jueves, 2 de octubre de 2014

Extrepride 2014








Quiero empezar esta crónica dando las gracias al Juan Carlos y todo el personal del Drive de Cáceres por ese gran esfuerzo que siguen haciendo para poder seguir ofreciéndonos, año tras año, una nueva edición del Extrepride. A pesar de tener que cambiar de ubicación, por causas meteorológicas, pudimos disfrutar de unas cuantas actuaciones y Djs que animaron el cotarro hasta altas horas de la madrugada. La cara fea de la jornada la puso el o la cafre que se dedicó a disparar con una escopeta de balines al personal hiriendo a dos personas. Que sí, que puede que fuera porque le molestaba el ruido de la música, como dice la prensa pero, personalmente, me sigue dejando un tufazo a homofobia que tira patrás. Además hay que estar un poco mal de la olla para hacer una cosa de estas, se empieza con balines y nunca se sabe con qué se puede acabar. Una vez dicho esto, pasemos a lo que vivimos mi novio, algunos amigos y amigas y yo durante esa noche.







Tengo que aclarar que del incidente de los balines no tuve notica hasta la mañana siguiente a través de la prensa ya que mi novio y yo llegamos al recinto, el Pabellón Serrano Macayo, sobre las 20.30 y, por lo que tengo entendido, eso fue antes. La primera actuación de la que pudimos disfrutar fue la de Marvelous ofreciendo un número de homenaje a Celia Cruz en el que lució varios modelos superpuestos. Acompañada de Miranda Pa Cuenca nos hicieron vivir uno de los momentos más simpáticos de la noche al encargarse ambas de publicitar en vivo a uno de los promotores del evento. A continuación la propia Miranda Pa Cuenca se recorrió el escenario para ofrecernos un número en el que pudimos ver el modelazo rosa que llevaba en todo su esplendor. Inferna te puede gustar más o menos pero hay que reconocer que tiene un estilo propio que sabe explotar. Este año se enfundó en la piel de Maléfica, con cuernos incluidos, para hacerse con el público nada más salir a escena. Acabó la sesión de Drags locales con Queen Bee y su actuación bastante emplumada. Antes de seguir, y como veréis en mis siguientes comentarios, diré que, para mí, este grupo incondicional de Drags fueron las triunfadoras de la noche. Unas por simpáticas, otras por su acercamiento a la gente, niños y niñas incluidos, y otras por su actitud en el escenario.








Con Dj. Jesús Cutre Deluxe empezó el calvario técnico de la noche. Nada más comenzar su actuación, estaba sonando la intro, aquello se empezó a ir al garete provocando unos tremendo parones entre actuación y actuación que perjudicaron bastante. Nos quedamos un rato escuchando su música pero, ante tanto fallo, decidimos irnos a cenar algo para seguir con fuerzas esa jornada. A la vuelta nos encontramos en el escenario con La Prohibida que sobresalió por hacer un set bastante a medio tiempo y por estar enfundada en un modelo bastante sencillito para la ocasión. La verdad, la he visto en mejores momentos. Invitó a las demás drags de la noche a que compartieran escenario con ella quedándonos con, lo que podíamos denominar, la foto de esta edición.








La triunfito Natalia se presentaba como la estrella de la noche. Esa muralla de guardaespaldas para subir y bajar de las tablas daba fe de ello. Lo malo es que a mitad de su actuación volvió a irse el sonido de la mesa quedándose ella sola cantando para delirio de sus seguidores. Decidió dejar el escenario durante unos minutos mientras se solventaba aquello y volvió para interpretar apenas tres o cuatro temas, uno de ellos un popurrí, y despedirse sin demasiada suerte. Un nuevo paroncete antes de que Dj. Palomo, un clásico ya del Extrepride, nos pusiera a bailar con su música. Antes de quedarse solo ante los platos se hizo acompañar de Priscilla Due que, con su indumentaria de mujer de acción, se dejó caer unos cuantos temas míticos del Pop. Aguantamos un poquito más disfrutando, como dije antes, de Dj. Palomo y mi novio y yo dimos por finalizado este Extrepride 2014.








Otro de los puntos que resaltaría de esta edición es sus precios populares que dan a entender que si se quiere se puede tener una barra accesible a todos y todas. Buen ambiente, buena compañía y ganas de pasarlo por parte de los y las asistentes crearon un buen rollo que fue la tónica de toda noche. Ya no nos queda más que esperar a la próxima edición en la que esperamos, por un lado, pasarlo tan bien o más que en esta y, por otro, que no aparezca ninguna o ningún energúmeno que se dedique a estropear la fiesta de manera tan agresiva. Felicidades a la organización y gracias, de nuevo, por seguir estando ahí. ¡Hasta el 2015!