domingo, 5 de enero de 2014

"Cruz Negra": Gran Obra De Gol Y Pedro Camello







Siempre que tengo delante de mis narices una obra como “Cruz Negra”  me viene a la mente esa manida frase  que dice que “los cómics son sólo para niños”. Qué mala estela ha dejado esta afirmación para el mundo de las viñetas. La cuestión es que esta obra de Gol y Pedro Camello no tiene nada que envidiar a ninguna de las novelas históricas escritas sobre la Edad Media en la península. El trabajo de investigación llevado a cabo para la realización del guion por parte de Gol es realmente fantástico. Si a esto le sumas los prólogos de Ricardo Chao Prieto, en la primera parte, y Gabriel Ángel Ferrá Acero, en la segunda, te encuentras con un relato de lo más instructivo e interesante. 




He dejado un poco aparte a Pedro Camello porque pienso que sus dibujos son de lo mejorcito que se está haciendo en estos momentos por estos lares ibéricos. A pesar de vivir en la misma ciudad tuvo que ser mi asistencia a un Salón del Cómic de Madrid, en la edición de 2012, este año me fue imposible ir, la razón para hablar con él por primera vez. Eso no quiere decir que no conociera su obra con anterioridad ya que “Guido, El Negro”, por ejemplo, es uno de mis tebeos favoritos de los últimos tiempos. Después de esto hemos podido compartir algún que otro espacio y conversación. En el caso de “Cruz Negra” sus viñetas tienen la calidad exigida, que es mucha, para adaptarse al guion de una obra tan explícita. De esta manera, a su ya reconocido estilo hay que añadir toda esa cantidad de detalles, ya sean trajes, escudos, entornos, casas, ciudades, armas, etc., que hacen que el texto de Gol tenga la forma que las palabras por sí solas son incapaces de darle.





Es increíble la cantidad de términos que utilizamos día a día creyéndonos que los conocemos de toda la vida y de los que no tenemos ni la más remota idea de dónde proceden. Si a esto le sumas que provienen de una de las épocas más convulsas y cambiantes de la Historia de este país, como es la Edad Media, el desconocimiento de los mismos se agranda mucho más. En esencia “Cruz Negra” me ha parecido uno de los cómics con los que mejor te puedes aclarar sobre los mismos. En un momento en los que las fronteras, “Extremaduras”, cambiaban con una rapidez inusual  las andanzas de Fray Juan de Santihervás y sus compañeros te hacen retroceder en el tiempo para que podamos comprender, durante un corto espacio de tiempo, cómo era la vida de aquellos monjes guerreros, de los pobladores de esas fronteras y su relaciones, tanto bélicas como comerciales, con los otros habitantes de dichos confines.






Fray Juan y fray Alonso pertenecen a una de la órdenes militares más importantes de aquella época, la de los Caballeros de Alcántara. Enfundados, no podía ser de otra manera, en sus atuendos, muy bien explicados en los dibujos finales de cada parte, acaban dando con sus huesos en la casa de un campesino y su familia que habitan esta zona poblada de hambruna, muchos hijos y poco futuro, y exigencias tanto de árabes como de cristianos. Durante esta visita se enfrentan a un pequeño ejército musulmán procedente de la ciudad de Trujillo que cambiará el sino de su historia personal para siempre. Queda claro que los hechos no sucedieron en la realidad, o, tal vez, sucedieron de manera parecida un montón de veces, pero la intriga y fuerza impresas en los dibujos de Pedro, esa cantidad de viñetas sin diálogo son prueba de ello, hacen que creas que pudo suceder precisamente como te lo cuenta Gol. El halo de misterio de la procedencia de Fray Juan es otro de los puntos a favor de la obra, este además de la tensión de la propia aventura hacen que te adentres sin parar página a página para que, sin apenas darte cuenta, llegar al final de la misma. Por cierto, un final bastante abierto que da esperanzas a que Gol y Camello nos sigan ofreciendo próximas entregas. ¿Lo harán? A mí desde luego no me importaría que fuera así.






Tanto si deciden continuar como si no, sólo con lo visto y leído debo felicitar a ambos autores por su labor. Para aquellos que vivimos en una región con nombre de límite o frontera es reconfortante poder leer y aprender con cómics como “Cruz Negra”. Para los demás decirles, utilizando una frase del prólogo de Ferrán Acero: “¡Bienvenidos al siglo XIII!”. Estoy seguro que vais a disfrutar desde el primer instante.