lunes, 4 de julio de 2016

Scorpions, Medina Azahara y Sabaton en Córdoba: Conciertazo De Principio A fin











Lo acontecido el sábado pasado en la plaza de toros de Córdoba es de esos eventos que sientan cátedra. Uno, que ya lleva muchos conciertos a sus espaldas, cuando vive un acontecimiento como el que nos atañe en estos párrafos que viene a continuación, lo único que sigue pensando, y sintiendo, es que la música es algo realmente extraordinario. Pese al calor que soportamos durante toda la tarde-noche, menos mal que no se levantó excesivo polvo, la organización estuvo bastante bien. Los accesos fueron rápidos y cómodos, las barras estaban bien situadas y te atendían con relativa facilidad, pasó lo de siempre, que se agotaron los grifos de cerveza antes de tiempo, para solventar esto estaban l@s birramóvil que nos salvaron en muchos momentos de la deshidratación. Eso sí, para ser justos, cómo es posible que para tod@s l@s que estábamos en el foso sólo hubiera cuatro servicios, increíble. Así que tocó mear, o lo que te pillara hacer, en medio de alguno de los shows que era cuando menos peña había haciendo cola. Entre un grupo y otro os podéis imaginar cómo se ponía aquello. Dejando un poco a parte estos inconvenientes, que siempre son los mismos y nunca acaban de solventar, este concierto fue de esos que van de menos a más, de los que acaban reflejando una sonrisa en tod@s l@s presentes una vez finalizado.







Con puntualidad, sobre las 19:45h, salieron a escena los suecos Sabaton. Esta es la tercera vez que los veo y creo que es la que más me han gustado, puede que las otras dos no les prestara la suficiente atención. Después de que sonara la versión de “In The Army Now” y la introducción de su show, empezaron a repartir cera con dos trallazos como “Ghost División” y “Far from The Fame”. Se les vio entregados y con ganas durante todo su show, aunque con esas indumentarias tuvieron que pasar un poco de calor, pobres norteños. Rápidamente consiguieron meterse en el bolsillo a sus adept@s y algun@ más. Tened en cuenta que cuando ellos estaban encima de las tablas aún quedaba mucha peña por entrar. Tampoco es que sonaran mal, pero, visto lo que vino después, se puede decir que fueron los que gozaron de peor calidad sonora, repito, no sonaron mal, es una simple comparación que luego el gentío pone el grito en el cielo con mucha celeridad. Carreras de un lado a otro del escenario, sobre todo por parte del bajista y el cantante, y cuando nos quisimos dar cuanta ya teníamos encima “The Lost Battalion” y “To Hell And Back”, con esta el público flipó, yo me incluyo, fue la que más me gustó. Para el tramo final dejaron “The Art Of War”, nunca he entendido qué puede haber de artístico en una guerra, pero bueno, ahí queda eso, y “Primo Victoria”, con la que se despidieron. Si su objetivo era calentar el cotarro, lo consiguieron con creces porque, después de ellos, todo el personal lo único que queríamos era más y más música.






Cambio de batería, colocación del teclado y demás y aparecen en el escenario los Medina Azahara. Antes de seguir quiero destacar que los cordobeses se salieron. Se comieron a los Sabaton con patatas, guarnición y arrebañamos el plato. Entonces por qué no están mucho más arriba de donde se encuentran. Tod@s sabemos la respuesta, porque es una banda de aquí, y aquí parece que nunca nos ha interesado en exceso nuestro Rock, ya se llame andaluz, radikal vasco o el de tu prima la que vive en el barrio de San Blas. Una pena que no apreciemos lo suficiente lo que tenemos, pero así es. Una vez dicho esto, lo que está claro es que desde que incorporaron a sus filas esa pedazo de base rítmica, a cargo de Juanjo Cobacho al bajo y Nacho Santiago a la batería, la banda suena como un trueno.





Nos engañaron con el comienzo a cargo de “Necesito Respirar” pues sólo fue un aperitivo para enganchar con “Aprendimos A Vivir”. Desde ese mismo instante el público se volcó con ellos. Un sonido acojonante, simpatía y profesionalidad a raudales fueron la tónica general de su recital. “No quiero Pensar En ese Amor” y “Tierra De Libertad” dieron paso al mayor de sus clásicos, “Paseando Por La Mezquita”. Manuel Ibáñez bajaba y subía a su plataforma utilizando tanto ese curioso teclado móvil como el que lleva normalmente. Presentación, con agradecimiento a tod@s sus seguidores incluido, para “Córdoba” y, después, más tralla con otro de sus clásicos, “Velocidad”. Ahora sí que vino el turno de tocar íntegramente “Necesito Respirar”, ni que decir tiene que a nosotr@s ya nos tenían sin aliento. Una potente y original presentación por parte de Manuel Martínez de los componentes del grupo, con medley incluido de piezas clásicas del Rock, y llegamos a, cómo no, “Todo Tiene Su Fin”. Tremendos los Medina, si con Sabaton ya nos habíamos puesto las pilas, con ellos las cargamos más que bien para el aguijonazo que se nos venía encima. Me encantaron, les deseo otros treinta y pico años más, el día que no estén los echaremos mucho en falta.





Todo transcurría según el horario previsto, este decía que los alemanes debían pisar las tablas alrededor de las 22:30h. Pues nada, y estos tíos que no salen, y qué hora es ya, y silbidos por aquí, y las luces de la plaza que se encienden y se apagan una y otra vez, y sí, compañer@s del Metal todo, según siempre las conclusiones de la mayoría de la peña, yo me sumo a ellas, se debía al partido de fútbol entre Alemania e Italia. Así que tuvimos que esperar más de media hora. Cuando vimos que aquello llegaba a la prórroga temblamos. Pasadas las 23:00h hicieron su aparición Klaus Meine y compañía empezando a saco con “Going Out Of A Band”. Fue escuchar este tema y se nos pasó el medio cabreo en segundos. No nos dieron respiro con esos dos zarpazos que son “Make It Real”, uff, pelos como escarpias, y “The Zoo”. Los germanos deben ser de las pocas bandas que interpretando una instrumental, “Coast To Coast”, en directo deleiten y hagan participar al público de tal manera. Está claro que así también dan un descansito a Meine, los años no pasan en balde y eso que estuvo a un nivel bastante alto, bueno, toda la banda lo estuvo.





Vuelta al ruedo, nunca mejor dicho, para complacernos con ese medley, de la época de Uli Jon Roth, compuesto por “Top Of The Bill”, “Steamrock Fever”, “Speedy´s Coming” y “Catch Your Train”. La reacción de l@s presentes ante este elenco de temas es siempre un poco fría, buen reflejo del desconocimiento de esa parte de la carrera de la banda. A mí, personalmente, me flipa dicha etapa y escuchar estos temas siempre es un buen regalo. El poco decaimiento que produjo el popurrí antes citado se diluyó como el humo con uno de los temas nuevos que tiene toda la pinta de llegar, si no lo es ya, a ser imprescindible en el set del grupo, éste no es otro que “We Built This House”. Esos coros están muy bien pensados para que el respetable disfrute, como hicimos, en grande con esta canción. A continuación, otro tema instrumental, “Delicate Dance”, no con igual repercusión que el anterior, que sirvió, de nuevo, para que Klaus se tomara un descanso al que se sumó también Rudolf. Quiero aprovechar este instante para preguntar por la identidad del guitarra que salió para interpretar este corte. Lo vimos en Barcelona el año pasado en un rinconcito del escenario, pero ahora tomó las tablas como un miembro más del grupo saliendo, incluso, a la pasarela acompañando a Matthias y Pawel. Por favor, en serio, si conocéis su identidad y su razón de estar con los alemanes me gustaría que me lo dijeseis.





Momento álgido de la noche a cargo del segundo medley. Esta vez fusionaron tres de sus baladas más importantes, “Always Somewhere”, joder si es que crecimos con ésta, “Eye Of Storm”, que, poco a poco, va cogiendo sitio, y “Send Me An Angel” que hizo saltar más de una lágrima a algún@s de l@s del público. Luego llegaría el remate final del instante baladas con, ésta sí que no puede faltar, “Wind Of Change”. Otras bandas aburrirían soporíferamente con estos temas, pero Scorpions tienen que tocarlos porque tod@s los esperemos con ansiedad.




Recogida de micros de la pasarela y se acabaron las baladitas que ahora vuelve la caña y de qué manera. “Rock And Roll Band” fue la encargada de devolvernos la tralla que los teutones saben dar antes de llegar a otro de los grandes momentos de su show, “Dynamite”. Tremendo tema que dio paso a “In The Line Of Fire” y a un solo de batería a cargo de Mikkey Dee que fue de lo más espectacular del concierto. Me he reservado hasta ahora la intervención del otrora batería de King Diamond y Motörhead porque fue uno de los momentos más destacados de la noche. Qué pegada, que bestialidad, le imprime a las canciones una sonoridad fuera de lo común, estuvo atento al público en todo momento, se le vio alegre en todo el show y para rematar el solo sacó a escena tres bailaoras y un bailaor  flamenc@s que le dio un punto de color y fusión muy llamativo. Personalmente siempre he estado a favor del mestizaje de músicas y artes, pienso que es lo que hace grande a cualquier doctrina, ahora que también cuento con las opiniones de l@s talibanes metaler@s que dirán que vaya cagada lo del solo. Allá ell@s con su opinión, tienen todo el derecho del mundo a tenerla, faltaría más, espero que algún día se den cuenta de que existe más música allende del horizonte del Rock. Un fuera de serie Mikkkey Dee, qué se quede en Scorpions el tiempo que haga falta, la banda con él suena como nunca.





Trío de ases a cargo de “Blackout”, esta vez la guitarra de Rudolf sólo echó humo, es que con ese calor cualquiera se pone a echar llamas, “No One Like You”, sin duda el mejor instante del concierto, al menos para mí, pues fue la mejor y más grata de las sorpresas, y “Big City Nights” que nunca pueden dejar, ni deben, en el tintero. Amago y paripé de despedida, esto ya sabemos que forma parte del show, y vuelta para marcharse definitivamente una vez interpretadas “Still Loving You”, la más famosa de sus baladas, sin duda, y “Rock You Like A Hurricane” que nos voló, como suele pasar, la cabeza.





Una gran noche en compañía de mi novio, de grandes y querid@s amig@s, en fraternidad con l@s que teníamos alrededor, con l@s que compartimos risas, comentarios y desesperación por el retraso de la salida a escena de Scorpions, pues estos momentos, al final, sirven más para hablar entre nosotr@s y darnos cuenta de cómo nos une el Rock. En el plano musical, este ha sido un buen comienzo para lo que me espera este verano en el Rockfest de Barcelona, en el Leyendas de Villena y en el Mayorga de Plasencia. ¡Salú y mucho Rock And Roll! Ya os iré contando.