viernes, 19 de agosto de 2016

Leyendas Del Rock 2016: Jornada Del Sábado







Con la jornada del sábado, como es habitual, cerró el Leyendas 2016. Fue el día más flojo, a mi entender, del cartel. Esto me vino bastante bien después de los dos días anteriores. Pudimos acceder al recinto sin la larga cola del viernes, con lo cual llegamos con hora para ver a los maños Pedro Botero. Tenía bastante interés en ver a esta banda en directo después de su reunión y tengo que reconocer que no me defraudaron. Puede que esperara un show más intenso, pero dieron bien la talla durante el tiempo que estuvieron encima de las tablas del escenario pequeño. Basaron su concierto en una mezcla de temas de su reciente trabajo, “17/50”, como “Todo Me Da Lo Mismo”, “Castigo” o “Cansado”, con clásicos de su carrera del tipo “Rosa Negra”, “Sangre” o “Desertor”. Gozaron de un buen sonido y tuvieron un público, entre l@s que me incluyo, muy entregado en todo momento. Son de esas bandas míticas que se ve que saben pasárselo bien y hacen que te lo pases mejor aún. 





Después del concierto de los zaragozanos me tomé un rato de relax junto a mis colegas de Villanueva de la Serena para tomar fuerzas antes de la actuación de Nazareth. La verdad es que la zona adyacente a la piscina con sus mesas, restaurante, duchas y servicios es uno de los sectores del recinto que mejor está. Lo descubrí en la edición del 2014, en el 2015 no estuve, y me sigue pareciendo un buen lugar para charlar y relajarte mientras comes o tomas algo. Después de este paréntesis nos dirigimos al escenario Azucena donde harían su aparición los escoceses. Ya ha llovido desde aquel concierto que dieran junto a Saxon en Madrid así que la expectación era máxima, al menos por nuestra parte. Al igual que Uriah Heep, no nos congregamos demasiada gente para disfrutar de su show. Atacaron partiendo con “Silver Dollar Forger” y “Miss Misery”. Puede que eches de menos la voz de Dan McCafferty, pero os puedo asegurar que Carl Sentance tiene un vozarrón del copón. De esta guisa nos plantaron en toda la cara “Star” y la maravillosa “Dream On”. No podemos olvidar la labor de Pete Agnew al bajo y Lee Agnew a la batería que estuvieron en todo momento sobresalientes. Continuaron con “Beggars Day” y “Changin´Times”. Para cuando llegó el turno de los cañonazos “Hair Of The Dog” y “Expect No Mercy”, os podéis hacer una idea la que se lió con ésta, ya estábamos tod@s más que entregados a los riffs de Jimmy Murrison y compañía. Se despidieron con “Love Hurts” y “This Flight Tonight” dejándome la sensación de que se ha había pasado el tiempo volando. Quisimos más, pero no obtuvimos respuesta, aunque la recompensa fue poder gozar de esta banda que tan buenos momentos nos han dado a lo larga de su extensa carrera. Se os quiere y mucho, Nazareth.






Siguiendo con mi filosofía de ver a grupos que no había visto nunca, dejé atrás a Helloween, que ya los he visto no sé ni cuántas veces, y volví al escenario pequeño, ha sido mi verdadera casa durante este Leyendas, para ver cómo se lo montaban los galeses Dare. Nunca he sido seguidor de ellos, es más, no los conozco demasiado, pero me gustó tenerlos en frente. Comenzaron con “Sea Of Roses” y rápidamente arremetieron con su reciente trabajo “Sacred Round” a través de “Home”. He de reconocer que si no eres un gran seguidor del AOR puede que temas como “Where Darkness End” y “On My Own” te resulten insípido, este no es mi caso. Segunda vez que sonaba en el Leyendas una versión de “Emerald” de Thin Lizzy y vuelta a la carga con la aclamada “Winds Of Fire”. Destacaré que tuvieron una nutrida legión de seguidor@s durante todo su concierto. Cuando llegó el turno de “We Don´t Need A Reason” y “Abandon” se pudo ver que ellos también estaban disfrutando de lo lindo, eso siempre es una muy buena señal. “Into The Fire” y “The Raindance” fueron las precursoras de la mecha final a cargo de “King Of Spades” y “Return The Heart”. No puedo decir que me volaran la cabeza, aunque sólo con ver las caras de sus fans al término del concierto mereció la pena estar allí. Nunca han sido muy conocidos por estos lares, pero pueden presumir de tener un@s admiradores muy fieles.






Después de reponer fuerzas de nuevo en la zona pegada a la piscina, nos volvimos al escenario pequeño para ver de qué iban los Equilibrium. Ellos han sido mi gran descubrimiento de esta XI edición del Leyendas, no por su música sino por el poder de convocatoria que tuvieron. Impresionante la cantidad de peña que se juntó para ver a estos alemanes. Con ellos me di cuenta de que el público joven sigue a sus propias bandas, las cuales, como ésta, son bastante desconocidas para l@s que ya peinamos canas. Fue un show rudo y cañero mezcla de Folk con Viking y Death Metal Melódico. Así lo viví y así me lo explicó un chaval que tenía a mi lado que no paró de moverse y saltar en todo momento. Sus acólit@s cantaron cada uno de sus temas, desde que comenzaran con “Ankunft”. Acataron cada una de las peticiones que el vocalista “Robse” le pedía y se volvieron loc@s, literalmente, con “Prey” o “Blut Im Auge”, entre otras. Menos mal que pillé un buen sitio apoyado en la barra porque era imposible moverse más allá de metro y medio de distancia. Era tal la cantidad de gente que había que salía por fuera del espacio techado del escenario, para que os hagáis una idea. Llegaron al final con “Unbesiegt” mientras la peña seguía rugiendo como poses@s. Tal vez no me gustaran demasiado, pero me alegré mucho, al igual que con Skindred, de ver a tanta peña joven disfrutando. Para que luego digan que no hay esperanza en el Rock.






Con el subidón anímico de Equilibrium volvimos al escenario Jesús De La Rosa para ver a los Venom. Después de una vida sin verlos resulta que los tenía delante por tercera vez, digamos, consecutiva. De estas tres veces a las que me refiero, puede que esta haya sido la que menos me han gustado. No lo digo porque estuvieran mal, más bien porque los noté un poco fríos, a pesar de tanta llamarada, durante casi todo su show. “The Death Of R&R” fue la encargada de abrirnos las puertas del infierno donde nos encontramos rápidamente con “Antichist”. Cronos y sus súbditos siguieron poseyéndonos con cortes del tipo “Bloodlust”, “Wellcome To Hell”, nunca mejor dicho, “Buried Alive” o “Centuries Sin”. No llegaron nunca a tener un gran sonido, aunque eso importa poco cuando recibes tortazos del tipo “Hemmerhead”, “Long Haired Punks”, esta me gusta cada vez más en directo, o “Pedal To The Medal”. El concierto avanzaba a todo meter despidiéndose con “Rise”. Paripé de siempre, con tol mundo gritando el nombre de la banda, y vuelta con, cómo no, “Witching Hour”, “Black Metal” y “In League With Satan”. Para cuando llegó el turno de esta última se habían pasado de tiempo, algo que no comprendí demasiado, pues, que yo sepa, han sido los únicos en incurrir en esta acción. Lo dicho, terrorífico momento el de los Venom.






Como bien dijo Guillermo, no son ni alemanes, ni escandinavos, ni yanquis, son de Albacete. Desde que los escuché la primera vez con su segundo trabajo siempre he estado seguro de que llegarían lejos. Van camino de llegar más lejos de lo que yo imaginaba. Todo gracias al gran curro que se meten, a estos grandísimos conciertos que ofrecen y a su simpatía, entrega y profesionalidad durante los mismos. No se amilanaron en ningún momento por salir detrás de Venom, es más, para cuando llegaron cortes como “Versus The World”, los británicos ya habían pasado totalmente al olvido. No sé cuántos, y cual más enorme, circles of pit se montaron. Nos tuvieron en la palma de sus manos tanto con temas antiguos, como el que da nombre a su 2º trabajo, “Give´Em War”, como recientes, por ejemplo “First World Of Terror”. Tod@s temíamos que con “You Are Next”, como es normal en sus shows, acabaría aquel torbellino. Alguien de la organización miró a Guillermo con el dedo pulgar hacia arriba y despedida por todo lo alto con esa pedazo de versión de Pantera, “Domination”. Decir brutales es quedarse corto. Los habíamos visto en Cáceres hacía pocos meses en una sala, nada que ver con tenerlos delante en un escenario como el del Leyendas. Mientras más grande es el escenario, mucho más crecen ellos. Que no, que no tienen nada que envidiar a los grandes nombres actuales del Thrash. Es más, muchas de esas bandas no les llegan ni a las suelas de sus botas. El futuro de la caña está en Albacete y ha dejado de ser una promesa para hacerse realidad. ¡Adelante, David, Gullermo, José y Víctor! Vosotros podéis, y mucho. De lo mejor del festival.





Tengo que pedir mil, no mil, millones de disculpas a mi querido amigo Óscar y a sus Lujuria por no quedarme a ver su concierto entero. Esto de no ser el que conduce tiene sus riesgos y cuando la persona encargada de llevarnos de vuelta a casa decide que hasta aquí hemos llegado hay que respetarlo a rajatabla. Óscar lució, como es costumbre, uno de sus modelos únicos diseñados para la ocasión, por lo que he visto luego en vídeo, sacó más de uno. Pude disfrutar de temazos como “No Soy Carne De Cañón” o “Sexurreción”. Cómo me arrepiento de no haber estado hasta el final después de ver en internet momentos cumbres como el acompañamiento de Eva Rock o cuando sacó la bandera arco iris pidiendo el cese de las agresiones a la comunidad LGTB. Dios, Óscar, si algún día lees esto, acepta mis disculpas porque ha sido mi gran gambazo del festival. Con “Cae La Máscara” de fondo nos metimos en el carro de vuelta a Elda, pero quien conduce manda y ante eso no hay discusión posible. Gracias Lujuria, por tu entrega y compromiso, sniff.




Pues hasta aquí mi Leyendas 2016. Ha sido un gran evento repleto de encuentros con viej@s amig@s, sorpresas del calibre de ver grupos nuevos que me han gustado bastante, otros clásicos con los que me lo he pasado en grande y, sobre todo, el subidón de encontrarme a peña con camisetas del Rock/Bear. Felicitaciones a la organización, camareros, gente de sonido y luces y a tod@s l@s que hacéis posible que este festival siga siendo algo imprescindible dentro del panorama rockero estatal.  Ya queda menos para la edición 2017. Leyendas, nos vemos en Agosto.