viernes, 24 de junio de 2011

Un Finde Bastante Agitado












Esta crónica viene con un poco de retraso. La verdad es que llevo una semana sin parar con el tema de las oposiciones, academia y demás pero no quería pasar por alto todo lo acontecido en Cáceres durante el fin de semana del 18-19 de Junio.

El pasado sábado se celebró, por segunda vez en la ciudad, el Extrepride, o sea, el orgullo gay de Extremadura. El horario fue bastante extenso pues empezó a las 14.00 h. alargándose hasta las 02.00 h. de la madrugada. Luego siguió en una discoteca de un afamado hotel de la ciudad. Nosotros, mi novio y yo, llegamos al evento alrededor de las 22.30 h., imposible llegar antes por diversas razones que no vienen a cuento. Lo primero que me sorprendió fue la respuesta masiva de la gente y, por lo que me comentaron, estuvo bastante concurrido durante todo el día. Muchas caras conocidas, incluida la de mi amigo Jose Regodón en los controles de sonido y luces, peña que no veía hace mucho tiempo, personas que se acercaron para disfrutar del espectáculo y curiosos sin más formaron parte de la amalgama del gentío que allí nos dimos cita. Por el escenario fueron pasando tanto travestis locales como algunas de fuera. A mí particularmente me gustaron mucho Cristo Stravaganzza de Dos Hermanas (Sevilla), muy buena la serie de cortes continuos con que se quitó de encima al típico niñato pasao de onda que intentó meterse con ella, y, sobre todo, destacaría a Miranda Pa Cuenca. Esta última me pareció, por su sencillez y buen rollo, lo mejor de la noche. Su desparpajo, sus modelos en plan macedonia de frutas y su relación cercana con los asistentes me hizo ver que no todas van de divas. En cuanto a las demás... pues más de lo mismo. Pretenden ir de reinas y algunas no llegan ni a princesas, allá ellas con sus subidas de tono. También nos alegraron la noche un par de DJ. entre los que destacaría a Curro, sigo pensando que la música chonchi para estas cosas es más divertida que el chun-chun maquinero.

Hasta aquí la parte positiva. Lo que me sigue sacando de mis casillas en todos estos actos es la poca, por no decir ninguna, reivindicación. Parece ser que todo se queda en la fiesta, de la que yo disfruto como el primero, y poco más. Este año la campaña va dirigida a informar sobre el SIDA, haciendo referencia al repunte que está teniendo la enfermedad. Pues nada, allí que nos encontramos con una mesa llena de panfletos y para de contar. El chico que estaba detrás de dicha mesa se pasó todo el rato mirando un portátil y cuando alguien venía y le pedía preservativos él se encarga de dárselos. A ver, me parece que este tema es lo bastante serio como para levantarte e ir repartiendo información y condones por doquier sin esperar a que vengan a por ellos. No se hizo ni una sola referencia entre ninguna de las actuaciones, ni durante, sobre esta campaña y, mucho menos, sobre muchas de las cosas que nos conciernen como colectivo. Me da mucha rabia que el personal se haya acomodado de esta manera porque hayamos conseguido una serie de derechos, que, por cierto, si tenemos cambio de gobierno ya veremos que pasará con ellos, y que no nos acordemos nunca de esa cantidad de personas que, por el simple hecho de ser gay, lesbiana, transexual o bisexual, están siendo masacrados, torturaros o vapuleados todos los día en miles de lugares de este planeta. Creo que se merecen el mayor de nuestros respetos y, ante todo, nuestra solidaridad. Cómo es posible que hayamos olvidado tan pronto todo lo que hemos pasado en este país; cárceles, trabajos forzados, represión policial, tan sólo porque nos podamos casar y cuatro cosas más. La lucha sigue viva, con una fuerte represión en la mayoría de los casos, en casi todos los países del mundo y no podemos olvidarnos de todas esas personas de golpe y porrazo. Este año el orgullo en Rusia ha sido otra vez suspendido, en Serbia y Croacia los molerán a palos de nuevo, los franceses se quedan sin matrimonio porque según la mayoría de sus políticos no somos más que “aberraciones ancestrales” y el matrimonio está concebido para que sea entre hombre y mujer. La lista sigue en nuestra liberal Europa y continúa por Asia, Africa, América y todo el mundo. Espero que se den cuenta de todo esto en próxima ediciones porque si no poco me van a ver el pelo por allí. Esta fue la razón principal por la que dejé de ir a Madrid. Si nos olvidamos de los “olvidados” nos olvidamos de nosotros mismos. Y, por cierto, a la nueva alcaldesa del PP la querrá el presentador del evento, no todos los que estábamos allí. Increíble que ahora los gays y lesbianas de este país vayamos apoyando a la derechona recalcitrante de este estado. Ver para creer.

Como podéis notar me dio mucha rabia esa parte del orgullo gay. Este sentimiento cambió totalmente durante la tarde noche del domingo 19 de Junio. A las 20.00 h. de este día estaba convocada a nivel estatal, en otro lugares fue a otras horas, por parte de la plataforma 15-M una serie de manifestaciones en contra del Pacto del Euro. Os puedo asegurar que todos y todas las que asistimos a esta manifestación salimos de allí con un sentimiento de esperanza, qué pena que mi novio no pudiera ir. En todos los años que llevo viviendo en Cáceres, son ya más de 25, ni siquiera en las que se hicieron en contra de la guerra de Irak, vi a tanta gente. Personas de todas las edades, vestidas de mil maneras, madre y padres con sus niños en los carritos, personas mayores, trabajadores y obreros de distintas empresas, estudiantes, funcionarios y así hasta reunir 4.000 personas, cantidad mucho más de lo que la propia organización, y todos, esperaba. Por fin el pueblo y sus gentes se empieza a dar cuenta de que esto no puede seguir así, que si todos tenemos que sufrir esta crisis que sea eso todos, no los de siempre. Aunque yo eso de la crisis me lo creo poco porque los pobres siempre vivimos en crisis. Qué más quieren de nosotros, nos bajan los sueldos, nos suben los impuestos, quieren que trabajemos más con menos derechos, pretenden quitarnos nuestros hogares, que paguemos una sanidad privada al igual que nos imponen una educación cada vez más dirigida a los ricos. Los grandes bancos y partidos políticos se enriquecen mientras nos exigen que nos apretemos en cinturón, pues señores, el pueblo está diciendo que esto no puede seguir así. Lo que ha sucedido en Grecia, Portugal o Irlanda nos puede pasar a cualquiera que no se llame Alemania o Francia. Mi enhorabuena a los islandeses por haber conseguido plantar a su presidente ante la justicia. Y ahora no vale el decir que ellos sólo son poco menos de un millón y nosotros 45 millones, no, eso ya suena a excusa. La sociedad siempre ha ido por delante de sus dirigentes y es esta sociedad la que el pasado domingo les plantó cara y les dijo de nuevo ¡Basta! Si nuestros políticos hacen oídos sordos a este mensaje es que tenemos un problema serio pero, como todo problema, tendrá una solución y esa solución está en marcha. Como se gritaba en la manifestación: “Luego diréis que somos cinco o seis”. Éramos 4.000 en Cáceres, 50.000 en Madrid. 100.000 en Barcelona, 3.500 en San Sebastián y así en cada lugar, pueblo y ciudad del estado. Por cierto, el silbato me dio bastante juego, lo siento por los que estaban a mi lado.

Hasta aquí mi crónica atrasada del pasado finde. A ver qué nos depara este. Mañana vamos al Festival de Teatro Clásico de Cáceres. Ya os contaré. No paséis mucha calóóó.