miércoles, 28 de octubre de 2015

Astérix: El Papiro Del César







En primer lugar quiero felicitar a los nuevos autores de la saga del galo más famoso del mundo de las viñetas, el guionista Jean-Yves Ferri y el dibujante Didier Conrad. En este número, el 36 ya, le han devuelto toda la frescura, ingenio, alegría e intriga que se merecía, al contrario de los últimos guionizados y dibujados exclusivamente por Uderzo. También hay que aclarar que todo lo relacionado con este tomo ha sido supervisado, como era de esperar, sobre todo en lo referente a la ilustración, por el dibujante original.





Para aquellos que aún no conozcan a estos nuevos directores de la orquesta de Astérix os diré que Ferri es un guionista francés, cómo no, nacido en Argelia y autor de series como “El Retorno A La Tierra”. En 2011 tuvo la tremenda suerte de ser elegido  para realizar la encomiable labor de crear los guiones de las hazañas del pequeño guerrero armórico y compañía. Como curiosidad os diré que su personaje preferido de la aldea es Obélix, algo en lo que coincido con él. En cuanto a Conrad, comenzó sus andadas siendo una muy joven promesa de la revista Spirou. Junto a Yann creó la serie “Los Innombrables”. Aquí comenzó siendo el guionista y Yann el dibujante pero no tardarían en intercambiar los papeles quedando los roles como todos los conocemos actualmente. Trabajó también en las aventuras de “Kid Lucky”, el joven Lucky Luck, además de ser contratado por los estudios Dreamworks para el film “La Ruta Hacia El Dorado”. Cabe destacar que fue elegido por el mismísimo Uderzo para que remplazarle en la tarea de dar forma a los personajes de la serie.




En cuanto al álbum que tenemos entre manos, me ha parecido tremendamente familiar. Con esto quiero aclarar que me ha gustado bastante. Todos los grandes personajes de la saga tienen su momento de gloria, es más, diría que el propio Astérix está en demasiados momentos en segundo plano pues su misión principal sólo consiste en proteger, junto con Obélix e Idefix, al druida Panoramix en su viaje al Bosque de los Carnutes. Toda la intriga comienza con la publicación por parte de Julio César de sus “Comentarios A Las Guerras De Las Galias”. Para ello sigue el consejo de su viejo editor Bonus Promoplús, personaje inspirado, tanto en la caracterización como en el guion, en el que fuera jefe de campaña presidencial de Miterrand en 1981, Jacques Séguéla. Promoplús convence a César para que borre de dichos comentarios todo lo referente al capítulo XXIV consistente en los “Reveses Sufridos Frente A Los Irreductibles Galos De Armórica”. A partir de aquí el plan del consejero comienza a desmoronarse dando pie a todos los sucesos que os encontráis en estas viñetas.




Como dije antes, César juega un papel principal siendo el autor de la obra cuya mala publicación sustentará toda la trama. Obélix y Edadepiedrix se verán influidos por los comentarios del horóscopo del druida Apoloseix. Estos aparecen en el “Eco De Condate” del que es subscriptor el aldeano Redwifix. Este horóscopo, a su vez, creará un dilema en la jefatura del pueblo entre el propio Abraracúrcix y su mejer Karabella. Asuracentúrix, el bardo, también tendrá su momento de gloria al ser el encargado de activar el sistema de emergencia de la aldea, algo por lo que no será atado durante el trascurso del banquete final pudiendo así disfrutar del mismo, al contrario que en otros mucho volúmenes. En cuanto al personaje, digamos externo a la aldea, se trata de otro galo, llamado Doblepolémix, buhonero y corresponsal de “Las Mañanas De Lutecia”. Él llevará la única copia del capítulo suprimido por César que sobrevive a la quema de Promoplús al poblado de Astérix para que sus habitantes se encarguen de salvarla de dicho consejero y sus secuaces, entre otras cosas.




Una de las líneas claras seguidas en este número es la alusión a las nuevas tecnologías. Aquí se ven reflejadas en las palomas mensajeras como referencia a los mails, sms y demás métodos de correspondencia escrita actual. Los famosos piratas interceptarán a más de una de dichas palomas convirtiéndose de esta forma en verdaderos piratas de la información. A esto le añadimos las explicaciones del funcionamiento de esta comunicación, basada en las aves por parte de los romanos y de la acción de Asuracentúrix en lo que respecta a los galos, nombres como Antivirus, el encargado de cuidar dichas aves romanas, el antes mencionado, Redwifix, que pone en contacto a la aldea con el mundo exterior a través de su subscripción al periódico, o el druida Arqueópterix, memoria, digamos, central del pueblo galo, y nos encontramos con otra parte importante de este eje seguido por los autores para hacer de esta entrega algo realmente notable. Atentos al final pues me parece otro de los grandes aciertos de este número 36 de la saga.





Cierro volviendo a dar las gracias a Ferri y Conrad por devolverme la ilusión y la confianza en un personaje y una serie que sigo desde que era un crío. Astérix, sus paisanos, sus enemigos y sus nuevos personajes han vuelto de manera excepcional. Ahora os toca a vosotros descubrir qué ocurre con ese papiro que el malaconsejado César suprime de sus “Comentarios A La Guerra De Las Galias”. ¡Espero que lo disfrutéis!