jueves, 7 de marzo de 2013

Fin De Semana Por El Jerte






Antes comenzar esta crónica diré que desde que estoy saliendo con mi actual pareja creo a pie juntillas en los sorteos. Esta es la segunda vez que vamos gratis de viaje gracias a su empeño, y suerte, en participar en alguno de los concursos que rulan por la red. La primera vez fuimos a Berlín, nada menos, y ahora al cercano, pero precioso, Valle Del Jerte. Para aquellos que no sepáis dónde está este lugar os aclararé que se encuentra en la parte Noreste de la provincia de Cáceres y, en la actualidad, lo forman unas once localidades. Fue en uno de estos pueblos donde nos alojamos el pasado fin de semana, en El Torno, en Los Apartamentos Rurales “El Portugal”, para ser más precisos.




Llegamos a dichos apartamentos el viernes, 1 de Marzo, por la noche. La impresión que nos causó el sitio no pudo ser mejor. Nosotros estábamos en un apartamento para dos personas pero los había con otras capacidades. Todo limpio y ordenado, con su aire acondicionado, buena idea tanto para el frío como para el verano, cocina propia, televisión, una cama bien amplia y un cuarto de baño mú apañao, que decimo por estas tierras. Además tienen piscina, evidentemente no nos bañamos en esta época del año, para los momentos de sumo calor que nos deparan siempre los meses estivales por estos lares. Poco más sobre el viernes por la noche, cenar, ver un poco de tele y a descansar que al día siguiente nos esperaba una larga jornada.





El sábado, después de desayunar tranquilamente, emprendimos viaje al pueblo de al lado, Rebollar. Allí nos esperaban los dueños de la finca “Los Polluelos” para enseñarnos sus instalaciones y alguna que otra cosa sobre los cerezos, árbol emblemático de la zona, y sus vivencias con el entorno. Me pareció muy instructivo todo lo que nos contaron, sobre todo las conversaciones con el señor mayor, me encanta escuchar a los viejos del lugar. Es verdad que había cosas de las que hablaban que ya las conocíamos pero para casi la totalidad de nuestro grupo, éramos unos quince, muchos de los temas que escuchaban eran inéditos. Esto no quiere decir que no pusiera atención cuando nos contaron la proveniencia de las cerezas picotas o qué es un limonero lunero, por ejemplo. Fueron un par de horas muy entretenidas donde hicimos nuevos amigos además de degustar unos licores riquísimos y comprar un paté de cerezas igual de sabroso. Después fuimos a tomar unas cañitas al Albergue de El Torno y, para nuestra sorpresa, nos encontramos anunciada para esa misma noche la actuación de un grupo musical. Comida con su siguiente siesta y luego  dimos una vuelta por los alrededores del pueblo siguiendo una pequeña ruta que nos aconsejó el camarero del Albergue. Caminando por dicha ruta llegamos a una piscina municipal, que debe hacer las delicias de sus visitantes en verano, con su cercana cascada. Me gustó mucho El Torno, sus callejuelas y arquitectura además de la cercanía de sus gentes. Es un pueblo pequeñito pero con mucho encanto.





Como he indicado antes, la jornada del sábado la acabamos disfrutando de la actuación de una banda local llamada Cogollitos Soul. Me resultó lo más excitante del fin de semana. No porque me volvieran loco con sus canciones, que eran bastante buenas, todo sea dicho, sino más bien por la sorpresa que me llevé al saber que, de manera extraoficial, íbamos a tener música en directo esa noche. Además de deleitarnos con unas cuantas versiones de clásicos de todos los tiempos, la de Triana y, sobre todo, la adaptación de la mítica canción de Pablo Milanés “Yolanda” fueron mis mejores momentos, nos hicieron sonreír y pasar un rato bastante agradable. Otra de las sorpresas que nos encontramos en el Albergue es que está regentado por la familia de nuestro amigo Juanma. Estuvo bien encontrarnos con él y con Juanjo pues, además de pasarlo bien con ellos, la gente del pueblo te ve con distintos ojos cuando estás rodeado de lugareños. Una vez acabado el concierto nos fuimos a descansar.




La mañana del domingo fue la parte institucional del fin de semana. Nos llevaron a todos los agraciados en el concurso y a sus acompañantes a degustar platos típicos de la zona. Esto fue después de escuchar los discursos de las autoridades, tanto locales como autonómicas, además de una pequeña actuación en directo de los mayores de Cabezuela Del Valle, lugar del encuentro, interpretando una jota dedicada a esta su localidad natal. El discurso del consejero, ni me acuerdo de su nombre, fue lo más aburrido del acto resaltando, además del Valle Del Jerte, faltaría más, la fiesta taurina, dando gracias a Dios por el buen día que había salido y utilizando muchas más veces el término España que Extremadura. Viniendo, políticamente, de donde viene nada sorprendente. Luego comimos migas, patatas, escabeche, gazpacho de cereza, patatera caliente con queso de cabra, fue lo que más me gustó, y, para quien quiso, dulces propios de la comarca. Los Cogollitos Soul volvieron animar el cotarro pero justo cuando iban a comenzar nosotros nos volvimos a Cáceres ya que nos quedaba un buen tramo hasta casa.




Si hay algo que destacaría de todo lo referido es, en primer lugar, la idea en sí de este proyecto. Me ha parecido una de las mejores maneras de buscar embajadores de tu zona. Puede que los establecimientos hoteleros del Jerte perdieran algo de dinero durante ese finde, los alojamientos eran gratis en todos los sitios que participaron, pero seguro que, al igual que nosotros, muchos de los que fuimos ya estamos pensando en volver. Supongo que eso, además de la publicidad que da el boca a boca, era lo que pretendían y puedo afirmar que lo han conseguido con creces. La segunda cosa que resaltaría es la labor de todas las gentes del Valle que se ha implicado en esta tarea. Desde los dueños de los lugares donde dormimos hasta los encargados de llevar a cabo las distintas actividades del sábado así como el personal que nos recibió el domingo por la mañana además de la escuela de cocina por hacernos disfrutar de las cosas ricas que comimos. Para terminar, quiero agradecer a nuestro amigo Juanma su esfuerzo y empeño en esta tarea. Sé que ha sido duro pero, como te dijeron en el acto de clausura, sin ti y tu trabajo esto nunca se hubiera llevado a cabo. Gracias a todos por este fin de semana. Los que aún no conocéis el Valle Del Jerte estáis tardando en hacerlo. Os queda por descubrir una de las zonas más bellas de Extremadura. Hasta pronto El Torno y alrededores.