jueves, 15 de enero de 2015

Texto Mandrílico Enero 2015



A los cinco años, un camión y un rifle de plástico.

Con siete, un tanque y una pistola que lanzaba ventosas.

Cuando cumplió ocho, un coche de carreras y una metralleta que hacía mucho ruido.

Al llegar a los diez, una navaja de verdad y una ambulancia con sus luces y sirenas.

Después de los doce, su primera licencia de caza y una escopeta de balines.

Justo al finalizar esas Navidades les dijo a sus padres que entraría en Formación Profesional, rama: Corte y Confección.


Una vez cumplidos los trece, cuando los Reyes Magos preguntaron por primera vez, su propio cajón de costura y un libro de patrones.