viernes, 17 de junio de 2011

La Ultima Aventura De Ayla



Nueva entrega de la serie “Los Hijos De La tierra”, y ya van seis. Antes de empezar a comentar este último capítulo de la saga quisiera aclarar que estamos ante una de las historias más apasionantes que he leído jamás. Como pasa con muchos grupos de música, no creo que ninguno de los tomos de la serie llegue al nivel de la primera entrega, “El Clan Del Oso Cavernario”. Lo bueno que tiene todo esto es que leyendo esa primera entrega es imposible para de leer todas las demás, y eso que estamos hablando de libros alrededor de 800 páginas cada uno.

La escritora americana, Jean M. Auel, se supera volumen a volumen, en el primero nos descubre la vida de los Neanderthal, en el segundo la capacidad de domesticación de ciertos animales, incluido el león, y así sucesivamente. En este en concreto nos lleva a descubrir uno de los cambios sociales más importantes de la historia de la humanidad.

Aquí Auel nos describe una gran cantidad de cuevas que es necesario que conozca Ayla en su formación como Zelandonii, o sea, chamán de una de las cavernas del pueblo que lleva dicho nombre. Para tan arduo trabajo la escritora ha recorrido cuevas con pinturas prehistóricas tanto de España como de Francia, pues es ese el territorio donde, supuestamente, se asientan los Zelandonii. Quizá este hecho sea el que se haga un poco pesado de leer, pues al final acabas un poco cansado de tanta cueva una tras otra, pero, como en otras entregas, todo esto viene aliñado con el día a día de Ayla y su entorno, sus relaciones familiares con Jondalar y Jonayla y demás miembros de La Novena Caverna.

Me sigue sorprendiendo la capacidad de anticipación de la autora en temas tan controvertidos como el, tan discutido y ahora demostrado, hibridismo entre Cromañones y Neanderthales, el poder de adaptación humana a distintos espacios y climas, con elevado éxito, o lo que han sido desde tiempos remotos las propias relaciones sociales entre los miembros de distintos grupos, algunas de ellas las podemos seguir viviendo en nuestros días, miles de años después de aquello. Pero lo que sin duda cambió la sociedad humana es el paso del matriarcado al patriarcado. Justo en el momento en que el hombre, como sexo, conoció, o le dieron a conocer, quién sabe, que él formaba parte de la reproducción humana, cosa que le hizo sentirse imprescindible, algo que hoy está más que demostrado que no es del todo cierto, todo cambió por completo. Esto es claramente lo más interesante de esta entrega, además de todo lo que sucede en los viajes de Ayla y Jondalar, claro está.

Es fascinante cómo la autora te engancha con cada uno de sus libros, es más, una vez que vas conociendo a los personajes de la serie podrías estar leyendo sus aventuras meses seguidos, al menos eso es lo que me ocurre a mí. Si realmente queréis vivir una aventura tan impredecible como apasionada no dejéis de echar un vistazo a esta saga pero, por favor, hacedme caso, y empezad por el primer tomo. Una vez que lo hagáis ya no podréis parar. Al igual que os digo esto os recomiendo que no veáis, o buenos, si queréis verla hacedlo, la película de “El Clan Del Oso Cavernario”. Es uno de los miles ejemplos de cómo el cine destroza una obra literaria, otras veces las engrandece pero este no es el caso.

Muchas gracias a la escritora de Chicago por esta nueva entrega. Según ella con esta cierra la serie pero… ¿la podemos creer? Algo importante, a resaltar en todos los tomos de “Los Hijos De La Tierra”, es que esta señora está muy bien documentada, sabe perfectamente lo que dice y eso hace sus libros mucho más interesantes aún.