miércoles, 15 de septiembre de 2010

¿Una Buena Noticia?


Europa, y por extensión el llamado mundo occidental, se pavonea continuamente de ser defensora de los derechos humanos y la paz mundial. En las escuelas enseñamos a nuestros niños y niñas los valores que, pensamos, deben conocer para construir una sociedad mejor para todos mientras, por otro lado, reciben visitas de militares o hacen excursiones a exposiciones de armas. Algo panfletario e hipócrita. La comunidad europea está metida actualmente en no menos de cuatro guerras a las que camufla con lo términos de ayuda humanitaria, protección de civiles o implantación de la democracia. Y para colmo, de vez en cuando, nos llegan noticias como esta: “Alemania se está pensando suspender el servicio militar obligatorio”. Como podéis leer no es por razones humanitarias, ni por dar ejemplo de paz; es llana y simplemente porque se ahorrarían un montón de dinero con ello. También lo harían trayéndose todas las tropas de los distintos países en los que se encuentran.

El tema de la abolición del servicio militar obligatorio por razones económicas no es nuevo. El estado español se apoyó en esta razón, junto a otras, para llevar a cabo el mismo proceso de profesionalización del ejército. El hecho de que durante la década de los noventa hasta casi un 45% de los jóvenes llamados a filas se declararan objetores, a esto le sumamos los casi 10.000 insumisos de la misma época, algunos encarcelados, tuvo también que ver en este asunto. Se encontraron con un gasto militar totalmente fuera de presupuesto, con cuarteles semivacíos, contratos con empresas, en comida, ropa, etc. que llevaban a la ruina al estado o armamento que se oxidaba en los patios de los centros de reclutamiento. Pero para ellos no sirven las razones esgrimidas por toda esa juventud, la mujer también participaba en esa lucha, se trataba solamente de un simple juego de números. Si por los gobernantes hubiera sido, da igual la tendencia política de los mismos, lo insumisos seguirían pisando las cárceles, los objetores quitando puestos de trabajo en una prestación social totalmente irregulada y los que hubieran decidido hacer el servicio militar dando barrigazos. Lo único que prima en cualquier gobierno es la economía y las estadísticas. Al final es totalmente cierto que no somos más que un número en un pasaporte o documento de identidad.

Lo irónico de la noticia es que encima no es un paso adelante definitivo, es sólo temporal. Si algún día todas esas tablas de números están de la manera que ellos entienden como correcta los hombres jóvenes alemanes se verán obligados a defender su patria, como se ha repetido hasta la saciedad. Nuestras supuestas patrias no nos defienden ni del paro, ni de los trabajos precarios con sueldos de miseria, de vivir de alquiler, si tienes esa suerte, durante años o de pudrirte en un hospital si no tienes dinero para pagar algo privado. Pero si algo sonará realmente irónico en los anales de la historia de España es que fuera un gobierno como el de Aznar, profundamente de derecha, el que se apuntara el tanto de abolir el servicio militar. Desde luego no sé si estos socialistas “obreros” españoles acabaran saliendo del despiste que llevan arrastrando durante casi tres décadas pero siguen allanándole el camino continuamente a los populares, ya vengan precedidos de alianza o de partido.