miércoles, 20 de abril de 2011

Discos De Abril



Para este mes de abril, que está un poco loco, lo mismo nos asfixiamos de calor que nos calamos hasta los huesos, mis recomendaciones musicales son el primer, y último, trabajo del ex cantante de Sangre Azul, Tony Solo, así se ha apodado, y el reciente disco de Foo Fighters, “Wasting Light”.

Creo que lo más difícil en casos, como el de Tony, es intentar no comparar su trabajo con su banda mater, Sangre Azul. Para mí esto es un poco difícil ya que siempre me he considerado un gran seguidor del extinto combo madrileño. Es normal que suene un poco a la que fuera la banda más representativa del Glam Rock-AOR estatal durante los 80-90. Por algo Tony, su segundo vocalista, es con el que más identificamos a dicha banda. A parte de todo esto, este trabajo merece bastante la pena. Es verdad que podría ser un disco más de Sangre Azul pero con un sonido mucho más actual. Tony sigue demostrando que su garganta está en buen estado y que, si así lo decide, puede dar caña durante unos cuantos añitos más. A esto le sumamos el haberse rodeado de unos músicos excelentes como el que fuera batería de Stravaganzza, Carlos Expósito, los guitarras Abel Franco y Oliver Martín, el bajista Jacobo García y el teclista Joaquín Padilla, ambos pertenecen a Iguana Tango. Hay que tener en cuenta unas cuantas colaboraciones entre las que destacamos la de Sherpa y Carlos Raya. La verdad es que este disco es una buena mezcla de AOR, Hard Rock y Heavy de todos los tiempos. A pesar de no aportar nada nuevo se nota una gran frescura en él. Hay canciones que suenan mucho a su antigua banda como “Mejor Que nadie” o “Rumbo A Ningún Lugar”, otras más rockeras como “Unidos Para Siempre”, algún momento de medio tiempo como “El Malo Del Cuento” o algunas muy especiales como “Instinto Animal”. Me alegro mucho por Tony, desde aquí le doy mi enhorabuena por este redondo. Espero que la vuelta sea para largo.

En cuanto a lo nuevo de Foo Fighters sólo puedo decir una palabra, descomunal. El que fuera batería de Nirvana, Dave Grohl, aquí guitarra y voz, nos ofrece uno de los que serán sin duda los discos de este 2011. Como suele pasar en estos casos, el disco es de los que no te entra en la 1ª o 2ª escucha, al menos eso es lo que me ha pasado a mí, pero a partir de ahí no puedes dejar de ponerlo una y otra vez. Voces desgarradoras, guitarras aplastantes, una base rítmica atronadora junto a unas canciones que suenan contundentes hacen de este trabajo algo que te cautiva. El disco, como he dicho antes, es para escucharlo con tranquilidad pero una vez pasada esa etapa te hace saltar de tu sillón con temas como “Rope”, “Walk”, “White Limo” o “Back & Forth”. También tienes tiempo para disfrutar con otros cortes como “I Should Have Known”, más pegadizos pero no por ello igual de espectaculares. Hay que quitarse el sombreo ante Dave y su bajista Nate Mendel, fundadores de esta gran banda, que junto Chis Shiftlett, guitarra, Taylor Hawkins, batería y Pat Smear, guitarra, nos ofrecen un disco bueno por los cuatro costados. No sé cómo a los promotores de este país se les ocurre colocar el único concierto de una banda de este calibre un miércoles. Una gran putada no poder ir a verlos porque seguro que tardarán unos cuantos años en volver por aquí, espero confundirme. Por cierto, para los que no lo sepáis, el término Foo Fighter es como llamaban los pilotos aliados durante la segunda guerra mundial a lo que nosotros conocemos como OVNI.

Hasta aquí las recomendaciones para este abril. Espero que paséis unos buenos días de vacaciones de Semana Santa. Que disfrutéis tanto con el disco de Tony como con el trabajo del Dave Grohl y sus Foo Fighters.