miércoles, 11 de diciembre de 2013

"Astérix Y Los Pictos": Última Aventura Del Galo Más Famoso Con Dos Autores Nuevos






Hasta ahora no me había dado por incluir ningún artículo del galo más famoso de la historia del cómic en mi blog. No sé exactamente la razón aunque intuyo que se debe a que las últimas aventuras de dicho personaje no me hacían demasiada gracia, por no decir ninguna. No voy a volver a entrar en la ya manida discusión sobre si los álbumes creados a medias entre Goscinny y Uderzo son mejores que los que este último hizo en solitario. Sólo diré al respecto que es posible que aquellos títulos sean fantásticos pero que algunos de los firmados por Uderzo en solitario, como es el caso de “La Gran Zanja” o “Astérix En La India”, están entre mis preferidos. Sea como fuere, lo que está claro es que los últimos cómics publicados, a mi parecer, eran excesivamente flojos y con un tufazo a salir por salir para hacer caja imperdonable. Veo normal que después de cincuenta años Astérix se mereciera un buen homenaje, “El Aniversario De Astérix & Obélix, El Libro De Oro”, o que una serie de grandes autores del género le dedicaran un nuevo título en su colección, “Astérix Y Sus Amigos”, pero lo que Uderzo nos ofrecía en “¡El Cielo Se Nos Cae Encima!” es sencillamente infumable. Puede que esto haya llevado al famoso dibujante a ceder paso a dos autores para seguir con la colección. Con esta decisión no sabremos qué pasará con la promesa hecha por este acerca de la desaparición de las aventuras del pequeño galo y su inseparable amigo una vez fallezca el mismo.





Los encargados de ofrecernos este nuevo viaje de los habitantes más ilustres de la resistente aldea gala son Jean-Yves Ferri al guión y Didier Conrad a los lápices, siempre bajo la supervisión de Uderzo y Anne Goscinny, hija del guionista original. Para seros sinceros no conocía, artísticamente hablando, ni al uno ni al otro. Ha sido a raíz de leer este cómic cuando he indagado un poco sobre ambos viendo que Ferri ha trabajado para Dargaud, por ejemplo, y que Conrad es autor de la serie “Los Innombrables” censurada durante años en la revista Spiruo. Pues bien, desde el primer momento tengo que felicitar a ambos por su labor en esta entrega, la 35ª ya, de Astérix. No es cuestión de decir si el álbum es o no sobresaliente, para mí lo importante de su trabajo es que me han devuelto la confianza en la saga algo que, como comenté antes, había perdido totalmente.




En este caso Astérix y Obélix viajan al país de los Pictos, Escocia, para ayudar a un primo suyo a recuperar a su amada secuestrada por un malvado enemigo que quiere casarse con ella para acceder al trono de su desmembrada patria además de aliarse con los mismísimos romanos con tal de que todos los demás clanes vivan bajo sus pies. Este podría ser un resumen corto de lo que nos ofrece este álbum pero para conseguir que todo esto suceda nuestros galos y su primo escocés tendrán que enfrentarse a las argucias de Mc Abeo, el malvado traidor, y el revuelo continuo existente entre tanto clan diferente. Los dibujos de Conrad siguen en la línea de Uderzo solo que si con este tomaban protagonismo subliminal, por decirlo de alguna manera, las intrigas que las gallinas del pueblo se traían entre sí además de las que tenían los niños con sus otros compañeros de juegos, Conrad sólo se queda con los infantes. Esto no quiere decir que no consiga crear momentos cúlmenes al respecto como el de los críos y el muñeco de nieve. En cuanto a Ferri decir que su guion es bueno, bastante bueno. No faltan ni el momento de arrase a los piratas, ni las típicas tonterías del romano defraudado por haberse alistado, ni el personaje secundario que da vidilla a la aldea, siendo este es primo de aquel legionario, que se volverá loco intentando hacer el censo de los habitantes de la misma. Muy bueno el revuelo que crea el escocés y sus tatuajes entre las féminas galas así como las referencias musicales que usa este cada vez que se encuentra en una situación, llamémosla, delicada. Sí que diré que eché en falta a Idéfix en esta aventura pero, una vez leída, entendí por qué el perro de Obélix se queda en la aldea siendo atendido por, nada más y nada menos, que el druida Panoramix. Está claro que pasan muchas otras cosas en esta aventura y desde aquí os invito a que las descubráis.




Soy seguidor de Astérix desde mi infancia. Tengo todos sus álbumes oficiales y alguno que no lo es como “Astérix Y La Central Nuclear”. He leído sus aventuras no sé cuántas veces, es más, cuando no sé muy bien qué leer me cojo uno de sus números y me lo leo por enésima vez. Quiero agradecer de nuevo a Ferri y Conrad por devolverme la ilusión en uno de mis personajes favoritos de mundo del cómic y desde ya les deseo lo mejor en esta nueva aventura. ¡Qué Belenos y Tutatis los protejan para que nos sigan ofreciendo otros 35 álbumes nuevos si hace falta!