sábado, 25 de abril de 2015

Casablanca Y Grim Comet En Cáceres








El pasado jueves, día de San Jorge y fiesta local en Cáceres, pasaron por la antigua sala Down, ahora Boss, de la ciudad extremeña la banda sueca Casablanca junto a los madrileños Grim Comet. Con una asistencia un poco reducida pudimos disfrutar de uno de los mejores conciertos de lo que va de año. A veces no entiendo muy bien al personal, no es que sea obligatorio ir a todos los conciertos que se celebran pero no puedo comprender cómo en un evento como el del pasado 23 de Abril no había más peña. El hecho de que fuese un día de diario, con el tener que currar la jornada siguiente, o que estemos casi a finales de mes podría explicarlo. De todas formas, como parte positiva, menos gente implica también más cercanía con la banda, algo que es siempre de agradecer.





Cerca de las 22.30 horas subieron al escenario, esta vez sí había, los Grim Comet. Este trío formado por Willy Black a la guitarra y la voz, Alvarito Arias al bajo y Carlos Valverde a la batería ofrecieron un show que yo dividiría perfectamente en dos partes. La primera basada en temas con muchas referencias a Black Sabbath, esta fue una tónica habitual en su concierto, que digamos se hizo un poco lineal por la similitud de los temas interpretados. Cuando llevaban poco menos de media hora cambiaron un poco las tornas y empezaron a subir el tono sus canciones dejándonos ver que también tienen temas cañeros y de gran calibre. Lo que quiero decir con esto es que creo que lo que les falló fue el orden del setlist. Podrían haber mezclado temas potentes con algunos de los medios tiempos y negros del principio. De esta forma su concierto habría sido más dinámico porque para cuando quisieron arrancar le quedaba poco tiempo para meterse al público en el bolsillo. Espero que se entienda esta crítica de manera constructiva porque son una buena banda que creo que aún tienen cosas que ofrecer. En cuanto a temas destacaría sobre todo “Warning The Sun”, “Worn Out” y, sobre todo, “Virgins Of Madness”. Desde aquí les deseo lo mejor porque, como he dicho antes, les queda camino por recorrer y seguro que lo van haciendo cada concierto mejor.





Casablanca se han embarcado en una gira por el territorio estatal con nada menos que doce conciertos, la mayoría seguidos, que les va llevar desde Barcelona a Benidorm. Parece que últimamente hay combos que se animan a hacer este tipo de giras por estos lares, espero disfrutar de alguno más por aquí. Si hay algo que destacaría del concierto de los de Estocolmo es su actitud. A pesar de tener un público formado por poco más de cincuenta personas no se amilanaron en ningún momento, al revés, se entregaron de una manera totalmente profesional como si estuvieran ante un público masivo en cualquier festival europeo. Tampoco es que pueda destacar a ninguno de ellos por su actuación ya que esta totalmente compacta por parte de sus cinco miembros. Es evidente que lo que más llama la atención es su batería Josephine Forsman. Con ella, y otras muchas como ella, queda claro que las mujeres en el Rock no están sólo para tocar el bajo y hacer temas melosos, ya hay muchas que no lo hacen, pues su pegada es brutal y le hace sombra sin ningún tipo de complejos a cualquier bataca del momento. Grandes momentos guitarreros a cargo de Ryan Roxie y Erik Stenemo unidos a la gran labor al bajo de Mats Rubarth hicieron del concierto algo, desde el principio se vio venir, que recordaremos en meses. En cuanto al cantante Anders Ljung pienso que tiene una magnífica voz y su entrega y puesta en escena, así como imagen, son formidables. Ahora bien, hubo momentos en que se pasó con las parrafadas que nos soltó entre canción y canción. No sé si la botella de vino que llevó de compañera de fatigas durante todo el show le fue subiendo poco a poco, supongo que algo de eso habría, pero se pasó un pelín con sus charlas. Nada que no remediara con ese torrente de voz y su conexión con la peña.





La banda escandinava ya intentó tocar por estas tierras con anterioridad anulando su concierto en Plasencia por problemas personales de uno de sus miembros. Quizá esta sea la explicación a esas ganas que le echaron haciéndonos disfrutar de un concierto redondo, con buen sonido, excepto algún acople de esos que nunca faltan, y sin ninguna cesión a la ñoñería. Con dos trabajos en la calle, pudimos disfrutar de grandes trallazos como “Love And Desesperation”, “Downtown”, “Rich Girl” o “No Devil In Me”. Gran satisfacción por lo vivido por la mayor parte de los y las asistentes y mucha cercanía con la banda que no se cansó en ningún momento de firmar discos, entradas y de fotografiarse con todo el personal que se lo pedía.




Una gran noche de Rock la vivida en Cáceres. Un concierto formidable por parte de dos pedazos de bandas animado, entre grupo y grupo, por Dj. Salvaje con apoyo de Pedro, a ver si aprenden un poco de esto otras salas de la ciudad, y con una cercanía envidiable por parte de músicos y peña que siempre es algo a destacar. La noche acabó en el pub Dio hablando con los miembros del grupo y dándoles alguna lección que otra al futbolín. Gente muy agradable y maja estos de Casablanca que en ningún momento se les vio que se les pueda subir eso de ser músicos a la cabeza. Mucha suerte a la banda en su periplo hispano y mundial en general. Gracias a David por su empeño y esfuerzo en la organización de estos eventos. Espero que podamos disfrutar pronto de, al menos, un concierto tan intenso como este.