jueves, 14 de junio de 2012

Paradise Lost - Hora Zulú







Para este Junio que cierra una ya vieja primavera y abre el nuevo verano mis recomendaciones musicales vienen a cargo de Paradise Lost y su reciente trabajo “Tragic Idol” por parte guiri mientras que en cuanto a la parte estatal me detendré en lo último de Hora Zulú, “Siempre Soñé Saber Sobre Nadie Negó Nunca Nada”.

Antes de empezar con el último lanzamiento de Paradise Lost  tengo que reconocer que soy un seguidor suyo desde hace ya unos cuantos años, bastantes diría yo. Tenía muchas ganas de dedicar unas cuantas líneas de mi blog a esta banda inglesa pionera en el Doom y Gothic. Pertenecen a ese tipo de grupos que se conocen como “De Culto”, apelativo que, como he comentado más de una vez, me da siempre cierto tufillo a no querer reconocer, por parte del público y de los medios, que son realmente una gran banda. Es evidente que no voy a hacer un repaso a su ya más que extensa carrera, sólo diré que se formaron en 1988 y desde aquel primer álbum, “Lost Paradise”, hasta este “Tragic Idol” han pasado miles de cosas. Con estas nuevas diez canciones vuelven a su sonido más clásico, ese que les hizo inconfundibles años atrás. No se puede decir que este trabajo se salga de sus líneas habituales pero quizá sea ahí donde resida su valor. Canciones largas, la más corta es de casi cuatro minutos, y pesadas hacen de este “Tragic Idol” un verdadero disco de Paradise Lost. Cortes como “To The Darkness”, “Thories From Another World”, qué gran comienzo, acelerado y cañero como ellos sólo saben hacerlo, “Crucify”, sonido pesado donde los haya, “Honety In Death”, su nuevo single del cual os recomiendo el video, o la homónima “Tragic Idol” nos devuelven a una banda que siempre debió estar mucho más arriba de donde se encuentran en estos momentos. Después de ver su actuación en el reciente Sonisphere, quizá, como dije en la crónica del mismo, deberían haber elegido un repertorio con más clásicos del grupo, os diré que tenemos Paradise Lost para rato. Esperemos que les vaya lo mejor posible con este disco y que llenen allá donde paren, seguro que será así. Si tenéis oportunidad de verlos en directo no lo dudéis ni un minuto, no os arrepentiréis.



En cuanto a Hora Zulú empezaré diciendo que… señores quítense el sombrero, la gorra, pañuelo o lo que se pongan sobre sus cabezas porque este “Siempre Soñé Saber Sobre Nadie Negó Nunca Nada” es una verdadera pasada con todas las letras y lo escuches por donde lo escuches. La banda granadina se ha sacado de la manga, o de donde ellos quieran, un trabajo con el que sigo reafirmando que en este Estado tenemos grupos que le dan mil una vuelta a muchos foráneos, que se los comen por las patas, vamos. Esa mezcla entre rock potente, por no decir Trash, con flamenco, se nota en estos tramos al guitarra Paco Luque y Hip-Hop aliñao con esa voz tan particular de Aítor Velázquez no es que sea original sino que es marca de la casa. Para mí el disco no tiene ningún tema que sobre, o sea, que me gusta desde el inicio con “A Don Enrique”, dedicada al maestro Morente, y  “Mis Barranqueras”, buen vídeo del tema, hasta el cierre, de manera relajada, con “Aspirante Estilista”. Ahora que, como es normal, hay cortes que me atraen un poquito más que otros, caso de “Crom En Su Montaña”, a pesar de no ser la más cañera esos acordes aflamencados  junto con esa letra seguro que harán que pasemos unos buenos momentos cuando suene en directo, “Otro Guion Sin Escribir”, buenísima letra, mejor riff de guitarra y base rítmica con Álex Bedmar, bajo, y Javi Cordovilla, batería fuera de serie, o “Gabinas de Cochero”, con esa sintonía de fondo que le da un toque tétrico bien guapo. Ahora que si hay un tema que me guste un poquito por encima de los demás ese es “Que La Tierra Te Sea Leve”, frase con la que se despedían los romanos de sus seres queridos en sus ritos funerarios, que nos recuerda que las cosas no por sanas son buenas ni por buenas son sanas, entre otras cosas.


Espero que tengáis un buen comienzo de verano, que no paséis mucho calor y que disfrutéis tanto de Paradise Lost como de Hora Zulú. Si aún no conocéis, ni a unos ni a los otros, ya estáis tardando. Enhorabuena a estas dos bandas, a Paradise Lost por volver a sus sonidos de antaño y a Hora Zulú por este pedazo de trabajo, la espera ha merecido  la pena con creces.