jueves, 25 de septiembre de 2014

Supersuckers En Cáceres





Parece ser que la sala Barroco de Cáceres se está especializando en traernos a bandas guiris que están de gira por el Estado. Bandas, en la mayoría de los casos mal llamadas “de culto”, que suelen ofrecer su show un día de diario porque tienen reservadas las fechas del fin de semana para otras ciudades. Esto no es realmente un problema porque los conciertos, casi siempre, acaban temprano con lo cual, a los y las que tenemos que currar al día siguiente, nos da tiempo de descansar si consigues que la adrenalina te baje lo suficiente para ello.




Pues bien, entre esta amalgama de grupos se encuentran Supersuckers que pasaron por dicha sala el pasado lunes, 22 de Septiembre, y no es que acabaran pronto, es que acabaron antes. Salieron justo a las 22.00 horas y se despidieron a las 23.10. Eso sí, hay que decir a su favor que ofrecieron un concierto intenso y a piñón fijo, tema tras tema sin apenas descanso entre ellos. Cantidades inmensas de cuernos y “Fuck!” sería otra de las características extramusicales además del gran detalle por parte del líder del combo de Arizona, Eddie Spaghetti, de estar en el pequeño stand de merchadising para firmar y fotografiarse con todo aquel o aquella que así lo deseara, eso también es saber cuidar a los que han pagado por ir a  verte.




La banda de Tucson se encuentra inmersa en estos momentos en la gira de presentación de su más reciente trabajo, “Get The Hell”, durante la cual dieron con sus huesos, guitarras y batería en Cáceres. Con poca afluencia, no sé si porque fuera lunes o porque no son excesivamente conocidos por estos lares, se plantaron en escena abriendo, después de una pequeña intro, a trallazo limpio con el tema homónimo de este, su último álbum. Desde ese instante fueron dando pocos respiros al público que estuvo entregado, todo sea dicho, por momentos a pesar de que las caras de satisfacción expresaban que todo dios estaba en la gloria. La cosa cambiaba cuando se dejaban caer cortes como “Bad,Bad, Bad”, la versión personal que hacen de “Never Let Me Down Again” de Despeche Mode o la cañera “The Evil Powers Of R&R”.




Eddie intentó en varias ocasiones comunicarse con la peña bromeando con que sabía hablar perfectamente castellano pero pocos eran los que se enteraban de sus minidiscursos entre canción y canción. No sé si fue una percepción mía pero me da que esta falta de conexión hizo que el grupo, y en especial su frontman, se sintiera poco arropado algo que les llevó a ir más rápido aún de lo que ya de por sí iban. Este tipo de actitud se vino abajo en ocasiones como con la interpretación de “R&R Records (Ain´t Sellin´This Year)”. Zarpazo y zarpazo, tales como “Goodbye” o “Disarter Bastard”, se mezclaron con guitarras a la espalda, por parte de “Metal” Marty Chandler, toneladas de actitud y un toque de batería bestial de Chistopher “Chango” Von Streicher, para mí lo mejorcito del show, para acercarse hasta la imperdonable “Cowboy Song” de Thin Lizzy anunciando que a aquello le quedaba ya poco. Tan poco que cerraron con “Born With A Tail” sin que nos hubiéramos dado cuenta de que los 21 temas del concierto se habían pasado como una exhalación.



No sé si, como dicen ellos, si son la mejor banda de R&R del mundo, siempre sonó bastante pretencioso a pesar de que venda, pero merece la pena asistir a un show de estos macarras del Rock. Esa mezcla de Punk, Country y R&R te explota directamente los sentidos haciéndote pensar que los lunes también pueden ser un buen día para disfrutar de la música que más nos gusta con grupos que nunca olvidan la esencia de la misma. Supersuckers y Mr. Spaghetti saben bastante de eso.