martes, 10 de junio de 2014

Conciertazo Amstel 2014: Loquillo, La Unión y El malo Del Cuento










El pasado sábado, 6 de Junio, se celebró la segunda edición del Conciertazo Amstel en el Recinto Hípico de Cáceres. Participaron El Malo del Cuento, La Unión y Loquillo. El cartel era el propio para que una amalgama de gente diferente se congregara durante el evento. Quiero destacar que, a pesar de esto, el buen rollo entre todos y todas fue el hecho más destacable del concierto. Nada de broncas ni cosas raras de esas. Creo que en Cáceres hace tiempo que la gente sabe mezclarse a la perfección dejando que cada uno haga lo que le plazca siempre con el máximo respeto hacia los demás. Puede que sea una buena actitud venida a más después de tantos años de WOMAD. Ahora bien, si realmente quieren seguir celebrando este evento, y pienso que todos y todas lo queremos igual, la organización debe subsanar algunos aspectos imprescindibles en el mismo, sobre todo el tema de tickets y barra. Lo que no puede ser es que te pases la mitad de los conciertos o bien sacando para pedir o bien esperando a que te sirvan. Tampoco exijo que contraten a profesionales, alguno no vendría mal, sobre todo para cambiar barriles, pero el caos que tenían el las barras para servir a la avalancha de gente que acudió es imperdonable.




Sobre las ocho y media de la tarde se subieron al escenario del Hípico los componentes de El Malo del Cuento para dar un repaso a sus tres discos. Buen sonido y muchas ganas que se vieron arropadas por los asistentes que estábamos en ese momento. Tengo que decir que es la primera vez que los veía y me gustaron bastante. No es que vayan a ofrecer nada novedoso pero ese Rock Urbano con letras cañeras y directas siempre ha sido de mi agrado. Una buena conexión por parte de Jesús y el público fue indispensable para lo que fue el desarrollo del bolo. Buenas guitarras por parte de Manu y Dani además de un bajo impetuoso por parte de Javi, sus coros también fueron de lo mejor de la actuación, y un maestro a la batería como es Palike hicieron que pasáramos un gran rato. Fue el concierto que mejor vi, por lo menos conseguí verlo entero. Desde aquí les deseo mucha suerte con ese nuevo trabajo y que sigan teniendo muchas actuaciones.





Poco puedo decir de La Unión, primero porque fue el primero de los malos momentos de la noche por tener que hacer una cola inmensa para sacar tickets de bebida. Nunca fue una banda a la que prestara atención, ni siquiera cuando estaban en su punto álgido durante los ochenta, pero he de reconocer que tuvieron un gran seguimiento por parte del público, es más, doy por sentado que muchos de los asistentes se congregaron allí por ellos y nada más. Rafa tuvo el sonido de su micro un poco bajo para mi gusto, algo que solventaron el bajista Luis y Mario a la guitarra. Se ve que siguen gustando bastante, que forman parte de la banda sonora de toda una generación y eso siempre es muy respetable. Poco más os puedo contar por mi parte porque entre colas, charlas y encuentros con gente que iba llegando no me di ni cuenta de que ya se estaban yendo. Enhorabuena por seguir ahí después de tantos años.





Lo de Loquillo fue bastante agridulce, no por él, me pareció que dio un concierto tremendo, sino porque fue, personalmente, el momento peor y mejor del concierto. Después de pasarnos más de tres cuartos de hora en la barra para conseguir un par de macetas de cerveza y un refresco fue cuando pude empezar a ver su actuación. Allí me perdí el magnifico comienzo del mismo, con cortes de su último trabajo, así como temazos de la altura de “El Rompeolas” o “Cuando Fuimos Los Mejores”. Una vez pasado el mal trago decidí que lo poco o mucho que me quedara del bolo lo iba a disfrutar. Ni que decir tiene que en ello contribuyó el Loco y toda su banda, con Igor, Santi y Alfonso a la cabeza. Hacía mil que no asistía a uno de sus conciertos y fue todo un placer escuchar todas esas canciones que le han llevado al reconocimiento que tiene, pese a las malas lenguas. “Feo, Fuerte y Formal”, “R&R Star”, “La Mataré”, “El Ritmo Del Garaje”, que grandes recuerdos con ésta, entre otras, y, evidentemente “Cadillac Solitario” dieron color a una noche que parecía tener poco de brillante. Es normal que echara algunos temas en falta, sobre todo de ese trabajo que casi no tuvo repercusión que fue la banda sonora del documental “Mujeres En Pie de Guerra”, pero con lo que se escuchó durante las casi dos horas que estuvo encima de las tablas tuvimos más que de sobra. Mucho ha llovido desde aquel lejano 83 cuando lo vi en Don Benito por primera vez pero ahí sigue, dando caña como buen rockero que es.






Quiero acabar esta crónica insistiendo en la corrección de esos terribles fallos de la organización que lo único que hacen es afear uno de los conciertos que, de seguir así, puede llegar a confirmarse de los más importantes del calendario de Cáceres. Espero que tomen nota para el próximo año.