martes, 11 de junio de 2013

M-Clan, Sidecars y Desastre: 1ª Edición Del Concierto "Molón" En Cáceres





                                   

                                    


Primera edición del Conciertazo Amstel en el Recinto Hípico de Cáceres, en las banderolas de ambos lados del escenario ponía Concierto Molón, a cargo de Desastre, Sidecars y M-Clan. Un de las ventajas de este evento es que la entrada fue totalmente gratis. Se accedía a dicho recinto canjeando unas invitaciones que podías retirar en los locales con cerveza de la citada marca por la entrada física en una conocida emisora de radio. Esto hizo que la asistencia fuera masiva compartiendo el concierto gente de todas las edades así como familias enteras. Creo que si hay algo que la ciudad de Cáceres ha aprendido durante todos estos años es a mezclarse en los conciertos. No importa quien tengas a tu lado, después de tantos Womad y acontecimientos varios en la plaza y demás espacios, los lugareños hemos aprendido a no tener tantos prejuicios a la hora de compartir diversión y buena música en directo. Esto se notó y mucho el viernes pasado, sobre todo en la cara de alegría de la mayoría de los asistentes.




Pasadas las nueve y media de la noche hicieron su aparición en el escenario los madrileños Desastre. Es un grupo curtido en carretera y conciertos y eso se nota en directo. Con unos cuantos discos a sus espaldas venían ofreciendo un set list variado repasando así su extensa carrera. Practican ese tipo de Rock tan nuestro que unos llaman callejero y otros urbano y que, de esto estoy seguro, allende de nuestras fronteras no lo entendería demasiada peña. Fue una actuación cargada de fuerza y mensaje pues las letras de sus temas son así, directas y sin rodeos. Era la primera vez que los veía y me dejaron un buen sabor de boca sobre todo con temas como “Me Piro”, “África”, “Utopía” o la versión de Leño “Aprendiendo A Escuchar”. La gente estaba encantada con ellos consiguiendo de esta forma que, a la primera, el concierto fuera subiendo de tono. Ánimo Desastre, espero que sigáis en la brecha como mínimo el mismo tiempo que lleváis andado.



Del concierto de Sidecars puedo hablaros bien poco pues me pasé casi toda su actuación intentando hacerme con un bocadillo. Ya sé que era una marca de cerveza la que patrocinaba todo este jolgorio pero el tema de los bocadillos fue penoso, por no decir algo más fuerte. Si realmente, y eso espero, pretenden volver a hacer este acontecimiento los próximos años espero que lo subsanen pues no se puede tener un solo puesto de comida de donde salín bocadillos de cuatro en cuatro cada diez minutos para las casi cinco mil personas que asistimos a Hípico. A pesar de que su música no entra dentro de mis gustos debo reconocer que lo poco vi me gustó. Cuando alguien que está encima de las tablas se está dejando la piel en ellas es justo reconocer su labor. Me recordaron excesivamente a Pereza con algún toque más roquerillo pero bastante comercial. Lo cierto es que había mucha gente que los conocía y corearon mucho de sus temas con lo que disfrutaron tanto músicos como público. Solo un pero, lo de no salir a hacer bises y currarse el concierto de un tirón lo lleva haciendo Extremoduro hace ya tiempo. Por lo demás solo darles la enhorabuena y desearles la mejor de las suertes.





Rozando la medianoche hicieron su aparición en el escenario una de las bandas que más ganas tenía de ver en directo y que, hasta ahora, no había conseguido hacer. Sí que tengo que reconocer que me gustaban mucho más sus primeros trabajos que estos últimos habiendo alguno que incluso no me gustan nada pero, como suele pasar en estos casos, la cosa cambia cuando ves a un grupo en vivo. Empezaron fuerte con un clásico como “Usar Y Tirar” y de ahí en adelante fueron mezclando temas míticos de su carrera como “Perdido En La Ciudad” con otros más novedosos tales como “Basta De Blues”, un gran momento del concierto, o “Las Calles Están Ardiendo”. Se le veía con ganas y el público estaba totalmente entregado pero hizo su aparición la lluvia y aquello cambió totalmente. No bastaron los ruegos de Carlos Tarque apoñándose en el respetable para que el cielo dejara de descargar agua. Esto propició que el concierto se acelerara un poco en su parte final produciéndose de esta manera un momento de furor brutal pues dejaron caer una lista de tres o cuatro temas que estábamos esperando con ansiedad. Así desde que tocaran “Maggie Despierta”, versión de Rod Stewart, hasta acabar con “Carolina” y “Quédate A Dormir” la euforia subió por momentos. Cabe decir que otro momento álgido fue la interpretación de “Llamando A La Tierra”, cover de Steve Miller Band con el que alcanzaron el mayor de sus éxitos. Espero volverles a ver pronto de nuevo y en mejores condiciones metereológicas. Gracias a M-Clan por el buen rato que nos hicieron pasar.




A ver si es verdad que este microfestival tiene continuidad y podemos disfrutar de él durante muchos años pero, por favor, cuiden los puestos de comida que, como decimos por estos lares, nos tuvisteis jalamíos todo el concierto.