lunes, 7 de febrero de 2011

"We Want Moore"


Triste noticia con la que despedimos la semana pasada. Uno de los mejores y más grandes guitarristas europeos falleció la madrugada del sábado en Estepona, Málaga, su nombre era nada más y nada menos que Gary Moore. Este músico formó parte de los míticos Thin Lizzy, con quienes grabó discos tan grandes como “Black Rose”, aunque sus comienzos fueran en Skid Row, nada que ver con los americanos, para acabar formando su propia banda con el nombre homónimo del guitarrista. Se rodeó de grandes músicos tales como Ian Paice, Tommy Aldridge, Bob Daisley, Neil Carter o el actual batería de Kiss, Eric Singer.

No voy a contaros ahora su larga carrera porque para eso ya están miles de páginas en la red pero sí que os diré que enterarte un lunes a primera hora, antes de irte a currar, de algo como esto ya hace que la semana, o al menos el día, empiece bastante mal. Tengo que reconocer que siempre fui un gran seguidor del guitarrista irlandés y eso que yo no soy de los que flipan en exceso con esos conocidos como Guitar-Heros. Tuve la oportunidad de verle en el 87 en lo que era el antiguo Rockódromo de La Casa De Campo de Madrid llevando por teloneros a Shy y Barón Rojo. Este fue unos de los conciertos más multitudinarios de los que he asistido, unas 68.000 almas. En aquel momento venía a presentarnos uno de sus mejores trabajos, “Wild Frontier”. Era la época en la que el ayuntamiento de la capital del estado ofrecía este tipo de eventos gratis. Cosa impensable viendo cómo está el panorama por el país, además de tener en cuenta que el Rockódromo es ahora la carpa de tenis donde se celebra el Open de Madrid. Todo un cambio, la gente trabajadora y amante del Rock&Roll por las élites del tenis.

Aún no se sabe con exactitud las causas del fallecimiento. En principio parece ser que no hay signos de violencia por lo que están esperando a los resultados de la autopsia para confirmarlo. Puede que tuviera sus detractores, que se le acusara de haber dejado el heavy metal para pasarse al blues o que no estuviera atravesando el mejor momento de su carrera pero es indudable que era uno de los mejores guitarras que el mundo del rock ha dado pese a quien le pese. A mí, personalmente, me gustan ambas etapas, tanto la más rockera como la más blues. En ambas hizo verdaderas joyas como, el ya nombrado, “Wild Frontier”, “Victims Of The Future” o “Still Got The Blues”. Desde mi blog le deseo todo lo mejor allá donde se encuentre su alma. Me vienen a la cabeza tantos y tantos recuerdos escuchando su música que me parece increíble que no podamos contar con él nunca más encima de un escenario. Sólo acabar diciendo aquello que el público le gritábamos en sus conciertos: “We Want Moore, We Want Moore…”