miércoles, 10 de septiembre de 2014

Extremoduro En Don Benito








En su segunda vuelta por tierras extremeñas, durante la gira “Para Todos Los Públicos”, Extremoduro recaló en Don Benito. No asistí al concierto de Cáceres porque hacía mil que no iba a un evento con colegas del pueblo y alrededores, esa fue la principal razón de que me decantara por la ciudad de las Vegas Altas. Hasta ahí todo bien, de hecho, hubo un momento en que de tanto saludar a peña que conocía acabé algo mareado, ojalá todos los mareos fueran de ese tipo.




En la siempre buena compañía de mi novio me presenté en el recinto de la Feval donde, una vez contactado con los demás amigos, pudimos pasar un buen rato con el nuevo grupo de mi amigo Raúl, La Ira, que amenizaba el cotarro antes del concierto del de Plasencia y compañía. Cuando llegamos estaban metidos ya en faena tocando temas de su anterior banda como “Quiero Sentarme En las Nubes”. A pesar de que el sonido no era excesivamente bueno y que la afluencia de peña tampoco fue exagerada tengo que decir que se lo curraron. Cada vez que escucho sus temas en directo me siguen pareciendo fantásticos especialmente cortes como “Los Conflictos” o la ranchera “El Penal”. Momento especial cuando interpretaron “Toda La Vida” por estar presente el niño que empieza cantando el tema y que, por supuesto, subió al escenario para hacer lo propio además de permanecer en él durante toda la canción. Tal vez se les notara un poco el cansancio de su anterior actuación en Vallecas la noche anterior pero, sin duda, son un grupo a tener en cuenta. Espero que consigan despegar y salir más del circuito extremeño porque seguro que conseguirían mucha más atención de la que ya de por sí tienen. Se lo merecen.





Cuando finalizó La Ira nos dispusimos a ir poco a poco hacia el Arenas Las Cumbres donde tenía previsto descargar Extremoduro. La verdad, es que tardamos en entrar por los clásicos problemas de ir tanta peña juntos pero al final conseguimos acceder al recinto pensando que aquello empezaría a su hora para encontrarnos con el anuncio del retraso de veinte minutos por la cantidad de gente que a las 22.00h., momento anunciado del comienzo, estaba aún fuera. Después de sonar “Al Cantar” de los ya míticos Platero Y Tú, vimos con el contenedor de donde saldrían Robe y los demás comenzaba a bajar lentamente. Fue llegar a ras del escenario y comenzar a aporrear su batería el Cantera, pegar aquello un chispazo e irse todo a la mierda, que se quedaron sin luz, vamos. Una pena porque afeó bastante uno de los momentos claves de cualquier concierto como es el inicio. Nueva espera, no demasiado larga, y allá que arrancaron con la instrumental “Extraterrestre”. A pesar del accidentad comienzo, empezó a tomar forma con los primeros acordes de “Sol De Invierno”. Todo dios a botar con “Buscando La Luna” y “La Vereda De La Puerta De Atrás”, uno de mis temas favoritos de su discografía. Una vez solventados los problemas el grupo, fue desgranando su setlist sin ningún contratiempo durante esa primera parte del concierto donde fueron intercalando algún que otro tema nuevo, “Entre Interiores” o “Locura Transitoria”, con otra inédita, caso “Canta la Rana”, y alguna clásica como “Golfa”.





Sí que es verdad que el concierto pegó un bajón cuando interpretaron alguno de “Los Movimientos” pertenecientes a uno de sus trabajos más controvertidos como es “La Ley Innata”. Puede que ese fuera el momento que llevó al público a un estado de desidia que fue frenado por el descanso de unos veinte minutos que suele hacer la banda durante sus últimos espectáculos.





Una vez transcurrida la tregua pudimos asistir a otro concierto totalmente distinto. Todo ello a pesar del nuevo fallo técnico que dejó sin sonido a los micros durante unos seis o siete minutos. La tralla que metieron con la combinación de canciones como “Puta”, “Mi Corazón”, “Prometeo” o “Jesucristo García”, os podéis imaginar la que se lio con esta, fue, para mi gusto, lo mejor del evento. No se quedaron en el tintero ni “Puta”, ni “Salir”, otro de los momentos de más entrega por parte del público, ni “Autorretrato”. A ellos sumaron el single “Qué Borde Era Mi Valle” y, la imprescindible, “Ama, Ama, Ama Y Ensancha El Alma”. Finalizaron con “El Camino De Las Utopías” y el medley guitarrero de Iñaki típico ya en el cierre de sus descargas.




No fue ni el mejor ni el peor concierto que he visto de Extremoduro, y he visto ya unos cuantos. Con ello quiero decir que me gustaron durante casi todo el tiempo, que me sigue quedando la duda de si los fallos, sobre todo el del inicio, se debió a algo propio del grupo o algo relacionado con las instalaciones del lugar y que, nos guste o no, siguen siendo una de las bandas que más gente atrae, peña de distintos pelajes y plumas, y eso no lo consigue cualquiera. El tema de las medallitas lo dejamos para otro momento, para cuando nos veamos las caras. ¡Hasta la próxima, Extremoduro!