martes, 1 de junio de 2010

Fito En Mérida

Pese a quien le pese y duela a quien le duela Fito&Fitipaldis es, en estos momentos, una de las grande bandas del panorama musical estatal. En el concierto al que asistimos el pasado viernes, 28 de mayo, en Mérida así lo demostró. Tengo que decir que después de haberle visto en directo como cinco veces con esta, incluida la vez que grabó su directo en la semana grande de Bilbao con más de 65.000 almas, sigo pensando que merece la pena acercarse a uno de sus recitales. En esta gira lleva de telonero a Lichis y su, ya casi extinta, Cabra Mecánica, digo lo de extinta por ser esta su última gira con esta formación. Siempre me gustó la banda del de Lavapiés. Dio un concierto de una hora, más o menos, repasó todos sus grandes éxitos como “La cesta De La Compra”, “El Hombre Lobo Y La Mujer Pantera”, “Hotel Lichis” y así hasta descargar un repertorio que, a pesar de tener poco público, nos hizo pasar un buen rato. De cómo le vi la última vez a esta decir que Lichis ha perdido unos cuantos kilitos, la razón… habría que preguntárselo a él.

Un concierto de Fito y su banda, Fitipaldis, no tiene nada que envidiar, ni en sonido o despliegue de luces, a ninguno de cualquier banda guiri. Es más, diría que a algunas de estas bandas foráneas las deja a la altura del betún. Dos pantallas gigantes a cada lado del escenario, pantalla de fondo para proyectar dibujos animados o caricaturas varias, y un equipo de luces de lo mejorcito. El sonido rayando la perfección y el escenario en sí más grande que mi casa con diferencia. Con estas se presentó el que fuera antiguo cantante y guitarra de Platero Y Tú en la capital extremeña. Destacar cómo ha cambiado el público de la banda en estos años. Ya me percaté de este detalle en su anterior gira, cuando lo vi en Cáceres. Pero sigo pensando que es debido a los prejuicios del público de este país con respecto a ciertos artistas. No sé por qué siempre que un grupo, banda o solista de este estado llega a un cierto status se le rechaza o se le acusa de vendido. Ese purismo no se tiene en cuenta con la mayoría de formaciones extranjeras. Conozco muchos músicos, algunos buenos amigos míos, que continuamente me dicen que les gustaría vivir de esto de la música y resulta que cuando uno de ellos llega a conseguirlo se le tacha de no ser “auténtico”. Si vende mucho ya no mola, si se escucha en la radio es comercial y si se va con una multinacional es un vendido. Pero es curioso cómo escuchamos esas bandas americanas, alemanas o inglesas en la radio y no ponemos el grito en el cielo, cómo compramos discos de estrellas superventas o llevamos engrosando nuestra colección de cds, cassettes o vinilos con grupos, los cuales, casi el 100%, están con multinacionales. Si no cómo explicaríamos tener discos de Iron Maiden, The Clash, AC/DC, U2 o Faith No More por ejemplo. Además de pagar cantidades astronómicas por verlos en directo. Pues qué deciros, no pienso nada de eso con respecto a Fito.


El concierto comenzó con su último single “Antes De Que Cuente Diez”. Fue desgranando lo mejorcito de su carrera. Quizá los momentos que más me gustaron fueron cuando tocó “Soldadito Marinero”, abrazado a mi novio, “La Casa Por EL Tejado”, me gusta mucho ese tema, y “Qué Necesario Es El R&R”, mi canción preferida de su último trabajo. Con esto no quiero decir que no disfrutara del concierto entero. Además de temas propios tocó una versión de La Cabra Mecánica, “Todo A Cien”, otra de Extremoduro, “Deltoyá”, una del disco Extrechinato Y Tú, “Abrazado A La Tristeza”, y, por primera vez desde que va en solitario, mete una de su banda original, Platero Y Tú, “Al Cantar”. Todo con el apoyo de unos musicazos de quitarse el sombreo, Carlos Raya a la guitarra y Javier Alzola al saxo sobresalientes.

Sólo deciros que os dejéis de rollos raros y si realmente os gusta la buena música vayáis a un concierto de Fito, creo que merece la pena y mucho hacerlo. Después me comentaréis qué os ha parecido.El próximo AC/DC en Sevilla, a qué nadie se atrevería a llamar a los australianos vendidos o comerciales a pesar de hacer bandas sonoras y vender millones de discos. Bueno, que no os afecte mucho el calor, a mi me mata, grrr.