martes, 22 de abril de 2014

Rock/Bear XII Edición: Crónica






Debo empezar esta crónica, como es normal, agradeciendo a Javi, Bira, Óscar y todo el personal del Bears Bar de Madrid su enorme apoyo a la hora de realizar nuestro evento. Muchas gracias por seguir apostando por nosotros y por estar ahí edición tras edición con toda la ilusión y fuerza necesarias para la celebración del mismo. Además tenemos que agradecer las enormes colaboraciones de Alberto, sigue siendo el mejor azafato del mundo, Javier Cristiano, sin su coche no habría camisetas, y Jose M. Gallardo, mi novio, por ese pedazo de curro que se mete en cada edición diseñando tanto el cartel como la camiseta o el vídeo promocional. Sin este tipo de apoyos Rock/Bear no podría existir, dadlo por seguro.






Siempre he comparado la fiesta Rock/Bear con un concierto y todo lo que hay a su alrededor, salvando las distancias, evidentemente. Se podría decir que todas las personas nombradas en el párrafo anterior serían nuestros roadies, managers y demás mientras que Dj. Kerry y Mandril Dj. formarían el grueso de la banda. Pues bien, al igual que en cualquier concierto puedes tener una noche de lleno total en una ciudad y al día siguiente, en otro lugar, quedarte a media entrada. Estas cosas pasan, lo saben bien tanto los grupos como el propio público.






La edición doceava del Rock/Bear entraría más bien en el apartado de la segunda tanda, o sea, bien pero sin lleno total. Es justo decir que Madrid en general, y Chueca en particular, ha estado bastante vacío durante esta Semana Santa. El buen tiempo así como las ganas que tiene la peña de la capital de salir pitando cada vez que tienen oportunidad, muy comprensible por nuestra parte, dejaron a la capital del Estado repleta de guiris, seguidores de las procesiones y no mucho más. Tampoco esto debería servir de justificación a la hora de explicar la afluencia a la fiesta pero estos factores siempre influyen. No es que esta situación nos coja ahora de sopetón pues sabemos que la edición que hacemos en estos días suele ser más floja en todos los sentidos que la de otoño. Esto ha hecho que nos planteemos cambiar la fecha de la misma para la próxima primavera, esto y que los organizadores también queremos tener unos días libres por Semana Santa para poder irnos donde queramos, como todo buen hijo de vecino.






Sobre las siete de la tarde del pasado Jueves Santo, 17 de Abril, nos pusimos manos a la obra para decorar de manera adecuada el Bears Bar de Madrid con la intención de celebrar la XII edición del Rock/Bear. Una vez realizado este pequeño lavado de cara entró en acción Dj. Kerry para empezar a dar caña con una serie de vídeos de línea bastante clásica. Durante su hora y media no hubo demasiada afluencia de público con lo que pudimos disfrutar de la compañía de viejos amigos, la mayoría asiduos de otras ediciones, contándonos nuestras cosillas y poniéndonos al día de lo vivido desde que nos vimos las caras por última vez.






Cuando Mandril Dj.  entró en la cabina el local seguía poco más o menos de público aunque ya se empezaron a ver caras nuevas por el mismo. Con él pudimos disfrutar de una tanda de vídeos mezcla de las última novedades y algún que otro, no muchos, no tan novedoso. Una vez acabada la sesión pasamos al primer sorteo de camisetas con chapa de regalo incluida. Esto sería ya alrededor de la media noche y el Bears Bar se encontraba bastante repleto de peña. Estoy seguro que estos momentos, los de los sorteos, son especiales en cada edición. Me sigue gustando en exceso cómo la gente pone todas las ganas del mundo por llevarse sus regalos, las caras de los agraciados no dejan duda alguna al respecto, os lo puedo asegurar.





Dj. Kerry volvió a la carga con su tanda de vídeos incluyendo, para este instante, también las novedades que traía preparadas. Es increíble que haya peña que sólo, o casi sólo, pase por el Bears Bar de edición en edición. Por supuesto que sin los clientes asiduos del garito no sería  posible celebrarlas pero el hecho de saber que te vas a rencontrar con amigos que pasan por allí para disfrutar del Rock/Bear en exclusiva es un punto que, dicho con toda la humildad, tenemos que apuntarnos a nuestro favor. Mandril Dj. volvió a la palestra con su sesión de novedades y algún que otro clasicazo haciendo disfrutar al respetable durante toda su pinchada.






A eso de la 1.30 de la madrugada hicimos el segundo sorteo con el bar medio lleno. Esto, aunque suene mal decirlo, tuvo su parte positiva que no fue otra que muchos de los que resistieron fueron agraciados con su camiseta y chapa. Siempre me hace mucha ilusión el ver que hay peña que se lleva por primera vez su camiseta con ese gesto de “¡Por fin conseguí una después de tantos años asistiendo!” y el de aquellos que cuando sale su número te dicen: “Creí que ya me quedaba sin ella, pues la tengo todas o casi todas”. Solamente por esto, además de por poder hacer disfrutar de la buena música, evidentemente, merece la pena meternos en el follón que nos metemos con cada edición.






Después del último sorteo Dj. Kerry cerró su noche a base de buen Thrash Metal y Heavy de toda la vida que hizo gritar a más de uno de los asistentes. Para cerrar la noche Mandril Dj. nos dio el gustazo de disfrutar de vídeos setenteros mezclados con la avalancha de peticiones propias de estas horas. Hay momentos en que nosotros no pinchamos los vídeos, es la gente quien, se puede decir, que lo hace porque es tal la cantidad de canciones y grupos que quieren escuchar que no te da ni tiempo a pensar en qué poner. Creo que esto es un buen síntoma pues da a entender que el público está pendiente de lo que pasa en el evento y se involucra en el desarrollo del mismo.





Si hubo una parte negativa en esta doceava edición, o para mí siempre lo es, fue la no asistencia femenina al mismo. Siempre serán bienvenidas las mujeres al Rock/Bear, quiero que esto quede muy, muy claro. Me parece que nuestra música no entiende de género y ese es el mayor mensaje que siempre hemos querido dar con esto. Sin más, deciros que os esperamos en el próximo Halloween donde os aseguramos una de las noches más terroríficamente rockeras de vuestras vidas. Un recuerdo por todas y todos los que por una razón u otra no habéis podido asistir. Seguro que en la próxima edición, ¡XIII y Halloween!, nos volvemos a ver las caras. ¡Sed felices, besos, se os quiere!