lunes, 14 de septiembre de 2015

Mayorga RockFest Plasencia 2015








El pasado sábado, 12 de Septiembre, en la siempre buena compañía de mi novio y la mejor de un montón de amigas con las que no nos juntábamos hacía ya un buen tiempo, nos acercamos a disfrutar de la tercera edición del Mayorga RockFest de Plasencia. Ante todo felicitar a la organización por todo el esfuerzo realizado para llevar a cabo un evento como este en un rincón de los más guapos de la ciudad como es la Torre de Lucía. Dentro de ese incomparable entorno descargaron bandas tan dispares como Los Jacobos, Guadalupe Plata o Dover.





Para nosotros el festival comenzó con la actuación de Def Con Dos pues no fue imposible acercarnos antes por razones que no vienen a cuento. Ante esto mostré interés por lo acontecido en los conciertos anteriores a los madrileños y, como es de esperar, las respuestas fueron bastante diferentes según de quien vinieran. Para muchos y muchas Guadalupe Plata fueron todo un descubrimiento mientras que las opiniones sobre La M.O.D.A. eran bastante diversas. En cuanto a Los Jacobos, la mayoría aseguraban que Pachi y compañía dieron la talla ante su público.




Con cierto retraso, algo que acabó siendo una losa en las demás actuaciones, salieron a escena Def Con Dos. Los de Madrid son de esas bandas que nunca defraudan. Los habré visto incontables veces ya y no recuerdo ningún concierto suyo en el que no me hayan gustado. Van siempre a saco, sin a penas descanso entre tema y tema, desgranando un setlist que pone a botar a todo el mundo a la tercera canción, como mucho. Tuvieron un sonido espectacular, a veces, incluso, demasiado alto y no pararon de repartir cera mezclando cortes míticos como “Fin De Siglo”, “Poco Pan”, “El Coche No” o “Acción Mutante” con otros de ese pedazo de último disco que tienen en el mercado como “España Es idiota” o “El Cazador De Elefantes”. Está claro que estos parecen que se quedarán en su repertorio por mucho tiempo aunque los mejores momentos los vivimos con clásicos de la talla de “El Día De La Bestia”, “Trabajando Para Dios”, “Asociación De Mujeres Violentas” o “Demasiado Humano”. Cerraron con el bis “Armas Para El Pueblo” un concierto cañero, como es habitual en ellos. Un buen comienzo para los que llegamos en ese momento al festival.






Dover se erigía como cabezas de cartel del evento. De hecho, creo que durante su actuación fue cuando más público se convocó en la Torre de Lucía. Hacía ya muchos años que no los veía en directo y, todo sea dicho, a mí, personalmente, me defraudaron un poco. Después de la dichosa polémica creada por un antiguo alcalde de Plasencia se presentaron con muchas ganas ante el público del Mayorga, algo que es siempre de agradecer. Teníamos tantas expectativas en su supuesta vuelta al Rock después de esos escarceos con músicas varias in the night que en ningún momento quisimos perdérnoslo. Está claro que cuando descargaban temas como “Serenade”, “Cherry Lee”, “Dj” o “Loli Jackson” aquello se venía arriba. Lo curioso es que hasta consiguieron algunos pogos y, sorprendente, un pequeño wall of death. Lo flipé bastante con esto por parte del público pero cada uno lo disfruta a su manera y con quien quiere, evidentemente. Como dije antes, me parecieron un poco sosos, destacaría la labor a las baquetas de Jesús Antúnez, siempre lo he dicho, qué bueno es tener un gran batería, y de Amparo que estuvo muy comunicativa en todo momento. En cuanto a Cristina hizo su labor correctamente, cantando mucho mejor que en sus lides con las seis cuerdas, mientras que el bajista Samuel Titos acaparaba toda la atención con esa cara tapada constantemente con sus greñas. Acabaron un concierto para mi gusto bastante correcto con, evidentemente, “Devil CAme To Me”. Una vez pasado su recital se despejó bastante el recinto. Algo que nos vino de perlas ante la apisonadora que se nos venía encima.






“¡Tío, han venido unos tipos a tocar a la Barroco que los tienes que ver. Qué pasada!”. Ese era el comentario generalizado de la peña que asistió al concierto de los de Barakaldo en Cáceres el pasado invierno. No pude ir a verlos porque para esas fechas tenía otros planes fuera de la ciudad y me puso tó dios los dientes tan largos que estaba más que intrigado con su show. He de reconocer que todos y todas tenían mucha, pero que mucha, razón en sus comentarios. Hacía cantidá de tiempo que no veía a un grupo en directo que realmente me impactara y no sólo por la que montan, que ya es mucho, sino por la caña que meten y, sobre todo, por su actitud encima de las tablas. En pocas palabras, lo flipé. Sin hacer nada nuevo, quién lo hace en estos tiempos, me parece que son una de las bandas a tener muy en cuanta de aquí en adelante en el panorama estatal. Unas letrazas del copón como son las de los temas “Corre” o “Nunca Pasa Nada”, entre otras, con unas guitarras apabullantes, una base rítmica que no para en ningún momento y un cantante que por sí solo pone, como debe ser un verdadero frontman, al público a sus pies canción tras canción. Supongo que estaréis esperando que os cuente las interminables escenas que protagoniza su voceras Manu “Gallego” pero no lo haré y no por hacerme el interesante, que bastante rabia me dan los que van de ese rollo, sino porque tenéis que verlas con vuestros propios ojos para comprobar que todo los que os pudiera contar se queda corto. Vuelvo a decirlo, para mí, los triunfadores del festival con mucha diferencia. Espero volver a disfrutar con ellos pronto, por ganas no será.






Y para el cierre el protagonista guiri del Mayorga, nada menos que el batería de los Ramones, Marky Ramone. Con un retraso ya acumulado por le espera de los Def Con Dos y los interminables parones de los Dover entre canción y canción, salió en segundo batería del grupo de Nueva York al escenario placentino. Después de la tralla de Porco Bravo qué menos que seguir saltando con todos eso temas de su banda mater. Pues siento deciros, y lo afirma un gran seguidor de los Ramones, que aquello no pasó de ser una mera banda tributo. Un cantante poco entregado, que perdía fuelle de vez en cuando, hizo lo que pudo ante temas como “Rockaway Beach”, “Sheena Is A Punk Rocker”, “Beat On The Brat” o “The KKK Took My Baby Away”. Eso sí, el concierto fue, como es normal, una sucesión de temas sin respiro. Tampoco apoyó mucho la actitud del público durante el show. No sé si los anteriores los dejaron agotados o que la propia banda, a pesar de los que estaban descargando, no llegaban a conectar con los presentes. Sea como fuere, he de reconocer que fui de los pocos que vi disfrutando del concierto pues había tanta peña estática que parecía más un concierto de los Yes. Debo decir que las dos veces anteriores que vi a Marky y su banda fue en salas y el que esta vez fuera al aire libre, en un escenario de ciertas dimensiones, también pudo influir en lo que os comento, o, tal vez, prefiero pensarlo así. Lo peor de todo es que por mucho que nos deleitaran, o lo intentaran, con “I Believe In Miracles”, “Pet Cementery”, “Gimme, Gimme Shock Treatment” o “Now I Wanna Sniff Some Blue” aquello no fue lo que esperábamos. Para colmo, y esto sí que sigo pensando que fue por el retraso, hicieron un único bis que no podía ser otro que “Blitzkrieg Bop”, quedándose en el tintero cortes del calibre de “Do You Remember R&R Radio?”, y hasta luego gracias. Qué se le va a hacer, otra vez será. Estoy seguro que me lo volveré a pasar de puta madre con ellos en cualquier sala más que en festivales de este tipo.







Hasta aquí nuestro primer Mayorga. Nos hemos sentido como en casa, bueno, como siempre en Plasencia, ya que conocemos a bastante peña. Dad por seguro que intentaremos repetir en próximo año. ¡Enhorabuena, de nuevo, por todo ese esfuerzo! A seguir creciendo.