domingo, 2 de septiembre de 2012

Texto Mandrílico De Septiembre Para El II Encuentro De Escritores Por Ciudad Juárez


LENGUAJE OCULTO


La de la que hundieron ayer, sí la de Alma, esa que estrangularon en Colonia Chaveña hace unos días, me tiene fuera de mí. Dice que cuando encontraron a mi Gladys esta  estaba vestida y tú sabes bien que eso no es así. ¡Ay, hija! No sé cómo haces caso de los chismorreos. Yo como estoy segura de que mi Mónica fue descuartizada, después de ser violada, me trae al fresco todo lo demás. ¿Sabes? He escuchado decir a la de Janeth, la que abrieron la cabeza en Sierra San Ignacio, que fuera de aquí creen que no hay feminicidio, que son todo invenciones nuestras y que no entienden de qué nos quejamos si hay más muertes de hombres que de mujeres. Esa es otra que no sabe lo que dice. Qué sabrá ella si se junta con la de Silvia, la que violaron y desfiguraron durante horas en medio del desierto. Para verdad la que tiene la de Sagrario, la pobre no deja de suplicar desde que fue acribillada a balazos en medio de la calle. Lo peor  es que siempre va del brazo de la de Lizbeth, esa que asesinaron a palos en la frontera, con eso de que las pusieron el mismo día no hay quien las separe. ¡Ah! Pues a mí esas dos me dan exactamente igual. Yo ni caso, porque cualquier cosa que digan seguro que llega a los oídos de la de Yésica, la que raptaron mientras su hermana compraba en la frutería y fue tal su violación que aún no saben ni por cuántos fue llevada a cabo. Bueno, esa también dice y cuenta lo que quiere, el otro anochecer la escuché decirle a la de Andrea que a la suya no la habían matado en un fuego cruzado sino que fue por un tiro en la sien. Mira, si hubieras visto como se puso la pobre de triste. Fue tal el disgusto que la obligó a ir con ella a ver a la de Deysi. ¿A quién? A la de Deysi. ¿Esa es nueva? ¡Qué va  a ser nueva! Hija mía, no te enteras de nada. Daysy fue la que cogieron en mitad de una calle de Colonia Postal y, después de abusar de ella, la metieron tal cantidad de navajazos que hasta los huesos los tenía rotos a puñaladas. ¡Uhy!, Calla, que sí, que ya caigo. Si es la que está  pegando a la de Yasmín, ¿no? La misma. Hay que ver que esta de la de Yasmín, sí que habla poco, ¿verdad? Con eso de que se cree peor que nadie por haber sido abierta en canal y destripada, se da unos aires que no hay quien se arrime a ella. Pues que no se crea tanto que aquí todas tenemos que contar y si no que se lo digan a la de Idalí, la que arrojaron desde un coche en Colonia Vistas de Zaragoza y tardaron más de cuatro días en saber quién era de lo destrozada que estaba. Bueno, bueno, esa tampoco es de tierra suelta que es bien sabido que no traga a la de Mónica, como Mónica fue raptada, violada y enterrada en un lugar de El Poblado Porvenir, eso a aquella la saca de quicio porque dice que el sitio donde murió la suya es mucho más peligroso que el de esta y así  le ponen la cabeza como un bombo a la de Claudia, que bastante tiene ya con lo suyo. Esta sí que podría quejarse y no lo hace, que para una que encuentran medio comida por los carroñeros, todas sus vecinas la miran con desdén. Pues que no las preste atención. Ya ves tú, la de Laura. Qué se creerá esa, que porque la suya esté manca y con la boca rota a puñetazos puede dar de lado a las demás. Yo, cuando la oigo, me giro y me pongo a charlar con la de Esmeralda, esta sí que sabe escuchar a la gente a pesar de que la suya fue violada y arrastrada por Campo Algodonero por simple divertimento de unos cuantos. Al final se va a convertir en una de mis mejores amigas. ¿Y yo entonces qué soy? Anda, no seas tonta, que mi amistad contigo no la rompe nadie. Sí, pues la otra madrugada bien que te oí hablando con la de Hester, esa que encontraron en la habitación de su hotel en un mar de sangre y casquillos. Bueno mujer, tampoco hay que ser así. ¿Así, cómo? Pues así de celosa que el que hable con ella no dice nada sobre nuestra amistad. Preferiría verte charlar con la de Marisela, la de Colonia Cuauhtémoc, la que dejaron desangrar después de violarla repetidas y repetidas veces. Aunque como tiene amistad con la de Margarita me cae algo de pie. Ahora te entiendo, como Margarita y la tuya dicen que ya se conocían de antes, y a pesar de que a esta la prendieron fuego y no había quién la reconociera, tú sigues pensando que eso es verdad. Ya pero es que tú sabes que lo de Marisela, eso de que la estrangularon en Poblado Paráxedis Guerrero queda como muy cursi, con lo que tenemos las demás debajo. Vaya, ahora la señora se nos ha vuelto remilgada y necesita ser como la de Susana a la que separaron la cabeza del tronco y arrojaron al vertedero. Pues mira aquí cada una sostiene lo que le ha tocado que en eso sí que no hay diferencias. Si tú lo dices. Pues sí, es lo que digo y pienso. Y que sepas que no soy la única que lo piensa, que también lo cree la de Francisca, la que violaron después de ser atacada por los perros de sus violadores y que está conmigo en esto. ¿Contigo en esto? ¿Y qué es esto? Vaya, ahora te quieres enterar. Claro que me quiero enterar, para eso son las amigas, ¿no? Solo te diré que la de Olga… ¡Calla, calla! Que se está hundiendo una nueva. ¿Una nueva, dónde?  Allí, al lado de la de Estefanía, a la que volaron los sesos cuando le metieron aquel balazo entre las cejas. Desde luego, contigo no hay quien acabe una conversación. Ahora que te iba a decir algo interesante  me mandas callar. ¡Ay, amiga! Es que cada vez que se hunde una nueva me pongo malísima. Mejor me lo cuentas mañana que hoy ya no estoy de humor. Pues nada, hasta el próximo amanecer.

Y así las cruces de Mónica y Gladys se despidieron un amanecer más. Callaron justo cuando enterraban una nueva víctima y una nueva cruz se hundía en el cementerio de Valle Juarez. Callaron y siguen calladas para todos los que miran y no ven, los que escuchan y hacen oídos sordos, los que piensan y no actúan, aquellos que prometen y no cumplen y para esos que aún creen que todo es mentira. Callan y callan cada amanecer para volver a contarse entre viento, arena y flores quienes eran las mujeres que tienen debajo. Tal vez muchos no las escuchen pero ellas saben que todo esto está pasando y su mayor deseo es que acabe de una vez por todas.