, momento en que se trasladó a Nueva York y comenzó su tarea en la Binghamton Press. Entre 1971 y 1983 recibió varias veces el Premio Nacional De Historietas Humorísticas a los que habría que sumar los Premios Reuben y el Elzie Segar. Sobre Hart diremos que es un dibujante que empezó publicando en “Stars And Stripes” y siguió en “The Saturday Evening Post” y “Collier's Weekly”. También recibió algunos premios importantes como el ya mencionado Reuben o el Yellow Kid al mejor dibujante del año 1970, siendo esta la primera vez que se entregada este galardón a un dibujante estadounidense. Cabe destacar que sus creencias religiosas le llevaron a hacer una serie de declaraciones en contra de los judíos, musulmanes u homosexuales que llenaron ríos de polémica durante su existencia. Algo bastante contradictorio con todo lo que se refleja, políticamente hablando, en las tiras que nos conciernen en estos párrafos.







La tira cómica es el principio de muchos de los personajes y superhéroes que actualmente colman las páginas de no sé cuántas publicaciones y películas, con mayor o menor éxito. También conocida como tira de prensa o, simplemente tira, es una historieta que se publica periódicamente en diarios, revistas y, en estos tiempos que corren, en la red de redes, Internet. Suele tener la intención de hacer reír al lector a base de temas tan peliagudos como la política o la religión y otros tan cercanos como el día a día de los personajes que la inundan. Podríamos decir que la primera que tuvo cierto éxito fue la protagonizada por “The Yellow Kid”, de ahí el nombre del premio, en el ya lejano 1894. Por ella han pasado desde “Tarzán” o “Flash Gordon” hasta “Mafalda” y “Garfield”, sin dejar atrás a otros innumerables personajes como “Olaf, “El Vikingo””. Han sido, a su vez, muchos los personajes que han triunfado en la lengua de Cervantes. A la ya mencionada Mafalda sumaríamos “Condorito”, de René Ríos, algunos de los que pasaron por la revista “El Jueves”, como “Dios Mío”, de J. L. Martín o “Maki Navaja”, de Ivá, sin olvidar a esos dos grandes autores de este asunto que son Forges y El Roto.  Sería una lista muy, muy larga la que confeccionaríamos si tuviéramos que nombrarlos a tod@s. Lo mejor de este tipo de publicación es lo directo que pueden llegar a ser sus autores con tan solo una, dos, tres o pocas viñetas más, algo que siempre he admirado por su complejidad, inmensa labor y sinceridad.





“El Mago Fedor”, o lo que es lo mismo “The Wizard Of Id”, es una tira cómica que, como bien podéis imaginar, saca su nombre del famoso “Mago De Oz” al que sustituye el término final por el de Id haciendo alusión a esa parte primitiva de la psique humana. Hart lo creó a petición propia de su amigo Parker. Éste le convenció para que se dedicara al dibujo humorístico, algo que llevó a Parker a introducirse en el mundo de los cómics. Comenzó a publicarse en 1964 y, desde entonces, ha pasado por las manos de Jeff Parker, hijo de su cocreador, o Mason Mastroianni, nieto de Hart. La obra está integrada por un elenco de personajes dirigidos por el mago “Wiz” y su gorda mujer Blanch al frente. Entre l@s demás destacan el Rey, abrumado por su pequeña estatura, el bufón borrachín “Bongo”, con sus siempre acertadas salidas de tono o el fantasma “Spook” que “reside” en las mazmorras junto a su “fiel” guardián. También encontraremos a Sir Rodney ,“Roque”, el cobarde defensor del reino y su pretendiente, la princesa Gwen,  además de un listado de personajes secundarios entre los que sobresalen un recaudador de impuesto, una adivina y una horda de hunos que intentan constantemente conquistar el reino de Id. Tod@s ell@s conviven en estas viñetas poniendo sobre el papel temas de rigurosa actualidad que, por ser vistos desde la lejanía que una época como la medieval, parecen no dejarnos nunca de acosar. Os puedo asegurar que todo esto lo consiguen sus autores con una gran dosis de humor basada, unas veces, en la sutileza y, otras tantas, en la carencia de pelos en la lengua de los mismos.






De esta forma compruebo que temas que se tratan en estas tiras desde hace ya la friolera de sesenta y tres años siguen estando de amarga actualidad. La corrupción, el afán de riqueza por parte de la Iglesia y demás religiones, la opresión del pueblo por parte de un dirigente, elegido democráticamente o no, por el mismo que le conduce tanto a la hambruna como a la miseria que ésta siempre lleva consigo, la cobardía de los militares que han luchado constantemente desde sus despachos mientras miles, millones, de soldados morían, siguen muriendo, por unos intereses que nunca van a disfrutar, el borracho al que nadie presta atención, ya sea por desprecio o por simple borracho, pero que es que dice verdades como puños, o l@s prisioner@s que acaban sabiendo más de la propia vida que sus carceler@s, están entre nosotr@s en pleno siglo XXI. ¿En qué hemos avanzado entonces? ¿Hemos tenido ciertos espejismos de libertad que la sociedad ha engullido y nos ha vomitado luego en forma de moda capitalista? O, más bien, seguimos sin quitar las miles de piedras de nuestro camino porque nos mola tropezarnos en ellas para tener las mismas justificaciones para nuestros mismos actos. Me he reído mucho, siempre lo hago, con este cómic, pero también he pensado bastante en todos estos asuntos. Ahora os invito a que os deis una vuelta por Id y me contéis qué tal se os dio vuestra visita. Os puedo asegurar que lo vais a pasar en grande, siempre que no seáis un reo o algun@ de l@s plebey@s del enano rey. ¡Adelante, estáis en vuestra corte!



miércoles, 7 de junio de 2017

Miguel B. Núñez: "Heavy, Los Chicos Están Mal"







Vuelve al ataque Miguel B. Núñez con la segunda parte de esta historia, que entiendo que lleva por título genérico “Heavy”, a la que da el nombre de una de las canciones más cañeras del grupo Topo, “Los Chicos Están Mal”. Si en la primera entrega el autor se guiaba por algunos de los discos que salieron en aquel 1986, aquí, sin perder nunca esa guía musical que fueron los 80, nos adentra en el día a día de esa basca de chic@s que forman los personajes principales de sus viñetas. Para alguien como el que escribe estos párrafos, cómics como éste son una mezcla de buenos y malos recuerdos. Miguel hace esto posible porque me veo reflejado en muchos de los personajes que habitan los nueve capítulos de esta obra.




Descubrí a Miguel con el anterior número de ésta que espero sea una gran saga. Se nota que lleva mucho tiempo escuchando este tipo de música porque todo lo que nos cuenta en sus páginas está hecho desde una perspectiva propia de alguien que siente y sabe de qué va este rollo. Su primera obra editada, “M”, data de 1999 a la que siguieron otras como “Demonios Internos” o “Interferencias”. Además de haber sido codirector de la revista “Recto”, publicó en otras tan importantes en la historia del cómic estatal como “El Víbora”. A esto hay que añadir su paso por el mundo de la música como parte del dúo “Humbert Humbert”.





Las clases han llegado a su fin y las tan añoradas vacaciones de verano se ponen en marcha. Marta y Bea, las dos chicas protagonistas de este grupo de adolescentes, deciden ir a celebrarlo de la manera más natural en aquellos años, yendo a pillar unos litros para bebérselos en el parque. Junto a ellas siguen en estas páginas otros como los hermanos Gabi y Pepe o Suso, aparecerán tímidamente algunos que tuvieron gran peso en el número anterior, como el “Venom” o el “Judas”, y conoceremos a algunos nuevos como el “Richi” y Mariano. Suso tendrá que pasar el verano en el pueblo de sus padres, algo que afectará a su rollete con Bea, mientras que Pepe y Marta mantendrán una relación que no quieren que se sepa, algo que no podrán evitar. Como es normal tod@s nuestr@s protagonistas vivirán un verano intenso debido a los acontecimientos a los que tendrán que enfrentarse durante estos meses, pero esto es algo que tendréis que descubrir por vosotr@s mism@s.





Otra de las claves de este número es, y siempre valiéndose de esos acontecimientos tan bien llevados a puerto por Miguel, el repaso que hace de las distintas tribus urbanas que pululaban, con mejor o peor relación entre ellas, por las calles de las ciudades del Estado. Partiendo de que la mayoría debían compartir ciertos espacios, como el propio colegio o el barrio, cada una de ellas tenía su propio territorio e idiosincrasia de la que no en pocas ocasiones ni siquiera eran conscientes. Los Rockers, los Mods, los Heavys, Los Punks, los Pijos, los Graffiteros, y su Break-Dance, los Sinkheads, de uno y otro palo, los Siniestros, que darían lugar a los Goticos, y, pululando alrededor de todas ellas, los Quinquis. Así estaban las calles de aquel tiempo, repletas de jóvenes que mostraban su ansia de libertad identificándose hasta la médula con cualquiera de estos grupos partiendo siempre del tipo de música que te molaba.




Otro de los puntos álgidos del cómic es ese repaso musical tan amplio que el autor hace auxiliándose en portadas de discos, como las del “Under Look And Key” de Dokken, un recopilatorio de The Damned o el “ Fly On The Wall” de AC/DC, las distintas camisetas que llevaban cada una de esas tribus, desde Accept, Obus o Anvil hasta Tha Cramps, G.B.H. o The Rolling Stones, las típicas discusiones entre si esta banda es mejor que aquella, con las que nos podíamos pasar semanas y meses enteros hasta que salía a relucir otras por las que discutir, o los lugares emblemáticos de, en este caso, Madrid, como el cine Covadonga, “La Covacha”.




Al igual que hice en el anterior artículo, añadiré algo personal a todo lo que nos renueve Miguel en la cabeza con su obra. De todas esas tribus que él saca a la palestra en sus viñetas con la que siempre tuve más relación fue con los Punks. Nunca he ocultado mi gusto por muchas de las bandas, tanto estatales como guiris, que forman el elenco de esa parte del Rock. Puedo contar que, salvo en muy contadas ocasiones, jamás tuve problema con ell@s, es más diré claramente que much@s de mis amig@s de aquel tiempo pertenecían a este grupo. ¿Qué si era normal que cuando un Punk entraba en un garito Heavy, o viceversa, se creara algún tipo de tensión? No lo niego, pero en mi caso no pasaba de eso, de una tensión inicial que se diluía cuando las conversaciones de barra pasaban a primer plano. No he conocido a much@s Rockers, pero tampoco tuve problema alguno con l@s poc@s que he tratado. De l@s Pij@s siempre fuimos bien servidos, si estudiaste en un colegio de curas, como es mi caso, mucho más. Y sí, más de una bronca tuvimos con ell@s ya que nuestros encuentros nunca fueron amistosos para ninguna de las partes. En cuanto a los Skinheads, pues poco puedo añadir que no se haya dicho y se siga diciendo sobre ell@s. Me parece muy mal que metan a tod@s en el mismo saco, aunque hay que reconocer que, a veces, siempre salvando las indiscutibles distancias, se comportan de manera similar. Lo que está claro es que poco tiene que ver un S.H.A.R.P. con un mierda de Skin fascista. También hay que reconocer que de estos últimos teníamos nuestra caterva formada por los fachas del pueblo o nuestras ciudades con l@s que, sin indumentaria definida pero con el pelo engominado, nos hemos hecho más de dos y tres “caricias”. Como buen amante de los cómics, me flipaba la peña graffitera, con esos murales tan impactantes y, aunque no me moló nunca su música, su manera de bailar. Nada que ver con las firmitas que inundan ahora las paredes de cualquier ciudad, ni con el reggeton y sus aledaños. En cuanto a l@s que él llama Quinquis, hubo de todo, algún que otro atraco, colegas a quienes les molaba esa historia con l@s que compartí grandes momentos y hasta peña que dio la cara por mí cuando alguno de ell@s me increpaba. Tampoco falta esa pincelada a alguna de las revistas de cómics de aquella década. En este caso mencionando a esa gran publicación que era el CIMOC y de la cual tengo unos cuantos de números y especiales.




Así estaban las calles, en ebullición por esa masa de jóvenes que le daban vida y muerte a la vez. La calle era el factor esencial en nuestras vidas. Salías y quedabas en el parque, en los salones de juego o en cualquier rincón propicio para echarse unas cervezas y unos canutos, algun@s se pasaron a otras cosas y se quedaron en el camino. Eso también ha formado parte de nuestra rutina, el saber que éste o aquella se había enganchado, el conocer a l@s poc@s que consiguieron dejarlo y el llorar a l@s much@s que enterramos. Ahora las calles están desiertas, la mayoría de l@s jóvenes alinead@s en vestimenta y la policía con más poder que nunca en el bolsillo para ponerte multas hasta por tirarte un pedo. Hablamos del tiempo, de cómo ha pasado, de lo que vivimos, de l@s que se quedaron atrás, de l@s que renegaron de todo esto o de l@s que la propia sociedad engulló, pero pocas veces hacemos referencia a ese factor tan esencial en cualquier historia que es el espacio. Creo que el R&R ha dejado de estar en las calles. Sí que es verdad que voy a festivales y conciertos y ves a cantidad de peña. Por cierto, yo estuve en el de Scorpions en el estadio del Rayo Vallecano que se nombra en el cómic donde murió un chaval a manos de un Mariner yanqui. Esto es algo que me hace sentir de puta madre, aunque luego vas andando por la calle y si antes eras el raro porque sobresalías de lo normal, ahora lo sigues siendo porque sigues sobresaliendo de todo lo nuevo. ¿Será verdad eso de que el Rock se está convirtiendo en un dinosaurio?





Miguel, ¿sabes qué es lo que más me está gustando de tu serie? Que ya estoy deseando que saques el siguiente número. Que quiero más, que cuando llegué al final de éste lo primero que me vino a la mente fue: ”¿Ya Está?” Necesito saber qué les sigue ocurriendo a Marta, Bea, Mariano, el “Venom” o a Suso y Gabi. Y sabes por qué, porque ellos tienen otros nombres en mi cabeza que son similares tanto al mío como al de much@s de mis colegas de aquel tiempo que actualmente forman parte de mi familia especial de amig@s. Asi que: “¡Dale caña, colega! Ponte un disco de Santa o Iron Maiden y sigue haciéndonos disfrutar con una nueva entrega de aquí a unos meses.” Mi más sincera enhorabuena por tu trabajo. ¡¡ROCK FOREVER!!