martes, 5 de febrero de 2013

Sherpa Y Julio Castejón En La Machacona (Cáceres)






El viernes, 1 de Febrero, asistí junto a mi novio y un puñado de buenos amigos y amigas, digo esto porque no estaríamos más de cuarenta personas, a uno de los conciertos más entrañables que he presenciado. Os diré que los músicos que estaban encima del escenario pertenecen, o han pertenecido, a dos de las bandas más grandes que ha parido el Rock de este país, Barón Rojo y Asfalto. No voy a entrar en cuál de ellas me mola más porque sería una verdadera estupidez hacerlo. Ambas significan mucho par mí y formarán parte de mi experiencia tanto musical como personal.



Lo curioso es que tanto a Asfalto como a Barón Rojo los vi por primera vez en Villanueva de la Serena. Los primeros gratis en la puerta de la iglesia de la Plaza del pueblo y los segundos por quinientas pesetas durante la gira de su mítico álbum “Al Rojo Vivo”. Ya ha llovido desde entonces pero mi sentimiento hacia los dos grupos no ha variado. Quizá un poco respecto a los Barones una vez que se marcharon tanto Sherpa como Hermes Calabria pero no puedo negar que sus primeros discos, hasta “El Tierra De Nadie”, son una parte importante de mi discografía favorita. Podría contaros mil anécdotas sobre mis vivencias en los conciertos de las dos bandas madrileñas pero como ese no es el caso paso a relataros un poco lo que vimos en La Machacona el pasado viernes.



En primer lugar dejaré claro que el concierto fue acústico y que todos los asistentes lo sabíamos. Tal vez lo que no conocíamos era cómo se iba a desarrollar dicho concierto. Puede que la mayoría pensáramos que aquello iba a ser una larga lista de canciones de las bandas primigenias de los dos músicos sin embargo fue otra cosa diferente. Está claro que cayeron grandes temas de sus dos grupos. “Ya Está Bien”, con la que comenzaron el concierto, “Rocinante”, “Días De Escuela” o “Capitán Trueno”, por parte de Asfalto,  mientras que de Barón Rojo pudimos oír “El Malo”, fue la segunde de set list del evento, “Barón Rojo”, “Son Como Hormigas”, “Resistiré”, “Hijos De Caín” o “Siempre Estás Allí”. Pero el planteamiento del espectáculo no era el tocar esos temas y poco más. Lo que hicieron Sherpa y Julio fue dar un repaso, más o menos cronológico, a todos esos temas de bandas que contribuyeron  tanto a su crecimiento como músicos como a la expansión de Rock en este país. Intercalaron las canciones antes mencionadas de sus grupos con otras de gente tan grande como The Mamas & The Papas, Elvis, Scott Mckenzie, Led Zeppelin, esta fue un poco atrevida por su parte pero se agradece el esfuerzo, Pink Floyd, uno de mis mejores momentos, Bee Gees, Miguel Ríos o el tema central de la banda sonora de ese tremendo film “Cowboy De Media Noche” que no es otro que el que interpretó en su momento Harry Nilsson titulado “Everybody´s Talkin´”. Como veis, nos llevamos una grata sorpresa en lo concerniente al repertorio pero os puedo asegurar que esta mescolanza de temas no desentonó en ningún momento, al revés, hicieron el concierto más ameno y con más aportación por parte de público. Respecto a este tema, al público, repetiros que estuvimos pocos, no llegaríamos a cincuenta, y, en algunos momentos, el comportamiento de algunos de los presentes dejó un poco que desear. Vale que ellos buscaran nuestra participación cantando o compartiendo comentarios entre canción y canción pero no era plan de ponerse a cortarles cada vez que intentaban hacer algún tipo de comentario o alzar la voz durante la interpretación de alguna de las canciones. Os recuerdo que era un set acústico y hubo temas que se escuchaba más el murmullo del personal que a los músicos. Eso tampoco fue muy respetuoso por aquel que se hace llamar respetable. Pero bueno, los dos que estaban encima del escenario tienen muchas tablas a sus espaldas así que salieron airosos de cualquier envite.




Después del concierto fotos con los protagonistas, risas con los amigos, buen rollo y más buena música. Gracias a David por haber traído a estos dos monstruos del Rock Estatal a su garito. Fue no un lujo sino todo un lujo tener a menos de tres metros a dos de los grandes con los que hemos crecido miles de rockeros y rockeras de este país. Gracias de nuevo. Espero seguir disfrutando de conciertos de este tipo en ese legendario local cacereño que es La Machacona.