lunes, 14 de abril de 2014

Machacona Festival








Cola, mucha cola va a traer lo acontecido el pasado sábado, 12 de Abril, en el Casar de Cáceres. Me estoy refiriendo al Machacona Festival, evidentemente. Antes de nada quiero agradecer a David, impulsor de este evento, todo el esfuerzo y toda la ilusión puesta en el mismo, con personas como él se puede decir que el Rock seguirá tirando palante. Otra cosa bien distinta es el resultado de ese trabajo titánico que, en este caso, como todos sabemos, no ha sido el esperado. Entrar en las razones de dicho resultado es debatir sobre algo que nos podía llevar horas. Sólo diré que no creo que porque la peña se coma unos bocadillos fuera del recinto, se beba unas latas y cosas parecidas se les deba tachar de culpables del fracaso ya que esto lo hacemos, y lo hemos hecho, en otros muchos festivales y no ha ocurrido nada. Le economía está como está y los y las que fuimos cumplimos con nuestra parte que es asistir, disfrutar y consumir también dentro, que lo hicimos, dadlo por seguro. Tampoco pienso que sea justo quitarle yerro a la organización, sobre todo en cuanto al cartel y la fecha, pero es justo decir que los grupos que actuaron pertenecen todos a una época, la más dorada del Rock estatal, sin duda, y que son desconocidos, musicalmente hablando, por mucha de la juventud rockera de este país. Es normal que haya opiniones para todos los gustos, esta es la mía aunque me quedo corto por no aburrir y, sobre todo, porque estoy jarto de que todo se diga por internet cuando nos vemos las caras finde si, finde no. La peor parte se la lleva David y eso sí que es realmente grave, por ser alguien cercano al que aprecio de corazón. Una vez soltada mi parrafada pasamos al tema musical que es lo que interesa, sobre todo a la peña que no es de Extremadura o que no asistió siéndolo.





Embarcados es el coche de mi gran amigo Javi Cristiano, llegamos mi novio, mi colega Nervio y el que os cuenta al festival sobre las seis de la tarde. Una vez puesta la correspondiente pulsera del evento accedimos al recinto, la Plaza de toros del Casar de Cáceres, cuando Bucéfalo estaba llegando al final de su actuación. Siendo así pudimos disfrutar de los últimos cuatro o cinco temas de la banda emeritense. La verdad es que entre tanto saludo con unos y otras, esta parte es, si cabe, la más bonita de cualquier concierto, ubicarnos e ir a pedir unos calimochos fresquitos para atacar el calor reinante, cuando miramos al escenario ya se estaban despidiendo del personal. Sí que puedo decir que congregaron a bastante gente con sus temas en castúo y algún que otro en castellano. Siguen siendo todo un referente en el Rock extremeño, sus años de lucha lo abalan.







Con el sol todavía dando caña en la cogotera se subió a las tablas el que fuera bajista de Barón Rojo acompañado por el que fuera, a su vez, batería de la mítica banda, Hermes Calabria y los guitarras Sergio Rivas y Marcelo Calabria, hijo del batería. A pesar de algún que otro problemilla con el pedal del bombo se fue desarrollando un concierto repleto de temas propios, entre los que destacaría “Flor De Invernadero” o “Guerrero En El desierto”, y clásicos de su banda primigenia como fueron “Concierto Para Ellos”, “Son Como Hormigas”, “Siempre Estás Allí”, “Hijos De Caín” o “Resistiré”, con la que cerró su actuación. Desde mi más humilde opinión, y una vez visto a Sherpa por segunda vez en solitario, me atrevo a decir que lo que está haciendo le da mil vueltas a lo que nos ofrecen sus antiguos compañeros de fatigas embarcados en sacar a la luz bandas sonoras castellanizadas que solo son síntomas de poca creatividad. Grande, cómo no, Sherpa. Profesional donde los haya, demasiados años ya, sabiendo solventar los problemas técnicos a base de chistes, algunos mejores que otros, y mucha entrega.







Después de Sherpa salimos un rato fuera a comernos unos bocatas y echarnos unas risas y volvimos justo cuando Banzai acababa de empezar. Sería injusto no decir que siempre he sentido un cariño especial por este grupo. Esta era la tercera vez que los veía después de su reunión y siguen dando mucha, pero que mucha caña. Lo peor de su actuación fueron los problemas técnicos que sufrió Salvador Domínguez con su guitarra, cosa que afeó bastante el show. Empezaron con “Crimen Sin Castigo” para dejarse caer un clásico tras otro, desde “No Pierdas El Tren”, “Luces”, “Grita” o “Coche Rápido En La Noche” hasta trallazos de la altura de “No Te Enganches” o “Rock Duro”. Sigo echando en falta una de mis canciones preferidas, “Amigo”, pero no se puede tener todo. Realmente era la banda del cartel que más expectativas había levantado, una pena que Salvador no estuviera a la altura porque sigue siendo un gran guitarra. En cuanto al resto de la banda, decir que Manzano canta mejor ahora que cuando tenía veintipocos años, Biosca sigue siendo un reloj a la batería y los “nuevos” son dos musicazos del copón. Ya estoy deseando que llegue el Leyendas para poder volver a disfrutar de sus temas en directo, esperemos que con mejor sino que en este Machacona Festival.






Lo de Ñu es siempre una sorpresa, según se levante el señor Molina podemos volvernos locos con sus canciones o acabar rabiando como un zorro. Para este festival vino con ganas y eso se notó en su entrega y puesta en escena. Es imposible que la peña nos disfrute con temazos como “Fuego”, “Ella”, “No Hay Ningún Loco”, “Preparan”, “Animales Sueltos” o “Tocaba Correr”. De lo mejorcito del festival, estos Ñu, que también sufrieron algún que otro percance con el sonido, sobre todo el teclista Peter Mayr. Se le vio con ganas y muchas sonrisas por parte del cantante-flautista, eso sí, no sé si era por el frío que empezó a hacer o porque el gentío estaba como apalominao pero para cuando empezó a saltar y brincar con “El Flautista” ya era demasiado tarde. Una suerte tenerlos por estas tierras de nuevo, sin duda alguna.







Y en esto que llegaron los Medina Azahara para poner las cosas en su sitio y dejar claro que si de Rock Duro y Heavy se trataba allí estaban ellos para demostrarlo. Fue salir y aquello empezó a sonar como una apisonadora. Mira que los he visto veces pero esta ha sido una de las que más me han gustado a pesar de sufrir, pa no variar, un corte total de luz y sonido es en ese pedazo de canción que es “Tierra De Libertad”. No pasa nada, se repite y ya está. Destacar que desde el primer tema se metieron al público en el bolsillo que no paró de cantar y saltar en todo el show. Un set entremezclado de clásicos como “Velocidad”, “Córdoba” o “Paseando Por La Mezquita” con sus ya versiones de Triana “Abre la Puerta” o “El Lago” además de algún tema de su último trabajo como el dedicado a la ciudad de Sevilla. Al ver a bandas de este calibre me sigo dando cuenta que en este Estado contamos con musicazos de la talla de los integrantes de Medina Azahara. Guitarras como Paco Ventura deberían estar reconocidos desde hace mil, que son los años que lleva en el grupo, ese pedazo de teclista, Manuel Ibáñez, le da un sonido al directo que ya quisieran muchos, si a todo esto le sumamos una base rítmica a la altura del bajista Jose L. Martínez y el aporreador de la noche, Nacho Santiago Fernández, mucho mejor su solo que el del batería de Scorpions, por mucho que digan lo contrario, junto con la increíble voz de Manuel tenemos delante de nuestras narices un grupazo que le da mil vueltas a lo que nos traen de mil kilómetros de distancia. Me encantaron los Medina, siguen siendo una gran apuesta allá donde tocan.





Siento mucho lo acontecido con Adarel, sobre todo porque son colegas y no se merecían ni el sonido ni la hora de salida. Me siguen pareciendo una banda excepcional, haciendo un Heavy Metal que, siendo de lo más clásico, suena del copón. Nos quedamos para disfrutar de sus primeros temas hasta escuchar la canción que da nombre a la banda. El frío, cansancio y la alergia del conductor nos llevaron de vuelta a casa. Todo mi apoyo a David, Husse y compañía. Os merecéis mucho más, espero que tengáis mil oportunidades más para demostrarlo.




Hasta aquí mi crónica de este Machacona Festival. A pesar de lo que venga a partir de ahora, deciros que aquellos y aquellas que asistimos disfrutamos como enanos, ojalá tengan otra oportunidad más de sentir lo mismo los y las que no estuvieron presentes.